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Capítulo ocho: Posverdad

30m 20s

Capítulo ocho: Posverdad

El podcast "Solaris en Sello Sonoros" explora el concepto de posverdad como un fenómeno central en la era digital. A través de historias como el intento de demostrar que la Tierra es plana, el viaje de Mike Hukes al espacio y el desastre de la pareja italiana en el Mediterráneo, se ilustra cómo las creencias falsas se difunden con fuerza en redes sociales. Se analiza cómo las narrativas emocionales y las noticias falsas han reemplazado a la verdad factual, especialmente en contextos políticos como las elecciones de Estados Unidos y el Brexit. El debate se profundiza con el concepto de "posfotografía" de Joan von Kuberta, que describe cómo las fotos en redes sociales ya no son imágenes físicas, sino construcciones digitales, editadas, filtradas y diseñadas para generar impacto. Se menciona el papel de filtros como "FixMe" en Instagram, que simulan cirugías estéticas y promueven la disconformidad con el cuerpo, especialmente entre adolescentes, lo que ha generado preocupación por su efecto en la salud mental. Además, se resalta la influencia de la cultura de consumo y la tecnología en la forma en que los individuos se representan a sí mismos, editando su imagen para conformar una identidad deseada. Este cambio desafía el concepto tradicional de verdad, sustituyéndola por una práctica de "doble pensar", donde se creen simultáneamente mentiras y hechos reales. El podcast concluye reflexionando sobre cómo la tecnología, el poder y la cultura coexisten para crear un entorno donde la verdad es más un efecto emocional que un hecho verificable. La voz de corresponsales como Carlos Alberto Escolari y Laura Fernández aporta análisis sobre medios y ficción especulativa, reforzando el debate sobre la manipulación del conocimiento en el mundo actual.

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4709 Words, 27934 Characters

