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Algunas notas sobre el mentir de Adrienne Rich

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Algunas notas sobre el mentir de Adrienne Rich

El texto de Adrienne Rich analiza la mentira desde una perspectiva feminista, vinculándola con el honor masculino (basado en el control y la violencia) y el femenino (asociado a la castidad y la sumisión). Las mujeres han aprendido a mentir para sobrevivir en un sistema patriarcal, usando palabras, silencios y sus propios cuerpos (maquillaje, depilación, fingir orgasmos) para cumplir expectativas ajenas. La mentira en relaciones personales surge del miedo a la vulnerabilidad y al control, llevando a la soledad y a la amnesia emocional. Rich destaca que la verdad no es algo simple, sino un proceso complejo que requiere honestidad y riesgo, especialmente entre mujeres, quienes han sido divididas y forzadas a mentirse. Denuncia cómo la heterosexualidad obligatoria ha silenciado a las lesbianas, obligándolas a ocultarse. La autora propone que la sinceridad entre mujeres es un acto revolucionario que permite construir un honor femenino auténtico, basado en la integridad y la confianza, en lugar de la manipulación. Finalmente, invita a las mujeres a "tejer profundo", es decir, a arriesgarse a la verdad para crear relaciones más auténticas y liberadoras, superando las mentiras impuestas por el patriarcado.

