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5 Ago - Promesa 217 | La bondad de Dios no solo te espera en el futuro; quiere alcanzarte mientras todavía estás aquí

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5 Ago - Promesa 217 | La bondad de Dios no solo te espera en el futuro; quiere alcanzarte mientras todavía estás aquí

Este mensaje se centra en la promesa de que Dios quiere alcanzarnos con su bondad mientras vivimos, no solo después de la muerte. Se basa en el Salmo 27:13-14, donde David, enfrentando amenazas reales, declara con certeza: "veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes". La palabra "sin embargo" marca un giro de fe: aunque todo parezca contrario, David elige confiar. La espera, aunque agotadora, no debe ser pasiva; es un acto de fuerza que implica quedarse cerca de Dios, ser valiente y esforzarse. Las demoras son preparación, no negación, pues Dios obra en lo invisible antes de revelar lo visible, como una fotografía que se revela en el cuarto oscuro: la imagen ya existe, solo necesita tiempo. La repetición de "espera al Señor" subraya la necesidad de perseverar sin rendirse, sabiendo que Dios nunca abandona a quienes permanecen. Finalmente, se introduce el libro de Esdras, que muestra la fidelidad de Dios al cumplir su promesa de restaurar a su pueblo, recordándonos que la bondad divina se manifiesta en nuestra vida presente, en medio de la espera, y que quien permanece verá lo que los impacientes nunca alcanzarán.

Transcription

7679 Words, 42822 Characters

Spanish
[Música] 135 promesas 135 razones para creer que Dios nunca falla [Música] 5 de agosto promesa 217 la bonda de Dios no solo te espera en el futuro, quiere alcanzarte mientras todavía estás aquí. Hay esperas que cansan más que cualquier cosa. No es el golpe agudo de una noticia, sino es el desgaste lento de seguir sentado en la misma sala, virando la misma puerta sin que nada absolutamente cambia. Y en esas esperas largas, algo dentro de nosotros empieza a preguntarse si Dios se olvidó de la fecha. David escribió el salmo 27 en medio de una amenaza real. Los versículos anteriores hablaban de los ejércitos que lo rodeaban y eso lo tratamos el día de hierro, de hombres malvados que querían destruirlo, de testigos falsos levantándose contra él. Y David no escribió este salmo desde la paz y desde la comodidad de sus aposentos. No, lo escribió atravesando miedo, sintiendo palmitaciones en su pecho y justo ahí nace el verso 13 y 14 que hoy vamos a leer en esta promesa. El salmo da un giro. Hasta ese momento David describe el peligro, pero después del verso 13 entre ambos versos hay una sola palabra que sostiene todo el cambio, sin embargo. Y no es un detalle menor, es una declaración de fe, es como si David digera, todo parece indicarlo contrario, pero yo he decidido creer otra cosa. Cuando nosotros tenemos fe, no ignoramos la realidad, pero interpretamos todo desde la perspectiva de Dios. Con eso en mente, y espero que lo memorices para tu vida, el salvo 27 versos 13 y 14. En la nueva traducción viviente, en la Vible Spira que nosotros leemos, dice, "Sínen bargo, yo confío en que veré la bondad del Señor mientras estoy aquí en la tierra de los vivientes. Espera con paciencia al Señor, se valiente y es forzado, sí, espera al Señor con paciencia". Y la Vible el mensaje, en estos mismos versos 13 y 14, dice, "Estoy seguro de que ahora veré la bondad de Dios en esta tierra vibrante. Quédate con Dios, ánimo, no te des por vencido, te lo repito, permanece con Dios". Y aquí quiero revelarte una gran noticia, una gran verdad, que muchos pasamos por alto. Dios no está esperando a que mueras para alcanzarte con su bondad. Él quiere encontrarte aquí en esta tierra de los vivientes, justo hoy, en tu presente, en medio de la espera mientras tú y yo todavía estamos vivos. Alguna vez te ha tocado esperar, un vuelo retrasado, tú miras el tablero, ves las salidas cada cinco minutos, la hora cambia, cambia una vez, cambia otra vez, no te vas a tu casa. Lo que más tú quieres es tu cama, y en esos momentos lo que más quiere uno es escuchar el llamado a abordar. Te queda cerca de la puerta, estás con la maleta lista, moviendo los pies, aunque no se pase exactamente cuando va a pasar, sabes que en algún momento van a comenzar a llamar. Eso es esperar en Dios. No es quedarte tirado en el suelo del aeropuerto resignado, es quedarte cerca de la puerta, con el corazón listo. Aunque el reloj no se mueva como tú quisieras, la bible mensaje lo dice de una forma increíble, en esta tierra vibrante. Ojo que no es una tierra muerta en la que tú esperas, es una tierra vibrante, es algo que le pone sabor a tu vida, es una vida con movimiento. Aunque tú no lo veas todavía, Dios está haciendo algo grande para ti, en tu futuro, tienes