Spanish
Si ese mes llega a comprizar, you ready, ready, no sorredi Toyota, que ha reçuena idea, you ready, una siena Si hay trafico a la vista, you ready, ready, no sorredi Y el vencorola, la escuela, you ready, una tan forma Y en el evento nacional, Toyota, hasta el 31 de agosto Para que estéis preparado, hasta para lo que no estabas preparado Toyota, vayamos juntos El inventario puede variar visita a tu concesionario participante para mas detalles Podrigo un podcast, lo mejor está por escuchar ¿Qué es la pos verdad? ¿Por qué se han multiplicado exponencialmente las noticias falsas o fake news? ¿Conocés la teoría posfotográfica de Joan von Coberta? ¿Cómo están cambiando nuestra visión del mundo y de nosotros mismos los filtros de arredes sociales? Enseguida algunas respuestas y nuevas preguntas para pensar y aprender juntos en. Solaris, ensayos sonoros Capítulo 8 ¡Pos verdad! A principios de 2020, Mike Hukes se subió al cohete que había fabricado el mismo y despegó y se elevó unas decenas de metros por encima del pueblo de Barstow, California, Estados Unidos propulsado por un poderoso chorro de vapor hasta que acabó el ascenso y comenzó el descenso muy precipitado De hecho, mortal Pum Fue su segundo y último viaje al espacio El primero en el desierto de Mojave dos años antes le permitió ver el mundo desde 578 metros de altura pero él se proponía subir al menos 500 metros más A mediados de ese mismo año, el de la pandemia Una pareja italiana cansada de la cuarentena obligatoria que había impuesto el estado decidió embarcarse en un velero en el puerto de Lampedusa y salir a navegar No tenían los conocimientos básicos para hacerlo con éxito de modo que se perdieron y lo pasaron realmente mal en el mar Mediterráneo Fueron rescatados por Salvadori Sikiki que trabajan en Ministerio italiano de Sanidad Este les enseñó a usar la brújula para que pudieran regresar a la costa Una vez de vuelta en la civilización terrestre tuvieron que permanecer en cuarentena a causa de su temeridad El plan de Maccukes era ascender más de mil metros hasta tener suficiente perspectiva como para realizar fotografías que demostrarán que la tierra es plana y no redonda Como dice el consenso científico universal Madre mía Pues el plan de la pareja italiana era viajar hasta el horizonte para demostrar que allí se acaba al mundo que más allá solamente hay un abismo Pero para ello tenían que usar la brújula que depende del magnetismo terrestre y por tanto de la naturaleza circular del planeta Madre mía Me siquiera en la la media la gente informada creía realmente en que la tierra fuera totalmente plana Durante siglos esa idea había sido olvidada hasta que en los últimos seis o siete años ha resultitado con fuerza en internet La teoría conspiranoica dice que la NASA y los gobiernos del mundo se empeñan en difundir imágenes generadas por ordenador del planeta circular pero que las evidencias y la observación directa del horizonte demuestran el terraplanismo Han hecho tantísimo ruido que han conseguido sembrar la duda Es un problema serio Las encuestas dejan claro el poder de las redes unos 10 millones de personas están convencidas en Brasil de que la tierra es plana En Estados Unidos un 33% de los jóvenes tiene dudas sobre la esfericidad de nuestro planeta Uno de cada tres Repito Una de cada tres de las personas que con sus votos decidirán nuestro futuro Buenas noches o buenos días o buenas tardes No tengo modo de saber a qué hora ni en qué lugar ni en qué condiciones me estás escuchando Porque esto es un podcast que no es radio ni es audio libro Pero algo tiene ambos Es nuevo, pero como todo lo nuevo tiene su tradición su genética, su historia Este podcast se titula "Solaris en Sayos Sonoros" Yo soy Jorge Carrillón, escritor y corresponsal en el presente Sí, en el presente, ese país es extraño que es al mismo tiempo, también, pasado y futuro Y ella es ella, nuestra corresponsal en el futuro Encantada Digamos que soy un algoritmo de voz Y la compañera de Jorge en esta aventura ¡Madre mía! Eso, madre mía En cada capítulo de este podcast Examinamos aspectos de nuestra realidad que muy probablemente sean la vanguardia del por venir Lo hacemos con nuestros corresponsales y contigo Vamos a pensar juntos, vamos a ensayar juntos Vamos a aprender juntos, buenas noches o buenos días o buenas tardes Aquí estamos en vivo pero no en directo Bienvenida Bienvenida En este octavo capítulo vamos a abordar el tema de la posverdad Un problema muy antiguo que ha ocupado a la filosofía y a la política desde siempre Pero que en los últimos años ha experimentado una vuelta de tuerca Sobre todo en el contexto de la presidencia