La oradora explica que la gratitud es una emoción expansiva que cambia la realidad al enfocar la energía en lo que se desea, no en lo que se teme. Diferencia entre "agradecer" (un acto automático de cortesía) y "gratitud" (un estado consciente de presencia y aprecio). Narra cómo, ante una crisis de salud de su esposo, eligió agradecer el 60% de compatibilidad de un trasplante en lugar de resistirse al 40% faltante, lo que les permitió ganar tiempo y paz. También aborda la envidia como admiración mal gestionada, que surge de la baja autoestima; propone transformarla en inspiración agradeciendo a quienes muestran que algo es posible. Finalmente, introduce las constelaciones familiares como herramienta para sanar relaciones heredadas, aceptando a los ancestros tal como fueron y agradeciendo la vida que nos dieron. El mensaje central es que, ante cualquier dificultad, aceptar lo que no se puede cambiar y buscar un aprendizaje permite conectar con la gratitud, que expande lo positivo y reduce el sufrimiento. La oradora invita a un ejercicio de dibujar un árbol genealógico para reconocer y agradecer a los antepasados, liberando cargas emocionales.
Hola, bien, bien, bien, venida al capítulo número 12 de mi podcast. Este espacio íntimo, fisiagrado entre vos y yo, quedado a llamar mientras respires esta esa tiempo. Como cada capítulo, voy a leer uno de los mensajitos saramosos que me mandan por Instagram y esta vez llegan de Pamela de Guatemala y dice, "Me está gustando tu podcast, me ha ayudado a sentir que la vida es una carrera y cómo saber manejar la presión de sentir que el tiempo se me pasa. De la paz escucharte. Muchas, muchas gracias, Pamela, cortito pero profundo, así que muchísimas gracias". Y ahora sí, vamos a lo que nos competen, que es, redoblantes, la gratitud. Desde ya te habéis dicho que el capítulo de hoy es pura interpretación mía. No hay una base científica ni un libro concreto que avale que lo que yo te voy a decir es verdad. Así que por lo tanto no me creas nada. Quédate con lo que te sume y con lo que te resuene y todo lo demás, soltalo. Hoy quiero decirte cómo la gratitud puede cambiar tu vida, puede cambiar tu realidad, porque lo experimenté y lo experimento en primera persona. Pero además este capítulo va a ser una especie de chumedio de patio de vecinas, porque por primera vez no solo voy a contarte sobre mí, sino la experiencia en una de mis sesiones. Obvio con el permiso de ya, no voy a contar cómo la gratitud le cambió la manera de vivir determinado momento de su vida. Voy a empezar por definir para mí lo que es la gratitud. Debes haber visto porque esta de moda la frase si lo crees lo creas. Y que este de moda no le saca el sentido profundo que tiene, pero si la hace sonar un poquito trillada. Esta frase tiene que ver con un principio de la manifestación. ¿Qué dice que? ¿Dónde ponéis la energía? ¿Qué días la maté? En palabras más simples, más fáciles y menos hierbas como le dicen acá. Si vos pones tu energía en lo que no queréis que pase, va a terminar pasando. Pero si al contrario, ponéis la energía en lo que si queréis que pase, tarde o temprano también va a pasar, porque donde ponéis el foco, creas tu realidad. Hay una frase Jean-Ryford que dice, si crees que puedes lograrlo, estás en lo cierto y si crees que no puedes lograrlo también estás en lo cierto. Y para entenderlo aún mejor te doy dos segundos y pensar en la última vez que hiciste algo a pesar del miedo. ¿Esa vez que te la jugaste sin entender bien? