El texto presenta una perspectiva atea pero cristiana, donde Jesús es visto como un rebelde que rechazó la religión tradicional. Se explora el Antiguo Testamento como una narrativa del pueblo de Israel, que sobrevivió gracias a mandamientos que fomentaban la cooperación, pero cayó repetidamente en ciclos de corrupción y caos. Jesús, tras estudiar textos judíos como Proverbios, Eclesiastés y Job, llegó a una iluminación en el desierto: comprendió que el miedo a la muerte es universal y que todos los seres humanos están interconectados, proclamando que todos somos "hijos de Dios". Su filosofía se basaba en el amor al prójimo, la compasión incluso hacia los enemigos, y la regla de oro de tratar a los demás como a uno mismo. Este mensaje de amor incondicional amenazó a las autoridades religiosas y políticas, lo que condujo a su crucifixión. En sus últimos momentos, Jesús cuestionó la ideología y expresó abandono, revelando una humanidad profunda. El narrador argumenta que el cristianismo original era una filosofía de unidad y compasión, distorsionada posteriormente.
Yo soy Ateo, en el nombre de Cristo. Ah, pero no me gusta la palabra "teo". Más bien soy Cristiano, porque Dios no existe. Pero a ver para empezar cuál Dios. Y aquí me refiero con existir. Miren, yo respeto. No vego a qué meterme con las creencias de nadie, pero antes de que me digan que abra la Biblia, bueno, ahora vamos la. Porque, claramente, dice que Cristo no era una figura religiosa, sino un rebelde. Un hombre libre que un día se fue al desierto encontrar su lugar en el universo y regresó para destruir su propia religión y morir por sus idejas. Tienes un minuto para hablar de Cristo. Déjame contarte cómo es que una filosofía de amor y paz se convirtió en el rostro de tantos horrores. Vamos a ver por qué Jesucristo de Nazaret haya existido o no. Es el pensador más importante de la era moderna. Y también es menos comprendido. Para entender a Jesús, primero tenemos que revisar lo que leía. El antiguo testamento. Este es un libro muy raro porque en realidad son varios libros. Escritos por muchos autores, editados que se las salen. Y se editado casi el azar durante miles de años y compilado por un comité. Pero todos juntos cuentan una historia. No menos, como 5. Bueno, esta en la historia es un problema de morisexo y por eso tiene nuestro saño de provasión. La primera historia es el torano. La historia de cómo Dios hace la humanidad, del hijo en pueblo y le da sus mandamientos. Pero a ver, ¿quién es este Dios del que tanto han? ¿Eres el señor de barbas que salen los imzos? Eh, probablemente no. Esta es la mitología natrida de pastores nómadas, pero no eran tontos. Los grigos, decían que los humanos son los juguetes de los dioses, porque existimos a un receta de fuerzas más grandes que nosotros. En su ira veían al Dios de la guerra, pero las batallas las decidían fogos, el Dios del miedo. Y luego esta la tierra queda vida, el sol queda calor, todas las fuerzas que trascenden al ser humano dentro y fuera de su corazón eran identificados como dioses. Pero estos no eran superhéroes. Ni siquiera eran personajes, mas bien eran metáforas para representar aspectos del mundo que el humanidad aún no entiende muy bien. El gran descubrimiento del pueblo de Israel fue que todas estas fuerzas eran caras de un mismo dado. Nards. Y a este principio unificador le dieron el nombre de llave. Y por qué eran el pueblo elegido? Pues porque nadie más sobrevivió? El historiador Will duran describir así la geopolítica del área donde surgió esta tribu. El cercano oriente en los años de Navuco Donosor habría parecido noceano. En el que bastos en jambres de seres humanos se movían en agitación, formando y disolviendo grupos, esclavizando o siendes clavizados, comiendo o siendo comidos, matando o siendas asesinados, sin fin. Detrás, alrededor de los grandes imperios, Egipto, Babilonia, Asiria y Persia, floresieron esta mezcla de pueblos entre nomadas y sedentarios, Kimerios, Silicios, Capadosios, Bicinios, Ascanios, Bicinios, Maeones, Carineos, Biliquios, Panfilos, Picidios, Lecaones, Filiistegos, Amorites, Cananitas, Edomitas, Amonitas y otros impueblos. Cada uno de los cuales se consideraba el centro de la geografía y la historia y se hubieran asombrado ante el prejuice ignorante de un historiador que lo reduciría un parralo. En este mar de tribu, si pueblos uno creería que la gente más fuerte y brutal sería la que dominaría, pero resulta que esas sociedades son inestables. El pueblo de Israel sobrevivió gracias a sus mandamientos, que son estas y no 10 reglas para vivir en comunidad sin asesinarse a unos a otros, probablemente su dome y Gomorra tenía sus propios mandamientos, pero ya todos sabemos lo que les pasó. Intervención divina o no fue casi selección natural. Dios hizo la humanidad, la humanidad descubrió