Capítulo 42 - Libro: Los 5 arrepentimientos de los moribundos
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En este episodio del podcast, se comparte la experiencia de leer un libro sobre los arrepentimientos de los moribundos y se reflexiona sobre la autenticidad y la influencia del entorno en nuestras vidas. Se destaca la importancia de seguir nuestros sueños desde una edad temprana para evitar arrepentimientos en el futuro. Se enfatiza que la autenticidad y la salud son elementos clave para mantener una vida plena, y se discute el impacto de la crisis de rebeldía en diferentes etapas de la vida. Se subraya la necesidad de enfrentar estas crisis para alcanzar la autenticidad y evitar vivir una vida que no refleje nuestra verdadera esencia.
Transcription
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Bienvenidos, bienvenidas al capítulo número 42 de mi podcast, este espacio íntimo en Instagram entre vos y yo, que he ido a llamar mientras respires, esta es a tiempo. En el capítulo de hoy te voy a compartir un libro que vengo leyendo hace rato, empecé leyéndolo por trabajo y terminé leyéndolo por puro placer, desde las primeras páginas supe que este libro iba a terminar siendo un capitulazo. Una parte de mí sabía que tenía que leerlo relativamente rápido y analizarlo para poder contarlo, pero otra parte de mí se negaba a leerlo rápido y analizarlo. Más bien quería disfrutarlo, saborearlo. ¿Cómo cuando elegís a escuchar más chiquita para que el postre te dure más? Bueno, así. El libro lo escribió una mujer australiana y la traducción exacta de su título es los cinco arrepentimientos de los moribundos, pero por alguna razón alguien decidió traducirlo al español cómo los cinco mandamientos para tener una vida plena. Y esto es muy personal, pero la verdad es que a mí me tienta más escuchar consejos de alguien que se está por morir que de alguien que dice tener una vida plena. El primero me parece un sabio y el segundo un vende humo. Y este capítulo va de esto, de aprender a morir, cómo aprender a morir leti. Sí, sería algo así como una guía de cinco recordatorios para llegar a nuestro lecho de muerte sin arrepentirnos de nada, para irnos livianitos y orgullosos de haber vivido, ni más ni menos. Paso a laerte un breve barrafito que para mí es la síntesis perfecta del libro y de este capítulo. Si somos capaces de afrontarlo inevitable de nuestra muerte y la aceptamos de corazón antes de que nos llegue la hora, podremos replantearnos nuestras prioridades mucho antes de que sea demasiado tarde. Y eso nos permitirá dedicar nuestras energías a lo que de verdad tiene valor. En cuanto asumamos que el tiempo que nos queda es finito, aunque no sepamos y seran años semanas u horas, seremos menos proclives a dejarnos llevar por el lego o por lo que los demás piensen de nosotros y prestaremos más atención a lo que nuestros corazones anhelan realmente. Esta asunción de nuestra muerte inevitable y cada vez más cercana no sabré la posibilidad a encontrar mayor sentido y satisfacción en el tiempo que nos queda. Comencemos. El libro repito me encantó. Prácticamente es una autóviografía de la autora que se llama "Bronie Wer", una mujer australiana que tenía una relación muy conflictiva con toda su familia menos con su mamá. Y que trabajó en bancos en la actividad bancaria hasta que se dio cuenta de que ahí no era feliz. Que trabajar para ganar dinero y nada más se le estaba haciendo cabez más difícil y cabez más vacío. Así que empezó a viajar y probar otros trabajos. No tenía ni dinero ni pretenciones, solo buscaba alejarse física y emocionalmente de esa versión de ella misma que había estado tantos años estantada en un lugar que no había elegido desde su esencia, desde su verdad, sino desde su miedo, su cultura, su falta de identidad. Empieza a viajar y a través de trabajos random y experiencias varias que van arrando a lo largo del texto, ella se fue perdiendo hasta encontrarse. En algún momento entre destino y destino recordó que alguna vez había querido ser música y escritora, pero como no suele pasar a muchos, no creyó que de la música y la escritura sí podía vivir. Y así es como vamos renunciando en cámara lenta a nuestros sueños. A renunciar a nuestro sueño nos vamos frustrando. Y es justito ahí cuando dejamos de creer en nosotros y empezamos a creer que el dinero es lo más importante cuando la salud, la familia, el disfrute, todo, todo, todo pasa segundo plano. Por eso enfermamos, por eso no podemos dormir, por eso no sentimos tan solos, te resuena algo de esto. Vuelvo. Ella recuerda que quería componer y escribir. Así que empezó a buscar trabajos que le dejarán tiempo para eso, pero que a su vez cubrirán son necesidades básicas, no? Te he hecho comida, seguridad, causalmente porque las casualidades no existen. Descubre con trabajo más o menos fácil, que le daba techo comida, seguridad y tiempo era el de cuidar a personas mayores en sus hogares. Se anotó en una agencia y la agencia le consiguió su primer trabajo. A pesar de que la pasó muy bien con esa primera viejita que cuidó, decidió dejarla para irse de viaje con un novio que tenía en ese momento. Viajó un tiempo, las cosas no funcionaron como ya esperaba y se separó. Busco otros trabajos random y al cabo de un tiempo volvió a la misma agencia a pedir trabajo. En la agencia, como no abundaban las voluntarias para cuidar viejitos, le consiguieron enseguida una mujer para cuidar cama adentro. El tema es que esta mujer muy mayor no necesitaba compañía sino cuidados paliativos. O sea, no iba solamente a tener que hacerle comida y charla, iba a tener que ayudar a una paciente terminal para todo. Vañarla, cambiarla, darle charla y lo que aún no caía verla morir. Brónile dice a la agencia, pero yo no sé nada de eso y la agencia le dice, ya lo vas a aprender. Un poco