Transcription

7341 Words, 40425 Characters

Spanish
Hola a todas, bienvenidos a un episodio más de café violeta. Espero que estén muy bien, que tengan un café delicioso o un té muy rico para acompañar este episodio que se llama algunas notas sobre el mentir. Que es de Adrian Rich, Ahorita les voy a contar un poco de ella para que sepan quién es, si no la conocen, ella nace en Estados Unidos en 1929 muere en Estados Unidos en 2012, o sea hace poco y es poeta, intelectual, crítica feminista y activista lesbiana estadounidense. Y bueno, Adrien Rich escribe Este texto que a mí me parece una joya. Creo que lo he leído ya como unas 6 veces, es muy chiquitito, bueno, son 5 hojas, algunas notas sobre el mentir, pero de verdad es una joya cada momento del análisis es sumamente profundo, hay momentos muy confrontantes. ¿Pues van a ver, miren ustedes, ustedes me dirán qué piensan? Dice vieja. La vieja idea masculina del honor, la palabra de hombre es suficiente de garantía para otros hombres, nuestra Tierra libre, nuestros hombres honestos, nuestras mujeres fértiles. Era un brindis popular en la América colonial, el honor de los machos tiene algo que ver con el matar, no podría amarte querida, sino amara más el honor este. Es de yendo a las guerras. Un libro, el honor macho es siempre algo que necesita ser vengado. De ahí el duelo, el honor de las mujeres es totalmente otra cosa, virginidad, castidad, fidelidad al marido, la honestidad en las mujeres nunca se ha considerado importante, ya que hemos sido generalmente representadas como caprichosas, engañosas, sutiles, vacilantes y a Menudo hemos sido premiadas para mentir. De los hombres se ha esperado que digan la verdad sobre los hechos, no sobre los sentimientos de los que nunca se ha esperado que hablasen en absoluto. Sin embargo, incluso sobre los hechos, ellos han mentido continuadamente. Asumimos que los políticos no tienen honor y leemos sus declaraciones tratando de romper el código. Lo escandaloso de su política no es que los hombres de posiciones elevadas mientan, sino que lo hacen con gran indiferencia y muy a Menudo, mientras esperan que todavía les creamos, nos han acostumbrado al desprecio inherente a la mentira política. Sin embargo, descubrir la mentira en una relación personal la lleva a una a sentirse un poquito trastornada. La mentira se hace con palabra y también con silencios, la mujer que dice mentiras en sus relaciones personales puede o no premeditar e inventar sus mentiras. Puede ser que ni siquiera piense de una forma calculada lo que está haciendo. ¿Surge un tema que la mentirosa desea ignorar, entonces se inventa algo, tiene que bajar porque su parquímetro está por terminarse o debe hacer una llamada telefónica que debía haber hecho 1 hora antes, cuando se le pregunta a quemarropa sobre una cuestión que puede conducirla a una charla dolorosa, cómo te sientes acerca de lo que está pasando entre nosotras en lugar de tratar de describir sus sentimientos, su ambigüedad, su confusión, ella pregunta, cómo te sientes tú? Como en la otra, está tratando de establecer una base de apertura y confianza. Empieza a describir sus propios sentimientos, así la mentirosa aprende más de lo que dice y puede que incluso diga a sí misma una mentira que a ella le preocupan más los sentimientos de la otra que los suyos propios, pero la mentirosa está realmente preocupada con sus propios sentimientos. La mentirosa vive con el miedo de perder el control. No puede siquiera desear una relación sin manipulación. Ser ser vulnerable a otra persona significa para ella la pérdida de control. La mentirosa tiene muchos amigos y amigas, pero lleva una existencia de gran soledad. La mentirosa sufre, sufre a Menudo de amnesia. La amnesia es el silencio inconsciente, mentira habitualmente como forma de vida, es perder contacto con el inconsciente. Es como tomar pastillas para dormir que propicia el sueño, pero impiden soñar. El inconsciente quiere la verdad, deja de hablar a aquellos que quieren alguna cosa más que la verdad. Hablando de mentiras, llegamos inevitablemente al tema de la verdad. No hay nada sencillo o fácil acerca de esta idea. Porque la verdad, entre comillas, una verdad es algo inexistente, no es una cosa, ni siquiera un sistema. Es una complejidad que crece el diseño del tapiz no es más que una superficie tramada cuando lo miramos más de cerca o cuando nos convertimos en tejedoras, aprendemos a conocer los múltiples hilitos que no se ven en el diseño general, así como los nudos en la parte posterior del tapiz. Esta es la razón por la cual es importante el esfuerzo de hablar honestamente. Las mentiras, por lo general son intentos de la mentirosa por simplificar las cosas, mucho más de lo que verdaderamente es o deberían de ser. Al mentir a otros OA otras terminamos sintiéndonos a nosotras mismas. Negamos la importancia de un acontecimiento o de una persona y así nos despojamos de parte de nuestras vidas. Utilizamos un aspecto del pasado o del presente para velar otro y de esta forma perdemos la fe hasta nuestras propias vidas. El inconsciente quiere la verdad tanto como el cuerpo, la complejidad y fecundidad de los sueños viene de la complejidad y fertilidad, de la lucha inconsciente. Para satisfacer los deseos, la complejidad y fertilidad de la poesía. Se da gracias a esta misma lucha. ¿Una relación humana honesta, eso es una en la cual 2 personas tienen el derecho a usar la palabra amor es un proceso delicado, violento y a Menudo terrible para ambas personas involucradas, un proceso por refinar las verdades que se pueden decir entre ellas? Sí. Es importante seguir este proceso porque hecha la hecha por Tierra, la decepción y el aislamiento es importante, porque siguiendo este proceso le hacemos justicia a nuestra propia complejidad. Es importante seguir este proceso porque se puede contar con muy poca gente que vaya por este duro camino junto a nosotras. Regreso a la cuestión del honor de las mujeres la integridad no ha sido considerada importante para las mujeres en la medida que seamos castas y permanezcamos físicamente fieles a un hombre de nosotras, se espera que mintamos con nuestros cuerpos teñirnos, decolorarnos o Rizarnos el pelo. Depilarnos, las cejas, rasurarnos las axilas, ponernos rellenos en diferentes lugares o adornarnos con encajes, caminar con pasos cortos, esmaltarnos las uñas de los pies y las manos y usar ropas que realcen nuestro desamparo. Nos han, nos han exigido decir diferentes mentiras en diferentes tiempos en función de lo que los hombres de cada tiempo necesitaban escuchar a la esposa Victoriana OA la dama Blanca sureña, de quienes esperaba que no tuvieran sensualidad alguna. Se les pedía quedarse impasibles de la mujer liberada del siglo 20. ¿Se espera que finjan orgasmos hemos tenido la verdad en nuestros cuerpos, retenida o distorsionada para nosotras mismas? Nos han mantenido en la ignorancia