The conversation revolves around the inclination to give rather than receive, particularly focusing on the role of caregivers and its effects on self-worth. The participants share personal experiences and insights on changing communication patterns to establish more balanced relationships. Key points include the significance of self-acceptance, learning to receive, and avoiding the pressure of being a "Superwoman" or "Superman." Practical tips are provided, such as accepting compliments graciously, setting boundaries on favors, and valuing oneself in reciprocal interactions. The discussion emphasizes the importance of acknowledging one's contributions and embracing sincere appreciation.
Transcription
2658 Words, 14707 Characters
[Music]
Entienda tu mente, veinte minutos para entenderte mejor.
Conmólo Zebrian, Luis Muinho y Mónica González.
Puedes conocerles mejor en entiendetumente.info.
-Estamos todos y, venga, ya estamos por aquí, has dado el play y ya sé que estás expectante
por el nuevo capítulo de Entienda tu mente, nosotros estábamos expectantes porque no
sabíamos si vas a dar al play ahora o más tarde, pero has decidido hacerla ahora y
este es el momento perfecto, así que, bienvenido, bienvenida, y vamos a por uno de los temas
que nos han pedido, antes saludamos como siempre a Mónica y Luis, Mónica, cómo estás.
-Pues muy bien, con muchísimas ganas, muchísimas.
-Luis, ¿qué tal?
-Bien, muy bien, la verdad, muy a gusto.
-Pues, vamos a por un tema que cuando lo hemos escuchado este audio, que nosotros lo
escuchamos un poquito antes, hemos dicho, qué interesante y qué bien nos habría venido
escucharlo este tema hace tiempo a nosotros, así que, venga, vamos a dar el play.
-Mona, qué tal, quisiera proponer el siguiente tema.
Me he cachado que eso es lo ser más de dar que de recibir.
Lo veo desde halagos, en reconocimiento que se me llegue a hacer, llegue a hacer como
incómodo sostener, o sea, cuando alguien te lo está diciendo y lo minimizas, hasta
el hecho de pedir ayuda y no confiar del todo en lo que vaya a dar el otro.
Quiero tener como pensamientos de si tú no lo haces, nadie más lo va a hacer.
Entonces, me he como que cachado que estoy jugando un ping pong sola, cualquier relación,
creo que realmente lo hago y me gustaría saber de dónde viene o cómo trabajar o lograr
un poco más ese equilibrio, porque creo que ya está siendo muy cansado.
Gracias, sí, un saludo.
Gracias a ti, jo, que tenga más interesante.
La verdad que yo me he sentido muy identificado, es decir, yo soy de los que durante mucho tiempo
me ha costado recibir halagos, recibir, incluso, también sí, regalos, detalles y todo lo
contrario, dar me costaba poco y sé que es un tema de autoestima, que estoy trabajando
en ello también desde hace tiempo.
Pero bueno, Luis, cuéntanos, cuéntanos.
Pues os cuento, os cuento.
Bueno, los psicólogos de la personalidad dicen que tendremos a adoptar un papel en
la vida y que realmente vamos con ese rol, jugamos como si fuéramos actores diciendo,
venga, mi personaje es este, hay un personaje que adoptan ciertas personas que consiste,
vamos a llamarle en el rol de ayudador, de cuidador, de persona que siempre da, de generoso.
Ese papel tiene algunas ventajas y por eso se adopta, una vez que casi siempre te sientes
bien, sientes que la gente te quiere por lo que eres, sientes que te dan cariño, que
te dan satisfacción y es muy gratificante, es decir, pues bueno, llegas a casa muy contento,
pero tiene otros inconvenientes como cualquier papel, el mayor para mí es que deja la autoestima
por los sueros.
Claro, si tú siempre das, empieza a ser incómodo que te den, si tú siempre ofreces
te resulta muy difícil recibir y la gente lo nota y deja de hacerlo, o sea, lo peor
es que creas situaciones de tensión, el típico ejemplo es con los halagos, si os fijáis
ese tipo de persona, cuidadora, etcétera, le cuesta mucho recibir halagos, si le haces
un elogio, se va a sentir incómodo, lo va a minimizar, va a decir no es para tanto,
vas a notarle que no le gusta, con lo cual vas a dejar de hacerlo y al final su autoestima
cada vez va a ser más baja.
Así con todo, ese tipo de personas sienten que ellos dan mucho y que luego cuando de
verdad necesitan a la gente no está a su alrededor tanta gente como querrían.