inconsciente, ella irresponsable acepta y se enfrenta sin entenderlo del todo aún al desafío de acompañar a alguien a morir. Fue esa primera pérdida, la que la llegó a descubrir un talento y una empatía que no sabía que tenía hasta ese momento. Desde ahí, cuidó a un montón de viejitos más en sus últimos días. Escuchándolos descubrieron ellos a los maestros que necesitaba para llenarse de amor para vivir más intensamente. Escribir este libro y compartirlo, pero por pura misión. De hecho, ella siempre había querido escribir un libro, pero en algún momento lo veo como algo imposible y desistido. Ser rindio. Más como digo siempre, si querés ser escritora y escribir, es la acción la que nos va dando identidad. Si brillas cuando escribís, ¿por qué no escribí más? Es tan simple que lo pasamos por alto. Es el lejo el que nos viene a decir que para ser escritora y que haber escritos libros o haber hecho previos cursos de escritura. Para convertirte en escritor necesitas sólo algo para tomar nota y la valentía de hacerlo sin esperar más nada que lo que sentís cuando lo estás haciendo. Si el deseo de tu alma es ser escritor, escribir y tu alma va a ser feliz. Lo de publicar un libro, lo de ganar un premio a no vez de literatura, lo de tener muchos seguidores. Eso es del lego, no del alma. Si querés ser cantante, cantá. Si querés ser pintor, pintá. Tu alma no necesita ganar dinero de lo que va a amacer, ni si
quiera ser reconocida por ello. Eso es el lego, pero te digo algo. Tu alma sabe algo que vos no. Si la escuchas probablemente todo eso que decías, te termine llegando, pero no porque lo buscaste, sino porque te encontraste. Voy el buel libro. Bronny había desistido de su sueño, pero se ve que su sueño seguía confiando en ella, así que sólo faltaba la acción para que todo sucediera como estaba escrito que tenía que suceder. Fue un amigo de ella, el que le enseñó a la chispita pidiendole un artículo para su revista que después de publicarlo hizo que nuestra protagonista decidiera volver a escribir en un blog, por puro placer, la que venía a ser escritora al fin decidió escribir. En ese blog, recordemos que esto fue hace bastantes años todavía no existían las redes sociales, empezó a contar sus experiencias con pacientes terminales. Y ese blog empezó a recorrer el mundo. Traducciones, entrevistas, cada vez más y más lectores. El libro estaba ahí, casi hecho, siempre había estado. Así que recopiló todos esos artículos y público este, su primer libro, que se tradujo a casi 30 idiomas y vendió más de un millón de ejemplares. Ok, al lío, como dicen acá, vamos con el primer arrepentimiento que es, escúchame bien. Ojalá hubiese tenido el valor de vivir una vida más acorde con mi forma de ser, como con la que otros esperaban de mí. Según dice la autora, este arrepentimiento era el más habitual y el más frustrante porque se daban cuenta justo cuando ya era demasiado tarde, cuando ya no había tiempo para pegar el volantazo. Y acá me viene una experiencia personal. La primera vez que fui a una constelación, que abro paréntesis, no tenía idea de lo que me iba a encontrar, bueno, me pasaron un montón de cosas fuertes todas. Y una que recuerdo siempre es que pasó un hombre que tenía unos, no sé, 70 y algo, con algunos síntomas que venían desde sus ocho años, contó que él era muy pegado su abuelo y un día sin más su abuelo desapareció. Nadie le explicó lo que había pasado, que era que su abuelo había muerto. Los papás, que eran de otra generación, prefirieron dejar ese espacio en blanco y como los niños no pueden dejar espacios en blanco, él lo rellenó con mi abuelo, me dejó de querer y me abandonó. 70 y pico de años viviendo como un niño abandonado y rechazado porque sus papás nos sentaron a explicarle que los humanos nos morimos y nos vamos al cielo o a donde sea. El asunto es que en esta constelación, el viohisto lo entendió por primera vez, vio a su abuelo, lo abrazó el largo y sonrió. Yo estaba sentadita en una silla, formando parte de una ronda, viendo a un señor de 70 y pico sonreír como un nende de 8 años en los brazos de un desconocido que representaba a ese abuelo fallecido. Todavía lo cuento y no sé si lo notas en mi voz, pero si me hace un nudito en la garganta, porque no podía y no puedo parar de pensar en todos los años que se demoró ese abrazo. Yo estaba viendo y sintiendo cómo su vida se estaba reiniciando después de 70 y pico de años se había estado en pausa. Mi primera impresión fue pobre. Los años que perdió. Mi segunda impresión fue menos mal que lo vio, porque aunque le quedaran dos, cinco, diez años de vida se merecía vivirlos en paz y sabiendo la verdad. Desde ahí cada vez que algún consultante hace su clic en una sesión y llorándome, dice todo el tiempo que perdí. Yo lo invito a poner el foco en toda la paz que ganaron y el tiempo que les queda para disfrutarla. Bueno, vuelvo al primer arrepentimiento. Ojalá hubiese tenido el valor de vivir una vida más acorde con mi forma de ser, no la que otros esperaban de mí. En este primer arrepentimiento, ella habla de dos conceptos fundamentales. La autenticidad y la influencia del entorno. A ver, a mayor influencia del entorno, menor autenticidad. O sea, mientras más lugar le doy a la opinión de los otros sobre mi misma, menos lugar para mi misma queda. Y vamos a entender estos dos conceptos que están muy relacionados demasiado. A mayor influencia del entorno, menor autenticidad. Y esto es malo. Sí, pero creyme que se pone mejor porque, mientras menos, yo mi maí, más me importa la opinión de los otros. Y acabo de explicar cortito y al pie para no hacer un capítulo de dos horas. Algo que profundizan mis cursos. Cuando llegamos al mundo, sabemos perfectamente quiénes somos, qué cosas nos gusta hacer y qué cosa no. Sabemos cuáles son nuestros intereses, nuestros talentos, nuestras