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Esa vez que en vez de quedarte enroscado dando vueltas y vueltas en la mente, decidiste dejar que las cosas fluyan? Decidiste soltar el control. Un ejemplo bastante común son las vacaciones. A veces no tenés el dinero o no es el momento indicado, pero te las jugas. Decidiste irte igual porque te lo mereces. La mente, la conciencia, te dicen que no es el mejor momento. ¿O te dicen que hay que guardar dinero por las dudas? O no sé, ¿cómo vas a estar tanto dinero en esto? ¿Cómo vas a volver a juntar este dinero después? Pero por otro lado, tu intuición te dice que te lo mereces, que tu cuerpo lo necesita y que no es un gasto sin una inversión. Finalmente te las jugas y te vas. Y ese dinero rápidamente, mágicamente también, se vuelve a juntar. Quizás está multiplicado porque volve con una energía renovada de las vacaciones, volve con más gana, volve con más ideas. Por el contrario, viste cuando te levantas en la Argentina, tenemos una expresión que es con el culo de la doble y todo te sale mal. Bueno, lo primero que pensás es que día de mierda da. Tu actitud hace que se vaya poniendo cada vez peor. Y encima algunos tenemos la mala costumbre, decir las palabras mágicas, ¿qué más me podría pasar hoy? Si ya entendiste mi razonamiento al preguntar, ¿qué más malo me podría pasar? Estamos poniendo el foco en todo lo malo que puede pasar. O sea, estamos creando más sucesos de esas fortunas. Todo esto para explicar qué donde ponéis el foco, todo se expande. Y la gratitud, que es el tema de este programa, es la emoción más expansiva de todas. Expansiva porque literalmente expande eso que estás agradeciendo. Expansiva como las ondas que se generan alrededor de algo cuando caen el agua. No sé si alguna vez jugaste a tirar la piedra de canto rodado, así es medio de coté, de costadito. Y que vaya haciendo zapito picando en el agua. Y en cada lugar donde la piedra re goto va dejando un círculo que va creciendo, esas son las ondas expansivas. Y eso es lo que pasa cuando agradecemos. Eso es lo que pasa con la gratitud. Y ojo, quiero diferenciar el agradecer con la gratitud. Agradecer es un acto de buena educación que nos enseñaron cuando era mochiquitos, que nos decían que se dice "cabez que alguien nos daba algo, por ejemplo". Agradecer es la acción, eso es un verbo en infinitivo que se puede sentir a veces, lo repetimos como un hábito adquirido que demuestra que somos bien educados. Muchas veces decimos gracias, pero no estoy segura de si esos gracias nos hicieron sentir mejor o solo salieron del piloto automático que ya ha osprendido todo el día. La gratitud, por el contrario, es un estado emocional que va de las manos de un estado de conciencia. Y tiene que ver con ilestar despiertos en la vida. Y a su vez de estar despiertos es estar presentes, es estar en el presente, es no dar nada por sentado. El piloto automático nos hace dar todo por sentado. Damos por sentado, por ejemplo, que la mañana siguiente nos vamos a despertar. O sea, damos por sentado que tenemos que respirar. Hay un cuento Zen en un libro que estoy, en un audio libro que estoy escuchando que se llama "Este dolor no es mío y que lo super recomiendo". Cuando un hombre empieza a tener problemas para respirar y como la medicina no le encontraba razón aparente, no le encontraba la razón de ese problema, el hombre decide acudir a la medicina oriental. En un lugar donde van personas con problemas de todo tipo a sanar pero espiritualmente. Este hombre hacía todo lo que le indicaban, pero no veía mejoras. Y a eso lo cuando pudo ver al "no me acuerdo si era un. no me acuerdo era como el maestro mayor", digamos, se acercó y contó no de que eje reclamos, le dijo "esto no está funcionando". "Ago todo bien, hago lo que me dicen que haga, pero no funciona todavía no puedo respirar". Y este maestro no miró y le dijo "y ¿quién te crees tú que eres para respirar?". Para el hombre fue un malazo de obafría, pero también un maño de humildad. Si de verdad no pudiera respirar estaría muerto, pero estoy vivo, pensó. Y cada día que me levanto, es un día más que sí respiro. Y a partir de ahí, empezó a ver todo distinto, cambió la adqueja por "gratí tú". Dejó de resistirse a lo que no, que en este caso sería que no podía respirar bien, y comenzó a agradecer lo que