que aprender a esperar. Pero cuando nos cuesta, nosotros les espera. Hay algunos que dicen que les espera, desespera, y yo soy una de ellas. Lo bueno es que Dios nos conoce, y él es un Dios paciente. En el pensamiento de Bremo Antigo había una discusión muy marcada entre el lugar de los muertos y la tierra de los vivientes, es decir, esta vida presente, lo que se respira, la vida que se toca. Y David no habla de una esperanza para después de la muerte. Fíjate en la palabra que él elige, él lo dice "quizavea la bonda de Dios", él dice "veré". Así que no es una posibilidad. David es hablando de una certeza, veré la bonda de Dios en esta tierra. Él está diciendo "yo estoy seguro que voy a ver la bonda de Dios mientras estoy vivo aquí, en medio de mis enemigos". Mi copa estará rebosar aquí, en medio de mi espera. Dios me va a venir con su bondad aquí, en esta tierra. Y muchas veces nosotros convertimos la fe en una promesa exclusivamente futura. Decimos "todo va a estar bien, pero no acá, no, en el cielo, cuando me vaya". Y en realidad sabemos que hay una esperanza de terna real, pero David no se conforma con eso. Él pide y luego confía en que verá la bonda de Dios en esta vida. Yo diría en este año, en este tapa que estás viviendo el día de hoy, si tú lo crees con todo tu corazón, tuverás la bonda de Dios en tu vida, en la vida de tu familia, en este tiempo. Porque Dios no reserva su bondad para la eternidad. Él tiene una porción para ti de su bondad hoy en esta tierra de los vivientes. Tuverás la bondad del Señor en tu vida ahora. Pero fíjate en estas palabras del salmo. Se valiente y esforzado. Son las mismas palabras que Dios le dijo a José antes de entrar a la tierra que estaba llena de gigantes. Le dio fortaleza, valor y le dijo no te resignes. Esperar en Dios nunca es cruzarte de brazos. Eso es tener de pie cuando todo en ti quiere rendirse. Tú tienes que esforzarte y ser valiente. Cuánto nos cuesta ser valientes. Pero también nos demanda es esfuerzo, esfuerzate y ser valiente. Y hay algo más que dice la Bible el mensaje. No dice solamente espera, dice "quédate con Dios". Y esas palabras lo cambian todo. Porque muchos creen que esperar es quedarse sentados contando los días, pero aquí esperar significa permanecer cerca, como un niño que aunque no entiende del todo lo que suceda su alrededor no suelta la mano de su padre. Hay momentos donde la mayor muestra de fe no es correr a resolver las cosas. Es quedarte ahí sin soltarte de Dios, sin dejar tus compromisos con el Señor. Así imaginas cuantas personas comenzaron con nosotros a leer la Bible, a escuchar las promesas y poco a poco dejaron que las ocupaciones, que los que haceres, que sus múltiples trabajos los alejaran de Dios y de estar en su presencia. La paciencia espiritual no tiene nada que ver con la pasividad, es una forma tiva de fe que se niega a purar a Dios y se niega también a rendirse. Así que esperar bien es un acto de fuerza, no debilidad. Tú no estás perdiendo el tiempo mientras esperas. Hay quienes nos dicen "oye, te estás esperando tanto que Dios te bendiga". Pero estás perdiendo tu tiempo. Dios no va a escuchar tu oración, Dios está molesto contigo, pero no. Dios está construyendo algo en ti que vas a necesitar cuando la respuesta llegue. Dios está preparando tu corazón para cuando el milagro llegue. Pienza en un agricultor que acaba de sembrar. Durante semanas no ve nada distinto en la superficie, el suelo parece exactamente igual que el primer día. Este agricultor podría pensar que perdió su tiempo, perdió su semilla, perdió su esfuerzo. Pero, mejor la tierra. Invisible para cualquier ojo, las raíces ya empezaron a moverse. Lo invisible siempre empieza antes que lo visible. Y así trabaja a Dios en la espera. Las demoras en algo no son negaciones de Dios. Muchas veces son preparación. Y la espera no significa que Dios dejó de actuar. Significa casi siempre que él está obrando justo donde tus ojos todavía no pueden alcanzar a ver. Y ahí, justo ahí, por si se nos olvida, comienza la repetición del versículo. Verso 14, espera al Señor. Espera al Señor. Cada vez que la Vible nos repite algo, es porque quiere que nosotros entendamos que es lo que nos quiere decir Dios. Dos veces para que no se nos olvide. Espera al Señor. Nosotros estamos apuraditos tratando de que Dios nos responda ya. Queremos que Dios nos vendiga ya. Queremos tener la respuesta de Dios ya. Pero si hoy tú necesitas escucharla misma promesa por quinta vez o por sexta vez, no es señal de que tu fe sea débil. Es exactamente lo que David también necesitaba. Así que lo que tú todavía no ves no significa que no esté pasando. Dios siempre empieza a trabajar donde nadie puede verlo. Así que en esos momentos de espera, quédate con Dios. Hay momentos donde la mayor muestra