La transcripción presenta tres relatos de terror narrados en primera persona. El primero cuenta la experiencia de un niño de 10 años que, al regar la milpa de noche, se topa con una criatura oscura con cuernos bajo un árbol de parota. Tras desmayarse, despierta en un río lejano sin saber cómo llegó, y nunca vuelve a encontrar a la entidad. El segundo relato describe a una mujer que, tras mudarse a una casa nueva y consumir contenido de terror, sufre parálisis del sueño y ve a una mujer pálida y mojada que se ríe junto a su cama. Atribuye estos sucesos a la falta de oraciones en su hogar, a diferencia de la protección que le brindaba su abuela. El tercer relato narra la historia de María, una joven que, tras participar en una sesión de ouija en una casa abandonada, queda traumatizada y ve horrores en los reflejos. Desde entonces, vive encerrada, con los ojos cerrados y sin espejos, mientras su familia intenta entender su condición. Las historias exploran temas como el miedo a lo desconocido, la vulnerabilidad sin protección espiritual y las consecuencias de jugar con lo sobrenatural.
Comunidad relatos de la noche es momento de entrarle a una nueva recopilación, a una nueva que en este distorio soror que esperamos que disfruten, que les haga asustarse, vivir el horror para normal y olvidarse de los horrores de la vida real, que nos esperan a todos y a todas allá fuera. Las historias de hoy son variadas pero estoy completamente seguro de que alguna, alguna se va a quedar con ustedes. Estamos a los historias de hoy como siempre yo soy Uriel Reyes y tú ya estás enterando los siguientes relatos de la noche. Hola a todos, esta experiencia no es mía pero me la contó la persona que la vivió. A continuación la cuento como me la compartió a mí, en primera persona. Yo era un niño apenas y unos 10 años, cuando mis padres habían sembrado maíz en un terreno de las afueras del pueblo. Para llegar a él pasábamos por un camino que tenía un árbol muy grande y frondoso de parota. Era tan enorme y daba tanta sombra, que se sentía frío y húmedo al pasar por él. Era común que me mandaran solito regar la milpa. Lo único que me alumbraba era en pedazos de madera de ocote o no más luz de la luna cuando había buena. Siempre me va caminando, revisando los urcos de la milpa para ver que se estuvieron regando parejo o tapando los oyeos en trada a las madrigueras de las tuzas. Escuchaba también algo extraño cada que iba, pero que nunca me espantó. Escuchaba que alguien se iba caminando detrás de mí pero chapoteando en el agua. Lo que siempre imaginé fue que eran animalitos saliendo a las madrigueras buscando refugio en un lugar seco, así que nunca lo comete con nadie. Por el pasar de los días, en una ocasión revisando detrás de mí, me di cuenta de que había unas cuillas que seguían a las mías, unas cuillas como de un niño más pequeño que yo. Me dio mucho miedo, pero no dije nada por temora que me regañaron pensando que era un pretexto mío para ya no ayudar a regar. Un día que había empezado a regar muy de madrugada, ya iba de regreso para mi casa. Lo pasé por debajo del árbol de Perota y escuché que algo se vinía bajando de él. En vez de correr comenzé a caminar de espacio, tenía mucha curiosidad, algo cayó frente a mí. Un seder casi de mi tamaño cubierto de pelaje negro y con cuernos que se enrollaban hacia los lados. Hace un especio de sumbido y no sé si eso volmido o la impresión, fue lo que me dejó paralizado. De masarco hasta que sentí su aliento, y emitió una especie de desilbido o chillido, y yo me desmayé igual así porque ya no supe más de mí hasta que abri los ojos, hasta que desperté pero iba caminando por un río. desperté porque el agua ya me llegaba al nariz. Me salí corriendo del agua y no reconoció el lugar, no reconocié nada alrededor, no tenía idea de dónde estaba. Me encontré unos capecinos más adelante a punto de terminar de labrar sus tierras, y me acerqué ellos para pedir razón de aquel lugar. Estaban en un pueblo muy muy lejos de casa. Ellos me llevaron a caballo hasta mi hogar, pero cuando intenté explicar en casa, nadie me creó. Me castigaron muy feo por haber desaparecido todo el día, ya saben cómo eran los castigos de antes. Me nunca supe que fuese ser, que quería de mí, pero cada que pasaba por ese lugar para ir a la milpa me daba mucho miedo y resaba para no volver a encontrarme lo nunca más. Ya no volvió a suceder, pero