sí. Quiera nada más ni nada menos que que estaba vivo, obviamente su proceso siguió y su problema sano. Si sos de los que toma nota, escribir lo que acabo de decir que es muy, muy importante. Te lo repito. En cualquier orden de la vida, ante las cosas que pasan, porque cosas no pasan a todos. Simentalmente nos resistimos, si decimos "no", a eso de nos pasa, esa resistencia es la que nos produce dolor. A mayor resistencia, el dolor crece exponencialmente. Y esa montaña de dolor es lo que conocemos como sufrimiendo. Si por el contrario, nos pasan cosas y a esas cosas les decimos "si", por más difíciles y dolorosas que sean, si las aceptamos como son y tratamos de sacar al menos un nuevo aprendizaje, la aprendizaje nos transforma. Y cuando nos damos cuenta, nos paramos del lado de la "grati" "tul", y desde esa gratitud conectamos con la audancia, conectamos con la plenitud, conectamos con el disfrute. Es muy importante lo que te estoy diciendo. Y yo sé que es difícil agradecer algo malo que nos pasa, pero sí podemos agradecer por lo que aún tenemos y por el aprendizaje que podemos sacar de eso malo que nos pasa. Uno de mis secretos cuando tengo uno de estos momentos en los que me gustaría tirar la toalla es preguntarme. A pesar de esto, la vida sigue siendo hermosa. Y la respuesta a veces duro un poquito más, a veces llegan seguida, siempre es sí. Vamos para adelante. Te voy a dar uno de los ejemplos más extremos de mi vida en donde las cosas que pasaban eran muy malas y unas tras de la otra y a pesar de todo, encontría algo para agradecer. Y no porque soy Buda, sino porque la vida me demostró que la resistencia solo restaba y que la gratitud solo sumaba. Este ejemplo es en el hospital, te pongo un contexto. Mi marido en ese momento, 35 anitos, una leucemia muy agresiva y avanzada, nos citan a una reunión con muchos médicos para explicarnos cómo iba a hacer su trasplante de mi edad. Creablemente, te cuento, había buscado un donante compatible por todo el mundo y no había. Y de sus cuatro hermanos, había solo dos que tenían el 60% de compatibilidad. Solo el 60% y los otros dos hermanos directamente no eran compatibles. No era una situación.
para nada ideal, era muy arriesgada, pero era eso o nada. Y todo había que decidir los rápidos porque la enfermedad no nos daba tregua. Así que salimos de esa reunión, un poco rotos, un poco destruidos en silencio, agobiado por toda la información médica, y la verdad es que muertos de miedo por todo lo que se nos venía. Era el cuarto piso de Isemic de Transplantes, y estaba restringido a solo personas autorizadas. Así que en ese piso nunca se veía gente de simil, se veían médicos, se veían enfermeros, pero gente casi que no. Llegamos al ascensor, así cabez bajos como estábamos, entramos, costamos dentro una voz de mujer, nos grita, esperen, esperen que bajamos también. Con algo de fastidio, en paciencia, esperamos hasta que esta mujer llegó, empujando una silla de ruedas, es la que iba un nene de la misma edad que nuestro hijo mayor, o sea, tenía, o sea, 10 o 11 anitos, pilado por la enfermedad, muy flequito y mabullado por todos los pinchazos que le habían dado. Nos miramos, se nos estrujó el corazón, pero lo veíamos tan sonriente, y hablando con su mamá como si nosotros no estuvieramos ahí en el ascensor. La ayudamos con la silla que bajara de el ascensor, y mientras caminamos a la auto le dije, "Migasis todo esto que estamos viviendo le pasará alguno de nuestros hijos". El Isosilence dijo, "¿Qué suerte que el que tiene cáncer soy yo, no?" y nos reímos. "Vas a salir todavía, ¿más a ver?" Y ese viaje de vuelta casa que podría haber sido silencioso y angustiante, se convirtió en una "puesta en común" de lo que habíamos escuchado de los médicos. Nos dimos cuenta de que cada uno había escuchado lo que quería, así que está nos causó gracias a eso, y terminamos haciendo una lista en el celular de las dudas que nos