a Dios y luego escribió reglas para no extinguirse. Muchos pueblos hicieron lo mismo, pero este fue el que sobrevivió. Luego viene la historia del pueblo de Israel. En estos libros en Arra lo que ocurra después de que esta tribu de pastores encontró tierra fértil y fundó la ciudad de Jerusalén, ganaron un par de batallas, dominaron el área y hicieron del poder. Pero con el poder llega la riqueza y con la riqueza el orgullo. Y ahí es cuando un profeta les deseoye. No estás siguiendo las reglas que han mantenido nuestra tribu con vida durante miles de años. Y a veces el rey, a veces el pueblo, seguros de sí mismo porque controlan un cachito del mundo conocido. Le desea y ya, dejame Dios no existe. Y el profeta les deseoye. Ok, sigue así. Vamos a ver qué pasa. Y lo que pasa es que el pueblo de Israel se corrompe. Primero se debilita desde dentro y luego en la sociedad con la apsa. El templo es destruido, la población esclavizada, todo se va al diablo. Pero los tiempos duros hacen a gente humilde y el agente humilde crea buenos tiempos. Las nuevas generaciones recuerdan el principio unificador. Sigue en las reglas que ya les habían funcionado durante miles de años y poco a poco reconstruyen lo que tenían, vuelven a escalar hasta la cima del poder. Y que ocurre que los buenos tiempos crean agente orgullosa y la gente orgullosa lo arruina todo. En palabras de bolter, la historia está llena del sonido de zapatos de madera que suben y sandálies de ceda a que baja. Otra vez la riqueza corrompe el pueblo. Otra vez un profeta les advierte. Otra vez la gente y el rey lo ignoran y pumbo. Otra vez rein el caos. Esto ocurre seis veces en la vida. Orden, corrupción y caos. Pero echando a perderse aprende, ¿no? Durante miles de años el pueblo de Israel trató de construir el reino perfecto. Pero nunca lo logró siempre de algo fuera de su lugar. La historia tió en final triste. Al final va a vilónia y los conquista. El templo es destruido y los pocos que escaparon del esclavitud o la muerte son obligados a vivir en el exilio. La siguiente historia es la de los pobres que vieron venir la catástrofe. Los profetas. Aquí los avios de Israel tratan de explicar lo que llevó su pueblo a la perdición. Entre los males identifica la corrupción de los poderosos, los profetas asueldo, la esclavitud de los pobres, la indiferencia de los ricos, el orgullo y lido la tria. Y lido la tria se oye como magia, ¿no? Pero ¿qué es lido la tria? Si no la fragmentación de una tribu unificada que solea colaborar en muchos grupos que ahora competen. Esto no es simple su prestición. Esto es una promesa. Este es el testimonio de un pueblo que fracasó. Y el estado fallido, si gustas. Así es como muere una nación. ¿Y qué hacer al respecto? Ni los profetas habían. Mira cómo acabaron. En el exilio, derrotados, en espera de un mesías, lo perdieron todo. No tenían ni su tierra natal. No tenían más que sus historias. Y no necesitaban nada más. Fue en este periodo de humillación que recolectaron miles de años de tradición oral para escribir los libros de la sabiduría. En estos tres libros tratan de explicar de que se trata la vida y como llevar una digna. El primer libro, Proverbios, es como el maestro optimista que te da consejos para llevar una buena vida. Hace ejercicio, como en frutas y verduras, no hablas de Proverbios y ya no te acuerdas de como Ivan. Pero no son por opinión. Todos estos consejos son maneras de actuar de acuerdo a la fuerza fundamental que según ellos le da forma al mundo. La sabiduría. Esta es la fuerza que recompensa al justo y castiga al pecador. Y la mejor manera de seguirla es tenerle miedo al señor. No, el otro. Eso. O bueno, eso descién los judíos. Pero no eran tan ingenus. Porque luego viene Eclesiastes. Este libro es como un viejo cínico que le responde a Proverbios que la vida no es tan simple. Muchos pecadores se salen con la suya y la tragedia cae sobre el justo todos los días. La vida, dice Eclesiastes, es Jebel. Humo, que parece sólido. Pero se desvanece entre tus dedos en cuanto tratas de agarrarlo. Tu familia, tu carrera, tu nación, tuf, poquemones, todo es Jebel. E igual que lumo, cuando estás muy en merso en él, es difícil ver claro hacia donde vas. Eclesiastes nos recuerda que el mundo es viejo. Muy viejo. Ve y sube a la cima de esa montaña, a ver si le importa. Ella está aquí mucho antes que nosotros y aquí seguirá mucho después de que nos haya mocido. Lo único certero en esta vida breve determinada por el caos es la muerte. Y el único modo de lidiar con la fugacidad y la entre asendencia de nuestra existencia es aceptarla. Dejar de controlarla, porque no podemos y simplemente disfrutar de los regalos que nos ofrece el presente. Este libro le habría encantado al Buda. Y para terrizar estas dos ideas en una historia concreta, llega jo. Este era un hombre