de nuestra fe no es correr, es quedarse, es no abandonar la oración, no abandonar la Biblia, no abandonar la esperanza, no abandonar a Dios, porque quien permanece termina viendo los que los impacientes nunca alcanzarán a ver. Quizás a tus llevas meses orando por un hijo, orando por un matrimonio, por un trabajo, por un diagnóstico médico, por una respuesta, y sientes que nada absolutamente cambia. Pero hoy Dios no solamente te dice espera, te dice que darte conmigo, porque la mayor bendición de la espera no es solamente el milagro que tú vas a recibir, es descubrir que Dios nunca dejó de caminar contigo mientras tú esperabas. Tú piensas que tú estás solo en la sala de espera, pero llegará el día en el que tú mirarás hacia atrás y entenderás que su bondad no apareció de repente. Dios había estado acompañándote todo el camino, sino no hubiera sido tan fuerte, no hubiera sido tan perseverante, no hubiera logrado todo lo que hubiera logrado, porque eso solamente Dios. En los estudios de fotografía de antes, antes de que todo fuera digital, había un momento en el que todo parecía mágico. El fotógrafo tomaba una hoja de papel en la apariencia completamente en blanco y la sumergía en un líquido dentro de una bandeja, en un cuarto totalmente obscuro y luminado apenas por una luz roja. Entonces empezaba a pasar algo, primero una sombra tenue, después un contorno, después poco a poco un rostro completo, un paisaje entero, algo que ya existía, pero que nadie podía ver todavía. Y aquí está lo que casi nadie sabe, la imagen ya estaba ahí desde el momento en que se tomó la foto, no se estaba creando en la bandeja, se estaba revelando. El líquido no inventa nada nuevo, simplemente sacaba la luz lo que ya había sido capturado, aunque a simple vista el papel parecía vacío. Y eso es lo que David está diciendo cuando escribió el salmo, yo confío en que vere. No está pidiendo que Dios inventara algo de la nada en el último minuto, él estaba confiando en lo que Dios ya había decidido, lo que ya estaba capturado en su bondad hacia él y se iba a revelar muy pronto. El papel en blanco no significaba que no había nada, significaba que todavía no había pasado suficiente tiempo en el líquido correcto. Así que quizás, tu espera se siente como ese papel en blanco, nada visible todavía, nada que mostrar todavía. Pero lo que Dios ya ha decidido sobre ti, no depende de lo que tus ojos alcanzan a ver el día de hoy, sólo está esperando su tiempo en el cuarto oscuro. Así que me querido índimo y quiero preguntarte, ¿qué llevas esperando tanto tiempo que ya empezase a dudar de que Dios lo vea que Dios lo está preparando para ti? Ahora con mi mi vida y la Dios, gracias, porque yo sé que tu bondad no está guardada para después, sino que tú quieres alcanzarnos aquí en esta tierra vibrante que has preparado para nosotros. En medio de las cosas que todavía no se resuelven, nosotros decidimos quedarnos cerca de ti, Dios. Pero hoy también reconocemos que estamos cansados de esperar que durante mucho tiempo hemos sentido impaciencia en nuestras vidas. Pero elegimos confiar en ti, quedarnos cerca y vivir con valentía, que forzarnos, nunca resignarnos, fortalece todo aquello que nosotros quiere rendirse. Danos nuevas fuerzas para continuar, enseñamos a esperar sin desesperarnos Dios, ayudanos a confiar sin cansarnos y recuerdanos una y otra vez, si nos hace falta que tu silencio nunca significa todo ausencia, sino que tú estás preparando algo mejor para nosotros. Yo confío con todo mi corazón que veré tu bondad en esta tierra de los vivientes, que la misericordia y la bondad me perseguirán todos los días de mi vida. Oren el nombre de Jesús a mi amor y quiero que escribas ahí en tu cuaderno. Voy a ver la bondad de Dios en esta tierra, en este tiempo, en esta etapa de mi vida que estoy viviendo. Pero con valentía no me rindo, Dios no se ha olvidado de mí. Y ahora comenzamos con nuestro estudio bíblico y las lecturas que nos acompañan en este día, las encontramos en esdrás capítulo 1, verso 1 hasta el capítulo 2, verso 70. Primera de corintios, capítulo 1, verso del 18 hasta el capítulo 2, verso 5. El salmo 27, verso del 7 al 14 y proverbios, capítulo 20, verso 22 y 23. Ahora te pido que tome estudible a tu lapicero, tu cuaderno, le pides al espíritu Santo que te hable. Ponte tus lentes de la fe, abrocha de los inturones porque comenzamos esta carrera por estos 217 acá en 3, 2, 1, adelante. Hoy comenzamos una nueva lectura con el libro de esdrás. Si yo te dijera que hicieras una lista de los héroes bíblicos, de repente vendría tomente David, Josué, Calep, José. Pero esdrás estaría en tu lista? Creo que esdrás es un personaje no muy conocido, pero esdrás es un hombre de Dios que merece ser mencionado en cualquier conversación acerca de los grandes de