habían quedado para hacerse las porguazapas sus médicos. Ese Nene nos llenó de esperanza en lo que dura un viaje de un cuarto piso, una planta baja en ascensor. Dejamos de resistir, hemos dejamos de poner el foco en ese 40% que no era compatible, y empezamos a agradecer ese 60% que sí era compatible. Bueno, para cerrar la historia, entre las plantes se hizo y las medulas empezó a funcionar en el cuerpo en marido, como si fuese el cuerpo de su hermano. No se resistió ni se defendió. Todo estuvo muy bien por unos meses, y luego la leucemia volveo a ganar. Pero bueno, una vez más, agradezco ese 60% de compatibilidad, ha de haberlo dejado cuatro veces más en este plano. Me quedo con la idea de que hackeamos el destino, y les robamos esos cuatro meses. Cada vez que te pase algo duro, algo que no depende de vos, y que quizás no hay nada que puedas hacer, preguntate, ¿a qué me está invitando la vida con este nuevo desafío? Sé que es difícil, pero tratar de no es ponerte en el lugar de la queja, en el lugar de la víctima. Si no hay nada que puedas hacer para cambiar lo que está pasando por más doloroso que sea, aceptalo, aceptalo. Esto es como cuando alguien se está agogando en el mar, iba al salvavida si lo quiera derrar para ayudarlo, pero el que se está agando se mueve, hace fuerza, patalea, puede llegar hasta golpear al salvavida del miedo, o derrarse tan fuerte que ambos corren peligro ahora. En ese caso hay dos cosas que se pueden hacer, o el que se está o las no acepta que la situación lo superó, y acepta que tiene que confiar en el salvavida, o sea dejar de resistirse, o el salvavida los duermes de una trojada, lo duermes de una piña, porque prefieres sacarlo del agua con el ojo morado, pero vivo. En este ejemplo el salvavida se es la vida, a veces sentimos que nos vamos a hogar, una de dos, aceptamos y dejamos que la vida nos dé la elección que necesitamos para sobrevivir, o nos resistimos y la vida nos duermes de una trombada, y acá me causa gracias por que yo cae tanto mi cómula trombada, eh, que levanten la mano y que no. Bueno, ahora sí cambio de tema. Tengo acá al lado un tiquet de supermercado y en el reverso me fíjili viendo todos los temas que quería hablar en este capítulo de la titura. La notación que sigue es en vidia, y podría ser un capítulo entero con este tema, pero la voy a desarrollar rápidamente ahora. La en vidia es dos puntos, a notar, la en vidia es la admiración mal gestionada. La en vidia solo afecta al envidioso. No hace falta decir que quien siente en vidia es porque conecta con la escasez y con su baja autoestima. Es decir, no se cree capaz de lograr eso que envidean el otro. Al yo envidear lo que vos tenés, por ejemplo me estoy diciendo a mí misma que el ástima nunca lo vas a conseguir. Lo peor de todo es que para el envidioso esa bola de resentimiento y de resistencia se hace cada vez más grande porque para colmo a las personas que envidian les va cada mes mejor. Me atrobo a decir que el envidioso solo deja de esmediar cuando al envidiado le pasa algo terrible. Y todo esto es inconsciente de ojo. Nadie es envidioso porque quiere es más. Te voy a contar algo que después de mucho trabajo interno puedo contar. Un tiempo en mi vida donde yo fui en mediosa. Envidiaba a la que se podía comprar toda la ropa que quería. Porque yo tenía las ropas que heredaba, la ropa que podía. Envidiaba a la que tenía un cuerpo paso. Envidiaba a la carismática. Lo peor es que me sentía mala persona por ser envidiosa. No validaba esta parte mía. Yo no tenía plata para comprarme todo lo que quería, pero sí tenía un cuerpo paso porque era muy deportista. Pero tenía la autoestima tan tan destruida que no lo vivía. Y hasta tuve a Norexia y eso, si lo voy a hablar en un capítulo entero, no era carismática porque si había gente que yo no hablaba directamente, yo sentía que si hablaba, la acababa. Así que prefería no hablar. Así era mi