todavía me pregunto que fuese o que vi, que me hizo. Dice la gente de aquellos rincones, que no es claro que los duendes le hagan travesuras, a quienes andan de noche en sus milpas. Hola Oriel, te quiero saludar a ti y a toda la comunidad. Ojalá que me puedas leer. Mi nombre está Tiana Monreal y te escribo de ese Monterey nuevo Lyon. Desde ese tiempo sentía la necesidad de escribirles, pero no había podido hacerlo, y hoy por fin empiezo a contarte lo que me está pasando. Siempre me han gustado los historias de terror, desde muy chica. He visto muchas películas y series. La presumo que no hay una película de terror que no haya visto. También veo documentales y hasta canales de exploración urban en YouTube. Así fue como una noche por accidente. El algoritmo me llevó a relato a la noche y pronto se volvió a mi canal favorito. Yo tenía la idea de que soy tan fan de este tipo de contenido porque jamás me había pasado algo paranormal, pero eso cambió recientemente. Un año me cace. El día tenía una casita de infonavito relativamente nueva, de apenas tres años. Me atrevo a decir que tipo de casa es porque creo que mucha gente tiene la creencia de que en casas de interés social no pasan este tipo de cosas, que no hay fantasmas. Yo ahora sé que están equivocados, que no tiene nada que ver los recientes que pueden ser. Aquí en esta casa fue la primera vez que experimenté para lises del sueño, que se me subió el muerto. Pero no estaba haciendo nada distinto. Seguía consumiendo el mismo contenido de siempre, pero creo que la diferencia es que en mi casa anterior, con mi mamá, vivía también mi abuela de 82 años. Toda la vida ella no se inculcó la religión cristiana y siempre vivió conozotras porque mi mamá también fue madre soltera. Mi abuela me decía que el ver y escucharte antes cosas de terror atraía al mal, que podría provocar una experiencia desagradable, pero yo le respondía que no pasaba nada, que nunca me había sustado de verdad. Mi abuela me dijo que si estábamos a salvo de esas presencias en aquella casa, era porque ella oraba todo el tiempo, sobre todo es una experiencia que tuvo mi madre y que después también voy a contarles. Lo advertía que esa protección no iba a acompañar hasta mi casa nueva. Y tenía razón, porque aquí no hay rezos, no hay oraciones, solo contenido de terror. Aquí empecé con esos momentos de paralisis, la primera vez recuerdo que mi esposo ya se había ido a trabajar, ya había manecido. Abri los ojos y escuchaba que alguien iba caminando fuerte ese mi cuarto. Abriaba los pasos muy claramente como cuando alguien traía sandálea, asirrosan mucho los pies en el suelo. Solo se relojó si me puso a rezar, enimente porque no me salían las palabras. Luego escuchaba la puerta de mi cuarto, y sentí como alguien se costaba sobre mi. No me podíamos ver por más que lo intentaba, y sentía como si estuviera despertando de un sueño, aunque todo aquello se sentía absolutamente real. Le conté a mi abuela, y me dijo que el Salmo 91 es la mejor protección para las cosas malas, así que me traje una vible de su casa, y la deja abierta aquí, justo en el Salmo 91. Por un tiempo dejaron de suceder cosas raras, por un tiempo, todo se calmó. Yo me relaje y tome la costumbre de poner relatos de la noche en la bocinamiento, se ha sido la seuda de la casa. Una noche en particular, a mi esposo le tocó trabajar tarde, y yo me puse al impiar y escuchar sus historias hasta ya muy, muy entrada a la noche. No tenía miedo de tener la puerta abierta, y aquí había varios vecinos, confiestas o reuniones familiares a que ya noche. Había mucha gente en la cuadra. Recuerdo que escuché relato de la primera comunión, luego algunos más que no recuerdo, pero el último fue el depocesión familiar. Y ahí sí, arraíste eso, siento que empezaron a suceder cosas muy extrañas en la casa, en todo el transcurso de la semana. Comenzaron con ruidos nada más, ruidos fuertes en la madrugada, pero que por alguna razón solo yo podía escuchar. Cuando hace mucho calor, mi hija se dorme con nosotros porque quien el cuarto hay aire acondicionado y en el suyo solo un enfriador de aire. La cama es muy grande, así que no es sin cómodo cuando lo hace. Una de esas noches calurosas de Monterey en que ella se quedó con nosotros. Despertó un sonido fuerte. Como se inventaron una sandaria al piso, pero muy fuerte, no como si se hubiera caído. Ví mi teléfono, eran