Marisa Flores, fotógrafa leonesa nacida en 1948, relata su trayectoria desde una infancia marcada por el cine hasta convertirse en una figura clave del fotoperiodismo español. Influenciada por su abuela, desarrolló un amor por la imagen que la llevó a buscar siempre "ir un poco más allá" de lo oficial. Tras mudarse a Madrid, empezó como aficionada hasta que, animada por amigos profesionales, colaboró con medios como *Informaciones* y cubrió eventos históricos como el atentado a Carrero Blanco en 1973. En 1976 se incorporó a *El País*, donde trabajó hasta 2012 como fotógrafa, redactora jefe y editora. Allí documentó la Transición, incluyendo la llegada de Pasionaria al Congreso y el golpe de Estado del 23-F, del que recuerda la frustración de no poder conservar sus negativos. Flores destaca la importancia de la paciencia y el trabajo en equipo, y defiende que la fotografía de prensa debe ser información autónoma, sin necesidad de texto. También menciona momentos de autocensura, como durante el 11-M, al considerar que algunas imágenes eran demasiado terribles para publicarse. Para ella, el lector merece la mejor imagen, sin importar el autor, y ve el futuro del fotoperiodismo más encorsetado que en el pasado.
Se há algo que yo creo que he intentado, una vez que se consigue y otras es imposible, pero siempre lo que he intentado es huir de la oficialidad. Mi crófonos, manos, sonrisas, intento ir un poquito más allá y conseguir imágenes que aporte mayor información al extorque al final. Cuando uno tiene mucha información, es estupendo porque luego, con toda esa información, cada uno puede valorar y sacar lo que más le interesa. La asociación de la prensa de Madrid presenta maestras del periodismo, testigos de nuestra historia. Marisa Flores nace el León en 1948. Mis primeros años, lo recuerdo que tengo, pues una familia normal, una familia feliz, y se la carrera no terminé los ocho años, si se está quinto, cinco de soffé y cinco de piano. Luego me vine a Madrid, como me vine ya estudiara Madrid, pues realmente lo pare ahí, que hoy día todavía más repiento, porque como hubieran cantado. La verdad es que mi abuela era una loca, cinefilas, o sea, le encantaba. Y yo creo que eso desde muy chiquita a mí me inculcó, ese amor por la imagen, ¿no? Y vamos, o sea, uno, dos veces a la semana era algo por mandamiento al cine, que no era normal en aquel momento que el cine fuera como una de las actividades en cualquier familia que fuera tan reiterativa, continuo a todas las zonas. Pero sí, sí, ella era. Y yo creo que desde pequeña, en mi ha sido eso, la imagen, el ir un poco más allá de la vida que te rodeaba, el tener esa imagen de otros mundos, otra forma de vivir, otros personajes. Vengo a Madrid y yo hice la carreta de turismo aquí en Madrid. Y, bueno, pues empecé a relacionarme, una vez que estaba aquí, empecé a relacionarme con un grupo de gente, amigos, gente muy dentro de un círculo, donde la imagen también era importante. Algunos eran profesionales y otros la fotografía, pues era como un hobby increíble, ¿no? Para ellos. Y empecé a tener esos contactos, pero yo ni. Hamos ni idea de edicarme ahí, son ni mucho menos, uno de los regalos que emicieron fue una máquina fotográfica. Entonces, empecé a fotos, pues las típicas fotos de viajes, de amigos, cuando llegué a que Madrid, pues se hizo el tédico, conocía amigos, pero yo seguía haciendo fotos a nivel personal, o sea fotos como hobby. Pero no hacían mucho lo típico a foto que vas a un viaje y te hace foto con tres amigos, y no. Yo buscaba imágenes soltas, que no tenía nada que ver con recuerdos para un álbum, sino salía la calle y a lo mejor vi algo que me llamaba la atención. Y, bueno, luego es verdad que mi pareja, fotógrafo, entonces le conozco. Y, bueno, ya me empiezo a interesar mucho más todo lo relacionado con su trabajo. Y no, hacia fotos y esas imágenes en un momento dado, tenia bastantes amigos dentro de la profesión y empezaron a verlas y empezaron a decir, "¿Y? ¿Tú por qué no haces