la Biblia. Esdrás fue un sacerdote, una escriba y un gran líder, su nombre significa ayuda y se dedicó a servir al Señor y a su pueblo. La tradición dice que Esdrás escribió la mayor parte de primera de crónicas y segunda de crónicas, Esdrás, Neumías y el salmo 119 que tanto no gusta. Él también encabezó el concilio de 120 hombres que compilaron el canon del antiguo testamento. La narración del libro de esdrás se centra en Dios y en su promesa de que los judíos regresarían a su tierra tal como profetizó gerenías. Esdrás no solamente conocía la palabra de Dios sino que también la creía y la obedecia. El propósito resaltante del libro de Esdrás es mostrar la fidelidad de Dios y la forma en que cumplió su promesa de restaurar al pueblo a su tierra. Los destinatarios son los desterrados que regresaron del cautiverio en Babilonia. Esdrás fue escrito alrededor de los años 450 antes de Cristo. Esdrás fue un hombre de Dios, un verdadero héroe, fue un modelo para Israel y también lo es para nosotros el día de hoy. Con esto en mente, comencemos con nuestra lectura de Esdrás, capítulo 1. En el primer año de siro, Rey de Persia, el señor cumplió la profesía que le había dado por medio de gerenías. Movió el corazón de siro a poner por escrito el siguiente edicto y enviarlo a todo el reino. Esto dice siro, Rey de Persia. El señor Dios del cielo me ha dado todos los reinos de la tierra. Me encargó construirle un templo en Jerusalén ya que está en judá. Cualquiera que pertenezca a su pueblo puede ir a Jerusalén de judá para reconstruir el templo del señor, Dios de Israel, quien vive en Jerusalén y que su Dios esté con ustedes. En el lugar que se encuentre este remanente judío, que sus vecinos los ayuden con los gastos, dándoles plata y oro, provisiones para el viaje y animales como también una ofrenda voluntaria para el templo de Dios en Jerusalén. Luego Dios movió el corazón de los acerdotes, de los levitas, de los jefes de las tribus de judá de Benjamín para que fueran a Jerusalén a reconstruir el templo del señor. Todos los vecinos colaboraron dándoles objetos de plata y de oro, provisiones para el viaje y animales. Les dieron muchos regalos valiosos además de todas las ofrendas voluntarias. El propio rey siro sacó los objetos que el rey Nabucodonosor se había llevado del templo del señor en Jerusalén y había colocado en el templo de sus dioses. Siro le ordenó a mitiridades el tesorero de Persia que contara estos artículos y se los entregara a sesbasar el líder de los desterrados que regresaban a juda. La siguiente es una lista de los artículos que se devolvieron. Tazones de oro 30, tazones de plata, mil, recipientes de plata para quemar incienso 29, copas de oro 30, copas de plata 410, otros artículos mil. En total eran 5.400 artículos de oro y de plata. Se es basar, los llevó todos consigo cuando los desterrados se fueron de Babilonia hacia Jerusalén. Esdrás capítulo 2. Esta es la lista de los desterrados judíos de las provincias que regresaron de su cautiverio. El rey Nabucodonosor lo sabía desterrado a Babilonia. Pero ahora regresaron a Jerusalén y a las otras ciudades de Judá donde vivían originalmente. Sus líderes fueron Sorobabel, Jesúa, Neemías, Serahías, Relahías, Mardokeo, Bilsan, Mispar, Ghibbay, Rejum y Bahana. Este es el total de los hombres de Israel que regresó del descierro, de la familia de Paros, 2.172, de la familia de Sefatías, 372, de la familia de Ara, 775, de la familia de Pajat Moab, descendiente de Jesúa, hijo Ab, 2.812, de la familia de Elian, 1.254, de la familia de Satú, 945, de la familia de Sakai, 760, de la familia de Bani, 642, de la familia de Bebay, 623, de la familia de Asgat, 1222, de la familia de Adonikam, 666, de la familia de Bigbay, 256, de la familia de Adonikam, 454, de la familia de Ater, descendientes de Sekías, 98, de la familia de Besaí, 323, de la familia de Jora, 112, de la familia de Jasm, 223, de la familia de Jibar, 95, la gente de Belén, 123, la gente de Netofa, 56, la gente de Ananot, 128, la gente de Bet, Asamabet, 42, la gente de Kiriad Gerahim, Kaffirah, Iberot, 743, la gente de Ramá y Jeva, 621, la gente de Minmas, 122, la gente de Betel y Hyde, 223, los ciudadanos de Nebo, 52, los ciudadanos de Macbis, 156, los ciudadanos de Elam, Occidental, 1254, los ciudadanos de Jairim, 320, los ciudadanos de Lot, Hanit y Ono, 725, los ciudadanos de Jericó, 345, los ciudadanos de Sena, 3630, estos son los acerdotes que regresaron del descierro, la familia de Gedeías, por la línea genológica de Jesúa, 973, la familia de Imer, 152, la familia de Pasur, 1247, la familia de Jairim, 1117, estos son los levitas que regresaron del descierro, la familia de Jesúa y la de Catmiel, descendientes de Odavías, 74, los cantores de la familia de Asaf, 128, los porteros de las familias