las tres. Pregunté mi esposo se hubiera escuchado pero estaba profundamente dormido. Frente mi cama y un rompero de puertas corredizas. Una de esas puertas estaba abierta. Y yo tenía la sensación de que a alguien me veía desde ahí. Me volteé a ese mi hija, la abrazé e intenté volverme a dormir. Cosas muy parecidas la volvía a vivir tres noches seguidas. El sonido de que alguien lanzaba algo al piso me despertaba, pero nadie más, solo mi. Como si solo yo pudiera escucharlo. Y eran sonidos realmente fuertes. Pero lo más aterrador sucedió poco después. Hay días en que mi esposo entra muy temprano a su trabajo, al 5 de la mañana. Eso sillas se va de aquí a las cuatro. una de esas ocasiones es pido de mi. mi como siempre, me dio un beso mientras yo estaba costada. Escuché que salió, que se rola puerta y yo seguí dormiendo. Pero entonces, entre sueños, empecé a escuchar que alguien lloraba. Alguien estaba llorando junto a mí. Y hija estaba en su cuarto, me dio la vuelta hacia el lugar de mi esposo. Y vio una mujer acostada ahí, de piel muy palida y cabello negro, y parece estar completamente mojada. No recuerdo su ropa, me concentré en su rostro. Tenía loscientes como negro, si por alguna extraña razón tuve la necesidad de preguntarle, que lloraba. Pero entonces, la escuché bien. La vivía también como si yo, como si mis ojos fueran despertando. Me di cuenta de que se estaba riendo. Y luego se empezó a reír muy, muy fuerte, casi acarcajadas. De atrás de ella, en el espacio entre su lugar y la pared, se comenzó a dibujar una sombra negra, como si se hubiera levantado, como si hubiera salido de debajo de la cama. Y yo de nuevo sentí un peso horrible encima como la vez anterior. Y de nuevo, comencé a rezar el padre nuestro, a apretar los ojos con todas mis fuerzas hasta que me pude mover, ya vi los ojos y por fin, por fin yo no había nadie más en el cuarto conmigo. Sentía mi corazón muy acelerado, apenas podía respirar. Tenía muchas ganas de llorar, pero sentía como si alguien me garganta, no me dejaras ser ningún sonido. Recorde que la noche anterior yo había estado escuchando las historias de personas a las que les había pasado algo similar. De ahora un, recordé que había escuchado el relato que la mano peluda no se atrevió a contar. Han pasado unas semanas ya, los sé sigue escuchando, pero cada vez que mi esposo se va a ir tan temprano, le digo que al ir se le pida a mi hija que venga a costarse conmigo. Me da mucho miedo volver a experimentar algo así, esto último no se ve contado a nadie de mi familia, ni a mi abuela, porque siempre me regaña y siempre lo atribuye a que escucho historias de terror, a que veo películas. Yo no sé qué creer, pero lo que sí sé es que eso que vino fue su gestión. Mi biblia ya jamás esciera, siempre está abierta en el salmo 91. Hola buenas noches, la historia de 13 minutos antes de la media noche me hizo recordar porque no me gusten nada de los espejos y se los quiero compartir. Yo tenía 7 o 8 años cuando mis padres decidieron organizar un viaje a la playa. Era mostrés familia de las que haríamos el viaje, nosotros y dos compañeros de trabajo de mi padre, el señor Martínez con sus hijos y el señor Blanco con su esposa. Visitamos varias playas aunque solo recuerdo que fuimos a barra de navidad y melaque, el viaje sería largo. Cada familia iría en su automóvil, así que se decidió pasarle a noche en un poblado de jalisco, donde un conocido del señor Martínez era dueño de un hotel y de un cine. Todo el viaje fue muy bonito, pero lo que nos compete sucedió hasta nuestro regreso, cuando cambié del lugar con el hijo del señor Martínez para que el viajara con mis hermanos en el auto de mi padre y yo viajara con su hermana y así todos podríamos ir jugando y platicando durante el traslado. Se había optado por manejar de noche sin descansar, solo si hizo una parada en el camino para comer. Pero más adelante desgraciadamente, a la señora Martínez le hizo daño en lo que comió, así que se les hizo señas a los otros autos de que se adelantaran y su marido decidió desviarse a un pueblo donde conocían a alguien. Eror gente, la señora debió usar un baño. Mi amiguitiva dormida cuando nos desfiamos un balecase de sus conocidos y no despertó a pesar del alboroto. Quiere decir al baño? Me preguntó rápidamente la señora mientras bajaba del auto a toda prisa. Yo a sentir y salí corriendo detrás de ella mientras