bueno, tenia miedo del señor, se sabe a los proveedios y lo seguía el pie de la letra todo eso. Jo, tenia una bella familia, una gran casa, ganado, riquezas, todo. Pero un día, un ángel le dijo a Dios que "naa, este men no te ama". Él ama la vida que le has dado pero quítase lo todo y mira cómo te maldice. Y así, sin de verla ni te merla, Jo, lo perdió todo. Se robaron su ganado, se incendió su casa y él dijo "naa y pedirigillo, Dios es justo". Se morieron sus hijos y Jo, muy paciente, decía "naa y broncirigillo, este sol un le salieron llagas". Pobre Jo, no tenia ni su salud, lo perdió todo y a todos. Y con la fe que le pende a donnilo, voltear el cielo y preguntó "¿Qué pasó? ¿No qué muy justo?" Pero Dios nos respondió y llegaron unos amigos suyos, muy sabios, a tratar de explicar los males que sufrié a Jo, pero aquí Jo nos recuerda algo que con frecuencia olvidamos. No todo en esta vida pasa por una razón, no todo tiene una explicación. Algunas tragedias simplemente no tienen sentido. Pero Jo insistió hoy Dios bajó y le mostró la infinita complejidad del universo. Desde el sol y las estrellas hasta las hormigas bajo tierra, todo era obra de Dios. Y luego le dice "¿Quién eres tú para pedirme razones?" ¿Y se va? Y Jo se queda sin una explicación para sus dolores. Ahora, la interpretación más común de este pasaje entre los avios judíos, subditos de una monarquía y acostumbrados a la autoridad patriarcal, era que Dios le decía "Jo, no me cuestionas, yo soy el jefe". Que desde nuestra perspectiva mortal somos tan pequeños que nuestros dolores y tragedias parecen no tener sentido. Pero que si nos alejamos, todos ellos juegan un papel crucial en el perfecto plan de Dios. Ni modo hop, el plan perfecto de Dios imaginado por seres imperfectos no explica tu tragedia. Es más, la justifica. Pero hay una interpretación más bella, que Dios mismo estaba confundido. Que le dijo "Jo, ¿Quién eres tú para pedirme razones como diciendo "Yo hice el universo y yo lo entiendo?" Y Cristo, que era muy listo, también vio esta contradicción. ¿Por qué él se imaginaba este Dios de contradicciones superado por su propia creación? Que en su infinita bondada había fabricado un cosmos lleno de maldad. Este Dios para doja, al darse cuenta de su propia imposibilidad, mira al centro de la moledora de carne que ha fabricado, agarra valor y se lanza. A ver qué pasa, a ver si puede arreglarlo. Crecen que Cristo es Dios hecho carne pero es tan simple.
todo lo contrario, el es la carne que se supodeos. Era un absoluto donnada, un judio pobre nacido en un pesebre bajo el llugo de un imperio romano heredero de un pueblo derrotado y que vivía esperando en misías, o un rey guerrero, que derrotara Roma y le devolviera su pueblo su antiguo esplendor. Cristo no era ni rey ni guerrero, pero leía, y leyendo se enteró de todo lo que sus antepasados ya sabían, y luego se fue al desierto averiguar que se equivocaban. Ni Dios ni el pueblo elegido existen, el rey no perfecto es imposible, el mesías es quien sea que tenga el valor de serlo y la realidad. Buen del mundo si es jébel, pero la ves no. Y eso será bien punk, luego de resistir las tentaciones del cuerpo, descubrió en la agonía del desierto una solución parece miedo primordial con el que nacemos todos los seres humanos, el miedo a la muerte. Como escribe Ernest Becker, ese es el terror, haber nacido por nada, tener un nombre, conciencia de uno mismo, profundos sentimientos internos, un excruciante necesidad de vivir y expresarse, y con todo esto morir, parece un estafa, que clase de deidad haría tan complej y deliciosa comida para gusanos. Pero ¿qué tal que estos gusanos fertilizan la tierra donde nacen las plantas que se come en los animales que después casamos? Y en este ciclo de vida y muerte, nada se pierde. Como descubrió Cristo que el hijo de Dios probablemente tuvo un momento de iluminación, un instante de conciencia cósmica. En el induísmo le llaman Nirvana, en el budismo sen le llama Ansatori, asigmo un Freud le llamaba Sentimiento Océánico, y es el estado de conciencia de un niño antes de desarrollar el yo. Es lo que ocurre cuando se disuelven las barreras entre tu ego y el mundo a tu alrededor. Cuando descubres el universo como un proceso orgánico, interdependiente del que no está separado, tú eres parte desde proceso. El razonamiento de Cristo era muy simple. Si este principal significador estén todas partes, entonces también estén mí, pero si estén mí, no me hizo. Soy. Yo soy, entonces también tú. Y si tú también eres, y si todos somos, entonces yo soy tú, pero en esta vida, y tú eres yo, pero en aquella, sin importar quien seas, el prójimo que le llaman. Y mira, Cristo no sabía que hace 14.000 millones de años antes del tiempo antes del espacio, tu materia y la suya y la mía estaban condensadas dentro de un puntito infinitamente