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5x04 Mercedes Jansa

37m 47s

5x04 Mercedes Jansa

La narradora, una periodista nacida en Zaragoza en 1955, relata su trayectoria profesional desde sus inicios en el diario Pueblo durante el tardofranquismo. Sin tradición familiar en el periodismo, creció en un hogar donde la información era central, con periódicos y radio siempre presentes. Al cumplir 20 años, entró como becaria en Pueblo, un periódico del régimen pero con un ambiente inusualmente abierto, donde había muchas mujeres y diversidad ideológica. Allí aprendió el oficio observando y escuchando, en una redacción ruidosa donde se fumaba y se trabajaba intensamente. Su militancia política clandestina la llevó a la cárcel de Yeserías durante 28 días, de la que salió gracias a una amnistía tras la muerte de Franco. Posteriormente, cubrió la elaboración de la Constitución y vivió en primera persona el intento de golpe de Estado del 23-F, cuando estaba en la tribuna de prensa del Congreso. Describe el miedo y la incertidumbre de ese día, pero también la determinación de seguir informando. Para ella, la transición fue un periodo duro pero crucial, y valora la importancia de estar presente en los hechos para contarlos con precisión.

Transcription

5148 Words, 28767 Characters

Spanish
Estamos hablando de un cambio de país. Eso no significa que a los compañeros anteriores, por establecer la línea divisoria en la muerte de Franco y el cambio político en España, es uno quiere decir que nuestros colegas anteriores fueran mejor, ni peores, ni medio pensionistas. No, eran frutos de una situación. Como nosotros fuimos frutos de esa situación de cambio social y político. La asociación de la prensa de Madrid presenta maestras del periodismo. Destigos de nuestra historia. Mercío de Escanza, Nace Zaragoza, en 1955. En mi casa no hay ninguna tradición de periodistas, ni familia, ni una. La única tradición que hay es que tanto a mi padre como a mi abuelo, me abuelo materno con los que viví yo más tiempo. Les gustaba siempre leer periódicos y escuchar la radio. En mi casa ha habido una afición a la información, la hemos vivido desde pequeños. El parter al motivo de conversación a la hora de comer. Quiero decir que la actualidad estaba presente. Han escuchado ustedes el diario hablado de noche de radio nacional de España. Cuando yo empecé a pensar que iba a ser de mayores, es decir, que iba a estudiar, tenía varias posibilidades. Las dos primeras las descarté. Una, porque mi madre no lo gustaba yo fuera a Street. En el supuesto caso de que yo hubiera valido para eso. Y otra que tampoco lo gustaba que estudiaba políticas. Que eso se parecía más a lo que a mí me gustaba. Entonces, he dicho esto como se dio la generación que vio en la televisión "Lugran". Y en mi casa se compró a todos los días un periódico. Y se oía varias al veces la radio. Pues yo dije, esto es el periódico y está ahí contar lo que pasa. Me gusta. Y me matriculé la facultad de periódicos, la facultad de periódicos alguna promoción y hasta el día de hoy. ¿Por qué no estudié derecho? Por ejemplo. Y después me hice periodista, porque yo quería estudiar el periódico, no será bogada. Porque no estudió filosofía de este periódico por la misma razón. Es verdad que además coincidió en una época que acaba de abrirse la facultad de periódismo. Creo que la carrera de periodismo ya lo vi entonces. Me parece que estás sobre dimensionada. Yo no creo que sea una carrera para estudiar cinco años, no absoluto. Todavía quedan vivos tercegos de ¿por qué hicieron una facultad de periódismo? Pero bueno, se hizo una facultad de periódismo. Y en esos momentos, todavía estamos en un régimen dictatorial, vivía Franco, pero partiendo de la idea de que alguien consideró que había que superar esto, de que hubiera una escuela de la Iglesia católica y una escuela oficial rejentada por el Ministerio de Información y Turismo de un régimen dietenitorial. Entonces, bueno, para igualar lo que es un estudio más o menos abiertos dentro de lo que podría ser abierto. Entonces, pues, se hizo una facultad de periódismo. Para mí, un cisto está en sobre dimensionar cinco años, les sobrando. Y, sobre todo, nunca se contempló ni se sigue contemplando. Creo la posibilidad de que en algún determinado momento