autoamor en ese momento. Tuve que empezar a trabajar salita porque en casa nada de psicólogo. Se so era para locos o para gente que quería llorar la atención para los locueros, decían en mi casa. Y una a una fui descubriendo las creencias y los juicios que me amé en mi casa de chica. Y al hacerlas concientes y cuestiónarlas es que las puedo comprobar. Che, la gente con dinero no es esta fadora. Las puedo modificar. El dinero no me hace mala persona. Bien, empezar a reprogramarme, ¿no? Descubrir por ejemplo que hay gente que tiene mucho dinero. Que es muy solidaria. Y con ese dinero pueden invertir tiempo y esfuerzo a, por ejemplo, no sé, distintos tipos de asociaciones o a gente que lo necesita. Y como puede ser eso algo malo, quiero más gente con dinero en el mundo de poder ayudar a otros es más. Quiero ser yo una de esas personas que tiene ese dinero suficiente como para no estar preocupándose por cómo gastarlo, sino por cómo dedicar su vida a ayudar a otros. Así fue como me di cuenta de que la ambivía me alijaba de todo lo que me diaba. En cambio, cada vez que cambiaba, en vídeo por inspiración, esa inspiración se convertía en motor. Cada vez que se produzca una fuga de autoestima y se dispara la alerta de la ambivía, repetite esto. Si es posible para él o si es posible para ella, es posible para mí también. Y así convertís la ambivía en inspiración y al envidiar en una especie de mentor, porque si él o ella lo hizo, ya conoce el camino, ya conoce los atajos y seguramente te la puedes hacer más fácil. Te estarás preguntando ¿y qué tiene que ver esto con la gratitud? Bueno, cada vez que se dispara la alarma de ambivía de un trotullo, agradecele a esa persona que te demuestra que es posible, que se puede, que te pueda llamar en el camino porque ya lo recorríó, pero por sobre todo, que te ayudó a evidenciar una creencia limitante o una pequeña faya en todo el estima que todavía tienes que trabajar. Y esto es genial. Siempre que algo dependa de vos misma o mismo es genial. Tacho las palabras midias en mi machete y me quedan solo dos palabras, con estelaciones y ejemplos. El ejemplo, un oso listo como te dije, es un caso real, es una cosa que pasó en una de mis consultas y que pedí vermizo para compartir por una buena causa y claro, esta mujer me dijo que sí. Vamos con la palabra con estelaciones y te cuento que estoy hace un diémpito estudiando para ser facilitadora con estelaciones y básicamente y de manera muy simplificada, por si no sabéis nada el tema, las constelaciones son una manera de sanar relaciones familiares que por estar trabajas de generación y generación terminan produciendo distintos tipos de dolor. Olor emocional, pero también puede ser dolor físico. Bueno, cuando fui a conocer esta herramienta de autoconocimiento, fue sin saber nada. No sabía nada de constelaciones. No había derivado nada antes. fui para probar, para ver si era algo que me resonaba o no, como para agregar a mi caja de herramientas san autostina, vamos a decirle. La experiencia fue fortísima para mí, descubrí cosas que me aclararon mi lugar en mi familia y me fui tranquila. Y esa tranquilidad impactó directamente en los familiares involucrados como si fuese un efecto mariposa. Además de mi experiencia personal, fui testigo de cómo las otras personas que estaban constelando llevaban secretos y caragas familiares pesadísimas en la espalda. Y te estoy hablando de hombres y mujeres de, no sé, treinta, se sendaña más o menos, ¿eh? Para redondear, lo que me quedo de las constelaciones es que cada familia tiene sus propios muertos en el placar o muy redebajo de la alfombra, como prefiero llamar. No podemos volver el tiempo atrás y reprocharles, pediles explicaciones o ni siquiera tratar de entender por qué hicieron o dijieron tal cosa que produjo tanto dolor. No sabemos, no podemos y no nos corresponde. Lo único que podemos hacer para estar en bases aceptar primer.
