Carolina nos habla de su pequeña familia de erizos
15m 19s
Carolina Hernández, terapeuta infantil y madre, creó un cuento sobre una familia de erizos como forma de ayudar a sus hijos a enfrentar el miedo y el trauma causado por los incendios forestales en la Sierra Oeste de Madrid y el Valle del Tietar. La historia nació de un momento personal en el que su hija, de cuatro años, se asustaba constantemente por el fuego. Inspirada por su experiencia, Carolina usó la inteligencia artificial para desarrollar rápidamente la narración y las ilustraciones, sin pretender un impacto masivo al principio. El cuento, que combina realismo y ficción para mostrar bosques quemados y animales afectados, se compartió por WhatsApp y se extendió naturalmente entre familias, escuelas y comunidades afectadas, como en Ávila, Castellón o México. Muchas madres escribieron a Carolina para agradecer que el cuento les ayudara a explicar lo que vivían a sus hijos. Para ella, la literatura infantil no solo es entretenimiento, sino un recurso terapéutico esencial para ayudar a los niños a procesar el trauma y a encontrar esperanza. Aunque no se comercializa y se ofrece totalmente gratis, el proyecto ha sido profundamente significativo, tanto para los niños como para Carolina, quien ha encontrado consuelo y motivación en el reconocimiento de las familias. Ella considera que esta experiencia confirma la importancia de la anticipación emocional en la educación de niños pequeños, especialmente en momentos de crisis, y afirma que seguirá escribiendo literatura infantil si el tiempo y el entusiasmo lo permiten.
A veces de los peores momentos surgen las historias más bonitas o aunque sean cosas muy pequeñitas a veces, pues llaman mucho la atención y llegan a mucha gente.
Este es el caso de los erizos con los que Carolina ha intentado contarles a todos los niños y todas las niñas de la Sierra Oeste de Madrid y del Valle del Tietar,
toda esta zona que ha sufrido los incendios, pues lo que ha pasado con estos terribles acontecimientos.
La pequeña familia de los erizos y el Monte Valiente es el cuento que ha querido regalar a todo el mundo y por el que vamos a charlar con ella aquí en Menudo Castillo.
Carolina Hernández, bienvenida a Menudo Castillo.
Hola, buenas tardes.
Bueno, lo primero, cuéntanos, hemos hablado fuera de micro, ¿todo más o menos bien?
¿A pesar de.?
¿A pesar del susto?
Sí, vamos a decir que sí.
Sí, ya claro.
Nosotras hemos tenido suerte y dando gracias que la casa está en su sitio, sigue en pie, no ha habido daños relevantes y las personas de la familia estamos bien.
Así que, pues agradecidas.
Sí, desde luego.
Tengo más que decir, la verdad, en ese sentido.
Eso es.
Bueno, pues vamos a hablar del cuento, que creo que también es algo que ha surgido, que ha empezado a revolotear, como pasa siempre.
Con estas historias y que está llegando a muchos rincones.
Cuéntame un poco de dónde sale esta idea de la pequeña familia de los erizos.
Pues, realmente surge de un cuento íntimo que yo, pues, a raíz de que la niña, mi hija de cuatro años, que se llama Martina, pues no podía dormir estas noches, se despertaba gritando, que tenía mucho miedo y que soñaba cosas feas.
Claro.
Y yo, pues, lo estaba pasando muy mal también, porque yo decía, ¿y cómo la calmo, no?
Que no te preparan como padre.
Que no te preparan como madre para esto.
Y, entonces, pues, es verdad que yo muchas veces me invento cuentos para ella.
Nos gusta jugar a inventar cuentos y no podía dormir esa noche.
Y dije, bueno, pues, me voy a inventar un cuento un poco para explicarle todo, porque no para de preguntar, pero ¿por qué se está quemando?
Pero, ¿por qué los animales se están quemando?
Estaba muy preocupada por los animales también.
Y, entonces, pues, a raíz de eso, digo, bueno, voy a escribir una pequeña historia y, en función de eso, pues, empecé ahí a desarrollar.
Y, entonces, pues, empecé a desarrollarlo.