su esposo me gritaba que tuviera cuidado. Recuerdo que llera tarde cuando llegamos a que el sitio, el cielo ya empezaba oscurecer. La señora tocó la puerta gritando. "Madriena, Joveita, soy tere, ábrame!" Prento pareció una señora muy grande, estaba muy espantada pero soy jada explicó que no pasaba nada malo, que por favor le urgía usar su baño. La viejecita sonrió y se hizo un lado. Ya sabes donde queda, le dijo. Rápida como flecha la señora tere desapareció hacia el fondo de la casa, mientras la viejecita me llevó adentro creyendo que yo era la hija de su hijada y me sentó a la mesa donde me ofreció un pandurse y café. Y claro, acepté. Nunca he dicho que no al pandurse. Y mientras la anciena desaparecía con rumbo su cocina, me llamó la atención un sonido en el pasillo, al lado del comedor. Obvio baño esa daño era muy curiosa, así que caminé hacia allá y pude ver a una mujer al fondo, quiso serían 3 o 4 metros. Estaba sonriendo, pero tenía los ojos cerrados, muy apretados y me hacía señas para que me acercara. La verdad de pequeña nunca fui desconfiada, pero aquello me dio mucho miedo. La mujer estaba muy sucia con el cabello blanco, hecho de los ojos. Creí que era una bruja. Estaba punto de correr para lejarme cuando la señora cubita saltó de atrás de mí y cerró la puerta de madera que llevaba el pasillo. Te he dicho muchas veces que no te acerques a mi hija. Esta malita. Me reprendió y me llevó a la mesa donde ya están listos varios panes, los cuales no pude probar ya que la señora tere apareció y me llevó de prisa que usara el baño. Cuando salimos, despedimos y volvimos al auto. Yo me curruqué y cerrar los ojos pero no me podía dormir. Cuando era pequeña me gustaba jugar a cerrar los ojos o imaginar que había a mi alrededor, especialmente cuando viajaba en coche. Y fue entonces con escuché una de las charlas más horrible que he presenciado mi vida. La niña vio María. Su sorro la señora tere. Como pero no se supone que estén cerrada todo el tiempo en su cuarto. A poco ya se curó, ya pude salir. Le respondió su esposo. No, sigue mala. No sé cómo estuvo. Cuando salía del baño y fíjabos carlas vi como mi madrina cerraba la puerta del pasillo y andi estaba allí parada y moría al fondo. Aforita de su cuarto. Mi madrina dice que a veces se sale a buscarla con su tarde en volver. Pero no abre los ojos y no se aleja mucho. Hace años que no las veía. Me dolió lo que vas a que están. Las dos parecen ancianas. Pero María es de tu edad, ¿no? Le preguntó al señor. Sí, pero desde que le pasó aquello, el crevello se le puso blanco. Alguien no ve su pieron bien que le pasó. No. Todavía es fecha que no se sabe. Aquí, aquí la señora tere comenzó a rememorar como María había enfermado. Resulta que era una joven muy inteligente que hace años decidió irse a estudiar en la unam a la capital. No recuerden que a carrera comentaron. Pero sí que dijeron que era una muy buena luna, que llevaba el mejor promedio de su salón, que era ser inmúo responsable. Vivía en una casa para si moritas donde la encargada era muy estricta. No tenía amigos si se quejaba de que sus compañeros se burlaban de ella por ser tan estudiosa y tímida. Así que, cuando por fin le invitaron a una fiesta, no duven acudir escapando de su recidencia. Hay en la fiesta es donde le pasó algo. El padrino de la señora tere andúa averiguando después, preguntó a los compañeros a los maestros, al encargado de la casa. Así supieron algo de lo que le pasó. Era la fiesta de graduación de una generación mayor. Lo normal, chicos se escuchando música, bailando, tomando. Alguien había conseguido prestar una casa abandonada en el centro. Sin luz, sin muebles, bastante tétrica. Se hicieron con lámparas, velas, con tocadiscos de manivela y listo. Esto les pareció muy divertido, especialmente porque serían solamente jóvenes, mi guima estro o padre de familia acudría. Ya noche, alguien apareció con una tabla huija y todos animados por el alcohol decidieron jugar. Se dice que mar y no se estaba divertiendo. No bebía y se aterró al ver aquello, pero dado que todos patarían ahí la noche y mi siquiera sabía cómo volver a su casa, tuvo que resignarse y formar parte del juego, al menos con espectadora. Unos dijeron que el chico de la huija la movía para asustar a la gente. Otros, que era real. Pero todos concuerdan en que durante el juego se escucharon lamentos y golpes en el piso superior.