pequeño, que se expandió hoy, creó el hidrógeno de las estrellas en cuyos vientres se cocinaron los elementos que nos darían vida. El novio Cosmos. Propiéndo dentro de sí mismo, adivinó que era el hijo de Dios. Y ojalá hubiera leído más teología para darlo en título menos pomposo, hijo de Dios piejo pa' ya son. Si hubiera enterado de que en los Upanishads, miles de años atrás, el Hinduismo ya había escrito que todos somos hijos de Dios, pero no usan la palabra Dios, o San Brahma. Que no es un creador y un patriarque celal universal, el actor Cosmico, que actúa cada papel en el universo y te interpreta a ti y juega a ser yo, y al hacerse pasar por todos todos todos compartimos un alma. Muy bonito. O se habría enterado del Dao, que es la sustancia eterna del universo, sin rostro sin autoridad, pero que fluye en nuestro interior y aún sin actuar, a través de él, todo se hace. O se habría enterado del zunieta, que según el budismo majallana es la nada, la absoluta nada de la que todo emerge y que crees estructuras tan complicadas que en sus puntitos más diminutos creen tener conciencia, pero al final no hay un algo que posea un esencia individual, todo viene de la nada. Bueno, si hubiera esperado 2.000 años para enterarse de que fuera del planeta, lo que presivimos como espacio vacío es en realidad campos de fluctuación cuántica en perfecto equilibrio, pero que el ser excitado crean 17 particulas elementales que componen toda la realidad que podemos percibir, el modelo estándar que le llaman. Pero Jesus solo tenía la mano la teología judía, y la única meta afora con la que pudo expresar su descubrimiento fue el hijo de Dios, pero no solo él era el hijo de Dios, todos los somos. Y yo se hizo una como magia hippie, pero creo que podemos considerarlo un punto a Cristo, que si yo tuviera tu vida, tus padres, tus educaciones, tus memorias y cada una de tus experiencias, yo sería idéntico a ti, quizá más bajito. Y si tu hubieras tenido mi vida, me temo que serías tu el que creen estas ideas. Yo soy tu en esta vida y tú eres yo en aquella, seas quien seas. Y aunque no le creamos asociología, mucha gente si le creyó, y eso tuvo consecuencias políticas muy graves, porque mira, este señor también desea ser hijo de Dios, pero él solito, porque él no era un judio pobre de Belén, él era César Augusto, emperador de Roma. Un día le llevaron a Cristo una moneda con su cara e le hicieron una pregunta, ¿debería pagar mis impuestos? Estera una trampa, porque si Cristo decía que sí, admitía que el César era el verdadero hijo de Dios, y si decía que no, admitía ser un rebelde y lo podían ejecutar por traición al imperio. Y sus, que era muy listo, solo le dijo al César lo que es del César. Si tú crees en el César, que le daba lores a moneda, es estudios, paga elé, pero si tú crees en el Dios, en el taú, en lo que sea, el cosmos no te pide dinero, solo dale lo que él te dio, que es todo tu ser. Y con estas ideas hippies, Cristo se hubió un monte donde dio a conocer la regla de oro, tratá a los demás como te gustaría ser tratado, y además le agregó otra regla al manual de usuario de su trigo, un mandamiento nuevo les doy, que se amen los unos a los otros como yo lo se ha amado. A menos que seas joto, que no, a todos, ama tu prójimo como a ti mismo, especialmente a tu enemigo. ¿Por qué amara nuestro enemigo? ¿Por qué no mejor patearlos en la cara? Pues porque miles de años de historiano se muestran que el mundo ya está lleno de odio, el mal no necesita nuestra ayuda. De por si la vida es difícil, pero no importa lo terrible que es una situación, siempre hay algo que podemos hacer para empeorarla. Si queremos mejorarla, el único camino es la compasión. Mi enemigo no es un monstruo, es donde lo ves es solo un ser humano. Si yo tuviera su vida, quizás sería peor, si él tuviera la mía, quizá iría mejor. El ódeo no va a corregirlo, solo lo hará responderme con más odio. ¿Qué tal si él fuera yo? ¿Qué tal si funcionaramos igual? Porque cuando miras dentro de mí me doy cuenta de que mi maldad es solo testimonio de mi miedo, de mi vulnerabilidad, de lo profundamente humano que soy. Y como humano, estoy lleno de defectos, pero como dijo Aristóteles, la virtud es el punto medio entre dos vicios, entre el exceso y la carencia. No me regañes, educa a mí, así entrenan a los animales con reforzamiento positivo, cada vez que una de mis carencias se sán de y uno de mis excesos emida, da mi amor. Poco a poco me convertirás en mejor persona, funciona con perros y también con seres humanos. Y así, en lugar de inmolarnos unos contra otros por nuestros defectos, nos ayudaremos al alcanzar nuestras virtudes. ¿O mejor aún? ¿Qué tal si antes de ir a pelear contra la página del ojo del prójimo? Primero arreglas la viga en el duyo. Nos tendemos la fuerza para enfrentar los problemas a genosionos, pues tem valor y arregla primero los tubos. ¿O como dijo Gandhi? No, el otro. Sé el cambio que quieras ver en el mundo. Por eso Cristo defendía los pobres, a los pecadores, a los enemigos del pueblo de Israel, en cada ciudad de la que iba organizada banquetes, armaba comunas. Grupos de gente que vivía en comunidad y tiene la intención de esparcir el mensaje de amor incondicional al prójimo por todo el mundo. Luego viajó a la capital del judaísmo, Jerusalén para llevar la buena noticia. Nos somos hijos de Dios, nuestras peleas o imaginarias de orden adelante nos amaremos los unos a los otros y así todos haríamos mejores personas. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Y pues nada, lo mataron. Hasta la aristocrase judía se dio cuenta de que el amor incondicional al prójimo podía voltear de cabeza el mundo en el que se sentía en tan cómodos. Un mundo que dependía del odio y el miedo mutus. Mataron a Cristo en la cruz, donde mataban a los rebeldes. El mismo instrumento donde colgaron a los gladiadores de espartaco para darle una lección al resto del mundo. Esto le pasa a los que buscan de ribar al imperio. Y a un de esos últimos momentos, Cristo nos revela la verdadera naturaleza de la ideología. Cuando un soldadito romano lo está torturando y él dice el cielo, "Perdónalos, señor, no saben lo que hacen". Pero no dijo eso de pilatos, ni de erodes, ni del sistema que operaba detrás de las acciones del soldadito. Ese pobre diablo, segado por su ideología, creía que estaba haciendo lo correcto. Y entonces ocurre algo inaudito, algo que no va a saber en ningún otra religión. Antes de morir, Cristo exclama padre, ¿por qué me has abandonado? Con su último aliento, Dios se vuelve a teo. Se te adelantaron Nietzsche. Tu generación no mató a Dios, porque ya ve, el Dios de los judíos, es que tenía un plan perfecto y le daba sentido a nuestros dolores, murió en la cruz. Desde entonces estamos solos, desde que Cristo descubrió que no hay un más allá. No hay un plan perfecto. El mundo es lo que hacemos de él, porque tú eres yo y yo soy tú y no hay nadie más para salvarnos. Y no basta con confiar en Dios. Si quiere existir, Dios tiene que confiar en nosotros. O como dijo el predicador y teólogo alemanto más monzar, el cielo no es de otro mundo. Está en esta tierra. Y la tarea de los creyentes consiste en establecer aquí, en esta tierra, el reino de Dios. Y este idea sí soclara tres días más tarde, mientras algunos seguidores de Cristo escapaban de Jerusalén se encontraron a Jesús, pero no lo reconocieron. Como de que no se habían vivido tantas aventuras juntos, pero más tarde, mientras partía el pan, en ese acto de comunión fraternal, vieron la acción del Espíritu Santo. El cristianismo primitivo es de una teología bellísima. Primero está el padre, el principio unificador, el tao si quieres. Logo está el hijo, que representa el individuo, y luego esté el Espíritu Santo, que vive a través de la comunidad, en el amor incondicional hacia el prójimo. Y ese es el Dios del Cristinismo original, la treinidad. No hay unos sin el otro, es uno para todos y todos para uno. Ah, muy bonito, pero ¿y la inquisición? ¿Cómo es que esta teología de la liberación se convirtió en el pretexto de tantas guerras y torturas y masacres y motivó a millones de norteamericanos a votar por Donald Trump? Pues pasó lo mismo que siempre ocurre, política. 2.000 años de teléfono de descompuesto nos dieron la cristiandad. Y como dijo Sora En Quier que guarda, es muy difícil ser cristiano. Nosotros sistemas una cristiandad y la cristiandad es la contradicción del Cristinismo.
Christianismo. Secentea y seis años después de la muerte de Cristo, los judíos se cansaron de esperar al mesías y empezaron una revolución que acabó muy mal para ellos. O que los salen fue saqueada del templo destruido y a los judíos lo obligaron a escapar, a vivir en dias por a. Otra vez lo habían perdido todo, pero ahora, tenia no una nueva historia. Esto obligó a los seguidores de Cristo a tomar una decisión. Seguirían siendo judíos o serían algo más. El cristianismo tenía dos grandes ventajas sobre el judaismo. Una era que estaba abierta todo el mundo. Esto significa que… "Hm, así de señores, señores, estamos hablando de circuncisión. La segunda era que la postó el Pablo de la ciudadano de Roma, lo que le permitió predicar por todo el mundo conocido. Excepto el imperio sasánido." Y cuando hablaba del fin de los tiempos y el reino de Dios en la tierra lo hacieron un imperio romano que ya estaba en camino desde Desmoronarse, donde las condiciones de vida empeoraban tan rápidamente que sí parecía el fin de los tiempos. Por todo el imperio surgieron como unas cristianas, unas más pacificas que otras, y cuando alcanzaron el 10% de la población romana, el emperador ordenó que se les persiguiera. Estos no eran