de Salum, Ater, Talmón, Acup, Atita y Sobaí, 139, regresaron del descierro, los descendientes de estos sirvientes del templo, Sina, Jasufa, Tabajot, pero Sianna, Padón, Levana, Jhagaba, Acup, Jhagak, Salmai, Anan, Gidell, Jhagar, Reaya, Recin, Nikoda, Jhazam, Usa, Pasea, Besay, Asena, Mejumín, Nefusim, Backbuk, Jhakufa, Jhar Hur, Baslut, Magida, Jharsa, Barcos, Cisara, Tema, Nesía, Jatifa, regresaron del descierro, los descendientes de estos sirvientes del rei Salumón, Sotaí, Jasufa, Peruda, Jhala, Darkon, Gidell, Sefatías, Jatil, Pokeret, Jasebaim y Ami, en total, los sirvientes del templo y los descendientes de los sirvientes de Salumón fueron 392 personas. Otro grupo regresó en esos días de las ciudades de Telmela, Tel Jarsa, que Rup, Adán, E y Mer. Sin embargo, ni ellos ni sus familias, pudieron demostrar que eran descendientes de Israel. Ese grupo incluía las familias de Delaya, Toías y Nikoda, un total de 652 personas. También regresaron tres familias de esas serdotes, Jhabaia, Kos y Barcilay. Este Barcilay se había casado con una mujer que era descendiente de Barcilay de Galat y había tomado el nombre de la familia de ella. Buscaron sus nombres en los registro genialógicos, pero no los encontraron, así que no calificaron para servir como esas serdotes. El gobernador les dijo que no comiera de la porción de los sacrificios, que correspondía a los aserdotes hasta que un aserdote pudiera consultar al señor sobre este asunto por medio de lurín y el tumim, o sea, el sorteo sagrado. Así que un total de 42.360 personas regresaron a judá, además 7.337 sirvientes y 200 cantores, tanto hombres como mujeres, llevaron consigo 736 caballos, 245 mulas, 435 camellos y 6.720 burros. Cuando llegaron al templo del señor en Jerusalén, alguno de los jefes de familia entregaron ofrendas voluntarias para la reconstrucción del templo de Dios en su sitio original. Y cada jefe dio todo lo que pudo. En total de estas ofrendas fue 61.000 monedas de oro, 3.000 kilos de plata y 100 únicas para los aserdotes. Entonces, los aserdotes y los levitas y los cantores y los porteros y los sirvientes del templo y algunos miembros del pueblo se establecieron en ardeas cerca de Jerusalén. El resto de la gente regresó a sus respectivas ciudades por todo el territorio de Israel. El libro de Ezra se inicia con una poderosa declaración en el 1.1, que dice, "En el primer año de siro, rey de Persia, el señor cumplió la profecía que le había dado por medio de gerenías. Y movió el corazón de siro a poner por escrito el siguiente edito y enviarlo a todo el reino." Este no era un acto político común, era la evidencia de un Dios soberano, que mueve reyes, que mueve imperios y que despierta corazones para cumplir su propósito. Aquí nos encontramos alrededor del año 538 antes de Cristo, cuando el imperio Persa había sustituido al imperio babilónico. Siro el grande, aunque pagano, fue profetizado por Isahías, en Isahías, Capítulo 44, verso 28, y luego en el Capítulo 45, verso 1. Y le dijo que él sería como un instrumento de Dios para permitir el regreso del remanente judío a Jerusalén. Este regreso no fue sólo una mudanza en territorios, fue el inicio de una restauración espiritual. Cuando Dios quiere restaurarte, no empieza con tus manos, empieza con tu corazón. Por eso, el verso 5 nos dice de Edras. Luego, Dios movió el corazón de los acerdotes, de los levitas, de los jefes de las tribus de Judá y de Benjamin, para que fueran a Jerusalén a reconstruir el templo del Señor. Lo que David nos está diciendo es que Dios despertó el corazón de los líderes, de los acerdotes, de los levitas. Y esto fue antes de mover cualquier ladrillo, antes de reconstruir cualquier altar, Dios, primero, restaura, el deseo en ti, de volver a él. Hay personas que están orando por restauración en sus familias, por una restauración en sus iglesias, en sus finanzas. Pero lo que necesitan no es sólo ayuda externa, sino un corazón que vuelva al centro. El centro es Dios. Dios no reconstruye templos vacíos, es reconstruye vidas, que han decidido volver a regresar a él. Ahora, el regreso no es para todos, es para los que están dispuestos. En el capítulo 2, puede parecer una gran cantidad de nombres, pero en realidad es un testimonio valiente. Más de 49.000 personas decidieron dejar la comodidad de Babilonia para abrazar la incertidumbre de la reconstrucción. Ellos regresaron con niños, regresaron con ancianos, regresaron con limitaciones, pero también regresaron con fe. Y aquí está la enseñanza. El deseo de regresar siempre va a ser popular, no todos te van a aplaudir cuando regreses, pero siempre va a ser poderoso. Volver a Jerusalén implicaba ruinas, implicaba esfuerzo y mucha oposición, pero también implicaba obediencia, también implicaba redención. También ellos habían que