acerca de nuestros propios lugares más íntimos. Nuestros instintos han sido castigados. La clítoryectomía para monjas lujuriosas o esposas difíciles para nosotras ha sido también difícil reconocer. Las mentiras de nuestra complicidad, aquellas mentiras que creíamos. La mentira del matrimonio feliz de la domesticidad. Hemos sido cómplices, hemos practicado la ficción de la vida bien llevada hasta el día que testimoniamos ante el Tribunal sobre las violaciones, las palizas, las crueldades psíquicas. Y las humillaciones públicas y privadas la mentira patriarcal ha manipulado a las mujeres, tanto a través de falsedades como de silencios. La información que necesitábamos nos ha sido retenida. Testigos falsos han sido creados contra nosotras. Es por ello que debemos tomar muy seriamente la cuestión de la sinceridad entre mujeres y de la sinceridad con mujeres. A medida que dejamos de mentir con nuestros cuerpos, que cesamos de creer. Que cesamos de creer eso que los hombres han dicho de nosotras se está creando una verdadera ideal del honor mujeril. Las mujeres han sido forzadas a mentirles a los hombres para sobrevivir. ¿De qué forma podemos desaprender todo esto junto a otras mujeres? Las mujeres siempre se han mentido unas a otras, las mujeres siempre se han susurrado la verdad unas a otras. Ambos axiomas son ciertos. Las mujeres han estado siempre divididas unas contra otras, las mujeres han estado siempre en colusión secreta. Ambos axiomas son ciertos en la lucha por sobrevivir. Decimos mentiras a los jefes, a los guardias en las prisiones, a la policía. A los hombres que tienen poder sobre nosotras, a los que legalmente nos poseen y poseen a nuestros hijos e hijas. También a nuestros amantes que nos necesitan como prueba de su virilidad. Existe un peligro que nos afecta a todas y todos los desposeídos. Esto es, olvidamos que estamos mintiendo o que la mentira es un arma que llevamos a nuestras relaciones con la gente que no tiene poder sobre nosotros. Quiero reiterar que cuando hablamos sobre las mujeres y el honor o las mujeres y la mentira, hablamos dentro del contexto de la mentira masculina, las mentiras de los poderosos, la mentira como una falsa fuente de poder. En las relaciones que establecemos entre nosotras, las mujeres tenemos que pensar si deseamos el tipo de poder que puede ser obtenido a través de la mentira. Durante siglos las mujeres hemos sido enloquecidas con luz de gas en un continuo refutar como válidas nuestras experiencias y nuestros instintos, inmersos en una cultura que solo convalida las experiencias masculinas, la verdad sobre nuestros cuerpos y nuestras mentes ha sido mistificada para nosotras. De ahí que tengamos una obligación primordial entre nosotras, no socavar el sentido de realidad de cada una en aras de la conveniencia, no darlos, no darnos luz de gas entre nosotras. Menudo hemos enloquecido tratando de penetrar en la verdad de nuestra experiencia. Nuestro futuro depende de la cordura de cada una de nosotras y tenemos que jugarnos el todo por el todo más allá de lo personal. En el proyecto de describir nuestra realidad, tan cándidamente y tan completa como sea posible. Existe un cierto tipo de frase hecha que no nos ayuda a admitir que estamos mintiendo. Mi intimidad, esto es asunto propio. Las opciones que subyacen en estas frases pueden en verdad estar justificadas. Sin embargo, debemos pensar acerca del significado completo y de las consecuencias de tal lenguaje. El amor de las mujeres hacia otras mujeres ha sido mostrado en gran medida a través de silencios y mentiras. La institución heterosexual ha forzado a la lesbiana a disimular para ser. Etiquetada con una pervertida. Una criminal, una mujer peligrosa o enferma, de ahí que la lesbiana haya sido a Menudo forzada a mentir de la misma forma, como lo hacen las prostitutas o las mujeres casadas, tal vez por necesidad o porque la ley y la opinión pública también se basan en una mentira. Estamos mintiendo acerca de nosotras mismas ante jefes caseros, clientes, colegas y ante la familia. Puede esta vida secreta extenderse a la vida privada, de modo que la mentira, definida como discreción, se convierte en una vía fácil para evitar conflictos y complicaciones. ¿Puede esto volverse una estrategia tan arraigada que se acaba por practicar incluso en el trato con amigas íntimas o amantes? La heterosexualidad como institución, también ha ahogado en silencio los sentimientos eróticos entre mujeres. Yo misma viví media vida mintiendo al negar eso, ese silencio nos hace a todas en algún modo mentirosas en algún grado mentirosas, cuando una mujer dice la verdad está creando la posibilidad de que haya más verdad alrededor de ella. La mentirosa lleva una existencia de soledad intolerable. La mentirosa tiene miedo. Pero todas tenemos miedo sin él nos nos volvemos maníacas y maniáticas y autodestructivas. ¿Qué es este miedo especial que se apodera de la mentirosa? ¿Tiene miedo de que sus propias verdades no sean suficientemente válidas? Tiene miedo, no tanto de los guardianes de la prisión o de sus jefes, sino de algo innombrable dentro de ella, la mentirosa teme el vacío, el vacío no es algo creado por el patriarcado o por el racismo o por el capitalismo. Tampoco se irá con ellos, es parte de cada mujer. El núcleo oscuro lo nombró Virginia Wolf al escribir sobre su madre. El núcleo oscuro va más allá de la personalidad, más allá de quien nos ama o nos odia. Surgimos del vacío de la oscuridad del hueco es parte del ciclo divulgado por las viejas religiones paganas que el materialismo niega después de la muerte, el renacimiento después de la nada, algo, el vacío es lo creador. La matriz no es únicamente lo ahuecado, y la anarquía, y sin embargo, en las mujeres se ha identificado con el desamor, con la infecdad y la esterilidad. Se nos ha obligado a llenar nuestro vacío de hijos. Se supone que no debemos bajar a la oscuridad de ese núcleo. Sin embargo, si nos arriesgamos, lo que nace de esa nada es el comienzo de nuestra verdad, la mentirosa en medio de su terror, quiere llenar el vacío con cualquier cosa. Sus mentiras son una negación de su miedo, una manera de mantener el control. ¿Por qué nos sentimos terriblemente despreciadas cuando nos damos cuenta de que nos han mentido en una relación? Tomamos como verdadero mucho del universal, me dices en 1950 yo vivía en el lado norte de Bacon, Bacon Street, en Summerville me dices ella y yo fuimos amantes, pero desde hace meses solo somos buenas amigas, me dices afuera hace una temperatura de 30° y el Sol está brillando porque te amo, porque no existe la menor duda de una mentira entre nosotras tomo estos hechos universales como verdaderos tu dirección de hace 25 años. Tu relación con alguien que conozco sólo de vista y la temperatura de esta mañana lanzo zarcillos inconscientes de confianza como delgados y los Verdes sobre declaraciones. Como estas