algo? ¿Por qué no haces un reportaje, no publicado, pero algo que empezaron a animarme y yo, bueno, por que te estas cosas que empecé a interesar, empecé a interesarme, interesarme y en un momento dado hubieron varios. Bueno, no se puede llamar reportajes, sino varias secuencias, mías de cosas que había hecho y estando en Jesús de la Serra de Director de Informaciones y Juan Luis de Vreán de su director, pues llegaron a sus manos imágenes de mías. Y, oye, ¿por qué no colaboras en alguna cosa así que tapetezca? Simplemente, se in más, o sea, ni hacer nada fijón y nada de esto. Porque me dije, bueno, y empecé a recuerdo, yo creo que fue un reportaje sobre un estreno cinematográfico con Alfonso Sanchez, que era el crítico, un crítico, fantástico, maravilloso de informaciones de aquella época. Y, pues yo creo que empecé haciendo algo en un estreno, algo así, una cosa. Y bueno, y así surgió poco a poco alguna colaboración y los primeros años, porque prácticamente yo era ni siquiera era un colaborador fijo, freelance. Yo de vez en cuando hacía cosas, las llevaba. Y uno de las primeras cosas que yo hice importantes, desde mi punto de vista, fue con Mariantón Iglesias, el atentado a carrero. Un crácter en la calzada de unos 8 metros de diámetro por cuatro de fondo y graves daños en los edificios co-lindantes provocó el potente explosivo colocado por los terroristas que dieron muerte en Madrid al presidente del gobierno al mirante don Luis Carrero Blanco. El barbaro y criminal atentado se produjo en la calle de Claudio Coello, muy cerca del cruce con la de Maldonado. Cuando el presidente del gobierno, después de asistir a la Santa Misa en la Iglesia de los Padres Jesuitas, montó en su automóvil para iniciar la jornada de trabajo. Que claro, yo no fui hacer el atentado a carrero. Yo fui hacer un escape de gas, en la calle muy cerquita en Claudio Coello. No era a ir a. me dijeron "Mira a verte como Mariantonia, que creo que ha habido un escape de gas y ha habido un socabón impresionante y al llegar aquí nos encontramos con lo que había sido". La verdad he tenido la oportunidad, pues lo que a veces esta profesión, que a la que estás, yo estoy agradecidísima porque he podido estar en lugares que si no hubiera sido impensable, vivir momentos que luego se han convertido en momentos históricos para este país, ¿no? Al inicio te da de que la velo 70, Marisa Flores multiplica sus colaboraciones para revistas tan populares como teleprorama. Tuve uno tres años, si haciendo también foto fija entre la visión, por ejemplo, en aquel momento los estudió uno de teatro y yo estuve haciendo eso, me estuve haciendo entrevistas en un mundo de teatro, cine, televisión y foto fija. Yo iba normalmente a parte de lo que era prensa diaria, haciendo en televisión un trabajo que me ayudó muchísimo a tener paciencia, paciencia fundamental y realmente a la hora de trabajar, por ejemplo, en un plato, en un estudio uno, era Nora, si horas y horas y bueno aparte de estar allí fijándote en lo que hacías, también te ayudaba a controlar esa ansia de rapidez, que se suele tener cuando oires, no, no, te enseñó a estar esperando, que creo que es fundamental esperar a veces. Había una revista que me pidieron fotos, dos fotos, creo que publicé, en aquel momento en el time, pues fue a raíz de la muerte de carrero y pero bueno, colaboraciones muy, o sea, sin continuidad ninguna, en algunas revistas extranjeras y más que nada, lo que más hacía era, como te digo aquí, emprensa en informaciones, revistas que me pedían alguna colaboración, lo que pasa es que es cierto que en la época, antes de la muerte de Franco, quitando cuando ya empecé un poco la parte de más, hacer el día a día, más la política entre comillas que se podía hacer en aquel momento, realmente el contacto directo y tal con políticos, lo hacían cuatro fotografus acreditados, el resto, o sea, hacía otro tipo de reportajes mucho más social, entonces bueno, pues la censura que a nivel, un poco a nivel de calle a nivel, una sociedad