esa carrera, esos estudiantes pueden hacer práctica realmente en los medios. O sea, eso es una cosa que no sea resuelto ni en 40, ni en 50 años, ni creo que se resuelva. En eso soy estética. Todavía no sé si le edifició que ahora se conoce en la Universidad Complutense. Lábamos clasen lo que ahora es el Instituto de Radio Televisión Española, que además en esa época era la escuela oficial de cinematografía, la Esa de la Iglesia. En periodismo se estudia a entre ramas en esa publicidad, periodismo y cine o audiovisual, pero entonces era cine. Y bueno, pues estaba llena de gente joven que perteneciamos una generación muy nueva y muy distinta de este país y con mucho entusiármo y con muchas ganas de todo. Supongo que también como muchas gente joven que inicia sus estudios en la facultad, que entice la facultad, llenos de entusiármo. Mercéo de Esjansa tiene apenas 20 años cuando pisa como estudiante en prácticas su primera redacción. La de uno de los diarios más leídos en la España franquista. En el diario pueblo, como en la prensa general, buscaban jóvenes o estudiantes, gente de prácticas. Yo entre sabiendo que no me iban a pagar nada. De hecho, los tres primeros meses no me pagaron nada, luego ya se fue un poco regulando la cosa. Yo llegó, 20 años son muy pocos años. Tú tienes que ir a un sitio de adultos y tienes que poner la chichonera de que eres una persona jovencita, pero que eres ya muy adulta. Entonces yo llegué allí y todo me parecía fascinante. Es decir, sin echarle mucho mito ni mucho fantasía ni nada, pero vamos, me parecía que era estupendo entrar en una redacción con un arcensor que es muy bonito, que era continuo, permanentemente continuo, una caja que subía y bajaba nunca paraba. Es uno de las señas de identidad del diario pueblo. En una redacción de gente bastante joven, no tanto como yo, pero muy joven. Y en una redacción donde había muchas mujeres. En esos momentos, en la profesión periodística, por lo que se veían los medios, en los periodicos, en la televisión, en las radios, el 95% o 97% eran hombres. Escribían hombres, hablaban nombres y las mujeres eran una cualificada minoría. En la redacción de pueblo no, en todas las secciones, menos en deportes, había mujeres, bastantes mujeres. Y bueno, como yo conocí a Miguel Ors, fue muy amable, me recibió, me enseñó la redjección de deportes. A mí me gusta el deporte, no es que me considera una redactora de deportes, ni nunca hubiera tirado por ahí, pero me gusta. Y bueno, me pareció normal. Momento en que el jefe del servicio de documentación iba por el pasillo, al grito, al la voz de "Yo necesito una persona, yo necesito una persona". Él también nos ha visto una redactora o un redactora. Y bueno, pues yo terminé en el servicio de documentación. Antes de entrar en la asesión de deportes, más allá de que Miguel Ors me presentará la gente. Entrar en el servicio de documentación. En documentación estuve un año, año y algo. Y en el servicio de documentación había también bastantes hombres, bastantes mujeres, o sea, como la redacción. Y era un sitio pues muy curioso. Es una micro-sociedad al diario pueblo y el servicio de documentación estuvo más micro-sofriadado. Porque efectivamente había perserras muy variadas y varios pintas. De toda el espetro ideológico, y cuando digo todo, digo desde. Bueno, el único sector ideológico que hemos servido de documentación no había que, si había la redacción, era un falajista, fascista, sopolicia, compistola. A ninguno de los que trabajamos allí no sorprendía. ¿Por qué? ¿Por qué era la sociedad que vivíamos? La sepeta de documentación era más. Porque había periodistas y no periodistas. Es decir, que por ejemplo, había un compañero que era filosozo. Pues fue un famado filosozo, Juan Aranzadi. Era una persona que teníamos facilidad para escribir. Una cabeza bien amueblada, una cultura general básica, notable, y entonces eso es un poco lo que primaba en ese servicio de documentación. Más allá de un traductor de francés, un traducio, un traductor de inglés, también había un homosexual. A mí lo que me gustaba y lo que no soy de nostalgia y de año de locarse nada. Pero era un fair play de gente que hacía fair play. Quizá era un colchón para el ambiente gris que se vivía en la calle. (Música) En esa redacción es que se fumaba. Es