ese era el propósito de Dios. Y es que lo cómodo nunca transforma, lo incomodo así. Y ese es la fe de los que dejaron Babilonia. Ellos prefirieron ovedecer a Dios en ruinas, que desobedecerlo en un palacio. ¿Por qué? Babilonia simbolizaba el exilio. la comodidad engañosa, la desconexión espiritual con Dios, y muchos viven allí. Pero Dios no nos llamó a vivir cómodamente. Dios no nos llamó a vivir desconectados de él, mientras que Jerusalén representa el llamado, la restauración, la adoración verdadera, el lugar donde estaba la presencia de Dios. Yo tenimos el día de hoy así como Ezra 2, que registró todos los que decidieron volver, hace una lista de todas las áreas donde tú necesitas volver a Dios. En tu devotional, en tu adoración, en tu generosidad, que de tu espiritualidad ha dejado de hacer y necesitas volver. Imagino un edificio abandonado en el centro de la ciudad. Durante años fue símbolo de belleza, pero hoy sólo hay Garfitis, mulos aditados, un día un arquitecto decide restaurarlo. No todos entienden el proyecto. Algunos dicen pero es una perdi de tiempo, pero él ve más allá de los escombros, el ve diseño, el historia, el ve destino. Así te ve Dios. Tu vida no estén ruinas, está en proceso. Tu historia no es tu olvidada, está siendo redimida. Tu llamado no fue cancelado en Babilonia, está esperando a que tú digas sí al regreso. Primera de Corintios, capítulo 1, verso 18. El mensaje de la Cruz es una ridícula para los que van rumbo a la destrucción, pero nosotros que vamos en el camino a la salvación, sabemos que es el poder mismo de Dios. Como dicen las escrituras, destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé la inteligencia de los inteligentes. Así que, ¿dónde deja esto a los filósofos, a los estudiosos y a los especialistas en debates de este mundo? Dios ha hecho que la sabiduría de este mundo parezca una ridícula ya que Dios en su sabiduría se aseguró de que el mundo nunca los conociera por medio de la sabiduría humana. Usó nuestra predicación, ridícula para salvar a los que creen. Es ridícula para los judíos que piden señales del cielo y es ridícula para los griegos que buscan sabiduría humana. Entonces, cuando predicamos que Cristo fue crucificado, los judíos se ofenden y los gentiles dicen que son puras tonterías. Sin embargo, para los que Dios llamó a la salvación, tanto judíos como gentiles, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. En ese plan ridículo de Dios es más sabio que el más sabio de los planes humanos y la debilidad de Dios es más fuerte que la mayor fuerza humana. Recuerden amados hermanos. Que pocos de ustedes eran sabios a los ojos del mundo o poderosos o ricos cuando Dios lo llamó. En cambio, Dios eligió a lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los que se creen sabios. Y escogió cosas que no tienen poder para avergonzar a los poderosos. Dios escogió lo despreciado por el mundo, lo que se considera como nada y lo usó para convertir en nada, lo que el mundo considera importante. Como resultado, nadie puede jamás hactarse en presencia de Dios, Dios, los aunido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que Él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios, nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado. Por lo tanto, como dicen las escrituras, si alguien quiere hactarse que sejácte solamente del Señor. Primera de Corinthians 2, amados hermanos, la primera vez que los visité, no me valide palabras elevadas ni de la sabiduría impresionante para contarles acerca del plan secreto de Dios. Pues decidí que mientras estuviera con ustedes, olvidaría todo ese poje, su Cristo, el que fue crucificado. Me acerqué a ustedes en debilidad, continuidez y temblor. Mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos. En lugar de usar discursos ingeniosos y persuasivos, confies solamente en el poder del Espíritu Santo. Lo hice así para que ustedes no confiaran en la sabiduría humana sino en el poder de Dios. Pablo le escribe a una iglesia dividida, una iglesia carnal y profundamente confundida entre el despiritual y el intelectual. Y lo primero que les recuerda es el verso 18, el mensaje de la Cruz es una ridícula para los que van rumbo a la destrucción. Pero nosotros que vamos en camino a la salvación, sabemos que es el poder mismo de Dios. Y así continúa siendo el mensaje de la Cruz, lo que nosotros estamos haciendo, el acercarnos más a Dios para muchos, para los necios, para los que no entienden lo que hacemos. Es una ridícula, es una perda de tiempo, nada aprovechoso sacamos de esto. Pero para nosotros, para los que creemos, para los que confiamos, para los que sentimos la presencia de Dios, para los que estamos en espera de un milagro, es el poder mismo de Dios. Así que, que se sigan burlando lo que quieran, porque