machista me encontraba con ciertas situaciones machistas, donde no entraba por el hecho, es a mujer, si creen que no es políticamente correcto, es decir, fotógrafo, fotógrafo, pero me viene todavía el fotógrafo porque yo en aquel momento era fotógrafo como cualquier otro, entonces he siempre tenido esa relación de un compañero, un fotógrafo, representa un medio y he tenido muy buena, siempre muy buena relación, con ellos nunca me sentido ni que me han tratado diferente, es verdad que yo creo que he sido uno más a la hora de hacer información, tenía que dar la primera y buscarme sitio, y codear y lo hacía, nunca he sentido tratada como una fotógrafa, he sentido un compañero más, en ese sentido sí que es verdad, y en eso sí me he sentido apoyado y creo que eso es importante a la hora de trabajar, porque no es lo mismo apoyarte como profesional que en un momento de decir, bueno, pues que vaya otro, no quiero problemas,
Ahí sí que es verdad que los problemas que me han surgido son los típicos de cualquier profesión, que ya te digo cierta situación es machistas porque una sociedad mucho más machista y unas costumbres y unas maneras todavía que tardaron años en cambio, este país, de la noche a la mañana, no nos convertimos en el paraíso, ¿no? ¿Ubo que pasara un tiempo para conseguir ciertas cosas? El objetivo de Marisa Flores, este estiguo director de los grandes cambios políticos y sociales del país. Al año 76, que es cuando sale el país, joven Luis Zebrían se va de directora al país y sale el 4 de mayo, y yo me incorporo al país, me llaman el 1 de septiembre del 76 de ese mismo año, me llamaron, me llamó José Luis Martín Preto, se lo comentó a joven Luis, me llamaron y me fui con ellos, ya pues hasta el 2012, como fotógrafa redactor jefe editora y del 2012 al 2020, pues profesora del master del país y seguido colaborando. Yo hago cualquier cosa que está en la agenda de un periódico y la agenda de un periódico el día a día se hace de todo cultura, sucesos, de porte, vida social, todo. Lo que pasa es cierto que esos años la política era protagonista de todo, todo es política, pero bueno, la política en sí lo que llamamos política era el cambio, era empezar algo nuevo, era todo el mundo, estábamos aprendiendo políticos, periodistas, las sociedades en general, a vivir de una forma diferente. Y entonces, bueno, pues desde ese principio de todo, cuando se formó la comisión para la Constitución y tal, pues yo empecé a hacer, me dijeron, meter congreso y ahí empecé. Y las tres primeras legislaturas se opraticamente hice la vida del diputado, sin escáneo, pero la vida del diputado llegaba allí por la mañana, todo el mundo estábamos aprendiendo, no había una rigidez de control, de decir, los fotógrafos y no se mueven. Teníamos un cierto, intentábamos buscar dónde mejor se pudiera, ¿no? Y yo cuando vi que pasionaria como era una de las diputadas y mayoridades, tenía que bajar o ocupar la mesa de edad, antes de. Entonces yo vi esa imagen que bajaba y la acompañaba al verte y hasta la mesa de edad. Y me llamo tanto la atención, pero no, me llamaron de momento la atención, ellos dos, querían dos personajes amíticos en el momento. Pero por otro lado, ya no era solamente ellos dos como personajes, lo que más mi choca de esa imagen, después de verla durante tiempo, todos sus compañeros estaban elucinados, ¿cómo les miraban? O sea, ellos mismos se sorprendían de que aquello pudiera ocurrir de que dos señores que estaban en el exilio, que nadie pensaba que pudieran volver a este país, un año antes, estaban allí y formaban parte de este nuevo. de este nuevo política y todo lo que estaba ocurriendo. Ahí la sorpresa de los diputados me pareció que eran más relevante casi que ellos en esa imagen, me pareció que era una forma de expresar como estaba cambiando todo y que muchos dicen que es el comienzo, bueno, de una nueva andadura. Yo creo que es lo que tiene de documental también, este tipo de imágenes, ¿no? Yo creo que ya documentan un momento, una época y en esa