que se fumaba las redaciones, una redacción que ya no existen, ¿no? Una que ya era redacción como en otras que han durado hasta hace 20 años, por lo menos, había vía. Y por lo menos había ruido bastante. Se han desde las máquinas de escribir llamadas "Tar Tamudas", porque "Tar Tamudas" es muy muy grande. Desde el teletipo, desde la radio que siempre estaba apuesta en todas las secciones, hasta en algunas. de todas las secciones, pero en algunas había televisiones. Aunque eso la había una cadena, pero en fin había que ver el teledíaio, había que ver los deportes, lo que fuera, sobre todos los deportes. Pero era una redacción ruidosa. Yo creo que hay una generación, por lo menos con la que yo me identifico, que creo que no puede trabajar si no hay ruidos alrededor. Entonces, no solo se fuma, había ruidos en trabajar, una persona entraba al su director gritando esa página, la voy a meter una plancha porque no se cierra. Esa era la vida en la que el periodismo se hacía individualmente, porque cada uno hacía su pieza, tenía su responsabilidad y se hacía colectivamente en la medida esa. Yo aprendí a base de mirar y escuchar. En pueblo había, bueno, estaba a gente que ahora son muy conocidos, que entonces eran solo un poquito más mayores que yo, porque era mostrado bastante desde Rosavilla Castín, Juliana Barro, Arturo Perer-Reverte, vice-interromero Javier Martín de Revert, desas, e citadas los que han escrito libros, que es una cosa que a mí me gusta, yo no he escrito ninguno ni me siento escritora, pero me parece que ellos tienen un mérito además en ese caso añadido. Y luego había periodistas, como yo, corrientes simolientes de machacar el taconto, los días en la calle o en las redacciones, y sus directores y jefes de mesa de los que también aprendes, porque es el que te va a corregir, un folio, por cierto, con el folio físicamente, ahora ya no se corrige porque leer en pantalla es un rollo, pero y porque otras razones varianos, pero tú le entregaba físicamente a tu jefe un folio, y es él, aunque se lo leyerá rápido y tal, tú estabas con el alao, y te podía preguntar, ¿y esto por qué? Y esto es mejor esta redacción así, o tiras las comas como si fueran cigarrillos, o sea eso lo aprendes permanentemente, porque gracias a Dios un honor nace sabiendo y el periodista por muchos que ha ido a una escuela, una facultad, a lo que sea, pues no lo aprende, lo aprendes ahí, y yo aprendí ahí. Y de otra persona que quiero acentar, que es Pilar Nervión. Pilar Nervión es una institución en esta profesión, una periodista de pró, como de las pocas que había entonces, a mí ya me parecía muy mayor, pero es que yo era muy pequeña, y era una persona muy resuelta, había dado casi toda su vida a esta profesión, no había tenido familia, ella directamente, y tal, se había casado, no había tenido hijos, le encantaba a esta profesión, la vivía y la comentaba, y cuando ella me había sido corresponsal en Roma, hayan otros sitios, y aparte de que era ella era de intervuel, y era muy expresiva, esto de que la comentaba a mí, es lo que más me gusta, es decir, es como los que corresponsales, o los enviados especiales de internacional a sus guerras varias, cuando volvían, lo comentaban, además, describirlo, lo comentaban, se comentaban el bar, una whisquería que había en ese periodico, eso son, digamos, el recorrido, o lo que heredábamos de un periodico que pertenece a los indicatos verticales, que era del régimen, con un director llamado Emilio Romero, que tenía mucha mano derecha, mucha mano izquierda, mucho tal, mucho juego de manos, y entonces fue el que hizo un periodico distinto, al que no se pareciera, que era un periodico del régimen, franquista, ¿no? Era un periodico más abierto, en cuanto a información de celebritis social, o lo que quieras, pero no se daba en otros medios, se daba en ese, ¿no? Era puntero en deportes, porque tenía mucha gente y tenía un suplemento y unas páginas especiales, tenía una buena como toda la prensa española, una buena red de corresponsales, porque de España no sabríamos nada ni se publicaría nada, pero del mundo mundial se sabía todo. O sea, en España hemos sabido hasta 50 años, mucho más que cualquier otro ciudadano de Europa de lo que pasaba en el mundo, porque era la salida que había. Entonces la información