declaraciones hechas con tanta seguridad que no tienen el menor tono de asombro o duda las integro al mosaico de mi mundo, permito que mi mundo cambie minuto a minuto de forma significativa con base en las cosas que me dices, con base en la confianza que te tengo, también tengo la confianza en que me dices cosas que son importantes, cosas que yo debo saber, que no me escondes hechos para evitarme o evitar un dolor o. Evitarte un dolor. O al menos que dirás, hay cosas que no te están, no te estoy diciendo cuando descubrimos que ya no podemos confiar en alguien a quien le teníamos confianza, nos vemos forzadas a reexaminar el universo, a cuestionar en su totalidad el concepto o el instinto de la confianza durante algún tiempo somos arrojadas a un desierto, proyectadas al borde acribilladas en la oscuridad por sábanas de fuego. Barridas por una cortina de lluvia en un mundo que existía antes de las relaciones familiares o de poner nombres o de la ternura, somos conducidas hacia lo lo hacia lo informe. La mentirosa puede resistir la confrontación y negar que mintió o puede utilizar otro lenguaje, olvido, privacidad o protección a 1/3 persona o puede declararse valientemente cobarde. Esto le permite seguir mintiendo, ya que eso es lo que hacen las cobardes. No dice yo tenía miedo, ya que esto le permitiría tener otros modos de manejar su miedo. Se abriría la posibilidad de enfrentar lo que se teme en la actualidad. Ella puede decir, yo no quería causar dolor cuando lo que en verdad ella no quería era tener que confrontarse con el dolor de la otra. La mentira es un atajo hacia la personalidad de la otra. ¿La confianza y el respeto, no? Son algo que surge espontáneamente. Tienen que ser creados entre 2 personas. Esto también es cierto para situaciones políticas, la calidad y la profundidad de la política que evoluciona a partir de un grupo dependen en gran parte de lo que éste entienda. Por respeto mucho de lo que estrechamente se denomina como política, parece descansar sobre la certeza ancestral de un análisis que, una vez dado, no necesita ser reexaminado aún a costa de la honestidad. Tal es el callejón sin salida del marxismo para las mujeres de nuestro tiempo. Expresar severamente comporta un alto grado de complejidad, pero se trata de un movimiento en evolución. Las mujeres solo estamos empezando a descubrir nuestras propias verdades, muchas de nosotras estaríamos agradecidas si pudiésemos tomar un descanso en esta lucha, estaríamos contentas con volver al lado de los trastes viejos que dolorosamente hemos desenterrado y quedarnos satisfechas con ellos. A Menudo siento esto como un agotamiento en mi propio cuerpo. La política que vale la pena tener las relaciones que vale la pena tener exigen que escarbemos aún más profundo las posibilidades que pueden darse entre 2 personas o entre un grupo de personas son una especie de alquimia, son lo más interesante que existe en la vida. La mentirosa es alguien que continúa perdiendo de vista estas posibilidades cuando las relaciones están determinadas por la manipulación o por la necesidad de control. Puede contener, pueden contener cierto tipo de drama. Pendencioso y melancólico, pero cecan de ser interesantes, se vuelven repetitivas y el encuentro de las posibilidades humanas deja de resonar a través de ellas. Cuando alguien me dice un pedazo de verdad que se me había ocultado antes y que yo precisaba para ver mi vida, más claramente puede que me traiga un dolor agudo, pero puede también inundarme con una brisa marina fría que me lave y me alivie. A veces tales verdades nos llegan accidentalmente OA través de personas extrañas. No es que para tener una relación respetuosa contigo debe entender todo o decirte todo a la vez y que puedas saber de antemano todo lo que yo necesite decirte. Significa que la mayor parte del tiempo estoy impaciente, añorando la posibilidad de decírtelo, que estas posibilidades pueden asustarme, pero no destruirme, que me siento lo suficientemente fuerte para escuchar tus palabras de tanteo y vehemencia que las 2 sabemos que estamos intentando todo el tiempo extender las posibilidades de confianza entre nosotras, las posibilidades de una vida entre nosotras. Ese es algunas notas sobre el mentir de Adrian, Richard y bueno, ayer. Hay que leerlo o escucharlo varias veces, yo les digo que lo he escuchado como 6 veces le he, lo he leído como 6 veces y es que me puedo detener en cada párrafo. A mí me parece hipnótico, o sea. Creo que hay un nivel de intimidad en el texto maravilloso, o sea, definitivamente yo siento que me está hablando a mí. O sea, digo, sí, eso me ha pasado, eso me ha pasado. Sí, Claro, entiendo perfecto la mentira se hace con palabras y también con silencios. ¿Y cómo es esto? ¿No? Desde niñas, por ejemplo, cómo aprendíamos cosas y luego nos preguntan, y alguien te dijo que así eran las cosas y tú dices no, nadie te lo dijo, pero sí lo actuaron, o sea, a lo mejor mamá no te dijo. ¿Las relaciones con los hombres son complicadas, pero mamá mientras lavaba los platos, decía Pinches hombres, o sea o la o tu papá se iba y la veías llorando entonces con palabras y con silencios y con acciones, no? Eso, eso es súper súper profundo y luego cuando dice. La confianza entre nosotras, la verdad entre nosotras, eso es un súper reto porque tenemos también bien interiorizada la ley del agrado, no sólo hacia ellos, entre nosotras también. ¿O sea, qué te puedo decir que no te puedo decir cómo me manejo, qué te escondo, qué si te digo, cómo te lo digo igual y te digo la mitad, pero la otra mitad espero que tú la entiendas, pero o sea, hacemos estos juegos todo el tiempo, no? Y también, como dice Adri Rich. Conlleva un nivel de intimidad profunda, las posibilidades de una vida entre nosotras y de otro estándar fuera de la mentira masculina a la que hemos estado acostumbradas. Entonces. Esa ese riesgo hay que tomarlo, no a ver, dicen mis amigas queridas de Luna. Tejer profundo y eso es verdad. O sea, hay que tejer profundo, porque pues. Si no, como es que si no, como estamos, ya no solo es. Romper la enemistad histórica, no llevarnos mal en el sentido de no agredirnos, no violentarnos, no humillarnos, no rechazarnos no abandonarnos. ¿Si sé que la otra está viviendo algo difícil, bueno, por qué lo vives sola? ¿Por qué no le llamo? ¿Por qué no le digo, amiga, aquí estoy si yo estoy viviendo algo difícil, por qué no abrirlo con alguien de confianza? ¿No? Pero no solo no solo es lo que no hay que hacer, sino ahora es tejer, pero no superficial, no irnos al café. ¿Y tú cómo estás? Y ah, los niños, las niñas. ¿Ay, sí, estoy cansada y tú estás YY más allá, más allá, no más allá, cómo cómo, cómo te sientes, cómo lo estás viviendo, qué te hace sentir esto, qué necesitas, cómo puedo ayudarte? O sea, hay preguntas no que sacan muchas respuestas. Y que ayudan a la otra y a nosotras mismas a ir profundo. Y luego tiene esto