tú y yo veremos la mano de Dios, obrar en nuestras vidas. Corinto, era una ciudad griega, amante de la filosofía, de la retórica, de los debates públicos. En las plazas se celebraban discursos elocentes y los ciudadanos y dola traban la sabiduría humana. Es decir, quien era más inteligente, quien era más letrado, quien era más erudito y sabio. A ese, lo he ido la traban. Sin embargo, él presenta un mensaje contracultural, un mesías crucificado, que no vino con adornos retóricos, el vino con una Cruz, que no predicó para impresionar a nadie, el predicó para transformar a través de la palabra de Dios. Y aquí está la atención, el Evangelio nunca busca gustar, el Evangelio busca salvar. Ahora quiero que entendamos algo que es muy importante. El poder de Dios no está en el mensajero, el poder de Dios está en el mensaje. Pablo era preparado, estudió con Gama Liel, conocía la Biblia, pero en Corinto, él eligió no depender de eso. Versó uno del capítulo dos dice "Amados hermanos", la primera vez que los visité, no me valí de palabras elevadas, ni de la sabiduría impresionante para contarles acerca del plan secreto de Dios. Así que él no se apoyó en los discursos ingeniosos ni en la sabiduría humana. En su lugar él se presentó con debilidad, con temor, con temblor, pero fue precisamente allí donde se manifestó el poder del Espíritu Santo. Esto nos enseña que no se trata de brillarnos otros, sino hacer que Dios brille en nosotros. La Cruz era un símbolo de vergüenza, de muerte, de derrota, pero en el reino de Dios se convierte en la cumbre de la sabiduría humana, la Cruz Jesús venció a la muerte con su muerte y lo que parecía derrota para nosotros es victoria, cuando nosotros cargamos una Cruz y la cargamos vacía, nosotros estamos diciendo, Jesús ya no está ahí, aquí está mi victoria, él murió por mí, pero también resucito. Y primera de Corinthians 1,27 nos dice en cambio de Dios eligió lo que el mundo considera ridículo para vergonzar a los que se creen sabios. En otras palabras Dios ama usar lo debil para confundirlo fuerte, porque cuando él actúa así nadie se lleva a la gloria, excepto él. La música es tutualidad, entue lo cuencia en tus títulos, en tu profesión, en los números a los aplausos o en la presencia del Espíritu Santo. Pablo nos confronta con una verdad, lo espiritual no siempre será popular, pero siempre será poderoso. Es decirle con esto a todos los pensantes, a todos los que se creen sabios, en qué apoyo es tu fe, en todo lo que te hace sentido, o lo que Dios está oberando, aunque no lo entiendas. Si tú necesitas entender todo para oedés ser, ahí no es, entonces tu fe no está, en Dios, está en tu lógica, tú dices yo entiendo y luego ovedesco, con Dios es al revés, con Dios primero tienes que ovedés ser. De repente en algún momento entenderás, yo tenimos a hacer algo esta semana, nueva luz los mensajes que escuchas por lo intelectuales que suena, sino por cuánto despiertan tu espíritu. Salmo 27, verso 7, escucha me cuando oro o señor, te in mis ericordia y respondeme. Mi corazón te ha oído decir, ven y conversa conmigo y mi corazón responde, aquí vengo señor, no me desle espalda, no rechazes a tu ciervo con el nojo, tu siempre ha sido mi ayudador, no me dejes ahora, no me abandones, odios de mi salvación, aunque mi padre y mi madre me abandonen, el señor me mantendrá cerca, enseñame cómo vivir o señor guíame por el camino correcto, porque mis enemigos me esperan, no permitas que caigan sus manos, pues me acusan de cosas que nunca hice, cada vez que respiran, me amenazan con violencia, sin embargo, yo confío en que veré la bondada del señor mientras estoy aquí en la tierra, de los vivientes David, el mismo que en los primeros versículos del Salmo 27, proclamaba "Señor, tú eres mi luz y mi salvación, ahora levanta una súplica y es una súplica con una voz quebrada, donde le dice a Dios, escúchame cuando oro, señor, ten mi sericordia y respondeme". Este contraste nos muestra que la fe no elimina la angustia, pero sí transforma la forma en que nosotros vivimos en medio de ella. En esta segunda parte del Salmo 27 tiene un tono más íntimo, más vulnerable, David, no está en una temporada de victoria, está en una temporada espera, se siente expuesto, se siente traicionado, nos dice el verso 10, incluso tentado a pensar que Dios sea ocultado, no dice el verso 9. La fe no termina cuando Dios guarda silencio, ahí es cuando comienza a madurar, mientras esperas, confía. David, en lugar de alejarse de Dios por no entenderlo, se acerca más a él para confiar con todo el corazón. Verso 8 nos dice "Mi corazón te ha oído decir ven y conversa conmigo y mi corazón responde, aquí vengo, señor, aquí no he peticiones, aquí lo único que se busca es la presencia de Dios, acá tampoco hay búsqueda de soluciones, sino solamente