habilidades, lo sabemos todo. Basta con observar, con mirar a un chiquitín durante un tiempito sin interrumpirlo para saber si es un enema físico, si es más creativo, si es más analítico o es más artista. Y es porque los nenes se expresan. Todavía no tienen los juicios y esa influencia del entorno apenas llegan mientras más chiquitos, más genuinos. Bueno, venimos con un manual con instrucciones claras y precisas de quién vinimos a hacer y las cosas que vinimos a hacer. El conflicto empieza más o menos a los dos anitos, cuando empezamos a relacionarnos con el mundo. Ese mundo empieza con las personas que nos cuidan, con las que pasamos más tiempo. Ya me sé papá, mamá, abuelos, etc. Y por qué digo que empieza el conflicto. Bueno, porque hay ese manual clarito y detallado que trajimos de fábrica, le empezamos a tachar algunas instrucciones. O sea, lo empezamos a cambiar. Y por qué, si era perfecto, lo cambiamos. Por supervivencia. Simplemente supervivencia. Por ejemplo, si en el manual decía, vas a ser un nadador profesional o límpico. Pero la primera vez que te acercaste a la guamama de agarró del brazo, te salan deo, te miró con los ojos desorbitados y una crisis de enervios y te grito, me quería matar de un infarto. Probablemente a esa edad interpretaste que, si te acercas a la ua, matas a mamá. Asociaste el miedo a perder a mamá con el agua. Y chao. Todas las páginas del manual que hablaban de olimpiadas, me da a ellas viajes, quedan tachadas simplemente porque mamá proyectó su propio miedo a la ua. Y a que le pase algo a su bebé, de la manera incorrecta, vamos a decir. Mamá podría verse rodillado, podría haber bajado su mirada la altura de la de su hijo y explicarle con calma mi amor. Nunca te hacer que esa una piscina si no estamos papá o yo mirándote. Y para gestionar su propio miedo a que su hijo muera ogado, podría haber escrito a ese peque a clase de natación para que desde muy chiquito supiera que hacerse algún día se caía por accidente al agua. Si hubiera pasado esto último, el nadador olímpico podría contar que a sus dos años aprendió a nadar por el miedo de mamá que muera ogado. Si hubiese sido así, mamá no hubiese proyectado su miedo en su hijo, sino que lo hubiese trascendido. Pero letí, ¿qué onda? El trauma de la madre cambió el rumbo del hijo para siempre. No. Afortunadamente, el manual de instrucciones es irrompible. Lo puedes tirar al agua, puedes tratar de prender lo fuego. No se rompe. Solo admite tachones. Y cuando la vida escribió semanual, necesitaba que ese humano fuera nadador olímpico para que otros también cumplieran su sueño. Por ejemplo, su entrenador podía cumplir su sueño de entrenar a un nadador olímpico. Muchos peques lo iban a usar para inspirarse a través de su historia a animarse a seguir su sueño. O sea, un sueño fue puesto en tu corazón porque puedes cumplirlo. Es más, debes cumplirlo. Es tu misión cumplirlo, porque tu sueño seguramente habilita muchos sueños más. Para mí, estamos diseñados como un puble donde cada piecita encaja perfectamente y entre todas se va armando la imagen. La vida quiere que cumplamos nuestro sueño. Así que seguramente nuestro niño, nadador, tenga varias oportunidades más de volver al agua y aprender a nadar. Esas oportunidades le van a parecer de distintas maneras, por ejemplo, en forma de abuela, que le diga su mamá, "¿Por qué no llevas al línea que aprendan a nadar?" Bueno, en forma de mamá del cole que le diga su mamá, "Ay, yo llevo a mi hijo en atación y mientras así su clase nos quedamos todas las mamas charlando y pasando la bomba." O de directora de colegio que le diga su mamá, "El osciento, la única batería optativa que queda, libre es notación. Te gusta o no. La vida lo va a intentar muchas veces." Así que esa frase de "El tren pasa una sola vez y si no te subiste perdiste, es mentira." Si el tren pasa una sola vez es porque no era tu tren, punto, vuelvo. Estamos en que la mamá, casi se mueve un susto y el hijo quedó estigmatizado para siempre con el agua. Algo dentro de ese niño no se siente bien, es como una especie de tristeza muy interna que va más allá del agua. La tristeza no viene por renunciar al agua. La tristeza viene por renunciar a algo que él era. Y sí, era un futuro nadador. La identidad de este humanito se va transformando con la influencia del entorno. Hasta que en algún momento que biologicamente en la adolescencia, pues nuestro cerebro nos prepara para eso, empieza una revelía entre lo que él vino a hacer y lo que esperan de él. Para mamá, si vos les tenéis miedo al agua, es tu problema, yo quiero aprender a nadar, yo que no era el mar y meterme hasta el fondo. Quiero andar en marco, yo quiero nadar. Esa crisis de rebeldeas necesaria y excelente. Una adolescente rebelde es una adolescente que se para frente a ese manual de instrucciones y dice, "¿por qué taché esto?" Voy a borrar lo que taché, cueste lo que cueste y pece aquí en le pece. En mi manual dice que soy nadadora, así que lo siento en el alma, mamá, siento decepcionarte y no ser el abogado que esperabas. O sí, me voy a pagar la carrera de bogacía, pero siendo un deportista de lit, un deportista destacado en natación. El adolescente rebelde está negociando y para poder negociar libremente, necesita bajar el volumen de los demás y subir el volumen de su manual. Hay una especie de separación que los papás no entendemos y nos ponemos más y más demandantes de atención, de obediencia, de respeto, de amor. ¿Qué pasó con mi nene chiquitito que venía conmigo a todos lados y hacia todo lo que yo quería? Y ahora no me da bola prefieres estar con los amigos. Esta es la parte donde me apunto hacer un capítulo sobre adolescencia. Así que no voy a profundizar más, solo quiero que quede claro que mientras más se acercan a ellos mismos, más tratamos de retenerlos. Quedan ahí, en el medio, como