El podcast "Solaris en Sello Sonoros" explora el concepto de posverdad como un fenómeno central en la era digital. A través de historias como el intento de demostrar que la Tierra es plana, el viaje de Mike Hukes al espacio y el desastre de la pareja italiana en el Mediterráneo, se ilustra cómo las creencias falsas se difunden con fuerza en redes sociales. Se analiza cómo las narrativas emocionales y las noticias falsas han reemplazado a la verdad factual, especialmente en contextos políticos como las elecciones de Estados Unidos y el Brexit. El debate se profundiza con el concepto de "posfotografía" de Joan von Kuberta, que describe cómo las fotos en redes sociales ya no son imágenes físicas, sino construcciones digitales, editadas, filtradas y diseñadas para generar impacto. Se menciona el papel de filtros como "FixMe" en Instagram, que simulan cirugías estéticas y promueven la disconformidad con el cuerpo, especialmente entre adolescentes, lo que ha generado preocupación por su efecto en la salud mental. Además, se resalta la influencia de la cultura de consumo y la tecnología en la forma en que los individuos se representan a sí mismos, editando su imagen para conformar una identidad deseada. Este cambio desafía el concepto tradicional de verdad, sustituyéndola por una práctica de "doble pensar", donde se creen simultáneamente mentiras y hechos reales. El podcast concluye reflexionando sobre cómo la tecnología, el poder y la cultura coexisten para crear un entorno donde la verdad es más un efecto emocional que un hecho verificable. La voz de corresponsales como Carlos Alberto Escolari y Laura Fernández aporta análisis sobre medios y ficción especulativa, reforzando el debate sobre la manipulación del conocimiento en el mundo actual.
Si ese mes llega a comprizar, you ready, ready, no sorredi
Toyota, que ha reçuena idea, you ready, una siena
Si hay trafico a la vista, you ready, ready, no sorredi
Y el vencorola, la escuela, you ready, una tan forma
Y en el evento nacional, Toyota, hasta el 31 de agosto
Para que estéis preparado, hasta para lo que no estabas preparado
Toyota, vayamos juntos
El inventario puede variar visita a tu concesionario participante
para mas detalles
Podrigo un podcast, lo mejor está por escuchar
¿Qué es la pos verdad?
¿Por qué se han multiplicado exponencialmente las noticias falsas o fake news?
¿Conocés la teoría posfotográfica de Joan von Coberta?
¿Cómo están cambiando nuestra visión del mundo
y de nosotros mismos los filtros de arredes sociales?
Enseguida algunas respuestas y nuevas preguntas para pensar
y aprender juntos en. Solaris, ensayos sonoros
Capítulo 8
¡Pos verdad!
A principios de 2020, Mike Hukes se subió al cohete
que había fabricado el mismo y despegó y se elevó unas decenas de metros
por encima del pueblo de Barstow, California, Estados Unidos
propulsado por un poderoso chorro de vapor
hasta que acabó el ascenso y comenzó el descenso
muy precipitado
De hecho, mortal
Pum
Fue su segundo y último viaje al espacio
El primero en el desierto de Mojave dos años antes
le permitió ver el mundo desde 578 metros de altura
pero él se proponía subir al menos 500 metros más
A mediados de ese mismo año, el de la pandemia
Una pareja italiana cansada de la cuarentena obligatoria
que había impuesto el estado
decidió embarcarse en un velero en el puerto de Lampedusa
y salir a navegar
No tenían los conocimientos básicos para hacerlo con éxito
de modo que se perdieron y lo pasaron realmente mal
en el mar Mediterráneo
Fueron rescatados por Salvadori Sikiki
que trabajan en Ministerio italiano de Sanidad
Este les enseñó a usar la brújula para que pudieran regresar a la costa
Una vez de vuelta en la civilización terrestre
tuvieron que permanecer en cuarentena a causa de su temeridad
El plan de Maccukes
era ascender más de mil metros hasta tener suficiente perspectiva
como para realizar fotografías que demostrarán que la tierra es plana y no redonda
Como dice el consenso científico universal
Madre mía
Pues el plan de la pareja italiana era viajar
hasta el horizonte para demostrar que allí se acaba al mundo
que más allá solamente hay un abismo
Pero para ello tenían que usar la brújula
que depende del magnetismo terrestre
y por tanto de la naturaleza circular del planeta
Madre mía
Me siquiera en la la media la gente informada creía realmente