de Donald Trump Y de otros líderes populistas Muchos de ellos adictos a gobernar a través de Twitter ¿Qué es la posverdad? Vimos en un mundo posverdadero ¿Cómo han cambiado la ontología y la epistemología en la nueva realidad digital? ¿Pueden ayudarnos a entender ese cambio de paradigma, los filtros de las redes sociales? Y lo que Joan Foncouverta ha llamado la pos fotografía? Vamos a intentar llegar a algunas respuestas y también a nuevas preguntas juntos Durante los próximos minutos en una historia que nos llevará desde las desventuras de los terrorplanistas que fracasaron el intento de mostrar que la tierra no redonda hasta la historia de Instagram A través de la propaganda de las noticias falsas de esa realidad pixelada de esa posverdad atmosférica que todos respiramos en la actualidad En su ensayo posverdad el periodista norteamericano Maciudancona afirma que el tema de su libro es epistemológico es decir, relativo al saber a su naturaleza y a su transmisión Las mentiras y la propaganda son tan antiguas como las ciudades humanas pero los últimos años ha creado un fenómeno nuevo el de la generación y difusión de fake news narrativas de pseudociencia o teorías de la conspiración a través de internet que ha cambiado radicalmente la relación de la humanidad con los hechos Ahora las narrativas emocionales son mucho más convicentes que las narrativas factuales Foxford Dictionary escogió posverdad como la palabra más importante de 2016 Para muchos especialistas norteamericanos como el propio dancona ese es el año del giro Copernicano fue el año del triunfo de Trump en las elecciones presidenciales y del referéndum del Brexit en Inglaterra fue el año en que quedó claro que se podía cambiar masivamente la intención de voto de los ciudadanos a través de las cuentas falsas y de grupos fraudulentos de Facebook, fue el año en que Kelly and Conway entonces consejera jefe del nuevo presidente, dijo en antena que Sean Spiesa, el jefe de prensa, había ofrecido datos alternativos. del hecho de la violencia, como la violencia de la violencia, la violencia de la violencia, la violencia de la violencia de la violencia, la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la violencia de la otros relatos de estos últimos años suprayen el mismo Big Bang. El documental, "After Trust", por ejemplo, dirigido por Andy Orosi para HBO, insiste en el año 2016 y amplía el foco a las teorías de la conspiración que surgen en ese mismo caldo de cultivo. Un caso emblemático es el de la Historia Esperpéntica que se conoció como Pizza Gate, una auténtica bola de nieve que surgió tras la filtración de correos electrónicos de un empleado de la campaña de Hillary Clinton. En YouTube y otra redes sociales fue creciendo la teoría de que, de ciertas frases de esos emails, se podía inducir que existía una red de abuso infantil, orquestada por políticos democratas, que usaban los útanos de ciertos restaurantes de Washington para sus crímenes. La Historia terminó con un hombre armado, con un rifle, que entró en una pizzería dispuesto a liberar a los niños, supuestamente prisioneros en el sotano. No encontró nada, se entregó a la policía. Se relaciona con Juanon, la demencial teoría según la cual Trump lucha con la pedofilia de las élites. En fin, otros libros, películas y documentales recientes van más atrás en el tiempo y hablan de la importancia que tuvo Fox News, en la difusión sistemática de noticias falsas, desde que en 1996 estuvo en manos de Roger Ailes, que hizo del ataque frontal a la administración de Obama, su señal y identidad de apoyo a Donald Trump desde sus primeros pasos en la política. Trump, un presidente que no por casualidad, fue antes presentador de. Satur de Nightlife y el Aprendiz, un auténtico animal televisivo. Sin embargo, esa perspectiva tan norteamericana no hace justicia a un cambio de paradigma que se ha dado durante las últimas décadas y que es totalmente global. Del populismo de Silvio Perluscon en Italia, no en vano en empresario televisivo, o de Hugo Chávez en Venezuela, en cuya campaña electoral de 2012, ya fueron muy importantes las redes sociales, hasta el triunfo de Jaill Bolsonaro en Brasil, en 2018, pasando por las políticas de desinformación y control digital de Rusia o de China. La posibilidad es una realidad internacional, que no se entiende si la transformación del planeta en una gran red y perconlectada a través de canales de comunicación que están en manos privadas y que no han sido debidamente regulados por ninguna institución pública. Desde que empezamos a recibir la mayor parte de la información a través de dispositivos móviles, los hechos contrastables