primero y agradecer después. Aceptar que hicieron lo que pudieron con los traumas y herramientas que tuvieron en ese momento de su vida. Aceptar que cada uno elige que llevar en su mochila. Aceptar a mamá y papá como fueron como son, si están vivos, no te corresponde que jarte ni reprocharles nada porque aunque hayan hecho algo mal o todo mal, te dieron lo que te hace ser humano, te dieron lo más vayoso te dieron la vida. ¿Esto responsabilidad hacer de tu vida una experiencia expansiva y maravillosa o por el contrario quedarte en la queja y el reclamo, poniendo el foco en eso que no te dieron y así seguir tirando la pelota fuera. Gratitude. Agradecer a todos tus ancestros tu vida. Para bien o para mal, sin ellos no estarías acá. Sin sus acertos o sin sus errores no existirías. Así que te propongo este ejercicio liberador. Sentate en un lugar tranquilo y silencioso o si te gusta más con música tranquila. Es importante que esté solo o sola porque vas a tener que conectar con vos mismos y eso solo se logra con mucha voluntad y cuando no hay distracciones afuera. Debujar un papel a todo arbolgenia lógico. Vos primero tus hermanos en tu misma línea, en la línea siguiente en la línea de atrás si querés a tus papás, como hay tu papá y atrás de cada uno de ellos lo que serían tus abuelos. Y si te acordas, puedes seguir para atrás, eh, seguir incluir a todos los que te acuerdas. Debo confesarte que haciendo yo misma este ejercicio me di cuenta de que no sé absolutamente nada de mi visa abuelos. Imagínate los secretos pesadísimos que carga mi familia que yo no sé ni cómo se llaman ni de dónde vinieron no sé nada de mis abuelos para atrás. Ahora mira ese árbol, uno por uno tratando de acordarte de memorizar alguna característica de cada uno de estos familiares. Y de a poco empezáselo un sí con la cabeza, un sí de aceptación, un sí libre de juicio. Me entregales a cada uno de los que les corresponde y decirles gracias, pero esto no es mío y ya no lo quiero seguir caragando. Te lo entrego mamá, te lo entrego papá. Me toca volar alto y necesito ir lo más liviano posible. Volve a mirarlos y cuando esté listo de decir la palabra mágica la palabra que mueve montañas gracias, gracias por darme la vida. Te juro que si este ejercicio lo hace esa conciencia es muy muy poderoso, es transformador. No sólo vas a transformar tu manera de verlos, sino de relación arte con ellos pero desde la compasión, desde afuera de ese sistema que puede ser muy tóxico si lo ofrecer resistencia. Solta, entrega y agradece la fórmula mágica para despegar como cohetes. Bueno, ahora sí viene la parte donde te cuento la situación de una clienta real, esto pasó hace muy poquito, donde la gratitud cambió la historia. Te cuento que ella jovencita vivía con migranias. Me entendíamos las sesiones se masajaba el pelo, por ejemplo se tocaba las sienes, así que siempre hacíamos alguna ejercicio de meditación para bajar los niveles de estrés y ansiedad y eso le funcionaba bastante bien pero qué pasaba. Al día siguiente se despertaba con un leve dolor de cabeza que para la tarde ya era otra migraña. Y que esa migraña encima como mínimo duraba tres días sin corte y sin pausa, o sea, que mis sesiones lograban efectivamente un efecto plasebo pero de muy corta duración. Ella me cuenta cómo su vida se convirtió en una pesadilla de que empezaron las migranias y su gran preocupación era que quería buscar a su primer bebé pero tomaba tanta medicación para la migraña que era incompatible con el marazo prácticamente. Y eso las preocupaz más si le ha sido doler más la cabeza todavía. Así que lo primero que hicimos fue trabajar en las creencias de que necesitaba tanto remedios para curarse, empezar a reprogramar la mente para creer en su propio poder. Malvié de clarar que los sientó un mil estudios que se hizo le dieron bien. Todos los resultados eran normales, esto es muy importante. Hicimos una visualización que la llevó al pasado y descubrimos que ya desde muy chiquita sabía que su mamá tomaba muchas pastillas para no sé qué. Y que cada vez que ya se sentía mal o lo que fuera, la empastilla también le decía "bueno tomate esto, tomate esto". No recuerda que él le daba exactamente ni en qué