en que la tierra fuera totalmente plana
Durante siglos esa idea había sido olvidada
hasta que en los últimos seis o siete años
ha resultitado con fuerza en internet
La teoría conspiranoica dice que la NASA y los gobiernos del mundo
se empeñan en difundir imágenes generadas por ordenador
del planeta circular
pero que las evidencias y la observación directa del horizonte
demuestran el terraplanismo
Han hecho tantísimo ruido que han conseguido sembrar la duda
Es un problema serio
Las encuestas dejan claro el poder de las redes
unos 10 millones de personas están convencidas en Brasil
de que la tierra es plana
En Estados Unidos un 33% de los jóvenes
tiene dudas sobre la esfericidad de nuestro planeta
Uno de cada tres
Repito
Una de cada tres de las personas que con sus votos decidirán nuestro futuro
Buenas noches o buenos días o buenas tardes
No tengo modo de saber a qué hora ni en qué lugar
ni en qué condiciones me estás escuchando
Porque esto es un podcast
que no es radio ni es audio libro
Pero algo tiene ambos
Es nuevo, pero como todo lo nuevo tiene su tradición
su genética, su historia
Este podcast se titula "Solaris en Sayos Sonoros"
Yo soy Jorge Carrillón, escritor y corresponsal en el presente
Sí, en el presente, ese país es extraño
que es al mismo tiempo, también, pasado y futuro
Y ella es ella, nuestra corresponsal en el futuro
Encantada
Digamos que soy un algoritmo de voz
Y la compañera de Jorge en esta aventura
¡Madre mía!
Eso, madre mía
En cada capítulo de este podcast
Examinamos aspectos de nuestra realidad
que muy probablemente sean la vanguardia del por venir
Lo hacemos con nuestros corresponsales y contigo
Vamos a pensar juntos, vamos a ensayar juntos
Vamos a aprender juntos, buenas noches o buenos días
o buenas tardes
Aquí estamos en vivo pero no en directo
Bienvenida
Bienvenida
En este octavo capítulo vamos a abordar el tema de la posverdad
Un problema muy antiguo que ha ocupado a la filosofía
y a la política desde siempre
Pero que en los últimos años ha experimentado una vuelta de tuerca
Sobre todo en el contexto de la presidencia de Donald Trump
Y de otros líderes populistas
Muchos de ellos adictos a gobernar a través de Twitter
¿Qué es la posverdad?
Vimos en un mundo posverdadero
¿Cómo han cambiado la ontología y la epistemología en la nueva realidad digital?
¿Pueden ayudarnos a entender ese cambio de paradigma, los filtros de las redes sociales?
Y lo que Joan Foncouverta ha llamado la pos fotografía?
Vamos a intentar llegar a algunas respuestas
y también a nuevas preguntas juntos
Durante los próximos minutos en una historia que nos llevará
desde las desventuras de los terrorplanistas
que fracasaron el intento de mostrar que la tierra no redonda
hasta la historia de Instagram
A través de la propaganda de las noticias falsas
de esa realidad pixelada
de esa posverdad atmosférica
que todos respiramos en la actualidad
En su ensayo posverdad
el periodista norteamericano Maciudancona
afirma que el tema de su libro es epistemológico
es decir, relativo al saber
a su naturaleza y a su transmisión
Las mentiras y la propaganda
son tan antiguas como las ciudades humanas
pero los últimos años ha creado un fenómeno nuevo
el de la generación y difusión de fake news
narrativas de pseudociencia
o teorías de la conspiración a través de internet
que ha cambiado radicalmente
la relación de la humanidad con los hechos
Ahora las narrativas emocionales
son mucho más convicentes
que las narrativas factuales
Foxford Dictionary
escogió posverdad como la palabra
más importante de 2016
Para muchos especialistas norteamericanos
como el propio dancona
ese es el año del giro Copernicano
fue el año del triunfo de Trump
en las elecciones presidenciales
y del referéndum del Brexit
en Inglaterra
fue el año en que quedó claro
que se podía cambiar
masivamente la intención de voto
de los ciudadanos a través de las cuentas falsas
y de grupos fraudulentos de Facebook, fue el año en que Kelly and Conway entonces
consejera jefe del nuevo presidente, dijo en antena que Sean Spiesa, el jefe de
prensa, había ofrecido datos alternativos.
del hecho de la violencia,
como la violencia de la violencia,
la violencia de la violencia,
la violencia de la violencia de la violencia,
la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la
otros relatos de estos últimos años suprayen el mismo Big Bang.