se fueron volviendo menos importantes que las narrativas más o menos verosímiles. La verdad está siendo sustituida por el impacto que causa la viralidad. Como dice el esandro barico en The Game, que es como el denominal nuevo escenario, nuestra nueva realidad, Leo, lo que seguramente ha pasado en el game debido a su baja densidad, es que el dinamismo de las verdades se ha hecho más importante que su existitud. En términos elementales, vale más una verdad inexacta, pero con un diseño adecuado para cruzar el game, que es una verdad exacta, pero lenta en su movimiento e incapaz de desasirse del punto en el que han nacido. Este verdicto puede asustar, pero se ha recibido en cambio con cierta lucidez, dibuja un terreno de juego fascinante y me gustaría decir que bastante genial. Dice que si yo creo en mis ideas y en mis hechos, debo ser capaz de darles un perfil aerodinámico, debo trabajar duro hasta que tengan un perfil que penetre en el aire de la sensibilidad colectiva. En la parte central de cada capítulo de Solaris en Sallos Sonoros, ella y yo damos la palabra a nuestros corresponsales en ámbitos absolutamente contemporáneos. En este capítulo contamos con la colaboración de Carlos Alberto Escolari, nuestro corresponsal de la enecología de los medios y con laura Fernández, nuestra corresponsal en ficción especulativa. ¿Cuál es tu interpretación de la importancia de las redes sociales y los dispositivos en el nuevo modo de entender la verdad, Carlos? Las redes sociales han exasperado y llevado a otra dimensión fenómenos de la comunicación que estaban presentes desde los mismos inicios del lenguaje. Sí como decía un verto eco, el signo sirve para mentir, entonces esta función seguramente ya estaba activa cuando el primer homo sapiens bajó de un árbol y se puso inventar historias, porque no lo olvidemos, una fake news es una micro ficción. Por otra parte, campañas de desinformación ha habido siempre, en la segunda mitad del siglo XX tuvimos estrategias, obviamente financiadas por las tabacaleras, para demostrar que el cigarrillo no sea mal a la salud. Las redes sociales son ahora el entorno ideal para este tipo de estrategias de desinformación. Ahora bien en las redes hay dos tipos de fake news, las que tienen un claro objetivo político, por ejemplo ser una influencia en el voto de otro país y las que simplemente quieren aumentar el tráfico gracias a temas candentes y ganar dinero en las plataformas. En 2015 y 2016 se descubrieron usinas de fake news sobre Hillary Clinton, que simplemente querían generar el llamado clickbait, no les importaba si Donald Trump ganaba o perdía las elecciones. En la era de los medios analógicos impresos, la verdad todavía tenía algo de solidez, de materialidad podríamos decir, en este mundo acelerado, la verdad se ha convertido en un concepto gracioso, fíjmero, como todo lo que circula por las redes. Y Laura Fernández, nuestra corresponsal en ficción especulativa, ¿cuál es tu lectura del empeño humano de llegar a la luna y amarte, tal como se ha reflejado en la literatura de ciencia ficción? En tanto que ejercicio de ficción dispuesto a deformar la realidad, para dirigir al individuo en la dirección que se desea, la posverdad ha sido el ingrediente principal de la relación entre el poder y cualquier futuro mundo posible desde que el ser humano puso un pie en el siglo XX. Una performance radiofónica alertó en 1938 de las posibilidades del fenómeno. Las posibilidades de mezclar ese por más descabellado que resulte futuro mundo posible con la realidad, cuando Horson Wells orquestó la adaptación de la guerra de los mundos de H. G. Wells. Al hacerlo puso en evidencia que la mentira son necesitas de los medios adecuados y la conveniente de sin formación, esto es en aquel momento una fe ciega en la voz del mundo ahí fuera, la todopoderosa radio, para fingirse, ¿verdad? Dicho fenómeno estaba siendo exprimido desde los despachos de los gobiernos más y menos totalitarios de la época, con un desimulo del todo inávertido por la masa, pero no por el escritor de género, que desde la trincher acorazada del futuro, empezó a jugar con la idea de que cualquier paso que se daba podía estar siendo teledivigido desde algún lugar, y era un lugar que nada tenía que ver con nosotros, y sí, con lo que se quería de nosotros. La instrumentalización del individuo por parte del sistema ha obsesionado al escritor de ciencia ficción desde el principio de los tiempos, es decir, desde la llamada edad durada de la ciencia ficción, que va de finales de los años 30 en adelante. Pero al principio no lo hizo desde la temida masa, un concepto a un lejano al del escritor