Me pareció chulo lo que fue saliendo y dije, bueno, pues, voy a ponerle dibujos, ¿no?
Digo, para que haya algo que ella, pues, donde pueda proyectar, ¿no?
En imágenes lo que está viviendo.
Y, pues, cogí inteligencia artificial.
Bueno, yo no soy ilustradora y, pues, poco a poco ahí fue saliendo, pues, el cuento, ¿no?
La historia.
Y cuando se despertó, yo seguía despierta y le dije, voy a leer el cuento que he escrito.
Y, nada.
Y cuando se lo leí, me emocionó mucho porque dijo unas palabras que me dejó muy, muy sorprendida.
Que es, mamá, lloro de amor.
Se puso a llorar y me dijo, yo lloro de amor y estoy más tranquila, dijo.
Entonces, es cierto que, bueno, ya solo con eso para mí fue, pues, no sé, como que dije, lo he conseguido, ¿no?
He podido calmarla en este momento, aunque sea por un momento.
Y, hablando con ella. Dijimos, se lo mandamos a los amigos, a nuestros amigos del cole, pues, amiguitos con los que jugamos por las tardes y, nada, pues, lo fuimos pasando, era un PDF, lo fuimos pasando por WhatsApp y, de forma espontánea, pues, ha sido como, pues, no sé, un pájaro que ha volado y ha ido, pues, a todos los rincones y ha sido una sorpresa.
Yo no sabía que esto iba a pasar, ni me lo imaginaba.
No era la idea, ¿no?
Ni mucho menos tampoco.
Pero la verdad es que me alegra.
Me alegra que si ayuda a mi familia, pueda ayudar a otras, pues, pues, yo feliz, con el corazón lleno, claro.
Sí, es verdad, los colegios, familias, muchos grupos lo están compartiendo porque es verdad que para los niños es importante tener una herramienta, ¿no?, como puede ser la buena literatura infantil para superar todo esto que estamos viendo que, incluso a los adultos, nos deja sin palabras.
Me imagino que a los niños lo están pasando mucho peor.
Sí, ahí ellos pueden también proyectar, pues, sus miedos.
Sus preocupaciones, ¿no?, y tener como una historia hilada donde, bueno, tiene un final, donde para mí, por lo menos, hay esperanza, puede haber reparación y, por supuesto, claro que hay tragedia.
No podemos tampoco engañarles, ¿no?
Lo van a ver.
Es lo que yo pensaba.
Digo, es que yo cuando vuelva con mi niña, porque yo decía, cuando vuelva, pues, no van a ser los mismos colores de todos los días en su entorno.
No va a ser el mismo ambiente.
Entonces, también yo quería que ella tuviera un poco de eso.
Un poco de eso previo para prepararla, ¿no?, para lo que se va a encontrar.
Carolina, ¿tú te dedicas a algo que tenga que ver con psicología o ha surgido así el cuento?
Porque al final, cuéntame.
Bueno, a ver, yo estoy formada en terapia y es verdad que durante muchos años, mientras vivía en Madrid, me dedicaba a trabajar como terapeuta, sobre todo como terapeuta de adulto.
Pero es cierto que hace unos años, bueno, pues, me especialicé en terapia infantil.
Y, bueno, finalmente, pues, por cosas de la vida, pues, realmente no he podido desarrollarlo tanto como a mí me gustaría.
Pero lo hago con mi hija, ¿no?
Claro.
Lo hago lo posible.
Y, bueno, pues, también supongo que surge de ahí.
Yo me encanta un, bueno, pues, un estilo de terapia que surgió en Chicago que se llama Teraplay y que es el que yo he estudiado.
Y, bueno, pues, a través del juego, a través del vínculo, ¿no?
Pues, tú vas como reparando momentos, ¿no?
De dolor en los niños.
Lo uso mucho para tragedias así como colectivas en zonas, pues, de mucha pobreza también.
Pues, lo que ha pasado en México, por ejemplo, ahí también hacen abordajes, ¿no?
Con los niños y, no sé, realmente creo que ha salido de una forma espontánea porque no, mi idea inicial para nada era voy a ayudar a todos los niños, ni me lo imaginaba, ¿no?