internacional era muy desmanuzada, muy precisa y muy amplia. En sucesos, ¿no? Estaba marlásca, marlásca padre, Jesúsoria, Jesús Dubas, es decir, con una gente que, en fin, oía la radio de la policía, tenía sus buenos contactos, salía a la gente, es decir, eran muy vivos y además se comentaba. En esa época, en toda España, en todas las profesiones y también los periodistas había plurio empleo. Gracias a Dios se acabó, pero es que eso quiere decir, no que la gente le gusta la trabajar, que no. Simplemente hay que decir que la gente le pagaba un poco por trabajar solo en un sitio. Y entonces había mucha gente que trabajaba en pueblo y en el Ministerio de Información y Turismo, en pueblo y en Radio Nacional de España, en pueblo y en Repsol, en pueblo y en correos, en pueblo y en la policía. Yo hablo por la parte de pueblos, si los que hablan de Radio Nacional pueden decir lo mismo en un respecto de otra cosa, ¿no? Entonces, yo, como no trabajaba en ningún otro sitio más que en pueblo, es verdad que tenía todo el horario de disposición del periodico. Y entonces no me importaba trabajar muchas horas, era joven, aguantaba, y estaba a disposición todas las horas que fueran necesarias. Yo estuve en la cárcel de Yeserías de Madrid, 28 días o 29. Es que no sé si me díteno el día 30 de hoy, o uno de noviembre, eso no lo sé. Pero sé que salí el 28 de noviembre, después de un muerto franco, después de la proclamación de Juan Carlos como Rey, y con las primeras medidas de gracia de una ley de amistía que fue la que se hizo por la recuperación de la monarquía, la riedada de Juan Carlos. ¿Por qué racionzaban la cárcel? Yo trabajaban por lo entonces, ¿no? Lo llevé discretamente allí, mis compañeros, gracias a Dios, lo llevaron discretamente también. Bueno, yo te estudiaba en la facultad, pertenecía un barrio político gladestino. La sociedad tenía que luchar porque la democracia en este país, los jóvenes más era la oportunidad de España, ese momento, en los extertores del franquismo, y si no aprovecha ese momento, cuando el régimen estaba podrido, y España iba por otro lado, y había que aprovecharlo. La aprovechamos los estudiantes, la aprovecharon la gente que trabajaba en los centros de trabajo, en las fábricas, lo aprovecharon todos los sectores que pudieron los abogados, los ingenieros, los arquitectos y todos. Y bueno, me tuvieron, en el periódico, digamos, que contamos que yo estaba enferma, etc., etc., y bueno, pues iba la cárcel por tres meses, mi pena era en el Tribunal de Ordenpúblico, entonces decidió que me detudieron la facultad, una mañana, por yo estudiaba por las mañanas, en tu programa mañana la facultad, y por la tarde iba a trabajar a pueblo, mi disponibilidad, por la tarde era total. Entonces, bueno, me detudieron a mañana, ya lo arreglábamos, los familia, los amigos, y allí del pueblo. Y bueno, yo no, yo estaba dispuesta a pasar tres meses. Gracias a Dios, se murió Franco antes, una ley de amistía y salí. Y después, y bueno, y al cabo de una semana, yo volví al día del pueblo a trabajar. Nadie me preguntó nada, yo no dije nada, sólo lo sabía la única persona que lo sabía, esa área que después fue mi compañero, mi pareja, porque confíé en él y le dije a mi familia con quien tenía que hablar de ese periódico para que todo pasara lo más discretamente posible. En el periódico no daíme el pregunto, porque había cosas muy importantes de las que ocuparse, que era que se había muerto Franco y haber como, y vamos haciendo ese periódico y cómo iba tirando para adelante este país. Yo entré en el Parlamento cuando se empieza a hacer la Constitución, se a elaborar la Constitución. Fundamentalmente Juliana Barro llevaba el peso de esa información y bueno, yo estuve ayudándolo bastante y luego a tres cosas. Las cámaras se tienen que constituir, después del 77 etál. Bueno, se proceso. Y ya seguimos con normalidad la información política, la que se hace después de la constitución, la constitución de las cámaras, las elecciones, tal, tal, tal, tal. Debate de investidura, de inición de suárez, de bate de investidura, elección de calvosotelo, etc., pues para mí era un día de trámite. El diario pueblo estaba cerca de las cortes y para mí era un día de trámite, solo se iba a votar y vamos a dejar constancia de eso. De hecho, tenía tampoco