circunstancias pero sí recuerda que la mamá tenía la cura para todo. Eso fue un gran descubrimiento porque en sin consciente todas esas pastillas eran necesarias y encima les vinculaban con su infancia y con su mamá. Así que empezamos a escarrobar ahí en ese terreno de lo inconsciente y buscar más creencias limitantes para hacer las conscientes, cuestionarlas y por último reprogramarlas. Anotamos por ejemplo tomar remedios es sano, esa era una creencia que tenía ella. Sin remedios no hay cura, con una pastilla se te pasa todo. Siempre hay que tener pastillas en la cartera por las dudas. Esa serán sus creencias sin consciente las que tenía desde muy chiquitas de antes de ver que tener consciencia siquiera. Así un montón más no hicimos una lista y andas nos dimos cuenta como que habrás dado cuenta vos también que si la creencia era que las pastillas eran tan buenas y tan necesarias ella por las dudas tomaba todas las que podían. Hacer las consciente fue ese primer paso. Las cuestionamos y después había que empezar a reemplazar esas creencias tan solidas, tan arraigadas y que hacía tantos años estaban inésamente por otras un poco más alineadas con su nueva realidad, con una realidad más sana, con menos pastillas y con un esmarazo. Por ejemplo, mi voluntad es más fuerte que cualquier remedio. O mi cuerpo es sabio. Mi cuerpo me va a avisar si necesita algo. Eso es el ejercicio que hacemos siempre de reemplazar creencias limitantes por creencias a veritantes y empezar a meterlas en la mente. Para una mujer que antes de escuchar a su cuerpo se tomaba una pastilla por las dudas decirle que confía en su cuerpo decirle que era su aliado era un montón pero funciona y funcionó muy rápido porque ella tuvo constancia, voluntad y determinación. Ella quería que no le doliera más la cabeza y ella quería poder buscar un bebé. A la sesión siguiente los cambios eran notorios. Había logrado por ejemplo no tomar nada al primer indicio de dolor, darle tiempo a aguantar la ansiedad y si sentía que se empezaba a ir a más, bueno ahí sí, tomaba la medicación. Pero sino seguía sin tomarla. Al punto que dos días de los siete que tiene la semana más se mantenía limpia de farmacos. Hoy vamos a ponerte en coma. Vas a dejar del luchar contra los dólares de cabeza. Los vas a recibir cuando vengan, los vas a aceptar con amor y paciencia y les vas a agradecer que estén ahí. Es tu cuerpo hablándote, es tu cuerpo diciéndote algo. Ahora me río cuando me acuerdo de su cara. No sé cómo contuve la rista en ese momento. Sé que escuchan todos mis capítulos. Así que ahora se va a estar muriendo de risa pensando en ese momento. Dejarles de luchar contra los dólares que la hostigaban a diario. Recibirlos con amor y paciencia. Voy a estar ahí, ponéle que podía intentarlo pero agradecerlos tu macho. No entiendo me dijo, con voz de. de volveme la plata de esta consulta por favor gracias. Sí, agradeceles porque el dolor y la fiebre siempre están del lado de la salud. Son las maneras que tiene el cuerpo de avisarnos que algo anda mal o de obligarnos a hacer una pausa. Esas migrañas vienen por algo que no es médico, así que vamos a tratar de entendarlas y para eso necesitamos dejar de odiarlas y dejar de enjuiciarlas. El dato más importante que res, catamos es que su primera migraña fue el día que falleció su mamá. Ella estaba fuera del país y por perder su avión no puedo despedirse de su mamá como hubiera querido. Les tres de la pérdida de su mamá y de haber perdido el vuelo encima le causaron su primer gran migranía. Me acabo unos meses, esas migranias hacían cabez más fuertes y recurrentes. La semana siguiente, ella había practicado la gratitud y esa gratitud le dio claridad y esa claridad la fue liberando de sus migranias. Ella solita se acordó que cuando su mamá le daba pastillas, ella se quejaba mucho hasta que se tomaba o sea no era su misa, le daba pelea a su mamá. Ahora su mamá no estaba y su manera de compensar su culpa por haber perdido el vuelo y no haberla podido saludar era tomarse todas las pastillas sin chistar, sin pelear. Ella vivía esas pastillas como una especie de fidelidad a su mamá. Nuevo más que deslinguiar el amor por su mamá de las pastillas como para que su cuerpo dejara de buscar excusas para tomarlas. Oye ella agradece su cuerpo la verá aguantado sin intoxicarse la haber soportado tantos estudios, miles estudios e hizo y soportar el dolor y todas esas emociones sin haber colapsado. Ahora queda empezar a trabajar una relación más sana con su propio cuerpo, porque va a contener muy prontito si todos sale bien al fruto del amor que tiene con su pareja. Este es un caso muy extremo, le mando un beso en ordem de te quiero, este es un caso