siendo tironeados de un lado y del otro, parecen enojados, pero en realidad es porque están vulnerables. Parece que no nos necesitan, pero en realidad nos necesitan más que nunca, pero no necesitan consejos ni reproches. Necesitan apoyo, aceptación, incondicionalidad. Necesitan escuchar que elijan lo que elijan, decidan lo que decidan los amamos y vamos a estar siempre ahí para apoyarlos. Y puede ser que no haya una crisis de rebeldea. A ver, puede ser que haya una crisis de rebeldea, pero no en la adolescencia. Puede ser que sea una crisis tardía. Lo que solemos llamar la crisis de los 30, la crisis de los 40, la crisis de los 50, son las crisis que no tuvimos en la adolescencia que llegan más tarde y es bueno o es malo. Esto es, por un lado muy bueno, porque lo peor que podría pasar es que llegues a tu lecho a muerte, repintiéndote, no haber llevado una vida más acorde con quien realmente eras, que es el primera rependimiento de este libro. Y que sería algo así como morir dandose cuenta de que tachaste todo tu mano al destrucciones y que en realidad estaba buenísimo. Pero también es malo, ¿por qué? Porque los años aumentan los daños. Imagínate que vas en un tren y sin darte cuenta te pasas una estación. Lo mejor es que te bajes y veas ya mismo como volver. Si no te bajas y las estaciones siguen pasando, cada vez vas a estar más lejos y más perdido. Vas a necesitar más tiempo y más dinero para volver. Y esto en la vida real sería algo así como tengo una carrera, una auto, una casa, un matrimonio estable, dos hijos y un perro. Pero en realidad yo quería ser marinero. Yo quería vivir arriba de un barco, quería cargar solo con una maleta liviana y tener una novia en cada puerto. Muy bien marinero. Esto estaba escrito, pero te desviaste cuarenta años. Y ahora tu autenticidad te va a costar una familia entera. Si hubieras escuchado tu deseo a los 18 los únicos damnificados habrían sido papá y mamá. Ahora también van a sufrir papá y mamá, pero además tu mujer, tus hijos, tu perro, tus amigos. Ahora elegirte a vos va a causar mucho dolor a tu alrededor. Igual mejor tarde que nunca, pero que sepas que tu nueva vida te va a costar toda tu vida anterior y varias sesiones de terapia para aprender a lidiar con la culpa. La autora del libro dice que hacemos más por evitar el dolor que por obtener placer y solo cuando el dolor se vuelve insoportable, encontramos el valor para hacer cambios en nuestra vida. Vuelvo. La crisis de rebeldía es estrictamente necesaria y mientras más temprano mejor. Si la crisis está bien resuelta, el premio es la autenticidad. Si la crisis no fue, o fue, pero mal resuelta, el premio va a ser una máscara. Con esa máscara vas a empezar una vida que no te pertenece, vas a empezar a parecer en lugar de ser y vas a cambiar tu carta de autenticidad por la de encajar. La palabra encajar significa meter en una caja y meter en una caja significa encerrar o atrapar, o sea encajar, perder tu libertad, la libertad de ser vos mismo. Tal como yo lo veo, hay solo dos cosas que nos dan libertad, la autenticidad y la salud y en ese orden la vamos perdiendo por encajar. Primero la autenticidad y después la salud. Cuando forzas a tu alma entrar en una caja, algo adentro empieza a pagarse, la energía se drena, la intuición se ahuga, es así como la vida te empieza a llamar la atención. A tocarte el hombro y decirte bajito en el oído che, por acá no es. La incomodidad del cansancio, la tristeza, la ansiedad, las autoinmunes, no son la vida que te viene a castigar, son la vida que te viene a despertar y como sé si estoy haciendo auténtico no, la respuesta es fácil, la autenticidad se siente como libertad, no como una caja. Si te sentís libre de ser quien sos de expandir, te de expresarte y de brillar, está haciendo auténtico y alguien auténtico es alguien magnético, magnético de imán, de atraer oportunidades, personas, dinero, alguien auténtico es alguien magnético, con conclusión de este primer arrepentimiento. Vivir para otros es una renuncia silenciosa, cada vez que elegís complacer, antes que escucharte te alejas un poquito más de tu verdad, de ese manual de fábrica que trajiste al nacer. La autenticidad no es un destino el que se llega de una vez y para siempre, es más bien un acto diario de valentía y digo valentía porque la libertad de elegir con lleva responsabilidad y la responsabilidad da miedo. Piro el costo de intentarlo es mucho más chico que el precio de quedarte donde estás. A arrepentimiento número 2, ojalá no voy a ese trabajado tanto. Si puedo decirte algo sobre la vida broni, es esto. No te construyas una vida en la que te arrepientas de trabajar demasiado. Ahora puedo decir que no sabía que me arrepentiría hasta hoy, que estoy a punto de dar mi último aliento, pero en el fondo de mi corazón sabía que estaba trabajando demasiado. Me encantaría que no me hubiese importado lo que los demás pensas en de mí como "me ocurre ahora". No sé porque esperamos a estar muriéndonos para entender cosas como esta, sigo hablando mientras sacudía la cabeza. No hay nada de malo en que te guste tu trabajo y te dediques a la compasión, pero en la vida hay muchas otras cosas. Lo importante es el equilibrio. Mantener el equilibrio. Esta es una conversación que tuvo la escritura con un viejito llamado John, que de todas las historias que va contándolo a lo largo del libro es una de las que más me interpeló. Porque él le contó que había trabajado tanto tanto y era tan bueno cerrando tratos que Jutito antes de jubilarse su mujer, su compañera de toda la vida le pidió empezar a viajar. Él, por el simple visión de negociar una vez más, de cerrar un trato más le dijo "Mira, voy a prolongar mi jubilación por X cantidad de tiempo más". Y a partir de X día empezamos a viajar, te parece. Su mujer aceptó como siempre y con muchísima