solitario y sin más contexto global, que el que le proporcionaba un medio a lo sumo nacional, sino desde la paranoia de la outsider, que primero sospecha estar siendo engañado, y luego descubre que efectivamente así es. Raggleham, el protagonista de tiempo desarticulado, la no del todo conocida novela de Philip Caddick, que inspiró en parte del show de Truman de Peter Wade, es, podría decirse, la primera víctima de una sociedad interesadamente instrumentalizada contra el individuo, entendido este como cualquiera de nosotros, en un nebuloso presente en el que todo lo que se observa es espejismo. Como tantos otros aspectos de nuestro siglo XXI, el de la posverdad se puede observar desde la luz de la obra de George Orgwood, aunque él pensaba en el fascismo o el estalinismo cuando escribió 1984, los conceptos de la neolengua y del doble pensar son completamente válidos en el ámbito de la cultura digital y de la política de nuestra época. En su novela, el escritor británico imagina una neolengua que es la versión simplificada del inglés, una simplicidad que facilita el control mental de quienes la hablan. Uno de los neologismos es doble pensar, que significa sito, la facultad de sostener dos opiniones contradictorias simultáneamente, dos creencias contrarias albergadas a la vez en la mente. El poder está en deshacer la mente humana y volver a componerla, dándole nuevas formas, a tu elección. El poder no es un medio, es un fin, en nuestro mundo habrá únicamente triunfo y autumillación, todo lo demás lo destruiremos. El pasado está prohibido, ¿por qué? ¿Por qué cuando podemos apartar un hombre de su pasado, entonces podemos apartarle de su familia, de sus hijos, de los otros hombres. No hay lealtar, excepto la lealtad al partido, no hay amor, excepto la moral gran hermano, todo otro placer competitivo, lo destruiremos. Si quieres una visión de futuro Winston, imagina una bota aplastando eternamente un rostrumano. Podemos adivinar que Trump doble pensaba la noche del 4 de noviembre de 2020, cuando afirmaba que le estaban robando las elecciones, que había fraude a sabiendas de que se trataba simplemente del recuento de los votos enviados por correo. Los extremistas que fueron armados a los colegios electorales creyeron el mensaje literal, ignorando que muy probablemente el presidente pensaba a la vez eso y lo contrario. Que era la verdad, ella. El mundo de gran hermano es un mundo muy visual, lleno de pantallas, pero 1984 es finalmente una novela de su época y está hecha de palabras, de modo que es natural que prime en ella la reflexión sobre el propio lenguaje. Para conducir nuestra reflexión hacia la imagen, vamos a conectar a Orwell con el fotógrafo teórico y ensayista catalán Joan von Kuberta, porque su concepto de lo pos fotográfico es de hecho una neolengua visual. En su libro El Beso de Judas, fotografía y verdad publicado en 1997, von Kuberta escribió, "Si a la fotografía en movimiento la llamamos cine, bien podría suceder que a la fotografía, cuya estructura formativa más íntima ha sido sustituida por un soporte numérico, la llamaramos de otro modo, aunque de momento aún no se nos haya ocurrido el término apropiado". Muy bien, 13 años después en la cámara de Pandora, la fotografía, después de la fotografía, von Kuberta desarrolló el concepto de lo pos fotográfico, ya había encontrado el término. Se trata del resultado de la errupción de las cámaras instaladas de los teléfonos móviles y de las redes sociales, que han multiplicado hasta el infinito la producción y la circulación de imágenes. Como su origen ya no es físico o químico, sino tecnológico y pixelado, y su destino no es ser impresionista en un álbum, von Kuberta sostiene que ya no es exactamente fotografía. La fotografía se ha vuelto conversacional. Se hacen fotos para saludar en redes sociales o para gastar una broma, responder una pregunta o consultar qué se compra en el supermercado a través de WhatsApp. Una revolución comparable, por su impacto, a la que vimos en el capítulo anteriores. Solaris en la pornografía. Todos los vídeos y todas las fotos de nuestra época han cambiado su ontología. Su vocación o su esencia ya no es el documento o la memoria como durante toda su historia anterior, sino la comunicación, el flujo, el movimiento, la interacción y todo puede ser filtrado, editado, recortado, alterado. Los primeros filtros importantes de Instagram los creó hace 10 años el fotógrafo artista y diseñador Cole Rice. A través de su archivo de amaneceres y atardeceres creó cuatro filtros. Amaro, Hudson, Sutro y Spectra. Dos de ellos están aún disponibles en la edición básica actual de la red social y los