donde supuestamente no había nadie porque la escalera estaba en tan mal estado que no podía usarse. Se armó un escándalo. varios chicos corrieron asustados y salieron de la casa. otros más se encerraron en un cuarto. María estaba con ellos. El padrino yo con un par de chicas que estuvieron en aquel cuarto con Mari. le dijeron que ya estaba rezando y llorando con los ojos cerrados. luego pareció quedarse dormida en un rincón. cuando los lamientos aumentaron, todos decidieron irse así que fueron a despertarla, pero ella no respondió. la abandonaron ahí, en una habitación oscura. juran que estaba sola, que nadie más se encontraba en la casa. la mañana siguiente el dueño de la vitrola fue a recogerla y encontró María junto a la puerta de entrada. con el cabillo blanco, el rostro reazuñado, las manos ensangrentadas, se había arrancado las uñas arañándola puerta, pero esta estaba abierta, no tenía llave. inmediatamente se llamó a una ambulancia y se le dio atención. cuando María despertó comenzó a gritar hysterica, se cubría los ojos, lloraba y pedía que los alejaran, que le ayudaran, que no los dejaran llevarse la. en el hospital la tenían cedada porque solo el abrir los ojos se ponía muy mal. mi padrínula sacó de ahí a punto de pistola porque querían mandarla al manicomio de la castañeda, aseguraban que estaba loca. y quizás sí, pero sus papás no quisieron que le encerraran. María dejó de abrir los ojos y de hablar, con los meses pudo platicar un poco con su madre, para rugarle que quitar a todos los espejos de la casa, y luego los vidrios. terminaron por quitar de su habitación todo aquello que reflejara algo, plástico, madera, piso, metal, hasta tomar agua o algún líquido debía ser siempre con los ojos cerrados, incluso ver a los ojos a otra persona, así que entrar en crisis, así que simplemente dejó de hacerlo. que bella o que ven los reflejos, por que eso? porque llegar a tanto, no entiendo, le preguntó al señor martines a su esposa, nadie entiende, solo podemos imaginar lo que pasa, lo que ve, mi madrina cree que puede ver demonios, mi madrina que en paz es quense, creía que alguien abusó de ella y que todo era trauma por lo sufrido. dijo la señora tere. bueno y los autores, nunca le llevaron o qué? sí, claro, pero eventualmente dejaron de hacerlo, vieron en muchos especialistas, pero las medicinas no funcionaron y dado que varios de ellos querían internarla, simplemente dejaron de verlos, y fueron acondicionando su cuarto y su vida para que María estuviera en paz. yo escuchaba aterrada, imaginando que cosas tan horrible, podía ver aquella mujer en los espejos, comencé a llorar y los señores martines se quedaron en silencio. tienes una pesadilla? pregunto la señora tere. si, mentí para que no supieran que había escuchado todo. desde ese momento comencé a sentir miedo de los espejos, de cualquier reflejo que veía incluso por el rabillo del ojo, y comencé a tapar con una coche el enorme espejo que había frente a mi cama. así pasen muchos años, hoy todavía me da terror, de reflejos en los curiosas, pero también me da un enorme tristeza pensar en aquella mujer, que vivía un trauma tan grande que la condenó a vivir encerrada en sí misma, que será de ella, tenía casi la misma edad de mi madre. si quieren ser rada en aquel cuarto, finalmente su madre decidió enviarle alguna institución, pudieron al final ayudarla, y que cosas tan aterradoras podían observar en todo aquello que le devolviera un reflejo. nunca lo sabré, pero lo solo imaginar lo me pone en los nervios de punta, gracias por leerme, bonita noche. y vamos por aquí, que bueno que nos sigues escuchando porque todavía, allí estoy esta noche, así que no te vayas a ir. te queremos invitar que forma es parte de esta familia, a que se as parte de la comunidad relato de la noche, lo único que tienes que hacer es suscribirte a