ilusión empezó a programar y contratar esos viajes. Él dice que los ojitos de su mujer volvieron a brillar como cuando era joven, pero justo justito un mes antes de esa tan ansiada fecha de jubilación que habían acordado, ella enfermó. No pudieron viajar y él le quedó siempre al remordimiento de no haberla escuchado, de no haber logrado ese equilibrio que cuando se dio cuenta, ya era imposible volver el tiempo atrás. Bueno, leer su historia me llevó a mirar la miedo y darme cuenta de que tengo la habilidad de trabajar de lo que amo y amar mi trabajo y la inabilidad de encontrar el equilibrio. Caigo siempre en mi propia trampa mental de creer que como lo estoy disfrutando deja de ser trabajo, pero mi cuerpo sabe la verdad, y siempre de una manera u otra me termina avisando. Esta es una materia que estoy aprendiendo y de la cual me falta mucho que aprenderá. Voy a leerte un texto cortito que me hizo reflexionar y espero que vos también. Habla de un hombre de negocios que visita un pueblo costero y en este pueblo costero se ve sorprendido al cruzarse con un pescador que se levanta tarde, pesca un par de horas y listo. Se va a descansar el resto del día con su familia y amigos. El empresario se sorprende tanto que le pregunta "disculpe usted por qué no trabaja más". El pescador explica que con lo que pesca diario ya tiene suficiente para vivir bien y disfrutar de su vida. El empresario no se aguanta y le cuenta un plan de negocios más rentable. Le dice "la idea sería pescar más para juntar dinero y poder construir una empresa pesquera". Con la empresa pesquera pescar más hasta lograr expandirse a nivel internacional y finalmente retirarse la edad de 65-70 años para disfrutar de su tiempo libre. El pescador lo mira y le contesta "y qué voy a hacer cuando tengas 65-70 años". El empresario le responde "bueno, ahí vas a poder levantarte tarde, pescar un par de horitas al día, dormir la siesta con tu mujer, jugar con tus hijos y salir con tus amigos". A lo que el pescador la responde "pero eso es exactamente lo que tengo ahora". A ver, ni muy muy ni tan tan, creo que al cuento le falta el equilibrio y ahí va a mi manera de interpretarlo como te digo siempre no me creas nada. Ni hacer lo justo y necesario, viviendo como si no existieron mañana, ni hacer el doble pensando solo en el mañana como si no existiera el hoy. El equilibrio para mí sería que el pescador ahorre alguito para el futuro. Porque es verdad que el cuerpo y la energía se agotan con los años y no es lo mismo hacer una ahorita más ahora que hacer una ahorita más cuando tenga 65-70 años. Y por el lado del empresario que en el ahorrar para el futuro no se pierde el presente. Esto lo veo mucho y cada vez más mujeres que ya tienen su vida económica resuelta hasta sus 110 años. Pero un día cuando el reloj biológico aprieta se dan cuenta de que todo ese dinero para el futuro no les puede satisfacer lo que quieren en el presente. No pueden comprar un novio ni pueden comprar un hijo, solo pueden comprar una parcelita para que sus óculos descanse en congelados y en paz hasta que sean idealmente llamados a fecundar o desechados o donados. Eki li brío. Bien parados en el presente pero teniendo en cuenta que cada pasito que damos está formando nuestro futuro. ¿Qué me di cuenta leyendo este cuento? Bueno, que una versión mía del pasado que quería todo lo que hoy tengo. Hay una leti muy chiquita que no tuvo una mamá y un papa que pudiera ni buscarla al colegio y se prometió que cuando fuera madre iba a hacer su propia jefa para ir a buscar a sus hijos al cole. Pero en algún momento la letia adulta se olvidó del verdadero para que de ser su propia jefa y se encontró diciendo "Uff manión a tiene partido". Yo tengo un montón de trabajo, voy a ver si puedo llevarlo a algún otro papa. Caí de nuevo en mi trampa. Soy mi propia jefa pero soy tirana y desconsiderada. Soy capaz de llevarme puesto a mi tiempo, a mi familia, a mi salud. Estoy segura de que cualquier jefe del mundo me trataría mejor de lo que me trató yo. Y al ver esto vuelvo a mi para qué, al para que original y me obligo porque no me salen naturalmente a estar presente y disfrutar. En esa estoy. No siempre lo logro pero cada día un poquito más. Conclusión de este segundo remordimiento. El trabajo puede volverse un refugio o una trampa. Refugio cuando te sostiene, trampa cuando te consume. Al punto de olvidar quién sozo para que trabajabas. Hay una delgada línea que separa el trabajar para vivir o vivir solo para trabajar. El punto de referencia por si te perdés como yo. El faro para darte cuenta que te alejaste de vos mismo es de nuevo como en el punto anterior la libertad. A repentimiento número 3. Ojalá hubiera tenido el valor de expresar mis sentimientos. Las palabras crean realidades y la ausencia de palabras también. Si entendéramos el poder medicinal de una conversación sabríamos que hablar es urgente. He visto familias de explomarse por faltas de comunicación. Damos por hecho que el otro ya lo sabe que el otro ya lo entiende que el otro debería pero en realidad el otro es el otro. Pienza como otro, siente como otro y actúa como otro. Para aprender a expresarnos es clave, conocernos. Solo quien se conoce puede establecer lo que se llama comunicación acertiva, que significa expresar pero desde la vulnerabilidad, desde la amor. Muchas veces estas expresiones, este expresar lo que siento lo que me pasa, se terminan convirtiendo en discusiones que se van al carajo y es porque en algún momento perdemos el foco y nos olvidamos de que esa discusión era para llegar a una solución, no para ver quién tiene más o menos razón, no para encontrar quién tiene más o menos culpa. Generalmente cuando alguien no sabe comunicarse todo lo que les decimos lo puede interpretar como una pelea. Seguramente alguna vez te pasó. Intentas hablar