de los axiomas que a mí me vuela la cabeza. Las mujeres siempre se han mentido unas a otras, las mujeres siempre se han susurrado la verdad unas a otras. Ambos axiomas son ciertos, y es que es verdad. Nos hemos mentido, Claro, a ver, nos mentimos todo el tiempo, no me van a dejar mentir. O sea, ahora sí que no me van a dejar mentir, que nos mentimos todo el tiempo. O sea, nos mentimos en cosas, nos nos medimos, nos sabemos a ver si le puedo decir o no. ¿Yo pienso esto de TI, pero para qué te digo? ¿Yo pienso algo de tu relación, pero para qué te digo? ¿Yo pienso, o sea, ahí estamos, no? Y Claro, también, bueno, tenemos ciertos cuidados ciertos, pero otra realidad es que nos hemos susurrado la verdad unas a otras, porque también hay muchas formas de hablar, tanto de esconder cosas como de decir cosas. Entonces hay un una profundidad en el diálogo no, que a veces te lo digo, a veces no te lo digo, pero sí te lo muestro. ¿Y ahí vamos, ahí vamos tejiendo también la incomodidad de sostener pláticas difíciles, no? ¿Yo sé que la estás pasando mal y te quiero preguntar, cómo la estás pasando? O sea, yo sé que la otra vez tuvimos una diferencia y quiero saber cómo te sientes con eso. Yo te quiero decir que pues básicamente. La cagué contigo el otro día, o sea, hay que abrir no tantas cosas y. A veces pedir perdón, no, a veces pedir perdón entre amigas también. Eso es bien importante porque luego es no es que ella me hizo, ella me hizo nada o sí, pero pues las reparación es parte del vínculo seguro. Yo tengo una amiga muy querida que la adoro y les voy a contar cómo nos conocimos porque es una cosa muy, muy chistosa. Yo era en la primaria, íbamos en yo creo que cuarto de primaria teníamos como 8 años 89 y no sé por ahí éramos chiquitinas, ha de haber sido tercero de primaria. Y yo era la clásica niña que se sentaba hasta al frente con mi, con todos mis colores perfectamente sacada la punta, ya saben, este con el borrador nuevo, los lápices, los cuadernos, porque me encantaba. Me encantaba la onda creativa de la escuela, en el sentido de mis cuadernos, de dibujar, de que todo se viera muy bonito y había una niña en mi salón que se llamaba Tania, luego le voy a mandar este episodio de mi amiga y Tania era hija. De la mañana. Los chamacos, los niños le tenían respeto, pues porque era brava, era muy traviesa, era muy era muy avivada, era muy este muy despierta y era pues así, inquieta, inquieta, o sea, inquieta, y entonces, pues ella y yo éramos como el agua y el aceite no, entonces yo me acuerdo que pasaba YO sea nuestro salón, era así como como auditorio, no como una silla, como una sala de cine de arriba hacia abajo y abajo está el boteo azul. Entonces ya pasaba. Tiraba la basura y regresaba y me aventaba el el el estuche. Hija, no, no, no, no, cómo me caía mal, o sea. Hasta que un día que no habrán sido muchas veces, Eh, yo creo, le voy a preguntar luego a mi amiga Tania, la voy a invitar para que cuente su historia, su versión, pero yo no creo que hayan sido muchas veces, pero en una que me agarró de malas me aventó el estuche y se cayeron todos mis colores, entonces yo me volteo, imagínense de 8 años y le agarro el pelo y la jalo el pelo, pero con todas mis fuerzas porque. Pues me ha hecho enojar. Y entonces abro la mano, hijo, yo me acuerdo que traía este pelo de ella en mi mano, o sea, la había arrancado algunos de no y entonces ella pues se me quedaba viendo así como qué onda. O sea, yo creo que yo creo que en ella se esperaba eso de mí, ni yo me esperaba eso de mí entonces. ¿Nomás se me queda viendo y se va, ni ni llorón ni pestañón y se fue así muy digna, no? Y yo pues me quedé. Me sentí muy mal, pero pues me volteé, ya no dije nada. Y no me acuerdo qué pasó, que total que nos este nos dicen por por azares de la vida que teníamos ella y yo, yo creo que yo ahí me va a ayudar mi amiga, luego le voy a preguntar, yo creo que ahí alguien alguna a mí se habrá dado cuenta, porque digamos que nos castigaron, pues entonces el castigo era que ella y yo juntas íbamos a tener, imagínense nomás que llevar el área de. La televisión que teníamos en la escuela porque íbamos en la salle. Éramos de de Rezarle el padre nuestro todas las mañanas, imagínese nuevas porque las Halle, pues una escuela católica digo muy ligeramente católica, no es que nos tuvieran con monjas ni nada, pero estaba el encuadre católico y entonces nos dicen, a ver, todas las mañanas tenemos el programa de televisión, no que se pasaba en cada salón donde nos daban los rezos del día YY los cumpleaños del día y no sé qué dicen. Bueno, ustedes pues van a trabajar juntos, van a hacer un proyecto. Y nosotras dijimos, Bueno, pues vamos a hacer la receta del día. ¿Órale, pues pues se van a llevar la sección juntas, no? En esta lógica de para que no se vuelvan a agarrar del chongo, ahora se van a hacer amigas a ver cómo chingados le hacen, pues total, yo me acuerdo que acabamos en mi casa planeando la receta que nos acordamos muy bien porque siempre nos atacamos de risa, que fuimos a hacer hot cakes o waffles con doritos. Entonces para nosotros era. Nosotros era bueno, estábamos haciendo la chef, eramos las chefs en ese momento, no, y este estábamos y cuando hicimos todo esto lo que sucede es que nos hicimos tan amigas. O sea, no, no, no, no. Bueno, nos volvimos hermanas, o sea, nos hermanamos no a un nivel profundo. Y así así empezó nuestra amistad y ojalá no le pelo y siempre nos reímos de eso. El día de hoy, mi amiga Tania, a la que amo y adoro, pues vive en Panamá, tiene un trabajo donde le va muy bien, ha crecido mucho, yo lo admiro profundamente y siempre se lo digo. Ella habla perfectamente francés. Francés, inglés, español trabaja con en muchos países haciendo como logística. Creo que tiene 11 países a su cargo en esta cuestión de logística, o sea. Ella ha tenido un crecimiento muy bonito, pero nunca nos olvidamos que hemos tenido momentos de la vida muy duros, muy, muy duros. Donde yo la he acompañado y ella me ha acompañado, o sea, yo la he acompañado en procesos que ella ha vivido, pues complejísimos muy duros. Y ella me acompañó a mí en otros momentos, no este. ¿Estoy segura que no tan duros, no tan difíciles, pero pues sí también con su complejidad, no? Pero hemos estado ahí mano a mano, hablándonos la verdad siempre. Diciéndonos lo que sí y lo que no, y muchas veces pidiéndonos perdón. Muchas veces yo le he dicho perdón, amiga, o sea, la la cagué, te lastimé, te di discúlpame y ella a mí no. O sea, yo no quería lastimarte. Te pido perdón y así. Y hacemos 111 tejido ahí bien profundo. Yo siempre le he dicho a Tania que es mi hermana y ella me lo dice a mí y sí, de verdad es impresionante. Yo recuerdo el día que se murió mi abuelo paterno. Pues yo estaba muy, muy sacada de onda, fue un hombre maravilloso, la verdad. Mi abuelo fue un hombre de esos hombres que luego decimos no, sí hay hombres buenos. Yo creo que