misterio que yo subía la tribuna de prensa con el abrigo, es decir, que me iba a ir en una hora andando, andando hasta la calle Gorta de el diario pueblo. Pues no. El lo peor que puede pasar en esta profesión, tener algo previsto, porque la realidad se impone. Y haces para los juntos. Entonces, bueno, los tiros, la entrada de los militares, yo estaba en la tribuna de prensa. Pese a que iban votando de uno a uno de la voz alzada y tal, creo que hay que estar en los sitios para verlos. No lo digo a un modo de pájas, sino porque es que, yo creo que ahora los debates no se ven desde la tribuna de prensa. Y además de seguir un debate, porque lo oyes a la persona que está hablando, el diputado de la diputada que habla, el que le replica, el presidente de tú, no presidente de como actúan, tú ves lo que pasa en los 350 años. A mí me gusta ver, me gusta ver ese espectáculo. Y mientras iban votando, pues con los dos compañeros que teníamos al lado y sabrábamos hablando de unos dietros. Bonifacio de la cuadra del país, Manuel Soriano, creo que entonces trabajaba en el día. Rui dos tal, no sé qué, muy que golpe, eso así, una puerta, uy no, u pampan, pampan, los policialos, la guardia civiles, los times de abajo. Todos al suelo, todos al suelo, todos al suelo fomos, sin más dilación, o sea, no dejamos de temporías y tal, todos al suelo, con salido, repiqueteo de tiros, a cinco dedos o a un palmo de donde estábamos sentados, nosotros tres, hay un tiro. Y en ese momento, ahora está tapado, la varandilla, pero entonces no estaba tapado. Si llega a subir cinco esorz palmo más, entra por el enrejado y al jugo de los tres, pues subirás si yo una víctima de la situación. Y ahí estuvimos lo que el Orcido Adanos y lo que los periodistas hemos visto en la televisión. Gracias a ellos, uf, tenemos esas imágenes y no nadie se logra credo. Entraron los guardia civiles hasta la tribuna de prensa, amenazaron al cámara, a todos los que estábamos allí, ya pudimos sentarnos, una veste de lado al suelo, al otro lado, las tribunas de prensa se dividían dos partes, yo estaba en un lado, al otro lado, estaba pilando nervio ni juranabarro, mis dos compañeras, creo que Rosa estaba por los pasillos, nos fueron desalojando poco a poco, a la prensa la fueron desalojando poco a poco, estuvieran en los pasillos, estuvieran en el bar, en un despacho, o despacho es entre o de noavia, solo tenían despacho los miembros de la mesa que son seis o siete. Y la tribuna de prensa nos fueron desalojando y yo salí, bajamos las escaleras, eche una mirada a ver como porque las escaleras están cerca de la puerta y así al fondo tienes todo el pasillo, eche una mirada a ver como está el pasillo, el pasillo está vacío, con guardias civiles, nos achuchaban para salir, no, no era una cosa fácil. Y nos juntamos allí unos cuantos en el patio, que ahora me es el patio, y ya había que irse, por la puerta de la carrera San Jerónimo no se podía salir, estaba tomada por la guardias civil, salimos por la puerta de atrás, yo coincidí en esos momentos con un compañero Carlos Lordi, padre de Carlos Cue, él tenía un coche, me acordaré siempre, un 850 amarillo huevo, aparcado en una de esas calles a la altura del teatro la cerfuel a Boraytan, y me dijo a donde va, él dijo que yo, a dar la vuelta para ir al periódico, no sé si está hasta donde tengo que bajarse, está en el túno, lo que sea, pero hay que ir al periódico, entonces me dijo, te llevo y me llevo en el coche, el coche y me llevo a la puerta, y entonces, ya subí allí, bueno, palpitando, por qué razón, yo miedo no pasé, mucho miedo no pasé, pasé tristeza, porque pensé por un momento que la democracia se podía acabar, había costado mucho a nuestras generaciones anteriores, a nosotros también, porque el peor periódico de la España democrática, fue la transición, fue durísima, social y vivencialmente, y ya una vez que hay constitución en el año 78, que todos se normaliza, etc., que este país empieza a pensar en otras cosas, en la introdera de la Unión Europea y tal, llega otra vez, otra marcha atrás, por decirlo alguna manera, no. Para empezar la primera reacción es que no sabes a dónde vas, yo pensé que nos llevaba en un campo de concentración, o sea, yo conocía de cerca, lo que era la policía franquista, las carceles franquistas, y no