El documental, "After Trust", por ejemplo,
dirigido por Andy Orosi para HBO,
insiste en el año 2016 y amplía el foco a las teorías de la conspiración
que surgen en ese mismo caldo de cultivo.
Un caso emblemático es el de la Historia Esperpéntica
que se conoció como Pizza Gate,
una auténtica bola de nieve que surgió tras la filtración
de correos electrónicos de un empleado de la campaña de Hillary Clinton.
En YouTube y otra redes sociales fue creciendo la teoría
de que, de ciertas frases de esos emails,
se podía inducir que existía una red de abuso infantil,
orquestada por políticos democratas,
que usaban los útanos de ciertos restaurantes de Washington
para sus crímenes.
La Historia terminó con un hombre armado,
con un rifle, que entró en una pizzería dispuesto a liberar
a los niños, supuestamente prisioneros en el sotano.
No encontró nada, se entregó a la policía.
Se relaciona con Juanon, la demencial teoría según la cual
Trump lucha con la pedofilia de las élites.
En fin, otros libros, películas y documentales recientes
van más atrás en el tiempo y hablan de la importancia
que tuvo Fox News, en la difusión sistemática de noticias falsas,
desde que en 1996 estuvo en manos de Roger Ailes,
que hizo del ataque frontal a la administración de Obama,
su señal y identidad de apoyo a Donald Trump
desde sus primeros pasos en la política.
Trump, un presidente que no por casualidad,
fue antes presentador de. Satur de Nightlife y el Aprendiz, un auténtico animal televisivo.
Sin embargo, esa perspectiva tan norteamericana no hace justicia a un cambio de paradigma
que se ha dado durante las últimas décadas y que es totalmente global.
Del populismo de Silvio Perluscon en Italia, no en vano en empresario televisivo, o de Hugo
Chávez en Venezuela, en cuya campaña electoral de 2012, ya fueron muy importantes las redes sociales,
hasta el triunfo de Jaill Bolsonaro en Brasil, en 2018, pasando por las políticas de desinformación
y control digital de Rusia o de China. La posibilidad es una realidad internacional, que no se
entiende si la transformación del planeta en una gran red y perconlectada a través de canales
de comunicación que están en manos privadas y que no han sido debidamente regulados por ninguna
institución pública.
Desde que empezamos a recibir la mayor parte de la información a través de dispositivos
móviles, los hechos contrastables se fueron volviendo menos importantes que las narrativas
más o menos verosímiles. La verdad está siendo sustituida por el impacto que causa
la viralidad.
Como dice el esandro barico en The Game, que es como el denominal nuevo escenario, nuestra
nueva realidad, Leo, lo que seguramente ha pasado en el game debido a su baja densidad,
es que el dinamismo de las verdades se ha hecho más importante que su existitud.
En términos elementales, vale más una verdad inexacta, pero con un diseño adecuado para
cruzar el game, que es una verdad exacta, pero lenta en su movimiento e incapaz de desasirse
del punto en el que han nacido.
Este verdicto puede asustar, pero se ha recibido en cambio con cierta lucidez, dibuja un
terreno de juego fascinante y me gustaría decir que bastante genial.
Dice que si yo creo en mis ideas y en mis hechos, debo ser capaz de darles un perfil aerodinámico,
debo trabajar duro hasta que tengan un perfil que penetre en el aire de la sensibilidad
colectiva.
En la parte central de cada capítulo de Solaris en Sallos Sonoros, ella y yo damos la palabra
a nuestros corresponsales en ámbitos absolutamente contemporáneos.
En este capítulo contamos con la colaboración de Carlos Alberto Escolari, nuestro corresponsal
de la enecología de los medios y con laura Fernández, nuestra corresponsal en ficción
especulativa.
¿Cuál es tu interpretación de la importancia de las redes sociales y los dispositivos
en el nuevo modo de entender la verdad, Carlos?