Es un paso muy extremo, pero muy, muy valioso para mí, porque avala esto que vengo diciendo de que la gratitud sana. La gratitud es el pilar más fuerte de bien estar físico y mental, más poderosa que cualquier terapia, más poderosa que la culpa y más poderosa que el maldito miedo. Hasta acá, el capítulo de hoy con final feliz, pero verte sumado algo de valor, espero verte sembrado una duda y también una esperanza. Me toca, no. Gracias por estar ahí, gracias por escucharme, por escribirme y por dejarme hacer esto que me encanta, me nutre y me ilusiona. Te invito a escribirme que te pareciese este capítulo en instagram conamor.leti y te pido que me ayudes a llegar a más gente sin mi mensaje de resuena y compartir este capítulo a quien creas que pueden necesitarlo. Me abrazo fuerte a la distancia y me despido como siempre conamora.leti.
Podcast Summary
Key Points:
La gratitud es un estado emocional expansivo que transforma la realidad al enfocar la energía en lo positivo.
Agradecer es un acto automático de cortesía, mientras que la gratitud implica conciencia plena y presencia en el presente.
La resistencia al dolor genera sufrimiento; aceptar lo que sucede y encontrar aprendizaje permite conectar con la gratitud.
La envidia es admiración mal gestionada, vinculada a la escasez y baja autoestima; convertirla en inspiración ayuda a crecer.
Las constelaciones familiares revelan cargas heredadas; aceptar a los ancestros y agradecer la vida es clave para sanar.
Summary:
La oradora explica que la gratitud es una emoción expansiva que cambia la realidad al enfocar la energía en lo que se desea, no en lo que se teme. Diferencia entre "agradecer" (un acto automático de cortesía) y "gratitud" (un estado consciente de presencia y aprecio). Narra cómo, ante una crisis de salud de su esposo, eligió agradecer el 60% de compatibilidad de un trasplante en lugar de resistirse al 40% faltante, lo que les permitió ganar tiempo y paz.
También aborda la envidia como admiración mal gestionada, que surge de la baja autoestima; propone transformarla en inspiración agradeciendo a quienes muestran que algo es posible. Finalmente, introduce las constelaciones familiares como herramienta para sanar relaciones heredadas, aceptando a los ancestros tal como fueron y agradeciendo la vida que nos dieron. El mensaje central es que, ante cualquier dificultad, aceptar lo que no se puede cambiar y buscar un aprendizaje permite conectar con la gratitud, que expande lo positivo y reduce el sufrimiento.
La oradora invita a un ejercicio de dibujar un árbol genealógico para reconocer y agradecer a los antepasados, liberando cargas emocionales.
FAQs
La gratitud es un estado emocional y de conciencia que va más allá del simple agradecimiento. Es estar presente y no dar nada por sentado, expandiendo lo que agradecemos.
La gratitud cambia la realidad al poner el foco en lo positivo, lo que expande esas experiencias. Ayuda a aceptar las dificultades y encontrar aprendizaje, reduciendo el sufrimiento.
Agradecer es un acto de educación automático, mientras que la gratitud es un estado emocional profundo que requiere estar despierto y presente en la vida.
La envidia es admiración mal gestionada. Se puede transformar en inspiración agradeciendo a la persona envidiada por mostrar que es posible y por revelar creencias limitantes propias.
Dibujar un árbol genealógico en un papel, incluyendo hermanos, padres y abuelos, para aceptar y agradecer a los ancestros por la vida, sin juzgar sus errores.
Aceptar la situación sin resistencia, agradecer lo que aún se tiene y buscar el aprendizaje. Preguntarse 'a pesar de esto, la vida sigue siendo hermosa' puede ayudar.
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