religiosos normales, eran fanáticos. Cuando un cristiano era llevado a juicio, generalmente le daban el hierro. Puedes darlo en ofrenda simple al emperador. Cualquier cosita, y te dejamos ir, o no le des nada, y te echamos a los leones. Y entre su vida y la fe, la mayoría escogía la fe. Pero vino una guerra civil, una de tantas. En el año 312, en la batalla decisiva, el general Constantino tuvo una visión. Si pintaba las primeras letras del nombre de Cristo en los escudos de sus soldados, dominaría el campo de batalla. Probablemente solo recibió el apoyo de una gran facción cristiana. El punto es que Constantino ganó la batalla, se volvió emperador, y los cristianos obtuvieron libertades religios en el imperio. La antigua ciudad de Vicencio se transformó en Constantinopla. La primera ciudad cristiana del imperio romano. El emperador se convirtió a la nueva religión y de pronto el 40% del imperio se había transformado al cristianismo. Pero antes de hacerlo oficial, la verdad es que ha sido unos cambios. Tres siglos de cristianismo habían producido sectas que no lograban ponerse de acuerdo, así que el emperador los junto a todos en el Consejo de Nice, a donde decidieron cuales libros entrarían a la Víblea, y cual es no. Y otra cosita. Ahí decidieron que Cristo era de la misma naturaleza del padre, pero el padre es superior. ¿Y qué es o qué? Ah, pues que antes Cristo era un judió pobre, un ser humano, igual que nosotros. Ahora era un semidiós. Cristo quiso introducir la democracia el reino de los cielos y Constantinop se aseguró de que la religión siguiera siendo una monarquía. En el arte de Vicentino Cristo es representado como un rey con una corona de oro, a pesar de que Cristo nunca fue rey, siempre fue pobre, pero la población de Vicencio, acostumbrada la riqueza, no podía concebir la divinidad, sino el oro. El gran logro de la Iglesia en Roma fue institucionalizar la culpa, porque la religión que ellos construyeron se trata de seguir los pasos de Cristo. Pero ahora él es un semidiós. Se convertió en una religión imposible. Y ahora Dios no estaba en tu interior, sino en un templo. Y ahora no podía hablar directamente con él, sino a través de unos de estos señores. Y todos estos mecanismos de control resultaron tan efectivos que le iglesias sobrevivió al colapso del Imperio Romano. En las provincias romanas donde antes iba el ejército a cobrar tributo, de pronto dejó de ir, pero también dejaron de ir los ingenieros que le daban mantenimiento a los caminos, a los acueductos. Y poco a poco, la Iglesia se hizo de las funciones que antes eran del Imperio. No tanto por ambición de poder sino porque… si no haya productos no hay agua. Las tributos y reinos bárbaros de Europa se repartieron las tierras del antiguo Imperio Romano, pero la Iglesia controlaba algo aún más importante, sus almas, sus almas inmortales. Y mira, puede que tú creas o no en el alma, pero ellos sí creían, y eso hizo toda la diferencia. Con ayudes de un rey bárbaro, la Palabra de Cristo llegó por las buenas y por las malas a otras tributos menos civilizadas. Pero cuando estas abandonaban a sus lloses guerreros para dotar el cristianismo, no cambiaban sus costumbres. Solo las adaptaban un poquito y le daban el nombre de Cristo lo que antes había sido Thor o Odin. Y solo así se explica que siglos más tarde, esta religión de amor y paz se haya convertido en un pretexto para viajar a tierra Santa. Asakear ciudades y matar musulmanes. Pero como dice el tema de Inxok, la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia de la fuerza. La guerra constante contra los musulmanes solidificó la fe de todo el continente. Siglos de poder calcificaron la autoridad de la iglesia, la corrompieron. La Europa medieval se convirtió en una distopía religiosa sacada de la imaginación del más pesimista de los romanos. Tenían a su propia policía del pensamiento y rituales colectivos donde de votos católicos eran torturados hasta la muerte por aún más de votos católicos. Pero con todo esto, el cristianismo seguía sin una religión menor rodeada por la hemonía musulmana que estaba viviendo su heradora dorada. Pero luego, el islámter infotanduro que perdió. Cuando el imperio tomó Constantinopla, de pronto el mar negro y los dardanelos estaban cerrados para Europa. Si querían seguir comerciando con Asia, tendrían que darle la vuelta a todo el continente africano. Ah, pero estos occidentales, fanáticos religiosos seguidores de un gristo guerrero pero sinicos tras la reciente peste negra que mató a la mitad de su población asombrados por las ideas de los sabios de Constantinopla que le darían forma al renacimiento, ellos tuvieron ideas muy tontas. Pero una de las más tontas fue "oye". Y si navegamos derecho por ese siano que parece eterno y le damos la vuelta al mundo. Y en el golpe de suerte más grande