Las redes sociales han exasperado y llevado a otra dimensión fenómenos de la comunicación
que estaban presentes desde los mismos inicios del lenguaje.
Sí como decía un verto eco, el signo sirve para mentir, entonces esta función seguramente
ya estaba activa cuando el primer homo sapiens bajó de un árbol y se puso inventar historias,
porque no lo olvidemos, una fake news es una micro ficción.
Por otra parte, campañas de desinformación ha habido siempre, en la segunda mitad del
siglo XX tuvimos estrategias, obviamente financiadas por las tabacaleras, para demostrar
que el cigarrillo no sea mal a la salud.
Las redes sociales son ahora el entorno ideal para este tipo de estrategias de desinformación.
Ahora bien en las redes hay dos tipos de fake news, las que tienen un claro objetivo
político, por ejemplo ser una influencia en el voto de otro país y las que simplemente
quieren aumentar el tráfico gracias a temas candentes y ganar dinero en las plataformas.
En 2015 y 2016 se descubrieron usinas de fake news sobre Hillary Clinton, que simplemente
querían generar el llamado clickbait, no les importaba si Donald Trump ganaba o perdía
las elecciones.
En la era de los medios analógicos impresos, la verdad todavía tenía algo de solidez,
de materialidad podríamos decir, en este mundo acelerado, la verdad se ha convertido
en un concepto gracioso, fíjmero, como todo lo que circula por las redes.
Y Laura Fernández, nuestra corresponsal en ficción especulativa, ¿cuál es tu lectura
del empeño humano de llegar a la luna y amarte, tal como se ha reflejado en la literatura
de ciencia ficción?
En tanto que ejercicio de ficción dispuesto a deformar la realidad, para dirigir al
individuo en la dirección que se desea, la posverdad ha sido el ingrediente principal
de la relación entre el poder y cualquier futuro mundo posible desde que el ser humano
puso un pie en el siglo XX.
Una performance radiofónica alertó en 1938 de las posibilidades del fenómeno.
Las posibilidades de mezclar ese por más descabellado que resulte futuro mundo posible
con la realidad, cuando Horson Wells orquestó la adaptación de la guerra de los mundos
de H. G. Wells.
Al hacerlo puso en evidencia que la mentira son necesitas de los medios adecuados y la
conveniente de sin formación, esto es en aquel momento una fe ciega en la voz del mundo
ahí fuera, la todopoderosa radio, para fingirse, ¿verdad?
Dicho fenómeno estaba siendo exprimido desde los despachos de los gobiernos más y menos
totalitarios de la época, con un desimulo del todo inávertido por la masa, pero no por
el escritor de género, que desde la trincher acorazada del futuro, empezó a jugar con la
idea de que cualquier paso que se daba podía estar siendo teledivigido desde algún lugar,
y era un lugar que nada tenía que ver con nosotros, y sí, con lo que se quería de nosotros.
La instrumentalización del individuo por parte del sistema ha obsesionado al escritor de
ciencia ficción desde el principio de los tiempos, es decir, desde la llamada edad durada
de la ciencia ficción, que va de finales de los años 30 en adelante.
Pero al principio no lo hizo desde la temida masa, un concepto a un lejano al del escritor
solitario y sin más contexto global, que el que le proporcionaba un medio a lo sumo
nacional, sino desde la paranoia de la outsider, que primero sospecha estar siendo engañado,
y luego descubre que efectivamente así es.
Raggleham, el protagonista de tiempo desarticulado, la no del todo conocida novela de Philip
Caddick, que inspiró en parte del show de Truman de Peter Wade, es, podría decirse,
la primera víctima de una sociedad interesadamente instrumentalizada contra el individuo, entendido
este como cualquiera de nosotros, en un nebuloso presente en el que todo lo que se observa
es espejismo.
Como tantos otros aspectos de nuestro siglo XXI, el de la posverdad se puede observar
desde la luz de la obra de George Orgwood, aunque él pensaba en el fascismo o el estalinismo
cuando escribió 1984, los conceptos de la neolengua y del doble pensar son completamente
válidos en el ámbito de la cultura digital y de la política de nuestra época.