época es verdad que el diálogo, que la relación, que la tolerancia, si estuvieron presentes. Yo creo que veníamos de donde veníamos y se devieron de dar cuenta que realmente en cada uno pensando lo que tuviera que pensar sus ideas o llegaban a puntos de acuerdo o el ir hacia adelante y va a ser complicado. Y creo que ahí tuvieron la suficiente, por parte de todos los suficientes generosidad, desde el cual todos los líderes, desde cualquiera de los grupos políticos, de eso, de poder sentarse y poder dialogar. Y creo que se fue uno de los secretos de que, bueno, aquí el momento de transición que hoy día muchos dicen que bueno, que no fue, creo que fue lo suficientemente importante como para llegar a estar donde llegamos hoy de la forma que hemos llegado, que no era fácil. La prueba es que en el 80 y un punto hubo un golpe de estado. ¡Ya te pago el punto! La verdad, pues esto fue 6 y 20 de la tarde, salieron las periodistas, salió la diputada, Napalyevook, Barzada, se llevaron a los líderes a una habitación, a la hora de suar, carrer y todo. Y como las 11 y 20 o 12 menos algo de la noche, nosotros estamos allí, claro, porque las fotografas estamos donde los diputados en una especie de tribuna que está pegada a los escaños del hemiciclo. Y claro, nosotros nos mirábamos y decíamos, llegó el representante que en aquel momento vino a hablar que no pasaba nada, que tranquilidad, que ya no se dirían lo que iba a pasar, que me iba a pasar. Ocurrió todo eso y llevábamos allí, tiempo yo incluso salí en un momento, adabamos, me acompañó un lugar de cibi, un jovencito que sería de los que me tienen en el autobús y fue allí. Entonces salí, me acompañó hasta el baño, volvi, conocí porque me dijo, ¿qué quedarse fuera? digo, no, no, yo dentro de mis compañeros. Y entonces en un momento dado, nosotros dijimos, vamos a preguntar a alguien, a ver si salimos y un compañero le dijo, "Hoy nosotros aquí, si es aquí ya", y entonces lo hablaron entre ellos y como a las 12 menos algo, nos permitieron salir. Al salir a la calle, nosotros nos habían hablado de que bueno que todo estaba controlado, que ya vendría la autoridad competente y tal decíamos. Salimos y veíamos allí que estaba todo policía, el ejército, y vamos entonces yo recuerdo tres compañeros porque estaba diario de 16, el Alcázar y el país, en la misma zona. Y los tres compañeros fotó lo que dijimos, vamos a coger un tashi o lo que podamos, a llegar, fuimos andando hacia el paseo del parado y vimos que no cambiamos movimiento de coches, dijimos, bueno, cogemos un tashi y nada, al diracia los periódicos, pues por favor si usted ve que está el ejército, alguien tal, usted se iba, pero si no nos va dejando ya, fuimos cada uno y bueno, pues llegar al periódico y contar un poco como habíamos estado dentro y tal, lo que habíamos visto, todo para poder que los compañeros que estaban haciendo, la información, por ejemplo, en país que sacó la edición a queña misma noche, pues yo lo relate todas esas horas que estuve dentro todo lo que pude, para que pudiera informar y con la pena de desodie, no poder tener una sola imagen de ese momento. Yo sí que he estado tiempo después de, ¿cuándo pasó? todo, había pasado ya 10 o 12 años, intenté, intenté dónde podrían haber llegado o dónde estarían los negativos, pues de todos los compañeros que estábamos ahí quitando, Manuel o Barrio Pedro y Manuel Irín, que tuvieron la valentía, el valor, las narices, todo lo que se puede decir, para sacarlo, el resto, que nos quitaron todos los. Y entonces, estuve durante un tiempo intentando saber porque hubiera sido muy interesante que ese trabajo de todos, en un momento todo se pudiera ver, porque éramos muchos y allí cada uno desde donde estaba y desde el momento vital que estaba viviendo, ¿cómo lo había visto? ¿Cómo lo fue posible? Nunca he podido saber si lo tiraron, si se lo llevó a alguien, si nunca. Y me hubiera parecido realmente un valor documental, fantástico, haber podido en aquel momento poder con los años saber visto el trabajo. Hay imágenes que yo digo, y estoy agradecidísima, a ellas, porque bueno, que ahora son estas imágenes, se han dado un nombre si puede ser dentro de la profesión, y estoy bien, encantada y feliz, pero es también cierto que son imágenes que te persiguen de por vida. Es que parece que no se ha hecho nada más que la foto de su área, la teta de Susana,