de la historia, el cristianismo europeo se encontró con un nuevo continente. Suerte para las europeos, tragedia para los americanos, porque cuando terminaron de ser conquistados por polvorajerme en ese acero, tuvieron una probadita del Espíritu Santo, tan poderoso que cuando no construye paraíso, crea infiernos. En 1550, el primer ovispo de Bolivia, domingo de Santo Tomás, escribió en los archivos de indias, a cuatro años que para acabar de perderse esta tierra, los españoles han descubierto una boca del infierno por la cual inmola en gran cantidad de gente a su Dios y es una mina de plata que se llama Potosí. La boca del infierno era una mina y el Dios de los españoles es el que sacrificaban miles de indios al día, la plata. Y eso fue el Dios que quedó después de que el monigote ideológico de los europeos se desvaneciera en el materialismo que nació de la revolución científica. Y tras la revolución industrial aprendimos a manufacturarlos infiernos más pastos y terribles que el mundo hubiera visto. Y a mediados del siglo pasado por poco convertimos el mundo entero en un infierno nuclear. Y hoy, que los países ricos viven en paz a costa de los países pobres, tampoco hemos construido el reino de los hilos en la tierra porque nuestro Dios sigue siendo el mismo. Como dicen Rick Dussel, aquel que en primer dólarse le olvido ponerlo en el H. In Gold with Trust en el oro. Y antes de que me digan como dijo el rey de Reel que "ah, y deja, mi Dios no existe, ¿a qué te refieres con Dios?" Porque Carl John consideraba que aquella virtud que más estimes consciente o inconscientemente ese de estudios, o como escribió en transformaciones y símbolos del híbido, hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás de "stina". ¿Cuál es la religión de mi país? Un país donde casi el 90% se considera católico, pero luego utilice el nombre de Cristo o de pretexto para lastimar a su prójima. Este país, donde un niño de clase media baja, deben provisar una rimas desde el fondo de su álmelo primero que le naces dinero, dinero, dinero, dinero. ¿Cuál será el Dios de este país? Gran misterio. Bueno, Joseph Campbell escribió que para averiguar en que crea una sociedad, mira el horizonte, y basta con un vistazo al paseo de la reforma, donde una docena de banco se pelea para ver quién la tiene más grande, para dar unos cuentas de que aquí se adora el capital. Y mira, Cristo dijo que el amor al dinero es la raíz de todos los males, no porque fuera comunista, no dijo el dinero, dijo el amor al dinero, es a fe que ha derribado civilizaciones durante miles de años. ¿Por qué? Pues porque el dinero es un medio para un fin, no te lo puedes comer, no te lo puedes tomar, no te lo puedes meter al, solo sirve para cambiarlo por otras cosas. Algo que te puedas comer, algo que te puedas tomar, algo que puedas comer. Ese debería ser tu fin, lo que obtienes con ese dinero, pero cuando el dinero se vuelve un fin en sí mismo, volteas de cabeza a todo tu sistema de valores, ahora todo se vuelve un medio, incluso el agente. Cuando la economía sirve a la gente, hay prosperidad, cuando la gente sirve a la economía, hay desclavos. Pero aunque no lo creas, hasta los banqueros, los humos pontífices de esta religión de muerte son seres humanos, más o menos, y nadie es el malo para sí mismo, así que necesitan justificar sus acciones que pobrecen el mundo entero, y aquí en recurren al más incomprendido de todos a Cristo. Como explica David Greber en su imperdible libro, Deuda, los primeros en 5.000 años, en realidad no podría incluso hablar de una doble teología, uno para los acreedores y uno para los deudores. En lugar de ver la imitación de los poderes divinos de la creación de exniílo como arrogancia, era precisamente lo que Dios pretendía, creer dinero de la nada era un regalo, una bendición, pero para los pobres siempre es diferente. Ahora eso sumir de ciudadanos se les enseña pensar en sí mismos como pecadores, buscando algún tipo de redención puramente individual para tener el derecho cualquier tipo de relación moral con otros seres humanos. Y sólo así se entiende que millones de fundamentalistas cristianos hayan votado por Donald Trump, el menos cristiano de los changos pelones que dicen reinar la tierra, porque por un lado sus seguidores dicen creer, aunque realmente no creen en la vida, pero sí creen en el capital, y ese entrega sus recompenses aquí, en este mundo, en Crash, y la única prueba que necesitan del favor de Dios es la riqueza. Sólo así se entiende que conforme el capitalismo descubre que ya no necesita de la democracia, el rotecimiento del autoritarismo alrededor del mundo se ve acompañado de movimientos fundamentalistas cristianos entre un millón de comillas. Su religión no es el amor al prójimo, sino el amor al dinero, su teología no es una democracia, es fascismo divino.