Era voy a ayudar a mi hija y luego cuando vi que, bueno, a ella le gustó, dije, pues, vamos a darlo a tus amigos, ¿no?
Y que si les puedo ayudar a las mamás que conocemos y a los niños del cole, pues, y, bueno, pues, ha sido así.
Es la magia que tiene a veces, ¿no?
Como la literatura que nos une a todos y a mí me encanta leer y yo creo que al final si te ves reflejado, pues, conectas con eso y por eso lo han compartido.
Fíjate.
Y algo interesante también de este asunto, el texto, repetimos que es tuyo, pero claro, la urgencia, ¿no?
La velocidad, esto hay que hacerlo ya.
Hemos descubierto una utilidad de la inteligencia artificial generativa, ¿no?
El poder sacar algo muy rápido.
Sí, yo además, eso es, ¿sabes qué pasa?
Yo, por ejemplo, antes de toda la formación de terapia que yo he hecho, yo vengo como del mundo del arte.
Tengo dos carreras de arte dramático, o sea, yo valoro mucho el trabajo creativo.
Sí, exacto.
De las personas y me parece súper esencial para sobrevivir en este mundo tan cruel.
Pero es cierto que es que era para la niña, ¿no?
O sea, no era una cosa de voy a crear algo.
De hecho, tengo mi prima que, bueno, vive en Francia, pero es una ilustradora extraordinaria que si yo hubiese sabido que esto sucedía, pues, bueno, a lo mejor con tiempo, con paciencia, con cariño, pues, lo hubiera hecho en colaboración con ella que hace unas acuarelas preciosas.
O sea, en un pueblito que se llama Clermont-Ferrand y me hubiera encantado.
Pero bueno, es que era para la niña, ¿no?
Exacto.
No se está comercializando, no se va a hacer ni nada.
De hecho, la idea es que sea gratis para todo el que lo necesite, ¿no?
Así que ahí está.
Y yo, pues, la inteligencia artificial creo que en este momento, pues, ha sido de gran utilidad.
Exactamente.
Y ya está.
Yo lo pensaba el otro día, Carolina, que decía, Jolín, me encanta el cuento, pero la IA. Pero claro, luego lo pensé y dije, es que esto hay que hacerlo en horas, hay que hacerlo rápido, hay que hacerlo para que esté ya.
Y no me parecía tan mal, desde luego.
Sí, sí, aún así. Estuve como unas ocho horas.
No, no me lo creo.
Como que me lo hice en media hora y peleándome con la IA.
Claro, es que para cuadrar. No, pon tres, pon no sé qué.
Y de repente les ponía ropa y yo, no, no quiero que lleven ropa.
Y hacía lo que quería, ¿no?
Porque al final, pues, bueno, es un poco extraño que yo no conozco.
Que sea así.
Y que se ha unificado, ¿no? También es difícil.
Oye, ¿qué te está llegando? ¿Qué te están diciendo?
Más allá de toda la repercusión que está teniendo el cuento y la acción en sí,
¿qué te está llegando de los niños, de las niñas, de las familias?
Pues me están llegando sobre todo madres, ¿no?
Que me están escribiendo a través de las redes.
Y anoche, por ejemplo, me escribió una mamá que tiene cinco, cinco niños,
que su casa en San Ramón había quedado calcinada.
Yo me quedé súper impactada.
Y lo único que hacía era darme las gracias.
Gracias por el cuento.
Y, por ejemplo, también me llamó una chica almudena del hospital de Ávila,
de la planta infantil, que lo habían impreso y que lo estaban, pues, leyendo a los niños allí.
Y que, pues eso, que les había servido mucho.
También otra persona, bueno, me dijo que había llegado a Castellón, a la Baidu Show,
que también hay ahí unos incendios importantes.
Sí, bien onda.
Y yo, de hecho, soy valenciana.
Yo nací en Valencia, he vivido en Valencia.
He estado hasta los 18 y luego ya me vine a Madrid.
Y me da mucha alegría saber que también, pues, por mi zona está aportando.