quiero decir, te persigue, te persigue, por un lan cantada, pero por otro, sí que siempre están ahí, siempre es como esa imagen que parece que es la única que forma parte. Pues esto fue unos premios del diario pueblo, que entregaba los premios de populares de pueblo, y estaba el presidente de gobierno, estaba el líder de la oposición, está a tol mundo, y el profesor tierno, porque aquí todavía no era alcalde, le tocaba entregar el premio sus anastradas, que era en aquel momento uno de los mitos eróticos, el destapet, y ella iba con un blu son, y al recoger el premio le pronto, aparece el pecho, y bueno, ella recogió el premio, tierno le dijo, por lo visto señorita, no se preocupa y decía, no, ninguna preocupación, algo así, hijo bueno, tapise por si te he enfriado, no se preocupaste, y siguieron la verdad con toda normalidad ellos, yo esa foto, la vi, yo esa foto dijo, yo la he hecho, yo lo estoy viendo, la he hecho, ahora hasta que llegue el periódico, ese sufrimiento en ese coche, hasta que llegue, por favor, yo sé lo que he hecho, habrá salido, tendrá foco, estará bien, claro, cuando vila imagen, cuando vía el negativo, es una, una de gría en el cuerpo, la que sentí, esta es una profesión cierto modo, muy individualista, en algunas cosas, estamos muy, pero por otro lado, un periódico no es un, a foto detrás de otra, un hombrecito detrás de otra, es un viaje, es un viaje que le das cada día el actor, donde tiene que haber una coordinación, donde tiene que haber, bueno pues distintas maneras de mirar, pero la vez que forme en un conjunto, es una, es una línea, es una, igual que el periódico a nivel de, de, de tutorial, de, de crónicas, de reportajes, es una forma de ver, lo que ocurre, no, de transmitir lo que ocurre, fotografía igual, entonces hacer ese ejercicio todos los días, ver cómo los compañeros trabajan, organizar cómo podemos enfocar los reportajes, bueno, todo eso creo que fue muy, muy, muy fantástica, fantástica con temas gordísimos que ocurrieron durante mi instancia como Red Doctor Hefe, que fue precisamente uno de ellos los atentados del 11. Que creo que es la única vez en mi vida, yo creo que todo es posible fotografiar, luego ya es como lo de es, tu manera de ver cómo, pero en aquel momento tuve la suerte de que me llegaron cantidad de trabajos, de compañeros, freelance, de compañeros de fuera, y ahí sí que yo creo que es la única vez que yo me he autosensurado hablando con la dirección del medio, porque había imágenes tan terribles, tan terribles, que me pareció que no era posible eso darlo. Una imagen, vale más que mi palabra, mira, es una frase muy, no, una imagen es emprensa, una imagen es información, una imagen no tiene que acompañar a nada, lo mismo que una crónica no acompaña a una fotografía, cada uno por su parte realmente están contando la historia de una manera o de otra, están contándolo que está ocurriendo, si son complementarias y aportan cada una de ese su punto de vista, esa historia que yo estás viendo, fantástico, pero eso de que hace tiempo, yo luché mucho porque una imagen, bueno, pues, mira, pone esta imagen que queda muy bonita, las imágenes son ni muy bonitas ni muy feas, las imágenes son información, igual que una crónica, entonces esa imagen no necesita que cuentes una historia para decir lo que esa imagen representa, la imagen de por sí tiene la suficiente información como para saber lo que está pasando y eso es lo que creo que informativamente es lo que tiene que hacer una imagen emprensa, yo siempre he dicho el estor que tiene que llegar lo mejor, me da igual, el nombre me da igual, he tenido muchas discusiones en ese sentido con compañeros que