Claro, por lo mismo, porque han creado una dinámica ya, entonces es difícil, y eso
claro repercute en su autoestima.
Los psicólogos de la personalidad dicen que adoptamos esos papeles y que por las mismas
que elegimos uno y que durante un tiempo de nuestra vida lo tenemos, también lo podemos
cambiar, no es para tanto, vale, es bueno como los actores interpretan un personaje
y luego interpretan otro, yo creo que nuestra oyente es de las que está cansada de ese
rol, entonces lo que podríamos hacer es ayudarle a aprender a recibir y convertirse
en otro papel, que yo llamaría un papel igualitario, el papel de las personas que solo mantienen
relaciones recíprocas, que solo mantienen relaciones en las que ellos dan tanto como
reciben.
Es que ha mencionado Luis y lo ha mencionado nuestra amiga oyente, y es el tema del cansancio,
es muy cansado, es cansadísimo estar dando, dando, dando, dando, ofreciéndote cuidando
el papel del cuidador, la hablo el cuidador de enfermedades, sino el que por naturaleza
cree que tiene que desempeñar ese rol de cuidar y de dar a todos, es agotador, o sea
tú realmente llegas, llegas muerto cada día a tu casa, no te da el tiempo para más ni
te da las fuerzas para más porque te has dado tanto a todos, que por supuesto nunca
vas a poder recibir todo lo que tú estás dando.
Y aparece también una sensación de frustración, no decir "bueno si yo hago esto de forma
tan generosa porque los demás no lo hacen conmigo", como si los demás lo tuvieran
que hacer de una forma natural y sin que lo pidas, yo creo que tenemos la palabra
para pedir y sobre todo para aceptar porque como ha descrito muy bien Luis y tú cada
vez que te dan o te ofrecen algo positivo y pueden ser desde palabras de admiración,
apoyo, regalos o incluso oportunidades, tu respuesta siempre es "no, es como no me
lo merezco, es como me quedo en la retaguardia", pues eso cada vez se aleja más y parece
un poco injusto, que cuando estás por un lado alejando pienses que el que está en
frente tiene que acercarse de forma natural pese al esfuerzo que tú estás haciendo
en que se aleje, o sea es como un contrasentido, pero en realidad se funciona así.
¿Por qué se funciona así?
Muchas veces yo creo que aquí hay una componente también de educación, o sea desde pequeños
nos enseñan a "comparte tus juguetes", tienes que dar esto, creo que eso deberíamos
de reflexionar un poco sobre el tema, de lo que es obligatoriamente tienes que compartir
tus juguetes, bueno y por qué, sabes, deberían de enseñarnos que bueno, compártelos con
quien comparte contigo, que es un poco más en el sentido igualitario que mencionaba Luis,
pero claro como desde pequeños se nos insta, se nos mueve o se nos promueve a esa generación
de valor hacia el exterior y no hacia nosotros mismos o por lo menos no hacia absorber
parte de las cosas que nos pueden dar, pues cuando nos vamos haciendo adultos hemos adquirido
unos hábitos muy arraigados, ojo muy arraigados que coincido plenamente con Luis que no significa
que no puedan ser cambiados, pero para eso tenemos que querer y tenemos que empezar a
quitarnos un sentimiento de culpa, porque por el hecho de que no ayudemos todo el tiempo,
el 100% de nuestra jornada no significa que seamos malos.
Y cuando vas cambiando el rol te quitas un peso de encima, ¿eh?
Mucho, mucho.
Sí, no, lo decimos por experiencia.
Sí, con conocimiento de causa.
Yo creo que los tres hemos sido esto, hemos tenido ese rol, ¿verdad?
Y los tres hemos llegado a un punto en el que estábamos tan cansados como en nuestra
oyente, ¿verdad?
Ah, sí, verdad que llega así, pero ya no puedo más, ahora a mí que me queda, ¿no?
Estoy convencido que ahora nuestra amiga está con media sonrisa en la cara, ¿a que
sí?
Está diciendo, "joa, hay posibilidad de cambiar el rol, qué bueno".
Si te servimos de dato, yo si queréis, incluso propondría hacerlo como una especie de autorevelación,
¿no?
Os voy a decir las dos cosas que a mí me influyeron, ¿vale?
O sea, un libro y una idea, ¿vale?
Un libro fue "Qué dice usted después de decir hola", de Eric Verne, que es un muy
buen libro sobre esto, sobre el guión vital, ¿va?
Y él analiza hasta qué punto nuestros guiones vitales marcan nuestra forma de comunicar,
¿no?