este espacio para que nunca te pierdas de un nuevo episodio, y si quieres también siguen los en nuestros redes sociales, que encontrarás en facebook como relato de la noche, y en todas las demás, como twitter, instagram y tiktok, como rdln oficial, ojalá que te vuelvas parte de este proyecto, pero por ahora quiera sonno, lo que sigue es sobrevivir a las siguientes historias, sigue escuchando, relatos, de la noche. hola oriel, soy fan desde este tiempo de tus relatos, y esto que te voy a contar ocurrió hace 15 años, cuando yo tenía 12. Me creen entonces mis papás no tenían una relación, digamos, muy amigable, el padre de mi papá, al que no me gusta llamarle a vuelo, nunca nos quiso realmente, siempre aconsejaba mi papá para que fuera duro con mi madre y mis hermanos, como si les ostra que nos tratara mal, un día al señor se le complicó la diabetes y tuvieron que hospitalizarlo, mi papá lo quería demasiado, su padre era todo para él, y siempre estuvo a su lado, hasta los últimos días, para ser completamente honesta como nunca convivimos y quiera, mis hermanos y yo nos entiamos mal, pero por el dolor de mi papá, eso si lo respetabamos mucho, una mañana mi padre habló la casa de su hospital, nos dijo que su papá estaba desociado, que le habían aputado las piernas por la gangrena, que fuermos pronto porque nos quería pedir perdón, al mingolo de nosotros quería ir, nos daba miedo visitarlo y ver su cara de maldad, porque siempre con nosotros tuvo una mirada de malo, de verdad, nos resistíamos pero cuando por fin decidimos hacerlo, estuvimos de acuerdo en que solo era por mi papá, no por el señor, pero llegamos tarde, ya había muerto, lluviano entrar la habitación y volvía a verlo hasta aquel día en que mi papá me hizo hacer algo terrible, aunque con las mejores intenciones, llegó el día del velorio y tuvimos que ir, mi hermano y yo no nos acercábamos a la tausta, nos daba miedo ver el cuerpo y nos entiamos ninguna necesidad de despedirnos de él, después llegó el momento del entiero, y dos de mis hermanos y yo estábamos justo al lado de mi papá, sin dejarlo ni un solo momento, mi papá me dijo, bien, antes de que se avé a tu vuelo, me llevó a la taud y lo abrió, díle que lo perdones, me pidió, yo no quería, tenía mucho miedo, pero el ver los ojos de mi papá casi me sentí obligada, dice lo espacio, al oído, me dijo como si lo hiciera menos tétrico, de perdón, eso surre de aquel cuerpo, ese mismo día me dolió mucho la cabeza, no aguantaba, y después fueron pasando los días y recuerdo que mi mamá hasta le prendió una vela al señor, mi papá llegó muy enojado del trabajo y aventó la vela, y entre groserías dijo que no pusieran o nada, mi mamá comenzó a rezar mientras levantaba lo que mi papá había tirado, esa noche pasó algo que recuerdo con terror absoluto, nos pasó mi hermana y a mi, ella y yo compartimos habitación, era hora de dormir y todos nos fuimos a costar, apagamos las luces, todo esta vacilencia, sentí como si un día al colchón, como si alguien se sentara en la esquina de la cama, tuve mucho miedo en ese momento, tanto que no me podía mover, solo abrir los ojos y vi a mi hermana que me miraba con sus ojos chinos de horrores de su cama, como nunca lo sabía visto, empezamos a rezar, era lo único que podíamos hacer, ninguna volteaba si esa esquina de la cama, escuché una respiración muy cerca de mi cara y en cuanto pude sentir la curría la cama de mi hermana, volvimos a escuchar esa respiración y rezamos, rezamos apretando los ojos aunque eso se escuchaba cada vez más y más cerca, de pronto no soporte más, abrir los ojos y de un brín conme levanté para aprender la luz, mi hermana se levantó conmigo, al encenderla, vimos que ahí estaba que el señor, parado con la vela encendida, la que mi madre había aprendido, la que mi padre había tirado, las dos gritamos y mi mamá corrió para