de lo que sentís y la otra persona lo recibe como un ataque. Vos buscas entendimiento pero lo que aparece es tensión y al final decidís callar, no porque no tengas nada que decir, sino porque te cansa que todo termine siempre empelea. Esa otra persona probablemente no solo tiene problemas para expresarse, sino que tampoco tiene herramientas para escuchar. Por eso vive a la defensiva. Cuando no hay una comunicación acertiva o sana, las emociones dejan de unir y empiezan a separar. Si esta persona es importante para vos y ese vínculo es importante para vos, déjame decirte que callar no es una opción, porque en el largo plazo callar termina siendo el principio del fin, fin de familia, fin de pareja, fin del amor. Así que voy a aprovechar este tercer arrepentimiento para dejarte un tip de comunicación acertiva que me sirvió y me sirve porque los sigo usando muchísimo. Asumo que esta técnica solamente para usar con personas que querese, vamos. La próxima vez que quieras expresar algo que te moleste o que te hace mal con el fin de mejorar ese vínculo, probá hablar desde el "yo" en lugar del "vos". Fíjate, no es lo mismo decir "yo" me siento herido cuando que decir "vos siempre haces", abrir tu corazón, ponerlo sobre la mesa como viste en las películas policiales cuando uno quiere ganarse la confianza del otro que sube las manos y deja la hermana en el piso o en la mesa como signo de paz. Bueno, deja tu corazón sobre la mesa como signo de amor que la otra persona entienda que no buscas tener la razón, que buscas mejorar esa relación y así reducís un poquito la sensación de ataque y aumentas un poquito las probabilidades de que te escuche. ¿Qué puede pasar? Puede pasar que esa persona siga la defensiva y aunque haya dejado tu corazón sobre la mesa aunque te haya desarmado, te ataque igual, acá te recomiendo, no caer en la tentación de contratacar. Segui hablando todo el tiempo que puedas pues entiendo que somos humanos desde tu vulnerabilidad. Puede que esta actitud tuya se habían recibida y de a poquito el otro vaya bajando la guardia o puede que el otro nunca baje la guardia. En el primer caso ganaron si ganaron en plural el amor pudo más que lego, en el segundo caso ganaste, porque si pusiste tu corazón sobre la mesa y la otra persona solo pudo maltratarlo, tal vez esa persona por mucho que duela no está disponible emocionalmente para vos. Hasta ahora te hable de la expresión a través de las palanabras y de la comunicación con el otro, pero requiero hablarte algo más profundo, que es la comunicación que tenemos con nosotros mismos. Hay un libro que se llama "Usted puede sanar su vida" de la autora Louis Hay, que dice la frase "el cuerpo grita lo que la boca caya". O sea, si el cuerpo grita es porque la boca cayo y actualmente te confieso que hacia ahí me estamos oyendo la vida, porque hay demasiado cuerpos gritando y eso significa que hay muchas bocas cayando. No me preocupa el crecimiento desbordado de las enfermedades autoinmunes, entre ellas el cáncer. Dentro de poquito prometo hablar de esto, pues estoy comprometidísima, me estoy formando todo lo que puedo para estar a la altura. Pero por ahora, solo voy a decirte que tu mente miente, no porque sea mala, sino porque está condicionada esta programada, está como dentro de la matrix, vamos a decir, en cambio tu cuerpo sabe la verdad, tu cuerpo sabe tu verdad, siempre la supo y te voy a dejar unos tips para que puedas empezar a escucharlo, respetarlo y amarlo cada día más. Si sentís algo en el pecho, puede ser miedo o angustia. Frena, tocate el pecho y pregúntala tu cuerpo, ¿qué es? Es miedo o es angustia. El cuerpo te lo va a decir, te lo va a hacer sentir, porque él no tiene secretos para con vos, él está de tu lado siempre. Cuando se pasí es miedo o angustia, sentate escribir, pero atenti. El inconsciente se conecta con tu mano cuando escribís o dibujas a mano, no funciona con un teclado, no funciona con una pantalla táctil, sólo funciona con papel y lápiz. Este ejercicio de "igiene mental", como le dice Julia Cameron en el camino del artista, es una manera de dejar de callar y de empezar a sanar, cuerpo, y alma. Si sentís algo en el estómago, puede ser intuición, asco o rabia. Si los sentís en la cabeza, puede ser incoherencia o injusticia. Si los sentís en los músculos, puede ser ansiedad. Si los sentís en la garganta, puede ser tristeza o impotencia. Si los sentís en los ojos, pueden ser ganas de llorar. Si los sentís en los oídos, puede ser saturación mental. Si los sentís en las manos, nerviosismo. Si los sentís en la espalda, puede ser sobre carga emocional. Si los sentís en las piernas, puede ser miedo a avanzar. En todos los casos, mejor afuera de tu cuerpo que adentro. Para que la energía fluya y haya homeostasis, que es la capacidad que tiene el cuerpo de auto regularse para mantener el equilibrio, es necesario que no haya obstáculos. Y los obstáculos suelen ser estas emociones que se quedan atrapadas, se estancan, se pudren y nos enferma. Habrá un paréntesis, tengo un capítulo entero sobre esto que se llama cuerpo y te lo super recomiendo. Si haré paréntesis. Conclusión de este repentimiento. Callar es una forma de desaparecer. Las palabras no dichas van creando muros invisibles que no sepan a incluso de quienes más amamos. Antes de expresar afuera, hay que sincerarnos dentro, reconocer cuál es nuestra verdad y honrarla comunicándola y soltando el resultado. Esta es mi verdad, esto habla de mí, lo que vos sagas con ella, habla de vos. A repentimiento número 4. Ojalá hubiera mantenido el contacto con mis amigos. ¿Cuál es el rol de los amigos en nuestra vida? Hay tres momentos claves en los que la mixta tiene mucho peso y cumple un rol fundamental. El primer momento claves en la infancia, cuando estamos empezando a intercambiar información con nuestros