Y, bueno, un chico en México también me dijo que. lo tenía, no sé ni cómo
pero sobre todo
eso, mamás, que muchas gracias
el niño me lo pide todas las noches
nos está ayudando
un montón a poder
explicar esto, se sienten
reflejados y pues ya está
yo ya con eso me parece
tan bonito
que dentro de toda esta pesadilla
porque lo ha sido y lo sigue siendo
en casa nosotros estamos
en shock todavía, un poco
idos, con la cabeza un poco
embotada y agotadas
pero
dices, bueno, un rayo de luz
y que cuando pasen los años
por lo menos mi niña, mi familia
recuerde que sacamos algo bonito
de todo esto
eso es
si es una historia
dentro de lo terrible que está siendo
todo, como está nuestro entorno
que ocurran cosas como lo que has hecho tú
es maravilloso
maravilloso Carolina
fíjate
como sabes
como sabes de este asunto
que tendríamos que decir, imagínate que tenemos
niños pequeños en casa, que alguien nos está
escuchando y dice, ¿qué les decimos ahora
antes de volver? porque hay mucha gente
como es tu caso, por ejemplo, que todavía no han querido
venir a la Sierra Oeste, que todavía están
fuera, que no han visto nuestros montes
nuestros bosques
¿qué les decimos a los niños?
mi consejo es la anticipación
hay niños que necesitan más anticipación
otros que bueno
se regulan mejor y pues
lo van gestionando de otra manera
pero sobre todo los más pequeñitos
de etapa de infantil
que son cosas que no terminan de entender
ni el porqué
ni el cómo, ni nada pues
como el cuento en parte es para ellos
para ese tipo de
edad, ¿no?
donde al final
yo también quería como que en las imágenes
esa era también mi pelea
con la inteligencia artificial
decir, necesito que
no me pongas todo bonito, ¿no?
no quiero que me pongas árboles bonitos
en un bosque, ¿no? necesito que pongas
un escenario donde ellos puedan ver
aunque no sea las imágenes que salen en la tele
porque yo no lo aconsejo en absoluto
que niños tan pequeños
estén viendo continuamente, ¿no?
como eso retraumatiza
y no creo que sea bueno, ¿no?
pero sí que, bueno, en una imagen
en una ilustración que es medio realidad
medio ficción
pues que puedan ver esos árboles que no tienen hojas
que los colores son. son grises, oscuros, ¿no?
y eso les va calando
tú se lo vas leyendo y al final
bueno, yo confío
como que van integrando el trauma
y atravesando
Oye, pues yo como escritor
como vecino de la sierra este de Madrid
y como autor de literatura infantil y juvenil
te quiero dar las gracias
no solo por lo que has hecho
sino también por poner en valor que la literatura infantil
es, pues eso, una de las mejores herramientas
para ayudarnos en los periódicos
en los peores momentos, ¿no?
Sí, es terapéutica
Sí, sí, sí, sí
Pues muchas gracias, la verdad que es un honor
que habléis conmigo
y sobre todo que deis difusión al cuento
para que llegue a cuentarnos familias mejor
aquí o en Castellón
o donde sea
Zamora, eso es
Valladolid, sí
Sí, desde luego
Bueno, y ya para olvidarnos un poquito
del incendio, Carolina
¿vas a seguir escribiendo literatura infantil?
Yo creo que tendrás que hacerlo, ¿no?
Bueno, en casa siempre me lo dicen
Es verdad que en casa siempre, mi pareja siempre me dice
¿pero por qué no lo hace yo?
Ha de hecho años diciéndomelo
desde que además soy mamá
como que me he metido un poco en ese mundo
y a mí me encanta leer
y soy muy, pues, forofano
de lo que es la escritura, la lectura
y yo, pues, no lo hago más que nada
pues porque estoy metida en la rutina
de ser mamá
estamos montando también un negocio en San Martín
que también es para niños
Ajá
Y, pues, al final nos lleva como todo
mucho tiempo, mucho trabajo
y no tengo tiempo
pero realmente he disfrutado mucho
haciendo esto y viendo cómo
aporta, entonces la verdad que no descarto
en algún momento, pues, bueno, repetir
y ver qué sucede, ¿no?