Ese sé qué dice usted después de decir hola.
Yo me he dado cuenta en su tiempo de que después de decir hola yo me estaba ofreciendo continuamente,
es decir, mi rol era de cuidador, entonces era un poco el que puedo hacer por ti, era
un poco el bien en que me necesitas.
Y me quedó mucho una frase de que en realidad lo que yo estaba haciendo era un poco mendigar
cariño, y eso a mí me dio duro, me funcionó como, bueno, ¿por qué me estoy ofreciendo
continuamente?
Es decir, ¿por qué no creo tener derecho a una relación recíproca?
¿Por qué necesito estar ofreciéndome a los demás?
Y eso fue lo que me cambió mucho.
A partir de entonces empecé a cambiar hábitos de comunicación, que eso es lo más difícil,
es en lo que entra mucho verne, ¿no?
O sea, no digas después de decir hola que puedo hacer por ti, di otra cosa, di hola,
mira, me llamo tal, tal, bueno, tranquila, ya habrá tiempo para ofrecerse.
Por otra parte una constatación, en mi caso una idea fue darme cuenta de que aunque yo
como cuidador estaba intentando hacer sentir bien a la gente, había mucha gente que no
se sentía bien conmigo, porque no había forma de ayudarme, de echarme una mano, no había
forma de establecer una relación recíproca.
Y claro, las mejores personas que tenemos delante justo lo que quieren es una relación
recíproca.
Es decir, si seguimos siendo solamente cuidadores a los únicos, a los que hacemos sentirse
bien, es a los chupoteros de la vida, es decir, aquellos que solo quieren aprovecharse
de nosotros, los que realmente nos quieren, les gustaría poder hacernos elogios y que
nosotros los recibamos, les gustaría que cuando estemos mal les pidamos, por favor,
ayuda, les gustan esas cosas a los que realmente nos quieren.
Esa idea a mí me cambió mucho también, es como, vale, ¿a quién quiero hacer sentir
bien?
Yo aplicaría también dos cosas, hay una muy sencilla que la dejo para el final y otra
que me costó un poco y era aprender a recibir de mí misma, para empezar de mí misma, no
ya recibir de terceros o de segundos que tenga enfrente, sino de mí misma, que no me daba,
¿no?
Entonces, aplicando esto de la empatía, empecé a pensar, bueno, vamos a ver, yo una persona
que tengo enfrente y que la veo, que ha hecho un esfuerzo terrible, no le diría que descansara,
pues porque no me lo digo a mí misma, primera.
Una persona que tengo enfrente y que veo que no para de hacer cosas, no le diría que requiere
un tiempo para sí misma, pues porque no me lo dedico a mí misma, sino para.
Una persona que la vea que se está esforzando mucho en una cosa que es complicada, yo me
ofrecería para ayudarla, ¿por qué no me ofrezco para ayudarme?
¿Por qué no pido ayuda? ¿Por qué no pido ayuda a un tercero? ¿Por qué me cuesta tanto
pedir esa ayuda?
Cuando otro le diría, oye, pide ayuda, yo te puedo ayudar, pero pide ayuda.
O a una persona que le viera que está luchando, le diría que se merece oportunidades, porque
yo no.
Y empecé a cambiar eso que dice Luis de la comunicación y a revertirmelo hacia mí
misma.
Entonces empecé a decir, bueno, hoy me he esforzado mucho, hoy me voy a dar un descanso, me voy
a tomar un tiempo libre, me merezco un espacio para mí, para disfrutar de mí, de mí misma
y de los hobbies o de los gustos que tenga como si es tumbarte en el sofá y no hacer
nada, limitarte a no hacer nada, que es una cosa, por cierto, que recomiendo a estas
alturas ya fantástica.
Pedir ayuda, por supuesto que sí, es súper saludable y además, cuando te ayudan es que
te enriqueces, creces, te enriqueces y creces, pues todas estas cosas aplicando la empatía
creo que primero debemos de dárnoslo a nosotros mismos.
Y la segunda cosa que comprendí es el tema de los famosos mitos de la superwoman o del
superman para los chicos que nos estáis escuchando, que es como, wow, qué bien, me lo hago todo
yo solo, yo sola, qué fantástico, no, mira yo estas alturas de la vida prefiero ser persona,
no quiero ser superwoman, no quiero tener poderes especiales, prefiero ser persona con
todas esas posibles cosas que llenar, que aprender, pero en colaboración con otros,
en esas relaciones igualitarias y en ese, en ese compartir que enriquece mucho más, muchísimo
más.