pares. Estamos aprendiendo qué somos, quiénes somos, cómo somos. Estamos aprendiendo a negociar con juguetes, a compartir, a empatizar, a jugar. Un niño ve otro niño y se desespera y es porque se necesitan, se complementan, se están formando mutuamente. A esta edad no importa la calidad y la cantidad, un solo nene alcanza para jugar, sea el más bruto, el más tímido, el llorón, no importa, nos jugamos, somos simplemente cachorros humanos buscando relacionarnos con otros cachorros. El segundo momento en el que las amistades son claves en nuestra vida es en la adolescencia, el mundo físico y emocional del adolescente colapza, se rompe, como si fuera la cascara de un huevo, ya no necesita que mamá gallina y papá gallolo empollen. Ahora solo necesita relacionarse con sus pares y encontrar su propio grupo de pertenincia, para encontrarlo prueban, experimentan, necesitan perderse para encontrarse, todo es intenso, todo es exagerado, están encontrando sus propios límites y el entorno, claro que es importante. En estas dos primeras etapas, la primera infancia y la adolescencia, la amistad nos ayuda a definir nuestra identidad. Hay un tercer momento donde las amistades son fundamentales que es durante la vejez, por ejemplo, en Japón la palabra Tomodachi significa "amigo" y simboliza la unión y el apoyo mutuo, los japoneses que siempre la tuvieron clarísima. En su tercer edad man grupos en los que se juntan para jugar, charlar, incluso vivir hasta viven en grupos. Ellos descubrieron que la amistad en la tercera edad les aumenta la longevidad y la calidad de vida. En este último momento de nuestras vidas la amistad nos recuerda que "vinimos solos, nos vamos solos, pero somos seres sociales" y que podemos llegar más rápido si vamos solos, pero más lejos si vamos acompañados. Con conclusión de este cuarto repentimiento. Al final el verdadero repentimiento no es perder amigos sino perderse a uno mismo para mantenernos. La amistad que perdura es la que nace de la autenticidad. Sólo cuando somos nosotros mismos con todas nuestras luces y todas nuestras sombras los vínculos se vuelven verdad y una amistad de verdad no nace de una necesidad, sino de una elección. No es un "te quiero para que me quieras" sino un "te quiero" porque quiero quererte. A repentimiento número 5 y último. Ojalá me hubiera permitido ser más feliz. Puf. Yo creo que la felicidad no debería ser un sustantivo abstracto sin un verbo. Yo felicido, tú felicidas, el felicidad, nosotros felicitamos porque se comporta como un musculo que mientras más ejercitamos más grandes se pone. Propongo que la felicidad deje de ser un privilegio y se convierta en una práctica que podemos hacer todos, que sea una práctica universal. Creo que hay un montón de conceptos alrededor de la palabra felicidad que tenemos que empezar a cambiar. Por ejemplo, que la felicidad es algo que hay que ganarse. No es así, la felicidad no se gana, la felicidad se permite. Y como me ha permito la felicidad leti, atenti, te voy a dar una listita de cosas que sí puedes controlar. Uno, trabaja tu autoestima, si no te valorás y no te querés o te querés pero poquito, probablemente sientas que inconscientemente no te mereces ser feliz. Y si vos crees que no te mereces ser feliz, tener razón porque los que crees, aunque no te guste, lo creas. Tengo un capítulo entero que se llama autoestima y merecimiento. Dos, trabaja en tu foco. Si siempre está viendo lo que te falta, lo que no te sale, lo que no podés probablemente pase mucho tiempo frustrado, enojado, triste. Te propongo que empieces con esfuerzo y mucha incomodidad, lo sé, a poner el foco en lo que sí tenés, en lo que sí sos, en lo que sí podés. Esta nueva manera de comportarte va a subir tu vibración y te va a llevar inevitablemente a ser un poco más agradecido. La gratitud de dice a Dios la vida al universo o como lo quiera llamar que está listo para recibir más y adivina recibir más. Tengo capítulo entero que se llama gratitud. Tres, muchas veces sufrimos más por hábito que por necesidad dejar entrar la alegría exige renunciar a la dureza con la que nos tratamos. ¿Cómo te tratás? ¿Cómo te hablas? Hay un proverbio japonés que me encanta que dice que cada vez que hablas mal de vos mismo. El guerrero que está en trottillo escucha tus palabras y se debilita por ellas. Hablate con más amor, my friend. 4. La vida es fácil. Sé que la historia del sacrificio dejarse la piel, el no pain no gain, todo eso lleva siglos dando vueltas por nuestro sistema. Pero ¿qué tal si es más simple? La mente en rosca, pero para el cuerpo la vida es simple. El cuerpo conoce a alguien y te dice a casi o a canó. ¿Cuántos disgustos tuvieses evitado si lo hubieses escuchado? El cuerpo te dice en seguida este trabajo me da vida o este trabajo me cuesta vida. ¿Cuánta salud tuvieses ahorrado si lo hubieses escuchado? La verdadera revolución hoy es esta. La vida es simple. Lo practico cada día con más convicción y adivina lo que pasa. Mi vida es cada día más simple. Esto no quiere decir que no me pasas en cosas malas o que me duele a ne, pero cuando pasan, simplemente las aceptó. Dejo que la tristeza, la bronca, la emoción que aparezca se expresa y listo. Hay una canción que me encanta y que se la regale con muchísima emoción a todos los alumnos de la quinta edición de mi curso de autoestima el último día que nos vimos. Se llama "Solo para ti". De la otra María Ruiz lleva a Sierra y tiene la frase que resume la perfección esto que te estoy contando. Dice "deja que te duele la lo que tenga que doler" y te propongo que "escúchese esa canción" que le aprendas cual mantra y que la canteza todo pulmón. Deja que te duele a lo que tenga que doler a los gritos. Esto es medicina. Es el famoso verbo felicitar del que te hablaba al principio. Te propongo entonces felicitar con esta canción como mínimo una