han ido al lugar de los hechos y que, lógicamente, hombre, es que yo estoy ahí, es que esto es una cuestión de estar allí, es cuestión de, tú daries la crónica de cualquiera si realmente el señor que mandas ha hecho una crónica horrible, no contextualiza nada de lo que ha pasado, no te enteras de lo que ha pasado y por agencia te llega un pedazo crónica dando te detalles, titulando como tienes que titular y dando todo tipo de información yo no, la fotografía es igual, una fotografía es información, entonces yo ante todo creo que lo importante es lo mejor, el estor lo mejor, el estor va a, es lo que espera de un medio que le des lo mejor, si son dos iguales no me cabe la vernos duda, porque el señor que coge y compra un periódico al día siguiente no va a mirar el nombre de el fotógrafo ni quino firma, va a decir que pedazo de foto, me está diciendo lo que ocurrió y esto no lo he visto en otro sitio, solo lo veo aquí, no creo que eso es lo que cualquier lector de cualquier medio quiere, encontrar lo mejor, yo por lo menos eso es pido. ¿Cómo ve Marisa Flores el futuro del fotopereobismo? Yo lo veo un poco más encorsetado ahora mismo, ha ido un poco hacia atrás en el sentido de quizá se fija un poco demasiado en lo políticamente correcto, creo que falta un poco de esa frescura, hombre el paso del tiempo también te va, no lo ves todo con los mismos ojos quizás los años también, que eso me acabe, pero sí que ve un poco en algunas cosas, un poco marcha atrás, mis compañeros fotógrafos que en el día a día están en la calle me dicen que se encuentran con muchas más resenciones en muchos aspectos a la hora de poder hacer información, pero el periódismo ocurre en todos los días tantas cosas, que creo que el periódismo sigue siendo fundamental, el periódismo tiene que estar, no entiendo una sociedad democrática sin un buen periódismo, sin gente que todavía tenga la ilusión, la fuerza, el coraje y la valentía de estar donde tiene que estar para que nos sigue todos los días lo último que está ocurriendo, que son cosas además importantes y que sí que están marcando la vida del mundo entero, la gente por lo tanto creo que es fundamental que el periódismo se o todavía uno de los pilares de cualquier sociedad democrática y creo que hay que defender lo y luchar porque sea un periódismo verado, directo y importante. ¿Y qué le recomienda a los futuros periodistas? Lo primero que lo recomiendo es pasión por algo que realmente, o sea yo creo que es sin pasión, en cualquier cosa que emprendas a la vida, pasión significa querer tener ilusión, tener ganas, o sea, comerte el mundo, parte de esa base ya fantástico, o por supuesto preparación cada día más, oye creo que es fundamental, siempre lo he creído, sea un fotógrafo, un fotoperiodista, no es el señor que va y se dedica a darle un botoncito, es alguien que creo que tiene que tener la preparación suficiente para saber lo que va a hacer, saber con qué se van a encontrar o con lo que no se van a encontrar, leer mucho, creo que eso es estar al día, leer es fundamental, para mí la lectura si puedes de varias periodas, por lo menos que te lleye información variada, variada y transversal, o sea, no te conformes con leer solamente lo que tú quieres escuchar, ver hoy o leer, sino todo, todo lo que puedas, por supuesto libros, eso es fundamental, y luego creo que lo que te decía antes, hay varias cosas que en un fotoperiodista a mí me interesa mucho y es la curiosidad, la curiosidad sana, la curiosidad de aprender, de que todo te interese, es importante, la paciencia, no ser avantos, sino saber que todo llega, que por suerte o por desgracia muchas veces todo llega, por lo tanto la paciencia es, y nada y intentar, pues que esa forma parte de una forma de vivir tú ya, yo creo que cuando se tiene pasión por algo, te ayuda muchísimo porque te sientes feliz haciendo lo que haces y yo es que la gente que trabaja en cosas que no le gustan, ahí les compadezco muchísimo, creo que poder trabajar en algo que es tu vida, ya con eso.