tanto porque decir, "ah eso es, sino porque, había habido golpes de estado en Argentina y en Chile unos años antes". Y todos sabemos dónde estaban los, ya los periodistas en los ciudadanos, chilenos y argentinos, por lo que habían pasado, para mí, esa es una fotografía que tenía muy clara en la cabeza. Entonces, pues es una cosa tan simple como "y que bien tengo la brigo aquí", pero gracias a Dios pudimos salir por nuestro propio pie y pudimos ir a nuestro trabajo, pude ir a la redacción, ¿no? Y bueno, salés desencajado diciendo, "y ahora estáis que contarlo, claro, porque ya cuando subes la redacción están los compañeros mirándote, llegó Julia, llegó Rosa y algún fotógrafo que no se donde le pilló, es que en ese momento éramos pocos medios, cada medio podía llevar a varios periodistas a las cortes, y entonces seramos bastantes los que estábamos del diario de Pueblo por ahí, en torno a ese hecho informativo que era la votación de investidura y ya se transformó en golpeizado. ¿Qué es lo que necesitan Mercedes? ¿Qué es lo que meita Rosa? Supongo que lo diría no mismos, estábamos tras ahí en la redacción, vaso de agua, tal, y ponte a escribir lo que tú hayas visto y lo que tú hayas sentido. Yo como soy de pocos sentimientos en el periodismo, conté lo que había visto. Y bueno, y ahí todos contamos lo que había visto, Julia, lo que había visto, cada uno desde nuestro punto de vista. Julia y yo estábamos en la misma tribuna, pero supongo que vimos cosas distintas. Y después de visto eso, ya la primera edición, los compañeros, a donde va esto, estaba todo el mundo bastante serio. Es una redacción, siempre fue una redacción muy alegre, muy cachonda, muy malablada, muy agresiva, incluso porque había rencías ese día, estaba todo el mundo muy serio. Todo el mundo muy serio. La telepuesta, y bueno, ya cuando habló el rey, todos los movimientos, que habían la calle, cada cierto tiempo iban los compañeros de sucesos, tenían sus propios contactos, con la policía, sabían cómo se movían, etc., etc., y a una vez que habló el rey salió la primera edición, pues yo recuerdo que me fui a la plaza en frente de las cortes, creo a donde estaba rodeado por la policía militar, los de las cascos blancos, son policías militares, toda la policía, hay militares, había entomado ya posiciones. Desde las 6 de la tarde, que era aquello, hasta la 1 aproximadamente, de que es la hora que te seguia hablando, y ahí termine, como otros compañeros del periódico, como otros compañeros de profesión, nos estaban en el palas, otros son en la plaza, hasta que al día siguiente amaneció. Mercedes-Janssen ha cubre la información política para el diario pueblo hasta su cierre, en 1984. El cierre de pueblo está bien con secuencia de la evolución social. Los trabajadores del diario pueblo le echamos a restos, porque, aún pensando que ese periódico de una situación democrática no tenía futuro, pensábamos que ese era un periódico que se había hecho con las cuotas de los trabajadores. Nos planteamos y se plantearon los sindicatos que se legalizaron en el año 76, 77, comisiones obreras, ujoteusos, sobre todo ujote y comisiones obreras que son las que tuvenían más peso en la sociedad y más peso en el diario pueblo. Que aquel periodico tenia que. que ser la voz de los trabajadores, o por lo menos tener un peso importante socialmente las fuerzas, los sindicatos, legales y las organisiones empresariales. Puede ser utópico ahora, pero me decía la pena intentarlo, porque este país estaba por hacerse, y lo mismo que se tenía que hacer una ley electoral, una ley de radio televisión, una ley de orden público, un código penal y una constitución, había que hacer también una ley de libertad ascendicada, o sea, bueno, ponerlas los enmiembres a una sociedad democrática y europea. Y ahí había que meter esa cuña en la medida en que no podía tirarse ese patrimonio por los suelos y por el barranco, aparte de que parte del patrimonio físico o material de ese sindicato vertical fue transferido a los sindicatos después. La SED del diario pueblo ahora es la SED del Consejo Económico Social, un organismo en ese sentido de encuentro de empresarios y trabajadores y público. Entonces queríamos que pueblo cumpliera esa misma función y en eso se trabajó desde que se morió Franco. Eso está claro. Si