ver que teníamos, le dijimos llorando que ahí estaba en el cuarto de papá de mi papá, que ahí estaba con una mirada, aún más malevo la que en vida, mi mamá nos abrazó y se quedó dormir conozotras, aunque no hubió nada, nos creyó, al día siguiente llevó un padre a venderse la casa y más tarde se acercó con una conocida que sabía mucho de estas cosas, ella fue a hacer una limpia y. ahí le conté lo que ocurrió antes del entierro. Ella dijo que cuando mi papá abrió la caja de la taud, lo había dejado salir, que aquel señor quería pegarse una alma buena para salvarse del infierno. Prendí una náfria ahí en el cuarto, y de la naza salió una llama altísima y mucho humo que por poco y quemaban mi habitación. Hasta la señora se sorprendió. Nos dijo que esa alma necesitaría mucha oración, porque estaba muy cerca de ese lugar, de infierno. Mi mamá resó por aquel hombre, religiosamente todas las noches por mucho tiempo, y desde ese día, no volvimos a vivir nada extraño.
Podcast Summary
Key Points:
Un niño de 10 años encuentra una criatura con cuernos y pelaje negro bajo un árbol de parota, lo que provoca que despierte en un río lejano sin recordar cómo llegó.
Una mujer experimenta parálisis del sueño y visiones de una figura femenina mojada y riendo, relacionadas con su consumo de contenido de terror y la falta de protección religiosa.
Una niña escucha una conversación sobre María, una joven que tras jugar a la ouija en una fiesta quedó traumatizada, viendo horrores en los reflejos, y ahora vive encerrada sin espejos.
Las historias advierten sobre los peligros de lo sobrenatural y la importancia de la fe o protección espiritual.
Summary:
La transcripción presenta tres relatos de terror narrados en primera persona. El primero cuenta la experiencia de un niño de 10 años que, al regar la milpa de noche, se topa con una criatura oscura con cuernos bajo un árbol de parota. Tras desmayarse, despierta en un río lejano sin saber cómo llegó, y nunca vuelve a encontrar a la entidad.
El segundo relato describe a una mujer que, tras mudarse a una casa nueva y consumir contenido de terror, sufre parálisis del sueño y ve a una mujer pálida y mojada que se ríe junto a su cama. Atribuye estos sucesos a la falta de oraciones en su hogar, a diferencia de la protección que le brindaba su abuela. El tercer relato narra la historia de María, una joven que, tras participar en una sesión de ouija en una casa abandonada, queda traumatizada y ve horrores en los reflejos.
Desde entonces, vive encerrada, con los ojos cerrados y sin espejos, mientras su familia intenta entender su condición. Las historias exploran temas como el miedo a lo desconocido, la vulnerabilidad sin protección espiritual y las consecuencias de jugar con lo sobrenatural.
FAQs
El niño escuchaba pasos detrás de él y vio huellas de un niño más pequeño. Un día, una criatura con cuernos y pelaje negro cayó del árbol, lo dejó paralizado y se desmayó; despertó en un río lejano.
Era un ser casi de su tamaño, cubierto de pelaje negro y con cuernos que se enrollaban hacia los lados. Emitía un zumbido y un chillido que lo dejó paralizado.
Sufrió parálisis del sueño, escuchó pasos y sintió que alguien se acostaba sobre ella. También vio a una mujer pálida y mojada que lloraba y luego se reía, junto a una sombra negra.
Le recomendó usar el Salmo 91 de la Biblia como protección, y Tiana dejó la Biblia abierta en ese salmo en su casa.
Participó en una sesión de ouija en una casa abandonada y luego despertó con el cabello blanco, las manos ensangrentadas y sin poder abrir los ojos. Desde entonces, veía cosas aterradoras en los reflejos.
Porque veía cosas horribles en ellos, posiblemente demonios, según su madrina. Dejó de abrir los ojos y pidió que quitaran todos los objetos reflectantes de su habitación.
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