En su novela, el escritor británico imagina una neolengua que es la versión simplificada
del inglés, una simplicidad que facilita el control mental de quienes la hablan.
Uno de los neologismos es doble pensar, que significa sito, la facultad de sostener
dos opiniones contradictorias simultáneamente, dos creencias contrarias albergadas a la vez
en la mente.
El poder está en deshacer la mente humana y volver a componerla, dándole nuevas formas,
a tu elección.
El poder no es un medio, es un fin, en nuestro mundo habrá únicamente triunfo y autumillación,
todo lo demás lo destruiremos.
El pasado está prohibido, ¿por qué?
¿Por qué cuando podemos apartar un hombre de su pasado, entonces podemos apartarle
de su familia, de sus hijos, de los otros hombres.
No hay lealtar, excepto la lealtad al partido, no hay amor, excepto la moral gran hermano,
todo otro placer competitivo, lo destruiremos.
Si quieres una visión de futuro Winston, imagina una bota aplastando eternamente un rostrumano.
Podemos adivinar que Trump doble pensaba la noche del 4 de noviembre de 2020, cuando
afirmaba que le estaban robando las elecciones, que había fraude a sabiendas de que se trataba
simplemente del recuento de los votos enviados por correo.
Los extremistas que fueron armados a los colegios electorales creyeron el mensaje literal,
ignorando que muy probablemente el presidente pensaba a la vez eso y lo contrario.
Que era la verdad, ella. El mundo de gran hermano es un mundo muy visual, lleno de pantallas,
pero 1984 es finalmente una novela de su época y está hecha de palabras, de modo que
es natural que prime en ella la reflexión sobre el propio lenguaje.
Para conducir nuestra reflexión hacia la imagen, vamos a conectar a Orwell con el fotógrafo
teórico y ensayista catalán Joan von Kuberta, porque su concepto de lo pos fotográfico
es de hecho una neolengua visual. En su libro El Beso de Judas, fotografía y verdad
publicado en 1997, von Kuberta escribió, "Si a la fotografía en movimiento la llamamos
cine, bien podría suceder que a la fotografía, cuya estructura formativa más íntima ha
sido sustituida por un soporte numérico, la llamaramos de otro modo, aunque de momento
aún no se nos haya ocurrido el término apropiado".
Muy bien, 13 años después en la cámara de Pandora, la fotografía, después de la fotografía,
von Kuberta desarrolló el concepto de lo pos fotográfico, ya había encontrado el término.
Se trata del resultado de la errupción de las cámaras instaladas de los teléfonos móviles
y de las redes sociales, que han multiplicado hasta el infinito la producción y la circulación
de imágenes. Como su origen ya no es físico o químico, sino tecnológico y pixelado,
y su destino no es ser impresionista en un álbum, von Kuberta sostiene que ya no es exactamente
fotografía. La fotografía se ha vuelto conversacional. Se hacen fotos para saludar en redes sociales
o para gastar una broma, responder una pregunta o consultar qué se compra en el supermercado
a través de WhatsApp. Una revolución comparable, por su impacto, a la que vimos en el capítulo
anteriores.
Solaris en la pornografía. Todos los vídeos y todas las fotos de nuestra época han cambiado su
ontología. Su vocación o su esencia ya no es el documento o la memoria como durante toda su
historia anterior, sino la comunicación, el flujo, el movimiento, la interacción y todo
puede ser filtrado, editado, recortado, alterado. Los primeros filtros importantes de Instagram los
creó hace 10 años el fotógrafo artista y diseñador Cole Rice. A través de su archivo de
amaneceres y atardeceres creó cuatro filtros. Amaro, Hudson, Sutro y Spectra. Dos de ellos
están aún disponibles en la edición básica actual de la red social y los otros dos han desaparecido.
A modo de homenaje o de rastro arqueológico encontramos el filtro de Rice. Es una de las
primeras 100 personas que tuvieron cuenta en Instagram. Ahora su más cerca de un millón de
seguidores y es uno de los creadores de aplicaciones de fotografía más importantes del mundo. Instagram
se situaba hace una década en la tendencia general del internet 2.0. La producción de herramientas
que te permiten generar versiones mejoradas de ti mismo con su correspondiente presión social y
problemas de autoestima. Editar y editarte. Los complejos procesos que seguían la censura
soviética o maoista para borrar a personas de las fotos equivalentes a los que ponen práctica
el protagonista de 1984 con la información que publicó el Times en su momento. Ahora se
pueden replicar en unos pocos segundos con Photoshop o con el editor de fotos o vídeos de tu
móvil. Nos hemos acostumbrado a editar la realidad en tiempo real y a doble pensar, a mentir.