hicieron muchas propuestas, si hicieron varios encierros, porque la amenaza final siempre era el cierre no, esto ya no tiene sentido, esto no tiene sentido, gobernaba la UCD, si hicieron dos encierros, si hicieron huelgas, ese es sensibilizado a la gente. Si no hubiéramos hecho eso, el periodico hubiera cerrado en el 77, arraí de las primeras elecciones. Cerró por una decisión política del primer gobierno del suel, porque cerró todos los medios que provenían no de el sindicato vertical, sino del movimiento, de la organización, del movimiento, toda la cadena, lo cerró y al diario pueblo tenía los días contados en ese sentido. Perdón, trabajar en esas condiciones no es bueno, pero prendentemente lo hacíamos, trabajamos todos los días, nadie bajo el distone informativo, porque vos total para cuatro días que me queda o total me van a cerrar, porque el director se aguante, no se bajo el día pasón y yo en ese momento pues todos un poco triste es. Lo que sí se negocio con el gobierno fue que esos eran trabajadores públicos, lo mismo pasó con el arriba y con la presa del movimiento. Son trabajadores públicos, su nominá sido pública, su dinero ha sido público, entonces ese personal público tiene que darle trabajo al estado. Entonces, pues se busca una solución que es algo parecido a lo que pasa ahora nos es salvando la distancia. Es decir, hubo gente que se le indenizó si se iba a su casa y a la gente que no se iba a ir a su casa, que no iba a dejar el trabajo o el oficio, había gente que por edad ya se podía jubilar, etcétera, etcétera y esos fueron destinados a los gabinetes de prensa de los ministerios y de organismos públicos. Yo pensé que prefería seguir siendo periodista de calle, que no era un gabinete de prensa convocaron unas oposiciones para el radio de televisión española, me presenté a las oposiciones, un gané y terminé en radio nacional. Y ahí estoy en radio nacional, cinco años. Y vuelvo a la prensa escrita en concreto al periódico de Cataluña. Y ahí empiezo en el año 89 hasta 2018, 2018 de 2019, es sí 30 años, está en el periódico hasta 2018, que los seres de la revolución tecnológica nos dejaron a la mitad de la redacción en la estacada. ¿Cómo ve Mercedes-Janss a el periodismo de hoy? Regular. Lo veo regular porque creo que no hemos sabido manejar, digo, hemos por solidarizar mi pero creo que no han sabido manejar las empresas periodísticas es el cambio tecnológico. El cambio tecnológico es muy importante, está ahí y no vamos a añorar la impresión en caliente ni nada por el estilo, pero yo creo que se pasaron de frenada porque no sé quién del mundo mundial les contó que el periodismo iba a salir por una pantalla que no era la televisión sino la de un ordenador. Y que además periodista iba a ser todo el mundo con un móvil en la mano grabando. Creo que se ha confundido la herramienta con la función y entonces tener unas buenos medios materiales a todo el cáncer no hace que el periodismo sea mejor. El periodismo sigue siendo igual de bueno de malo que antes o que se irá en el futuro si mantenemos las esencias del periodismo, que es contar lo que se ve, no lo que ve una cámara, lo que ves tú con los ojos, lo que ve un periodista, ver lo que pasa para contarlo, a tenerte a la verdad buscarla y sobre todo pensar en el lector, en el lector, en el televiviente y en el escuchante, en el oyente, o sea, pero esta sabemos lo que es la actualidad y eso es más importante que la herramienta con la que lo transmites. ¿Y qué le recomienda a los futuros periodistas? Primero le tiene que gustarle este ficio, que le recomendaría no pensar que va a ser de entrada ni rico ni famoso. Entonces lo recomendaría que si quieres el periodista no hacer literatura con el periodismo, puedes hacerlo, puedes escribir mejor, peor, eso está claro, puedes tener generos periodísticos y recuados periodísticos en donde puede ser más informativo, en otros puede ser más literato o más opinativo. Pero de entrada me gustaría que fueran más informativos, es decir, que tienes que pensar en la verdad y la verdad te da en lo que tú preguntas y te contestan, no te engañes, no intentes ser más listo que el que te está contestando, que igual te quiere contestar poco, pero también tienes que saber cómo conseguir la verdad y la mayor información posible. [Música]