vez al día. Conclusión de este quinto arrepentimiento. Estás a un permiso de ser feliz y nadie más que vos te lo puede dar. Deja de buscarlo afuera porque está adentro. Yo deseo que seas muy feliz hoy. ¿Vos, querés ser feliz hoy? Estamos llegando al final de este capitulazo que me parece un cachetazo de vida. Ey, hace lo que tengas que hacer porque mañana nos morimos. Si seguís esperando y posponiendo lo único que va a pasar es que vas a envejecer. Nadie sabe si va a tener el privilegio de llegar a viejito pero si es así, mejor llegarse en arrepentimientos o no. Te propongo desde ya que estamos casi terminando el 2025, empezar a ser vos mismo y empezar a crear una vida más acorde a quien viniste a hacer. Agarré semanual que perdiste pero en algún lado debe estar y borrarle todos los tachones. Leelo con miedo y todo. Leelo a pesar de los años y a pesar de los daños. Te propongo desde ya empezar a equilibrar las horas de tu vida. Deja de pensar que el trabajo es para ganarte la vida. La vida ya te la ganaste. Mostro es tu ya. El trabajo es para ganar experiencia, conocimientos, valor, dinero, confianza en vos mismo. No te la pierdas trabajando. Te propongo desde ya tener el coraje de expresar tus sentimientos. Si al expresarlo sentís que alguien se va y después vuelve ese vínculo era para vos. Si al expresarlos alguien se va y no vuelve ese vínculo nunca fue tuyo. Vas a perder cosas y personas así pero nada es tan malo como perderte a vos mismo por retenarlas. Te propongo empezar desde ya a contactar a tus amistades. Regaláles un mensajito que diga gracias por aparecer en mi vida. Te propongo darte ya mismo el permiso de ser feliz. No esperen ni un día más. Empeza a simplificar tu vida. Agradecer, hablate con más amor y felicidad, mínimo dos veces al día. Por la mañana y por la noche durante los próximos años que te quede en de vida. ¿Qué te parece? Ataca el capítulo a eso de hoy. Las recomendaciones que te voy a dejar son tres libros que a mí me cambiaron la manera de pensar. Misieron bien. El primero ya lo nombre es "Usted puede sanar su vida" de Louis Hays y es el primero que leí que me llevó a tomar conciencia del daño que le podemos hacer a nuestro cuerpo si no aprendemos a pensar, sentir y actuar en coherencia. Lo recomiendo muy mucho para personas que estén pasando por procesos de salud o de falta de ella mejor dicho. La segunda recomendación es un librito muy corto, una novela japonesa que se llama "antes de que se enfrié el café" de "Toshika su Kawawuchi". Qué difícil esto, japones. "Toshika su Kawawuchi". Ahí me salió rapidísimo. Le fue también a este primer librito del autor que sacó la saga completa, pero empecé por ahí antes de que se enfrié el café. La tercera recomendación es una novela también, o novelita, como me gusta llamarla, que se llama mientras respírense esta esta tiempo y es un viaje profundo y revelador hacia el amor más importante de todos que se el amor propio. La autoras se llama "leticia arébalo" y no es muy conocida, pero quizás algún día llegue a hacerlo, ¿no? Te dejo como siempre las recomendaciones y los links de estos libros en la historia destacada de mi Instagram que se llama "Recomiendo y tienes dibujito de un librito". Te pido dos cositas más. La primera es que le compartas este capítulo a todas las personas que te vinieron a la mente mientras me escuchabas. Esas que están dejando la vida para después, como si fueran para siempre, que el link vaya acompañado un mensajito que diga algo así como "te mereces una vida plena". Te quiero. El segundo pedido que te voy a hacer es que si tenes ganas, solos y tenes ganas, me dediques unos minutos de tu día y me escribas a mi Instagram con amor.leti, ¿qué te pareció este capítulo? Es probable que no te responda y te pido por fa que no te ofendas. Sos tan importante para mí que me niego a poner una respuesta automática, alguna inteligencia artificial o otra persona que responda haciendose pasar por mí. Tomate este ratito juntos como a mi respuesta. Gracias, gracias, gracias por ser y estar de el otro lado. Te abrazo muy apretado con amor.leti.
Podcast Summary
Key Points:
Reseña de un libro que aborda los arrepentimientos de los moribundos.
Reflexiones sobre autenticidad, influencia del entorno y crisis de rebeldía.
Importancia de seguir los sueños y mantener la autenticidad a lo largo de la vida.
Summary:
En este episodio del podcast, se comparte la experiencia de leer un libro sobre los arrepentimientos de los moribundos y se reflexiona sobre la autenticidad y la influencia del entorno en nuestras vidas. Se destaca la importancia de seguir nuestros sueños desde una edad temprana para evitar arrepentimientos en el futuro. Se enfatiza que la autenticidad y la salud son elementos clave para mantener una vida plena, y se discute el impacto de la crisis de rebeldía en diferentes etapas de la vida.
Se subraya la necesidad de enfrentar estas crisis para alcanzar la autenticidad y evitar vivir una vida que no refleje nuestra verdadera esencia.
FAQs
El libro trata sobre los cinco arrepentimientos de los moribundos y ofrece consejos para tener una vida plena.
La autora del libro es Bronnie Ware, una mujer australiana.
El primer arrepentimiento es no haber tenido el valor de vivir una vida acorde a la propia autenticidad en lugar de seguir expectativas externas.
Se destaca que a mayor influencia del entorno, menor autenticidad personal, lo que puede llevar a arrepentimientos al final de la vida.
La crisis de rebeldía en la adolescencia es vista como una oportunidad para reafirmar la autenticidad y negociar con las expectativas externas.
Postergar la búsqueda de la autenticidad puede llevar a vivir una vida que no refleja quien realmente se es, generando arrepentimientos y complicaciones personales.
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