En qué estás pensando nos pregunta Facebook. Nunca respondemos lo que realmente pensamos.
Tampoco publicamos selfies sin editar en Instagram o en Tinder. Nos hemos convertido en
productores constantes de hechos alternativos sobre nosotros mismos. Tal vez sea una característica
del ser humano, el inventor del camuflaje y del maquillaje, de las máscales y de la ficción.
Pero la cultura digital ha cambiado la escala de la repercusión de ese discurso carnavalesco.
En estos momentos hay casi cinco mil millones de usuarios en internet. La mitad están activos
en Facebook. WeChat tiene más de mil millones de usuarios y WhatsApp más de dos mil. Los memes y las
noticias falsas circulan a velocidad super heróica por todos esos circuitos. Así estamos generando
una especie de post verdad atmosférica. Todo se vuelve post verdadero, empezando por el propio
yo. Ese es el extraño aire que respiramos.
Detrás de cada capítulo de Solaris en Sello Sonoros hay una extensa bibliografía,
filmografía y hasta cereografía. Empezaremos a cabo a este segundo capítulo de la segunda
temporada con algunas recomendaciones textuales y audiovisuales. Ella, nuestra corresponsal en
el futuro. ¿Qué títulos recomiendas? La historia de Instagram y de sus filtros
la hemos extraído del libro de referencia sobre la red social sin filtro. La historia secreta de
Instagram, de Sara Freya publicado por Connecta. También hemos leído a Matiudancona cuyo libro
post verdad la nueva guerra contra la verdad y cómo combatirla publicado por alianza editorial es
una buena aproximación a la genialogía de los fake news en la cultura de los Estados Unidos.
Y siempre repasamos nuestros apuntes sobre The Game, la última exploración del mundo contemporáneo
que ha publicado Alessandro Barrico en Anagrama.
El libro es post verdad de Lima Cantal, cuya edición original es de la MIT Press y en español
está en Catedra. Es una obra que se intetiza muy bien la historia de la post verdad y presenta
los estudios más avanzados tanto respecto a su dimensión social como cognitiva. Además,
describe casos históricos muy esclarecedores como las campañas de las tapacaleras que vimos en
la serie Mad Men o la cestrategia de comunicación que minimizaban el calentamiento global. Y la
película es Wack The Dog, la cortina de humo que estrenó Barrie Levin son en 1997. Con guión
de David Mammett en ella trabaja en Dustin Hoffman, Robert De Niro y Dennis Larry, entre otros
actores. Se trata de una comedia negra de hondo contenido político, el presidente de los Estados
Unidos, de peligrar su reelección, por lo que contrata a un productor de Hollywood para que le
monte una guerra en los balcones y ganar puntos en las encuestas. Mi recomendación es un clásico
del cómic underground, nunca lo suficientemente reconocido llamado Transmetropolitán. Escrito por
el siempre ácido Guarrenelis y dibujado por un especialmente sucio barroco Darryl Robertson,
Transmetropolitán se tuvo en su momento por una gamba herrissima alegoria post-ciberpunk,
protagonizada por un violento y turbio periodista, Spider-Jerusalem, decidido aluchar desde la pantalla de
su portátil contra una descarada, pues verdad, de facto, entonces aún no denominada así. En el mundo
futuro y distópico y absurdamente corrupto de Jerusalém, suerte de Hunter, Set Thompson,
post-apocalíptico, una leyenda del periodismo gonzo que no se limita a propinar puñetazos desde
sus artículos, también lo hace si debe de verdad. La bestia, un gran mediatico estafador ha
sentido al trono, es decir, preside los Estados Unidos, y nadie cuenta otra verdad que la que le
interesa. Como en un manjata transfer de lo desordenadamente punk en Transmetropolitán se dispara
antitulares de un futuro presente o ripilante, entre los que Spider solo puede abrirse camino con un
pie en el lisérgico y evasivo otro mundo, el de los estupefacientes. El único capaz de apagar el
