
La conversación entre Flor, Manu y la especialista Susana Rocha explora la importancia del vínculo entre abuelos y nietos, conocido como "abuelidad". Este concepto describe la relación y función del abuelo con el nieto, con efectos psicológicos y sociales positivos. En la sociedad actual, donde los padres trabajan mucho, los abuelos asumen un rol crucial en la crianza, ofreciendo un espacio de afecto y complicidad, lejos de la tensión autoritaria. Los beneficios incluyen la transmisión de conocimientos generacionales, que ayuda a los niños a construir su identidad, y el apoyo emocional y práctico para las familias. Los abuelos también fomentan capacidades cognitivas como la imaginación, memoria y comunicación a través de actividades como leer cuentos, usar títeres, ver fotos familiares, cocinar recetas tradicionales o hacer paseos. Para diferentes edades, se sugieren tareas concretas: con niños pequeños, libros y títeres; con mayores, adivinanzas o visitas a bibliotecas; con adolescentes, interés en sus estudios o juegos actuales. La tecnología facilita la conexión a distancia. En resumen, la abuelidad es un vínculo enriquecedor que, cuando se cultiva, brinda estabilidad y amor, como expresó Víctor Hugo: "tomaré de la mano a los dos pequeños niños, no tengo otra cosa que hacer aquí más que amar".