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Auténtico y genuino

7m 10s

Auténtico y genuino

La reflexión sobre quién es el verdadero propósito de la vida revela que muchas personas viven por otros, como familia o sociedad, sin reconocer que su primer compromiso debe ser con Dios. El mensaje enfatiza que vivir para Dios no significa ignorar a los demás, sino elegir siempre la alineación con su voluntad y propósito espiritual. A menudo, las personas se vuelven dependientes de la opinión de los demás, dejando de lado su relación con Dios, lo que puede generar dolor y desilusión. El autor explica que cuando se vive en armonía con Dios, se encuentra mayor paz y autenticidad, y se puede agradar tanto a su pareja como a sus hijos y amigos desde una base solidaria y temerosa de Dios. Se invita a cada persona a preguntarse: ¿para quién vivo realmente? y a reevaluar sus decisiones diarias para asegurarse de que no están desviándose del propósito divino. El ejemplo de una experiencia personal en un lugar con ambiente pesado muestra cómo el corazón puede sentir la necesidad de protegerse de lo negativo, eligiendo vivir con integridad en el nombre de Jesús. En última instancia, se promueve una vida centrada en Dios, en la cual cada acción se hace con intención de agradarle a Él, y se reconoce que el verdadero amor y bendición vienen de una vida basada en su presencia, no en la aprobación humana. Este mensaje es un llamado a la autenticidad, responsabilidad y fe, compartido en la "dosis diaria" con William Arana, como alimento espiritual para el alma.

Transcription

1202 Words, 6352 Characters

Spanish
En bendición, en oración, y en victoria me levantó hoy con la palabra del señor, la dosis diaria, con William Arana. Escuchaba yo una señora diciendo "ah, yo vivo por mi Juan José, para él vivo y por él, por él hago lo que hago". También escuché una mujer enamorada que decía que vivía para su hombre, por él, para él, y lo hacía todo por él. También escuchó un esposo enamorado, decía "yo vivo por este hogar", y eso no está mal, que la gente piensa en vivir por esas motivaciones. Y como muchas veces he hecho preguntas en las dosis, "oy te pregunto para quién vives, tú para quién vives". Entonces yo me imagino que habrá el papa que dirá "yo vivo por esta pequeña por mi hija". Uno en los concursos, en los realities, por ejemplo hay uno en Colombia que me gusta mucho, cuando son de estos de talento, de canto. Y yo veo que este premio logano es por mi hija, por mi esposa, por mi hogar, para salir adelante, para quién vives tú hoy. Y de pronto el que conoce de Dios tiene una relación con Dios, de pronto también está diciendo "yo vivo para Dios", pero yo digo realmente si vivimos por esas personas o para esas personas. Realmente si lo estamos haciendo, porque es increíble como nosotros muchas veces podemos llegar al extremo de perder el enfoque. Es enfoque para quién vivimos, porque hay presión, hay autoridades que nos llevan a dejar de hoy patrones o cosas que nos sacan del propósito de vivir. Por ejemplo cuando yo digo "yo vivo para Dios", yo estoy seguro que los que contestaron que viven para Dios, si a conciencia se miran ya internamente, realmente es lo que demuestras día vives para Dios. Porque yo conozco muchas personas que hace tiempo dejaron de vivir para Dios y comenzaron a vivir para las personas, para la gente. ¿Por qué? Porque a veces le damos más importancia a lo que la gente dice, a lo que Dios piensa de mí. Creo que es importante entender que yo debo vivir para Él. Hay etapas en mi vida y tal vez en la tuya, donde hemos vivido en momentos de nuestra vida más pendientes de lo que la gente pueda pensar de cada uno de nosotros que lo que Dios pensaba de mí. Yo vivo tratando de agradar a la persona de turno y me olvidé de agradar a Dios. Deje de hacer algunas cosas que podía hacer, pero sabe por qué no las hacía, porque la gente podría cambiar su concepto que tenía de mí. Y cuando me di cuenta yo estaba viviendo ahora para la gente, para esas autoridades y como dice una canción me olvidé de vivir, pero me olvidé de vivir para Dios, para quien yo tenía que vivir. Yo sé que hay muchas personas que que viven con ese miedo del que dirán, porque porque nos importa más lo que la gente pueda pensar que lo que Dios piensa. Y hay muchas personas que están escuchando estadosis, que hacen lo imposible para quedar bien con ciertas personas. Y en la parte espiritual en donde hay Dios mío quieren quedar súper bien, cueste lo que les cueste quieren ser el número uno, pero para esas personas nos esforzamos, pero para Dios nos esforzamos. Entonces hay otra pregunta en estadosis, ¿a quién trata de agradar? Y muchos de nosotros vivimos para el ojo humano, y se nos olvida que hay un ojo divino, hay un ojo divino que todo, escúchame bien, todo lo ve dice la viola. Y entonces nos desenfocamos, nos desenfocamos, tenemos que vivir para Dios, tenemos que entender que la intención diaria se agradarlo a él en todo. Yo me encuentro con situaciones en las cuales, a veces digo no, tengo que salir adelante. En medio de cualquier circunstancia, en medio de cualquier problema, yo voy a seguir adelante, porque yo quiero agradar a Dios. Mire, yo iba a un lugar a comprar algo, en ese lugar yo veía que el ambiente espiritual era pesado, que había una persona que era muy coqueta, que había una persona que se mostraba ya en una desfachatez que dije no vuelvo a ese lugar. Y no volví a ese lugar porque yo sentí en mi corazón, yo dije "Dios, yo quiero agradarte a ti, y yo no quiero darle la pata al enemigo". Y me cuido en el nombre de Jesús, porque quiero agradar a Dios, porque estoy seguro como he orado y como usted me has escuchado, si lleva escuchándome varios meses, yo he dicho muchas veces en mi oración y en mi forma de hablar que si yo ha grado a Dios, si yo delante de él, abra mi corazón y le pido que me ayude, soy auténtico, genuin original con él y agrado a Dios, por ende, de carambola, como usted le quiere llamar, voy a agradar a mi esposa, porque voy a hacer un buen hombre para ella, un buen esposo, un esposo temeroso de Dios es fiel, un hombre temeroso de Dios es un rado, un hombre temeroso de Dios es responsable, un hombre temeroso de Dios es cumplido, un hombre temeroso de Dios, la testimonio y ese hombre aplica también para la mujer, cambiamos la palabra "hombre por persona", yo no sé si en estos días te has sentido de pronto de fraudado, de fraudada, de sanimado, de sanimado, porque gente con la que hiciste de todo para agradar, de pronto hablaros mal de ti o simplemente te ignoraron y eso de pronto ha causado dolor, pero debes aprender esto como una lección, que no debes vivir tratando de agradar a lo humano, porque nunca lo vas a lograr, tal vez lo logres un tiempo, pero tarde o temprano vas a recibir respuestas, que no serán de todo agrado, ahora no tienes que ser apático o antipático con las demás personas, porque entonces a no pues yo no lo hago a agradar, entonces no hago a mi esposa, debo hacerlo a mis hijos, a mis amigos, a mi entorno, tenemos que vivir para Dios en todo, quiero aprender a ser mejor para ti padre, quiero aprender a ser mejor como un hijo obediente, que se aparta de donde hay tentación pecado lucha, porque quiero agradarte a ti señor, yo quiero tu bendición y voy por ella todos los días, en el nombre poderoso de Jesús, bendigo todo lo que haces, en el nombre poderoso que es, sobre todo nombre, un abrazo. No te puedo decir, fue el mismo tío eres y desvío, la razón que vivo y desvío el malpitar de mi corazón, fue el envío de nuevo, eres mi deseo, eres el tesoro más bello, y esperanza en mi salvación, y es oro de mi corazón, una, una, una, una, una, una, una, una, una, y todo, a mi tu da si te mores, y han perdido tu me llevas de la mano y por eso estoy confío, nada es imposible, porque tú vas a mi lado y yo te amo como nadie siente. La dosis diaria con William Arana, tu alimento para el alma, Vívela y compártela, somos Roca Estéreo.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Muchas personas viven por otros, como por su pareja, hijo o hogar, pero hay un peligro de perder el enfoque y de vivir principalmente para los demás.
  2. La verdadera orientación de la vida debe ser hacia Dios, ya que vivir para Él implica estar alineado con sus valores y propósito, y no solo con lo que la gente piensa.
  3. Vivir para el ojo humano, buscando agradar a las autoridades o a la opinión general, puede llevar a desenfocar la relación con Dios y causar dolor emocional cuando las expectativas no se cumplen.