Podcast Summary

Key Points:

  1. La narradora describe su entrada al periodismo en una época de transición política en España, tras la muerte de Franco.
  2. Destaca la falta de tradición periodística en su familia, pero una fuerte afición por la información desde pequeña.
  3. Cuenta su experiencia como estudiante en prácticas en el diario Pueblo, un periódico del régimen franquista pero con cierta apertura.
  4. Menciona la presencia de mujeres en la redacción, algo inusual en la época, y el ambiente ruidoso y fumador de la redacción.
  5. Relata su detención y encarcelamiento por pertenecer a un partido político clandestino durante el tardofranquismo.
  6. Describe su trabajo cubriendo la elaboración de la Constitución y el intento de golpe de Estado del 23-F, donde estuvo presente en el Congreso.

Summary:

La narradora, una periodista nacida en Zaragoza en 1955, relata su trayectoria profesional desde sus inicios en el diario Pueblo durante el tardofranquismo. Sin tradición familiar en el periodismo, creció en un hogar donde la información era central, con periódicos y radio siempre presentes. Al cumplir 20 años, entró como becaria en Pueblo, un periódico del régimen pero con un ambiente inusualmente abierto, donde había muchas mujeres y diversidad ideológica.

Allí aprendió el oficio observando y escuchando, en una redacción ruidosa donde se fumaba y se trabajaba intensamente. Su militancia política clandestina la llevó a la cárcel de Yeserías durante 28 días, de la que salió gracias a una amnistía tras la muerte de Franco. Posteriormente, cubrió la elaboración de la Constitución y vivió en primera persona el intento de golpe de Estado del 23-F, cuando estaba en la tribuna de prensa del Congreso.

Describe el miedo y la incertidumbre de ese día, pero también la determinación de seguir informando. Para ella, la transición fue un periodo duro pero crucial, y valora la importancia de estar presente en los hechos para contarlos con precisión.

FAQs

Mercè de Escansa nació en Zaragoza en 1955. No tenía tradición familiar de periodistas, pero creció en un hogar donde se leían periódicos y se escuchaba la radio, lo que fomentó su interés por la información.

Comenzó como estudiante en prácticas en el diario Pueblo, donde trabajó gratis los primeros tres meses. Entró con 20 años y aprendió observando y escuchando a los periodistas más experimentados.

Era una redacción ruidosa, donde se fumaba y se usaban máquinas de escribir. Tenía una mezcla ideológica variada, con muchas mujeres en diferentes secciones, excepto en deportes.

Fue encarcelada en Yeserías durante 28 o 29 días por pertenecer a un partido político clandestino durante el franquismo. Salió gracias a una ley de amnistía tras la muerte de Franco.

Estaba en la tribuna de prensa del Congreso cuando los guardias civiles entraron y hubo disparos. Se tiró al suelo y luego fue desalojada, sintiendo tristeza por el riesgo a la democracia.

Considera que la carrera de periodismo está sobredimensionada con cinco años y que debería incluir más prácticas reales en medios, algo que no se ha resuelto en décadas.

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