otros dos han desaparecido. A modo de homenaje o de rastro arqueológico encontramos el filtro de Rice. Es una de las primeras 100 personas que tuvieron cuenta en Instagram. Ahora su más cerca de un millón de seguidores y es uno de los creadores de aplicaciones de fotografía más importantes del mundo. Instagram se situaba hace una década en la tendencia general del internet 2.0. La producción de herramientas que te permiten generar versiones mejoradas de ti mismo con su correspondiente presión social y problemas de autoestima. Editar y editarte. Los complejos procesos que seguían la censura soviética o maoista para borrar a personas de las fotos equivalentes a los que ponen práctica el protagonista de 1984 con la información que publicó el Times en su momento. Ahora se pueden replicar en unos pocos segundos con Photoshop o con el editor de fotos o vídeos de tu móvil. Nos hemos acostumbrado a editar la realidad en tiempo real y a doble pensar, a mentir. En qué estás pensando nos pregunta Facebook. Nunca respondemos lo que realmente pensamos. Tampoco publicamos selfies sin editar en Instagram o en Tinder. Nos hemos convertido en productores constantes de hechos alternativos sobre nosotros mismos. Tal vez sea una característica del ser humano, el inventor del camuflaje y del maquillaje, de las máscales y de la ficción. Pero la cultura digital ha cambiado la escala de la repercusión de ese discurso carnavalesco. En estos momentos hay casi cinco mil millones de usuarios en internet. La mitad están activos en Facebook. WeChat tiene más de mil millones de usuarios y WhatsApp más de dos mil. Los memes y las noticias falsas circulan a velocidad super heróica por todos esos circuitos. Así estamos generando una especie de post verdad atmosférica. Todo se vuelve post verdadero, empezando por el propio yo. Ese es el extraño aire que respiramos. Detrás de cada capítulo de Solaris en Sello Sonoros hay una extensa bibliografía, filmografía y hasta cereografía. Empezaremos a cabo a este segundo capítulo de la segunda temporada con algunas recomendaciones textuales y audiovisuales. Ella, nuestra corresponsal en el futuro. ¿Qué títulos recomiendas? La historia de Instagram y de sus filtros la hemos extraído del libro de referencia sobre la red social sin filtro. La historia secreta de Instagram, de Sara Freya publicado por Connecta. También hemos leído a Matiudancona cuyo libro post verdad la nueva guerra contra la verdad y cómo combatirla publicado por alianza editorial es una buena aproximación a la genialogía de los fake news en la cultura de los Estados Unidos. Y siempre repasamos nuestros apuntes sobre The Game, la última exploración del mundo contemporáneo que ha publicado Alessandro Barrico en Anagrama. El libro es post verdad de Lima Cantal, cuya edición original es de la MIT Press y en español está en Catedra. Es una obra que se intetiza muy bien la historia de la post verdad y presenta los estudios más avanzados tanto respecto a su dimensión social como cognitiva. Además, describe casos históricos muy esclarecedores como las campañas de las tapacaleras que vimos en la serie Mad Men o la cestrategia de comunicación que minimizaban el calentamiento global. Y la película es Wack The Dog, la cortina de humo que estrenó Barrie Levin son en 1997. Con guión de David Mammett en ella trabaja en Dustin Hoffman, Robert De Niro y Dennis Larry, entre otros actores. Se trata de una comedia negra de hondo contenido político, el presidente de los Estados Unidos, de peligrar su reelección, por lo que contrata a un productor de Hollywood para que le monte una guerra en los balcones y ganar puntos en las encuestas. Mi recomendación es un clásico del cómic underground, nunca lo suficientemente reconocido llamado Transmetropolitán. Escrito por el siempre ácido Guarrenelis y dibujado por un especialmente sucio barroco Darryl Robertson, Transmetropolitán se tuvo en su momento por una gamba herrissima alegoria post-ciberpunk, protagonizada por un violento y turbio periodista, Spider-Jerusalem, decidido aluchar desde la pantalla de su portátil contra una descarada, pues verdad, de facto, entonces aún no denominada así. En el mundo futuro y distópico y absurdamente corrupto de Jerusalém, suerte de Hunter, Set Thompson, post-apocalíptico, una leyenda del periodismo gonzo que no se limita a propinar puñetazos desde sus artículos, también lo hace si debe de verdad. La bestia, un gran mediatico estafador ha sentido al trono, es decir, preside los Estados Unidos, y nadie cuenta otra verdad que la que le interesa. Como en un manjata transfer de lo desordenadamente punk en Transmetropolitán se dispara antitulares