En el fondo, la verdad que somos tan parecidos, porque te escuchaba ahora Mónica y además
justo yo últimamente estoy trabajando eso, la autoexigencia que tengo conmigo, obviamente,
pero fíjate y ya pasamos a las tips que nos está quedando un capítulo muy largo, luego
hay alguno que siempre dice, joh, los queremos un poquito más largos, pues mira, ¿qué tienes
eso?
Aquí tienen unos.
A mí me encantó una cosa que además fue cuando empecé a cambiar todo, que fue además
la primera vez que fui a terapia, pero también una cosa que leí, cuando leí un libro que
es muy famoso, no, este de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, y ahí fue la
primera vez que yo leí acerca del win-win or no deal, no, o sea, o ganamos todos o no
hay trato, entonces la opción de no hay trato es una cosa que yo nunca había contemplado,
y a raíz de ahí me doy cuenta de que sí, que no pasa nada porque no haya trato, y
por lo menos, aunque en la vida personal sigo trabajando y además me encanta porque es
un trabajo continuado y que nunca va a terminar, pero en la vida profesional me encanta decir
que no, y no pasa nada, y cuando no te cuadran las cosas no pasa nada, entonces, pues eso,
si todos aportamos lo mismo y es una relación equitativa, genial, adelante, si no, no merece
la pena.
En general, lo tengo clarísimo, y en lo personal, estamos trabajando en ello.
Vamos a por las tips.
Aquí estamos, en Entin de tu mente, y vamos a dejarte un par de ideas, para que apuntes
en el cuaderno, aunque sé que ya alguno que otro tiene algunas ya apuntadas y genial
por ti, porque hemos dejado algunas muy interesantes, pero vamos a por las tips finales, Mónica,
empiezas tú?
Pues sí, venga, propongo una lista de deseos de lo que te gustaría, de verdad, de corazón,
que te dirán los demás, empiezo por ahí, pero no basta con que hagas la lista, después
empiezo a pedirlos.
Un par muy sencillas, acepta elogios, sin minimizarlos, sin decir esto lo hace cualquiera,
sin atribuirle el alago a la suerte, es decir, simplemente dí gracias, cuando te digan
algo así, y no hagas nunca más de dos favores, sin pedir algo, sin que de alguna manera
haya una compensación, haya una reciprocidad por la otra parte, no conviertas tus favores
en obligaciones.
Ahi los superhéroes esos, los dejamos para el cine, mejor los dejamos para el cine.
Y a la amiga que nos ha pedido este tema, amiga muchas gracias, muchas gracias de verdad
y acoge estas gracias porque son sinceras y te las mereces, has hecho una gran labor
y a mucha gente le has ayudado, pues hasta aquí este capítulo entiende tu mente y Mónica
Luis, hasta la próxima.
Podcast Summary
Key Points:
Discussion on the tendency to give more than receive.
Exploring the role of caregivers and the impact on self-esteem.
Suggestions for changing communication habits and fostering reciprocal relationships.
Importance of self-acceptance, learning to receive, and avoiding the "Superwoman" or "Superman" mindset.
Tips on accepting compliments, setting boundaries on favors, and valuing oneself.
Summary:
The conversation revolves around the inclination to give rather than receive, particularly focusing on the role of caregivers and its effects on self-worth. The participants share personal experiences and insights on changing communication patterns to establish more balanced relationships. " Practical tips are provided, such as accepting compliments graciously, setting boundaries on favors, and valuing oneself in reciprocal interactions.
The discussion emphasizes the importance of acknowledging one's contributions and embracing sincere appreciation.
FAQs
Porque adoptar el papel de 'ayudador' o 'cuidador' puede afectar la autoestima, haciendo incómodo recibir. Esto puede generar tensiones en las relaciones.
Se puede aprender a recibir y adoptar un papel igualitario en las relaciones, donde se da y se recibe de manera equitativa.
Aceptar ayuda y elogios fortalece las relaciones, enriquece y crece a nivel personal, y contribuye a mejorar la autoestima.
Es fundamental cambiar el guion vital, aprender a recibir, y evitar convertir los favores en obligaciones, fomentando la reciprocidad en las interacciones.
Hacer una lista de deseos sinceros, aceptar elogios sin minimizarlos, y evitar hacer favores sin reciprocidad son consejos clave para promover relaciones equitativas.
Chat with AI
Loading...
Pro features
Go deeper with this episode
Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.