mi abuelo fue uno de ellos. Muy progresista, o sea, sus se murió. Creo que a los 94 años. Muy progresista, o sea. Se desea libre pensador, no era religioso ni nada. Yo creo que ya desde ahí traía un encuadre muy bueno, pero cuando mi abuelo muere, yo le cuento a mi amiga Tania le digo, voy a ir AA su velorio aquí en el periférico, aquí cerca de mi casa, nada más dije eso y me acuerdo que en el velorio ella llegó, ella llegó y le dije cómo llegaste, nunca te dije dónde era. Y me dijo, Pues lo investigué, me dijo porque voy a estar, voy a estar en los momentos difíciles. Y bueno, ya mira, ya me agarré el Kleenex porque ya voy a llorar. Ay, pero híjole, es que si yo les contara, no, no, no nos hemos acompañado en unas. ¿En unas cosas muy, muy complejas, muy bonitas, muy chistosas, muy divertidas de todo, de todo, hemos hemos compartido vida, hemos compartido vida y en esta vida hemos aprendido a decirnos la verdad YY hemos hemos logrado, no? Tejer profundo en cosas que también son bien difíciles, porque también pedirle perdón a mi a una amiga, pedirle disculpas a una amiga, pues no es fácil. O sea, tienes que bajar tu tu rango, no tu ego, tu no sé, tu tus defensas, todo tu tu rasgo narcisista de que no tú estás bien y solo la otra está mal. Y así, o sea, pues meternos no y decirnos la verdad. La verdad en muchas cosas, la verdad en en ese novio que tienes no, no me cae, te va a lastimar, te va a joder o. O en ya me hablaste para que vaya por ti y por tus cosas, porque ya dejaste al novio, pues ahí estamos. ¿O sea, yo creo que ustedes se van a identificar, no habrá, tendrán alguna amiga, alguna compañera con la que digan, pues con ella ha ido profundo la cosa, seguramente lo la tenemos todas, no? Y es bien bonito porque va más allá de la pareja, no en esta misma heterosexualidad que habla Adrien la heterosexualidad como institución, también ha ahogado en silencio los sentimientos eróticos entre mujeres, sí, pero también los sentimientos de de verdad, los sentimientos de amor, los sentimientos de cariño, los sentimientos de admiración. Yo le he aprendido al feminismo a reconocer a otras mujeres, pero en momento presente, o sea, decirle a mis amigas cómo te admiro. ¿Qué bárbara eres una chingona para lo que haces, estás cañón, eres brillante, eres muy inteligente, no? ¿Todo decirnos, porque cuánto no nos hemos dicho no, cuánto no nos hemos dicho también en este sentido de de no, para qué le digo? ¿Por qué le digo no? ¿Cómo le voy a decir verdad? O sea, y estamos huérfanas de saber, de mirarnos entre las otras, entre nosotras, porque esperamos mucho esa mirada masculina. ¿Que él me diga que me veo bien, que él me diga que puedo que él me diga que soy capaz que él me diga que soy muy inteligente, que él me diga que que ellos nos digan que nos diga el jefe que nos diga el maestro, que nos diga el asesor de tesis, que nos diga el papá, pero y nuestras amigas y nosotras mismas? Luego no nos decimos y es bien importante también reconocernos, no en ambos sentidos en. En en en lo positivo y en lo negativo. Luego habla de esta, Ay esta esta descripción que ya sé que bruto, o sea, dice. Le dice, no, tú me dices en 1950, yo viví en el lado norte de Bacon Street, tú me dices ella y yo fuimos amantes, pero ahora sólo somos buenas amigas, tú me dices afuera hace una temperatura de 30° y el Sol está brillando. Te creo porque te amo, lo tomo. Esos hechos universales son verdaderos. Y esto es cierto, y esto también lo dice Rosario Castellanos, no en un poema, si no me equivoco, algo así como si tú me dices que me amas, para mí es verdad. ¿O sea, y digo yo como heterosexual, bueno, es que a mí me o sea, a las que somos heterosexuales, a poco no nos tragamos la píldora de que lo que él decía era verdad, no? ¿De lo esto es lo que dice Simone de Beauvoir, alteridad absoluta, si él lo dice y lo reconoce, tal vez es verdad, pero incluso sobre mí, o sea, no, no que afuera hace frío o calor, que también, sino hacia mí, es que tú eres tonta, y entonces qué hacemos en esa alteridad, lo asumimos como verdadero, no? O sea, hay que cuestionar también eso, no, pero bueno, habla de esa codependencia que se crea, no en el que. ¿En el que bueno, yo lo yo lo aterrizo en la heterosexual porque ella también habla de este dispositivo, no? Heterosexualidad obligatoria como te creo todo, pero entre las amigas, entre las mujeres, también, esa verdad que ahora hay posibilidades y también dice, qué bonito cuando una mujer dice la verdad, abre la posibilidad de verdad para todas las demás. Eso es muy cierto, yo me acuerdo hace poco tengo otra amiga muy linda, querida, que la quiero mucho, que me ha enseñado mucho sobre esto de de abrir la verdad, pero ahí entre todas, no. O sea, mientras todas estamos en la comida y jajaja, jiji, no, no, no pasó nada, ella es la que hace, sí pasó. ¿Sí pasó y yo me sentí así, y ustedes cómo se sintieron? ¿Y Claro, a veces no, a veces a veces no es que no quiera así profundo es que no sabes qué hacer con esa profundidad, no? O sea, a veces dices. Ahí. ¿Y qué qué digo yo? ¿Qué hago con esta verdad? ¿Qué hacemos todas? Cómo sostenemos esa verdad, que eso es lo que pasa en los círculos de mujeres y en los grupos de autoconciencia feminista se abren verdades que hay que sostener todas en el círculo de mujeres literales. Es un poco la instrucción dada. Vamos a sostener el proceso. ¿Entonces una dice, saben qué? Ayer me enteré que mi esposo me es infiel, saben qué tuve un aborto hace una hace un mes. ¿Y me siento mal, saben qué? No he comido hace 2 días. ¿Saben qué no tengo dinero para la colegiatura de mis niños? O sea, y qué cabrón, no, porque al final es cierto. O sea, ya se abrió. ¿Y qué hacemos? Ay, ja, ja, ja. Bueno, a ver, no. O sea, es sostener, ahí está. Estamos viendo de frente la verdad y hay que sostenerla y las y el sostener la verdad no es nada más. Aquí estamos contigo, este bueno va a pasar, no, no, no. O sea es, pues llora, te sostenemos, te abrazamos, te acuerpamos, dale cómo nos reunimos a ver qué onda podemos poner dinero, podemos apoyar qué hacemos con para la colegiatura, te podemos apoyar de una manera. ¿Quieres que hoy yo te cuide a tus niños para que descanses? ¿Quieres? ¿O sea, qué hacemos con la verdad de la otra? Y es que ese es un nivel bien profundo. Si a veces no podemos con nuestras propias verdades. Si a veces vivimos la verdad en soledad, no porque ni yo misma sé cómo darle forma y palabras, o sea, yo misma, no sé cómo decirlo. O sea, eso es cierto, ahora me fui a desayunar con las mamás de de con mis amigas, que son las mamás de los compañeritos de mi niño en el Kinder. Y me tocó platicar con una de ellas que me cae muy bien, pero de verdad no saben qué sintonía hubo. O sea, dije, qué padre que vine a desayunar, qué bueno que hablé con ella. O sea, qué bueno que me senté ahí porque hablamos como de verdad. De esta verdad donde me dice. ¿Yo todavía le doy