de un futuro presente o ripilante, entre los que Spider solo puede abrirse camino con un pie en el lisérgico y evasivo otro mundo, el de los estupefacientes. El único capaz de apagar el ruido incesante de la mentira para tener un lucido acceso a los pedazos de verdad con los que se topa y que publica en el subversivo diario la palabra. En julio de 2010, Kevin y Nicole le estaban hablando sobre la red social que acababa de crear él con su socio-mic mientras paseaban por la playa del pueblo todos Santos en Baja California. Los teléfonos móviles inteligentes eran un invento reciente y sus cámaras todavía no eran capaces de hacer buenas fotos. Por eso acababan de aparecer las primeras aplicaciones para editarlas como Ipsamatic. Si queréis que las fotos sean el centro de vuestro proyecto, le dijo Nicole, deberías incluir filtros volvieron al hotel. Kevin buscó en Google como programar filtros. En Photoshop decidió que su estilo consistiría en dramatizar las sombras y crear mucho contraste. Así creó su primer filtro que llamó Xpro 2. Cuando salieron a cenar, vi un perro frente a un puesto de tacos. Le hizo una foto. Fue en la primera foto que se colgó en esa red social, Code Name. El apellido de Kevin es Sysron. Él y su socio, Mike Kriega, pronto cambiaron el nombre de Code Name, que pasó a llamarse Instagram. De modo que la primera foto de Instagram es la de un perro, un puesto de tacos y un filtro que se creó en unas pocas horas en un hotel de vacaciones. En una década la plataforma ha crecido exponencialmente. Ha sido comprada por Facebook, Sysron y Creagan, la han abandonado y se ha convertido en parte de la vida de mil millones de usuarios. Entre sus efectos, está el haber cambiado el modo en que se perciben muchos de ellos así mismos. A finales de octubre de 2019, Instagram retiró de la aplicación el filtro FixMe y otros parecidos, que tenían en común la imitación de los procesos que siguen los tirujanos plásticos para llevar a cabo la planificación y la ejecución de sus operaciones. Es decir, se trata de filtros que te dividen la cara en las secciones que habría que arreglar lo digo entre comillas. Las bolsas bajo los ojos que habría que subrimir, las mejillas que habría que subir, las arrugas que habría que borrar, imitando líneas de rotulador y los moratones que resultan de ese tipo de cirugía. El Departamento de Bienestar de la Recha Social entendió que estimulaba la disconformidad de la gente con sus cuerpos, sobre todo de los adolescentes, y que eso podía perjudicar la salud mental de los más jóvenes de sus usuarios. Los españoles se hacen una media de 750 selfies al año. Muchísimos filtros están pensados para los autorretratos. Algunos filtros producen efectos cómicos o grotescos, pero la mayoría son embellecedores. Se trata de la evolución 2.0 del maquillaje tradicional, pero el espejo se ha transformado en pantalla, y la alta tecnología ha ocupado el lugar del artesanía manual. Una evolución que ha llegado para quedarse. Sin duda, aunque las redes eliminen los filtros que simulan procesos de cirugía estética, la tendencia ya se ha instaurado en los telebros humanos. La mayoría de las personas que acuden en estos momentos a las únicas estéticas ya no van con fotografías de los famosos cuyas narices o labios aspiran a imitar, sino con sus propias fotografías ya editadas. Los filtros han creado las imágenes de nosotros mismos a las que queremos parecernos. Y si tiene suficiente dinero, la cirugía plástica puede convertir tu selfie filtrado en realidad. Al igual que también puedes construir tu propio cohete para asender más de mil metros y obtener pruebas de que la tierra no es redonda. Madre mía ella, Madre Mia. Así acabamos. ¿Qué más podríamos añadir? Buenos días, buenas tardes o buenas noches, no tengo modo de saber a qué hora me estás escuchando. Y buena suerte, la estamos necesitando. Solaris, ensayos sonoros. Una producción de podium potcas creada y narrada por Jorge Carrion. Con Carolina Torres, topaga como ella, nuestra corresponsal en el futuro. Edición Ana Alonso, diseño sonoro Andréu Kesada, producción ejecutiva María Jesús Espinosa de los Monteros. En este episodio participan Carlos Alberto Escolari, corresponsal en ecología de los medios y Laura Fernández, corresponsal en ficción especulativa. O una siena, hay tráfico a la vista y you ready. Ready, dos ready, lleven Corola a la escuela y you ready. O una tal forma. Y en el evento nacional Toyota, hasta el 31 de agosto, para que estáis preparado, hasta para lo que no estabas preparado. Toyota, vayamos juntos. El inventario puede variar visita tu concesionario participante para más detalles.