ruido incesante de la mentira para tener un lucido acceso a los pedazos de verdad con los que
se topa y que publica en el subversivo diario la palabra. En julio de 2010, Kevin y Nicole le estaban
hablando sobre la red social que acababa de crear él con su socio-mic mientras paseaban por la
playa del pueblo todos Santos en Baja California. Los teléfonos móviles inteligentes eran un
invento reciente y sus cámaras todavía no eran capaces de hacer buenas fotos. Por eso acababan
de aparecer las primeras aplicaciones para editarlas como Ipsamatic. Si queréis que las fotos sean el
centro de vuestro proyecto, le dijo Nicole, deberías incluir filtros volvieron al hotel. Kevin buscó en
Google como programar filtros. En Photoshop decidió que su estilo consistiría en dramatizar las
sombras y crear mucho contraste. Así creó su primer filtro que llamó Xpro 2. Cuando salieron
a cenar, vi un perro frente a un puesto de tacos. Le hizo una foto. Fue en la primera foto que se
colgó en esa red social, Code Name. El apellido de Kevin es Sysron. Él y su socio, Mike Kriega,
pronto cambiaron el nombre de Code Name, que pasó a llamarse Instagram. De modo que la primera foto
de Instagram es la de un perro, un puesto de tacos y un filtro que se creó en unas pocas horas
en un hotel de vacaciones. En una década la plataforma ha crecido exponencialmente. Ha sido comprada
por Facebook, Sysron y Creagan, la han abandonado y se ha convertido en parte de la vida de mil millones
de usuarios. Entre sus efectos, está el haber cambiado el modo en que se perciben muchos de ellos
así mismos. A finales de octubre de 2019, Instagram retiró de la aplicación el filtro FixMe y otros
parecidos, que tenían en común la imitación de los procesos que siguen los tirujanos plásticos
para llevar a cabo la planificación y la ejecución de sus operaciones. Es decir, se trata de filtros
que te dividen la cara en las secciones que habría que arreglar lo digo entre comillas.
Las bolsas bajo los ojos que habría que subrimir, las mejillas que habría que subir, las
arrugas que habría que borrar, imitando líneas de rotulador y los moratones que resultan de ese
tipo de cirugía. El Departamento de Bienestar de la Recha Social entendió que estimulaba la
disconformidad de la gente con sus cuerpos, sobre todo de los adolescentes, y que eso podía perjudicar
la salud mental de los más jóvenes de sus usuarios. Los españoles se hacen una media de 750 selfies al
año. Muchísimos filtros están pensados para los autorretratos. Algunos filtros producen efectos
cómicos o grotescos, pero la mayoría son embellecedores. Se trata de la evolución 2.0 del maquillaje
tradicional, pero el espejo se ha transformado en pantalla, y la alta tecnología ha ocupado el lugar
del artesanía manual. Una evolución que ha llegado para quedarse. Sin duda, aunque las redes
eliminen los filtros que simulan procesos de cirugía estética, la tendencia ya se ha instaurado
en los telebros humanos. La mayoría de las personas que acuden en estos momentos a las únicas
estéticas ya no van con fotografías de los famosos cuyas narices o labios aspiran a imitar,
sino con sus propias fotografías ya editadas. Los filtros han creado las imágenes de nosotros mismos
a las que queremos parecernos. Y si tiene suficiente dinero, la cirugía plástica puede convertir
tu selfie filtrado en realidad. Al igual que también puedes construir tu propio cohete para
asender más de mil metros y obtener pruebas de que la tierra no es redonda. Madre mía ella,
Madre Mia.
Así acabamos. ¿Qué más podríamos añadir?
Buenos días, buenas tardes o buenas noches,
no tengo modo de saber a qué hora me estás escuchando.
Y buena suerte, la estamos necesitando.
Solaris, ensayos sonoros.
Una producción de podium potcas creada y narrada por Jorge Carrion.
Con Carolina Torres, topaga como ella,
nuestra corresponsal en el futuro.
Edición Ana Alonso, diseño sonoro Andréu Kesada,
producción ejecutiva María Jesús Espinosa de los Monteros.