Debemos volver al origen, nunca forma surgente, nunca tanto dependió de tampoco. Y la solución creo que está aquí, en este libro. En serio, ¿por qué crees que estos nomadas cachondos pondrían un poema de amor en medio de un texto religioso? Ah, es porque para ellos, el amor es un regalo divino. Y no lo del romance, el romance mata a la momma. Hablo de esta fuerza que nos trasciende y nos deja vulnerables. Pero felices, cuando Virgilio dijo que el amor lo conquista todo, no decía que fuera una fuerza mágica que ganaba tallas. Él decía que aún los hombres más poderosos son conquistados por su propio corazón. ¿Por qué tendríamos esta profunda vulnerabilidad si no es para colaborar? Para construir algo más grande que nosotros mismos. La solución está y mismo, en el cristianismo primitivo. Amar al prójimo y sufrir por sus pecados aunque nos cueste la vivo. O como dijo mi segundo barbón favorito, te encuentra lo que amas y deja lo que te mata. Esto va en serio, cualquier hippie puede amar a sus amigos. Solo un cristiano pone la otra mexida, solo un cristiano perdona 77 veces 7, solo un cristiano carga la metafórica cruce y decide con gusto recibir el sufrimiento que le ahorra el prójimo. Y para hacer este sacrificio, se necesita morgenuino. Y para amar, con amor de verdad a tu enemigo, se necesita estar un poquito loco. Se necesita la profunda convicción de que no hay más allá. Somos materia viva, intrusos en el reino de la muerte. Somos la solitaria vanguardia de la complejidad que navega solas en este pontito azul. Su mergida en un infinito mar de entropía. Y está bien, porque yo soy tú y tú eres yo y no hay nadie más para salvarnos. O bueno, eso decía este señor. Bueno, ese fue el video sobre Cristo. Usted. Padre C, que gusto volver a hablar contigo. Solo tú puedes ver este mensaje. Vengo a ti porque necesito un favor. Urge otra reforma en la iglesia. Tú sabes por qué? El muchacho que hace estos videos ya no le dedico más tiempo al tema porque le pareció que era solo una más de las consecuencias de la erosión de la fe que ocasionó el renacimiento en Europa. Pero en realidad se trata de un momento importantísimo en la historia de la iglesia a nivel mundial. Que cambió para siempre la forma en la que los europeos concebían la divinidad. Si tan solo Martín Luterno se hubiera aliado con la aristocracia, si hubiera temido el valor de defender los levantamientos campesinos que provocó, quizá hoy occidente viviría en un verdadero cristianismo. Por eso vengo a ti porque nadie va a escuchar los chistes de este muchacho blasfemo. Tú ya tienes una congregación, pequeña, pero que podría servir como punta de lanza para acabar con los vicios del catolicismo y demostrarle al mundo entero como se vive el cristianismo real. El mundo te necesita, yo te necesito, no homo, sin propósito, la humanidad siempre termina esclavizada, en guerra consigo misma, muestrales el camino, ayuda a lo se a entender que todos son yo, y yo soy todos, y no hay nadie más para salvarnos. Así también dilez que donen al patrón de migala.
Podcast Summary
Key Points:
El narrador se identifica como ateo pero cristiano, argumentando que Jesús fue un rebelde que buscó destruir la religión establecida.
Analiza el Antiguo Testamento como una compilación de historias que muestran un ciclo de orden, corrupción y caos en Israel, donde la supervivencia dependió de seguir mandamientos comunitarios.
Presenta a Jesús como un pensador que, tras reflexionar sobre textos judíos como Proverbios, Eclesiastés y Job, llegó a la iluminación de que todos somos "hijos de Dios", promoviendo el amor al prójimo y la compasión incluso hacia los enemigos.
Describe cómo el mensaje de amor incondicional de Jesús fue una amenaza para el poder establecido, lo que llevó a su ejecución, y cómo en su muerte cuestionó la ideología y la naturaleza divina.
Summary:
El texto presenta una perspectiva atea pero cristiana, donde Jesús es visto como un rebelde que rechazó la religión tradicional. Se explora el Antiguo Testamento como una narrativa del pueblo de Israel, que sobrevivió gracias a mandamientos que fomentaban la cooperación, pero cayó repetidamente en ciclos de corrupción y caos. Jesús, tras estudiar textos judíos como Proverbios, Eclesiastés y Job, llegó a una iluminación en el desierto: comprendió que el miedo a la muerte es universal y que todos los seres humanos están interconectados, proclamando que todos somos "hijos de Dios".
Su filosofía se basaba en el amor al prójimo, la compasión incluso hacia los enemigos, y la regla de oro de tratar a los demás como a uno mismo. Este mensaje de amor incondicional amenazó a las autoridades religiosas y políticas, lo que condujo a su crucifixión. En sus últimos momentos, Jesús cuestionó la ideología y expresó abandono, revelando una humanidad profunda.
El narrador argumenta que el cristianismo original era una filosofía de unidad y compasión, distorsionada posteriormente.
FAQs
Jesús es descrito como un rebelde y pensador que rechazó la religión tradicional, descubriendo que todos somos 'hijos de Dios' a través de una conexión cósmica y promoviendo el amor incondicional.
Es la idea de que todas las fuerzas del universo son facetas de una misma realidad, llamada 'Dios' o 'Yahvé', que unifica la existencia y fue descubierta por los antiguos israelitas.
Se presenta como un ciclo repetido de orden, corrupción y caos, donde el pueblo olvida sus principios éticos, enfrenta desastres, y luego se reconstruye a través de la humildad y la sabiduría.
Jesús enseñó a tratar a los demás como a uno mismo, amar incluso a los enemigos, y vivir con compasión, viendo a todos como parte de un todo interconectado ('hijos de Dios').
Su muerte en la cruz representa la resistencia a sistemas opresivos basados en el odio, y su último grito ('¿por qué me has abandonado?') sugiere una humanización de lo divino, cuestionando la ideología.
Dios no es un ser con barba, sino una metáfora o principio unificador que representa fuerzas cósmicas y aspectos del mundo que la humanidad antigua no comprendía completamente.
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