biberón a mi niño y no lo deja y todo el mundo me dice, cuándo deja el biberón y me dijo, y Sabes Qué, Andy, estoy harta, dijo, porque no se lo voy a no se lo puedo quitar, sino no se duerme, pero por qué me presionan tanto con eso? Me dijo, estoy harta. ¿Y yo pensaba, y si yo dijera que todavía le doy lactancia, no? Y. ¿Entonces, bueno, sí, al final hablamos de las verdades y de bueno, por qué? ¿Cómo es posible que la como dijo la pediatra Odontopediatra, es la que viene y te presiona todo el tiempo con que se le van a deformar los dientes? ¿Por qué no hace otras preguntas, por qué no acepta tu contexto? ¿Por qué no te pregunta cómo te sientes tú o por qué no? ¿Simplemente respeta tu decisión, o sea, por qué hay un sistema entero que presiona tanto a las mujeres que son mamás? Y cuándo va a dejar el pañal y cuándo va a caminar y cuándo va a gatear y cuándo va a dormir en su cuarto y cuándo y cuándo y cuándo y cuándo y cuándo tú vas a ser la buena mamá que tiene que cumplir todas esas cosas y a veces nos. ¿Nos callamos, no porque dices no, no voy a contar esto, aunque me está, aunque me esté perturbando todos los días, pero para qué lo voy a contar si no sé si se si puede ser sostenida mi verdad en un lugar seguro y con el amor y la contención que yo requiero? Porque eso es muy cañón también elegir a quién se lo contamos, no yo me acuerdo cuando yo tuve un aborto bueno, un embarazo ectópico hace 10 años. La primera vez que lo hablé la primera vez que lo hablé habían pasado. Yo creo que ha pasado como 8 o 10 meses, me fui a tomar un café con una amiga que. Y le di y decidí abrirlo y yo pensaba que estaba en un lugar seguro y ella me dijo, después de todo lo que le conté, me dijo, Bueno, amiga, ya va a pasar. ¿Ya ya pasará, ya tendrás otro y si yo toman su café? Y yo dije. Qué vulnerable me siento ahora porque te conté algo muy profundo y tú no escuchaste nada. Y definitivamente esa amistad, pues se acabó. Porque es muy difícil mirar también cuando tú sueltas una verdad y no solo no eres sostenida. Porque a lo mejor no eres sostenida, pero eres escuchada respetuosamente, eres observada en lo que estás diciendo. O te dice, no sé qué decirte, pero aquí estoy para ti. No, pero el ya pasará, sigo tomando mi café. Cuando tú has soltado una verdad que te duele profundamente. También hay que hay que saber dónde es Tierra fértil y dónde hay Tierra quemada. Después lo hablé en otros lugares, en muchos lugares, y me di cuenta que la mayor parte de la gente. ¿Te escucha, te escucha, te escucha y sintoniza lo que estás diciendo, no quién quiere escuchar? ¿Claro quién quiere escuchar? Porque Claro, yo esto se lo conté a amigos y amigas, a familiares, a mi partera, a mi, a mi esposa, a mi mamá, a mis amigas, a mis compañeras. Y hubo mucha gente que escuchó y hubo mucha gente que sintonizó. La sintonía es clave en el proceso de seguridad. Pero uy, es que esto de las mentiras y las verdades es todo, todo, todo, todo un tema muy complejo, muy profundo. Este texto de Adrienne Rich. Dice las 2 sabemos que estamos intentando todo el tiempo extender las posibilidades de confianza entre nosotras, las posibilidades de una vida entre nosotras. Así cierra. El vínculo seguro no se da porque tú hagas tu tu aciertes el 100% de las veces el vínculo seguro no se da porque yo atiné a lo que mi amiga Tania o mi amiga Ana o mi amiga Eli o mi amiga tal alín o monse ocario ta ta, o sea, tantas amigas que quiero con todo mi corazón no se da porque yo atine a sus necesidades todo el tiempo. Me explico, se da porque yo lo intento todo el tiempo, o sea, el vínculo seguro. Está comprobado que no es hay andime atino, justo lo me dijo lo que yo quería escuchar me dijo lo que yo necesitaba oír hizo lo que yo necesitaba en ese momento no se da porque lo intento, se da porque lo intentamos y los intentos son lo que cuentan para un vínculo seguro. Por lo tanto, para la confianza entre nosotras, entonces es oye, amiga, pienso que ayer no te sintonicé. ¿Quieres que volvamos a platicar sobre eso? ¿Quieres hablarlo más? Voy a intentar ser más receptiva. Oye amiga, te quiero pedir una disculpa, te quiero pedir perdón. Creo que no, no estuve para TI en un momento importante. Oye, amiga, me interesa mucho saber cómo te sientes con esto que pasó mi. Amiga, vine a Verte, oye, amiga, fue tu cumpleaños hace una semana, la neta estaba atareadísima con el trabajo, pero te mandé unas flores. ¿Oye, amiga, me recuerdas, hizo que me habías contado una vez de tu infancia? Es muy importante para mí YYY. Me gustaría que me lo volveras a contar. Oye, amiga, sé que sé que estás muy ocupada, pero me gustaría que nos echemos un café. A lo mejor no podemos comer, pero un café. ¿Son los intentos, no? Y esto, por ejemplo, es el experimento del de del vínculo, la teoría de apego, no. Pues al final los los chiquitines, los bebés, las bebés. No es que van a desarrollar un vínculo seguro con nosotras como mamás, porque le atinemos a todo, sino porque tú dices porque está llorando, tal vez tiene hambre. Ah, no, no era hambre. Tal vez tiene frío, no, no tiene frío, tal vez quiere que lo abrace o que la abrace. Ah, mira, ya se calmó. ¿Entonces qué aprendemos cuando somos pequeñitos o pequeñitas? Pues que haya alguien intentando por nosotras intentándolo, por para y por. Nosotros y por nosotras, entonces eso crea confianza el. Confianza, Claro que es un tema vital, es un tema vital. Yo creo que para construir Tierra fértil y para continuar realmente la lucha y los caminos en el feminismo y en general la vida, necesitamos confiar, necesitamos. Crear confianza entre nosotras, eso, eso es muy cierto. Espero que les haya gustado mucho este episodio. Ya les conté un montón de cosas. Y qué bueno. Y pues ustedes cuéntenme también lo que quieran escriban ahí en el en, en Spotify o en mi Facebook o Mándenme un WhatsApp o lo que ustedes quieran. Les mando un abrazo con mucho cariño, que tengan muy bonito día y nos escuchamos en el siguiente episodio de café violeta.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El texto de Adrienne Rich explora la mentira como un fenómeno complejo, vinculado al honor masculino, la opresión patriarcal y la supervivencia femenina.
  2. Las mujeres han sido forzadas a mentir (con palabras, silencios y cuerpos) para adaptarse a expectativas sociales, mientras que los hombres mienten sobre hechos desde el poder.
  3. La mentira en relaciones personales nace del miedo a perder el control y la vulnerabilidad, generando soledad y amnesia.
  4. La verdad es un proceso complejo que requiere honestidad y vulnerabilidad, clave para relaciones auténticas entre mujeres.
  5. Rich denuncia cómo la heterosexualidad obligatoria y el patriarcado han silenciado la verdad de las lesbianas y las mujeres en general.
  6. Aboga por el fin de las mentiras entre mujeres para construir un honor femenino basado en la integridad y la confianza mutua.