llevas ganado pero vamos un tanto por ciento importante. Maestras del periodismo, testigos de nuestra historia, un podcast de la asociación de la prensa de Madrid, con la colaboración de la fundación La Caixa, dirige José Antonio Piñero. [Música]
Podcast Summary
Key Points:
Marisa Flores buscó siempre alejarse de la oficialidad en su fotografía, priorizando imágenes que aportaran información más allá de lo evidente.
Comenzó su carrera como aficionada, influenciada por su abuela cinéfila, y luego se profesionalizó tras conocer a su pareja fotógrafo y recibir apoyo de colegas.
Trabajó en medios como *Informaciones* y *El País*, cubriendo desde el atentado a Carrero Blanco hasta la Transición y el golpe de Estado del 23-F.
Destaca la importancia de la paciencia, la coordinación en equipo y la ética informativa, como cuando se autocensuró durante los atentados del 11-M.
Defiende que la fotografía de prensa debe ser información pura, sin necesidad de textos que la acompañen, y que el objetivo es ofrecer la mejor imagen al lector.
Summary:
Marisa Flores, fotógrafa leonesa nacida en 1948, relata su trayectoria desde una infancia marcada por el cine hasta convertirse en una figura clave del fotoperiodismo español. Influenciada por su abuela, desarrolló un amor por la imagen que la llevó a buscar siempre "ir un poco más allá" de lo oficial. Tras mudarse a Madrid, empezó como aficionada hasta que, animada por amigos profesionales, colaboró con medios como *Informaciones* y cubrió eventos históricos como el atentado a Carrero Blanco en 1973.
En 1976 se incorporó a *El País*, donde trabajó hasta 2012 como fotógrafa, redactora jefe y editora. Allí documentó la Transición, incluyendo la llegada de Pasionaria al Congreso y el golpe de Estado del 23-F, del que recuerda la frustración de no poder conservar sus negativos. Flores destaca la importancia de la paciencia y el trabajo en equipo, y defiende que la fotografía de prensa debe ser información autónoma, sin necesidad de texto.
También menciona momentos de autocensura, como durante el 11-M, al considerar que algunas imágenes eran demasiado terribles para publicarse. Para ella, el lector merece la mejor imagen, sin importar el autor, y ve el futuro del fotoperiodismo más encorsetado que en el pasado.
FAQs
Ella busca ir más allá de la oficialidad, capturando imágenes que aporten mayor información, ya que una imagen debe ser informativa como una crónica.
Empezó como un hobby, tomando fotos de viajes y amigos, pero luego su pareja, un fotógrafo, la animó a hacer reportajes, lo que la llevó a colaborar con medios como Informaciones.
Cubrió el atentado a Carrero Blanco en 1973, aunque inicialmente fue a reportar un escape de gas y se encontró con la escena del atentado.
Se sintió tratada como un compañero más, aunque enfrentó situaciones machistas típicas de una sociedad más conservadora, pero siempre buscó su lugar.
La foto de la 'teta de Susana' en los premios del diario Pueblo, donde Susana Estrada mostró un pecho, capturando un momento de transición social y política en España.
Lo ve como un viaje coordinado donde diferentes miradas forman un conjunto, similar a las crónicas y reportajes, para transmitir lo que ocurre.
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