Más allá del resultado
también por el placer de hacerlo
porque lo he disfrutado
Sí, desde luego
Como que tenía un propósito
y ha sido muy agradable, gratificante
Porque estamos hablando de ayudar a los demás
pero que escribe también la ayuda
y hacer esta historia también, supongo, que a ti misma
Totalmente, porque yo estaba
me estaba empezando a venir abajo
y la verdad que, pues, eso
recibir mensajes de agradecimiento
ver que he empezado a ver
rayitos de luz en muchas familias
pues a mí como que me ha animado
Así que, bueno, ha sido
como en las dos direcciones
el beneficio de
un poco del corazón
de calmarlo
Pues, oye, Carolina Hernández
Muchísimas gracias por este ratito
con nosotros
Gracias también por todos los ratitos
que estás regalando a tanta gente
y ojalá nos volvamos a ver pronto
y que ese negocio siga para adelante
y nos conozcamos en persona
que hace falta
Por favor, sí, sí, sí
Muchísimas gracias por escucharme
y por compartir el cuento
Un abrazo
Un abrazo
Podcast Summary
Key Points:
Carolina Hernández creó un cuento sobre una familia de erizos tras observar el miedo de su hija de cuatro años por los incendios en la Sierra Oeste de Madrid y el Valle del Tietar.
El cuento surgió como herramienta terapéutica para ayudar a niños a procesar sus miedos y traumas, utilizando el juego y la literatura infantil como medio de conexión emocional.
Gracias a la inteligencia artificial, Carolina desarrolló rápidamente la historia y sus ilustraciones, permitiendo que el cuento se difundiera espontáneamente a través de redes sociales y colegios, llegando a familias en zonas afectadas por desastres.
Summary:
Carolina Hernández, terapeuta infantil y madre, creó un cuento sobre una familia de erizos como forma de ayudar a sus hijos a enfrentar el miedo y el trauma causado por los incendios forestales en la Sierra Oeste de Madrid y el Valle del Tietar. La historia nació de un momento personal en el que su hija, de cuatro años, se asustaba constantemente por el fuego. Inspirada por su experiencia, Carolina usó la inteligencia artificial para desarrollar rápidamente la narración y las ilustraciones, sin pretender un impacto masivo al principio.
El cuento, que combina realismo y ficción para mostrar bosques quemados y animales afectados, se compartió por WhatsApp y se extendió naturalmente entre familias, escuelas y comunidades afectadas, como en Ávila, Castellón o México. Muchas madres escribieron a Carolina para agradecer que el cuento les ayudara a explicar lo que vivían a sus hijos. Para ella, la literatura infantil no solo es entretenimiento, sino un recurso terapéutico esencial para ayudar a los niños a procesar el trauma y a encontrar esperanza.
Aunque no se comercializa y se ofrece totalmente gratis, el proyecto ha sido profundamente significativo, tanto para los niños como para Carolina, quien ha encontrado consuelo y motivación en el reconocimiento de las familias. Ella considera que esta experiencia confirma la importancia de la anticipación emocional en la educación de niños pequeños, especialmente en momentos de crisis, y afirma que seguirá escribiendo literatura infantil si el tiempo y el entusiasmo lo permiten.
FAQs
Surge de un momento en el que mi hija de cuatro años temía por los animales tras los incendios, y decidí escribir una historia para calmarla, que luego se convirtió en una narrativa para todos los niños afectados.
Ofrece un espacio seguro para que los niños expresen sus miedos y preocupaciones, con un final que incluye esperanza, reparación y una visión humana de la tragedia.
La historia se creó como un juego terapéutico para mi hija, y se usó la inteligencia artificial para generar ilustraciones, aunque se priorizó una realidad más realista y no idealizada.
Sí, está diseñado para ser gratuito y accesible para cualquier familia que lo necesite, sin fines comerciales ni distribución controlada.
Transmite que, a pesar de las tragedias, es posible encontrar luz, esperanza y resiliencia, y que los niños pueden sentirse comprendidos y protegidos a través de la historia.
Muchas madres y familias han escrito a Carolina expresando gratitud, especialmente en zonas afectadas por incendios, diciendo que el cuento les ayuda a explicar lo que viven a sus hijos.
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