Summary:

El texto de Adrienne Rich analiza la mentira desde una perspectiva feminista, vinculándola con el honor masculino (basado en el control y la violencia) y el femenino (asociado a la castidad y la sumisión). Las mujeres han aprendido a mentir para sobrevivir en un sistema patriarcal, usando palabras, silencios y sus propios cuerpos (maquillaje, depilación, fingir orgasmos) para cumplir expectativas ajenas. La mentira en relaciones personales surge del miedo a la vulnerabilidad y al control, llevando a la soledad y a la amnesia emocional.

Rich destaca que la verdad no es algo simple, sino un proceso complejo que requiere honestidad y riesgo, especialmente entre mujeres, quienes han sido divididas y forzadas a mentirse. Denuncia cómo la heterosexualidad obligatoria ha silenciado a las lesbianas, obligándolas a ocultarse. La autora propone que la sinceridad entre mujeres es un acto revolucionario que permite construir un honor femenino auténtico, basado en la integridad y la confianza, en lugar de la manipulación.

Finalmente, invita a las mujeres a "tejer profundo", es decir, a arriesgarse a la verdad para crear relaciones más auténticas y liberadoras, superando las mentiras impuestas por el patriarcado.

FAQs

Se refiere a socavar el sentido de realidad de otra mujer, invalidando sus experiencias e instintos. Es una forma de manipulación que Rich considera especialmente peligrosa entre mujeres porque replica la opresión patriarcal.

Rich dice que las mujeres mienten a hombres con poder (jefes, policía) para sobrevivir, pero advierte que no deben llevar esa mentira a relaciones con personas sin poder, como otras mujeres o amantes, porque allí la mentira se vuelve una arma de control.

La amnesia es el silencio inconsciente que resulta de mentir habitualmente; al negar la verdad, la mentirosa pierde contacto con su inconsciente, que 'quiere la verdad'. Es como tomar pastillas para dormir que impiden soñar.

Rich describe el vacío como una parte innombrable de cada mujer, más allá de la personalidad, que la mentirosa teme y busca llenar con mentiras para mantener control. Sin embargo, si se arriesga a explorarlo, puede nacer el comienzo de su verdad.

Critica que la política a menudo descansa en análisis estáticos que no se reexaminan, como el marxismo, sacrificando la honestidad. La calidad de la política depende del respeto y la sinceridad dentro del grupo.

Menciona teñirse o decolorarse el pelo, depilarse las cejas y axilas, usar rellenos, caminar con pasos cortos, esmaltarse uñas y usar ropa que realce el desamparo. También incluye fingir orgasmos o felicidad doméstica.

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