En este episodio participan Carlos Alberto Escolari,
corresponsal en ecología de los medios y Laura Fernández,
corresponsal en ficción especulativa.
O una siena, hay tráfico a la vista y you ready.
Ready, dos ready, lleven Corola a la escuela y you ready.
O una tal forma.
Y en el evento nacional Toyota, hasta el 31 de agosto,
para que estáis preparado, hasta para lo que no estabas preparado.
Toyota, vayamos juntos.
El inventario puede variar visita tu concesionario participante
para más detalles.
Podcast Summary
Key Points:
La posverdad es un fenómeno digital que ha transformado la forma en que se percibe la realidad, donde las narrativas emocionales y virales superan a la información factual.
Las redes sociales han acelerado la difusión de noticias falsas y teorías conspiratorias, especialmente en contextos políticos como las elecciones de 2016 y el Brexit, facilitando la manipulación de la opinión pública.
La cultura digital ha redefinido la fotografía y el autoimagen mediante filtros y ediciones, convirtiendo el selfie en una herramienta de expresión personal y de construcción de identidad, lo que genera una "postverdad atmosférica" donde la realidad se edita en tiempo real.
Summary:
El podcast "Solaris en Sello Sonoros" explora el concepto de posverdad como un fenómeno central en la era digital. A través de historias como el intento de demostrar que la Tierra es plana, el viaje de Mike Hukes al espacio y el desastre de la pareja italiana en el Mediterráneo, se ilustra cómo las creencias falsas se difunden con fuerza en redes sociales. Se analiza cómo las narrativas emocionales y las noticias falsas han reemplazado a la verdad factual, especialmente en contextos políticos como las elecciones de Estados Unidos y el Brexit.
El debate se profundiza con el concepto de "posfotografía" de Joan von Kuberta, que describe cómo las fotos en redes sociales ya no son imágenes físicas, sino construcciones digitales, editadas, filtradas y diseñadas para generar impacto. Se menciona el papel de filtros como "FixMe" en Instagram, que simulan cirugías estéticas y promueven la disconformidad con el cuerpo, especialmente entre adolescentes, lo que ha generado preocupación por su efecto en la salud mental. Además, se resalta la influencia de la cultura de consumo y la tecnología en la forma en que los individuos se representan a sí mismos, editando su imagen para conformar una identidad deseada.
Este cambio desafía el concepto tradicional de verdad, sustituyéndola por una práctica de "doble pensar", donde se creen simultáneamente mentiras y hechos reales. El podcast concluye reflexionando sobre cómo la tecnología, el poder y la cultura coexisten para crear un entorno donde la verdad es más un efecto emocional que un hecho verificable. La voz de corresponsales como Carlos Alberto Escolari y Laura Fernández aporta análisis sobre medios y ficción especulativa, reforzando el debate sobre la manipulación del conocimiento en el mundo actual.
FAQs
La posverdad es un fenómeno en el que narrativas emocionales y falsas sustituyen la información factual. En la era digital, las noticias falsas y las teorías conspiratorias se difunden rápidamente, afectando profundamente la forma en que los ciudadanos perciben la realidad.
Las redes sociales han facilitado la propagación de noticias falsas y narrativas emocionales, permitiendo que campañas de desinformación se expandan rápidamente. Gracias a la viralidad, mensajes poco verificados pueden alcanzar millones de personas en poco tiempo.
Los filtros de Instagram modifican visualmente las imágenes de los usuarios, promoviendo una imagen idealizada de sí mismos. Esto ha llevado a una cultura de autoedición donde la realidad personal se distorsiona para encajar con estilos estéticos deseables.
Las narrativas emocionales son más atractivas y resonantes que los hechos objetivos. En el entorno digital, la emoción y el impacto visual tienen más peso que la precisión, lo que lleva a que las mentiras o teorías falsas sean más creíbles para muchos.
La teoría del terraplanismo, que ha ganado fuerza en internet, se ha propagado mediante redes sociales, donde se usan argumentos visuales y emocionales para cuestionar la esfericidad de la Tierra, a pesar de ser contraria al consenso científico.
La posverdad ha permitido manipular las intenciones de voto mediante campañas de desinformación y cuentas falsas, como ocurrió en 2016, cuando se usaron estrategias de desinformación para influir en el resultado de las elecciones.
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