Podcast Summary

Key Points:

  1. La posverdad es un fenómeno digital que ha transformado la forma en que se percibe la realidad, donde las narrativas emocionales y virales superan a la información factual.
  2. Las redes sociales han acelerado la difusión de noticias falsas y teorías conspiratorias, especialmente en contextos políticos como las elecciones de 2016 y el Brexit, facilitando la manipulación de la opinión pública.
  3. La cultura digital ha redefinido la fotografía y el autoimagen mediante filtros y ediciones, convirtiendo el selfie en una herramienta de expresión personal y de construcción de identidad, lo que genera una "postverdad atmosférica" donde la realidad se edita en tiempo real.

Summary:

El podcast "Solaris en Sello Sonoros" explora el concepto de posverdad como un fenómeno central en la era digital. A través de historias como el intento de demostrar que la Tierra es plana, el viaje de Mike Hukes al espacio y el desastre de la pareja italiana en el Mediterráneo, se ilustra cómo las creencias falsas se difunden con fuerza en redes sociales. Se analiza cómo las narrativas emocionales y las noticias falsas han reemplazado a la verdad factual, especialmente en contextos políticos como las elecciones de Estados Unidos y el Brexit.

El debate se profundiza con el concepto de "posfotografía" de Joan von Kuberta, que describe cómo las fotos en redes sociales ya no son imágenes físicas, sino construcciones digitales, editadas, filtradas y diseñadas para generar impacto. Se menciona el papel de filtros como "FixMe" en Instagram, que simulan cirugías estéticas y promueven la disconformidad con el cuerpo, especialmente entre adolescentes, lo que ha generado preocupación por su efecto en la salud mental. Además, se resalta la influencia de la cultura de consumo y la tecnología en la forma en que los individuos se representan a sí mismos, editando su imagen para conformar una identidad deseada.

Este cambio desafía el concepto tradicional de verdad, sustituyéndola por una práctica de "doble pensar", donde se creen simultáneamente mentiras y hechos reales. El podcast concluye reflexionando sobre cómo la tecnología, el poder y la cultura coexisten para crear un entorno donde la verdad es más un efecto emocional que un hecho verificable. La voz de corresponsales como Carlos Alberto Escolari y Laura Fernández aporta análisis sobre medios y ficción especulativa, reforzando el debate sobre la manipulación del conocimiento en el mundo actual.

FAQs

La posverdad es un fenómeno en el que narrativas emocionales y falsas sustituyen la información factual. En la era digital, las noticias falsas y las teorías conspiratorias se difunden rápidamente, afectando profundamente la forma en que los ciudadanos perciben la realidad.

Las redes sociales han facilitado la propagación de noticias falsas y narrativas emocionales, permitiendo que campañas de desinformación se expandan rápidamente. Gracias a la viralidad, mensajes poco verificados pueden alcanzar millones de personas en poco tiempo.

Los filtros de Instagram modifican visualmente las imágenes de los usuarios, promoviendo una imagen idealizada de sí mismos. Esto ha llevado a una cultura de autoedición donde la realidad personal se distorsiona para encajar con estilos estéticos deseables.

Las narrativas emocionales son más atractivas y resonantes que los hechos objetivos. En el entorno digital, la emoción y el impacto visual tienen más peso que la precisión, lo que lleva a que las mentiras o teorías falsas sean más creíbles para muchos.

La teoría del terraplanismo, que ha ganado fuerza en internet, se ha propagado mediante redes sociales, donde se usan argumentos visuales y emocionales para cuestionar la esfericidad de la Tierra, a pesar de ser contraria al consenso científico.

La posverdad ha permitido manipular las intenciones de voto mediante campañas de desinformación y cuentas falsas, como ocurrió en 2016, cuando se usaron estrategias de desinformación para influir en el resultado de las elecciones.

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