Summary:

La reflexión sobre quién es el verdadero propósito de la vida revela que muchas personas viven por otros, como familia o sociedad, sin reconocer que su primer compromiso debe ser con Dios. El mensaje enfatiza que vivir para Dios no significa ignorar a los demás, sino elegir siempre la alineación con su voluntad y propósito espiritual. A menudo, las personas se vuelven dependientes de la opinión de los demás, dejando de lado su relación con Dios, lo que puede generar dolor y desilusión.

El autor explica que cuando se vive en armonía con Dios, se encuentra mayor paz y autenticidad, y se puede agradar tanto a su pareja como a sus hijos y amigos desde una base solidaria y temerosa de Dios. Se invita a cada persona a preguntarse: ¿para quién vivo realmente? y a reevaluar sus decisiones diarias para asegurarse de que no están desviándose del propósito divino.

El ejemplo de una experiencia personal en un lugar con ambiente pesado muestra cómo el corazón puede sentir la necesidad de protegerse de lo negativo, eligiendo vivir con integridad en el nombre de Jesús. En última instancia, se promueve una vida centrada en Dios, en la cual cada acción se hace con intención de agradarle a Él, y se reconoce que el verdadero amor y bendición vienen de una vida basada en su presencia, no en la aprobación humana. Este mensaje es un llamado a la autenticidad, responsabilidad y fe, compartido en la "dosis diaria" con William Arana, como alimento espiritual para el alma.

FAQs

Muchas personas viven por sus familiares, pareja o hogar, pero es importante reflexionar si realmente vivimos para Dios, ya que eso define nuestro enfoque y propósito en la vida.

A menudo priorizan lo que la gente piensa de ellos, buscando agradar a otras personas y olvidando su relación con Dios, lo que los desvía del propósito espiritual.

Si en cada decisión y acción, la intención es agradar a Dios y no solo a las personas, entonces se puede afirmar que realmente vivimos para Él.

Significa mantener la fe y seguir adelante, incluso en situaciones difíciles, porque el objetivo es agradar a Dios y no a las autoridades o a las personas que rodean a uno.

Porque Dios ve lo que el ojo humano no percibe, y al vivir con esa conciencia, uno no se desvía de su propósito espiritual y se mantiene en alineación con Dios.

Aunque se logre un tiempo, tarde o temprano se reciben respuestas negativas, lo que muestra que es imposible agradar a todo el mundo sin perderse en el enfoque divino.

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