querer tener comunión con Dios, a mí está con Dios. Dios nunca prometió respuestas inmediatas, pero si nos prometió una compañía constante, yo creo que esto mismo es algo que Dios nos dice a nosotros el día de hoy, ven y conversa conmigo. Si nos dice ven es porque en algún momento nos hemos alejado y si nos pide conversar, es porque no solamente quiere que nosotros sabremos y oremos, sino él también quiere hablarnos". Verso 10 dice "Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el señor me mantendrá cerca, aquí David revela un dolor más profundo que el temor al enemigo, el abandono emocional". Lo que le está diciendo aquí es "Aun si lo más seguro que conozco se derromba, yo tengo un refugio más seguro que es Dios". Y esto nos enseña que la verdadera confianza en Dios nace de las grietas de las heridas. Tu historia no termina donde te dejaron, comienza donde Dios te recogje. Es es el amor incondicional de Dios. En el verso 13 dice "Sí en embargo yo confío en que veré la bondad del señor mientras estoy aquí en la tierra de los vivientes". Este versículo es una declaración de fe en el tiempo presente, no en el futuro, y quiero que aprendamos a redefinirle espera porque esperar en Dios no es castigo, es entrenamiento. Quien a tu tiempo con adoración, conservicio, con obediencia, esperar no es detenerte, es caminar con fe, de repente no tienes toda la evidencia, pero espera y hazlo con paciencia. No te rodees de voces que desesperan, rodeate de fe, apaga todas las conversaciones que alimentan tu ansiedad. La fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios, así que cuida lo que estás escuchando. Proverbios 20 verso 22. No digas "Me voy a vengar de este mal". Espera a que el señor se ocupe del asunto. El señor de "Teste el engaño", no le agradan las balanzas adulteradas. Este proverbio no sólo nos invita a la paciencia, sino a la rendición profunda, porque la venganza es el lenguaje de los heridos, de aquellos que no han sido sanados. Si tú te quieres vengar, es porque todavía no has encontrado tu sanidad. Pero la espena en Dios es la fe de los que han decidido confiar aun cuando duela, en la de aquellos que dicen "ocúpate de esto tu Dios". Dejo este asunto en tus manos. Dios es mejor vengador que tú, así que anteriormente en la cultura judía, la justicia muchas veces era personal o era familiar. Si alguien causaba daño, era común que lo ofendido sus parientes buscaran venganza. Y este proverbio se opone a esa reacción instintiva y nos introduce a un nivel superior de confianza. Dejar el juicio en manos de Dios. Tú no puedes abrazar la paz de Dios mientras tus manos están ocupadas, fabricando una venganza por tu cuenta. ¿Qué sucede cuando nosotros soltamos ese deseo de vengarnos? Cuando nosotros perdonamos y soltamos, no estamos diciendo que el mal estuvo bien, estamos diciendo que nuestra confianza en Dios es más grande que nuestra herida, porque si tú pagas con tu mano, lo que obtienes es un alivio temporal, pero si tú dejas que Dios actúe, él trae su justicia, él trae su restauración, él no solo corrige, él también sana. Aferrarte al rencor, es permitirle al dolor seguir escribiendo tu historia. Es mejor dejar la venganza en manos de Dios. Y luego vamos al verso 23, que nos dice que el señor de testelengaño y que no le agrada las balanzas adulteradas. Aquí se lo mong hace un giro que parece abrupto, pero no lo es, porque la venganza muchas veces se difrasa de justicia, pero en el fondo está desequilibrada. Es como una balanza adulterada, porque el deseo de venganza siempre está inclinado hacia nuestro dolor y no hacia la verdad. Perpetito ha sido traicionado, malinterpretado o tratado injustamente y tú puedes reaccionar o puedes revimir. La reacción te conecta con tu dolor. La redención con el propósito de Dios. De repente tú estás usando una balanza adulterada. Esto puede verse como cuando manipulamos una conversación para acomodar la verdad a nuestro favor o tratar de sacar provecho de una situación a costa del integridad de alguien. Dios no sólo ve acciones, el pesa las intenciones. Ojo que Dios te conoce más de lo que te conoce tú mismo. Él sabe con qué intención tú haces las cosas. A alguien dijo que vengarse es como tomar veneno esperando que el otro sufra. Nosotros creemos que confiar en Dios en cambio es como entregarle a un juez justo el caso y decir Dios. Sé que tú verás lo que yo no puedo ver. Así que en tu tiempo responde. Escribe el nombre de la persona que tiró y luego a su costado escribe yo no soy juez. Dios lo es. Cuárdalo. Cada vez que tú sientas ira, recuerda. No soy juez. Dios lo es. Renuncia hoy a tratar de usar balanzas adulteradas en tus tratos, en tus conversaciones, en tus redes sociales. Sé íntegro. Aunque los demás no lo sean. Tú sí, tú eres un hijo de Dios. Quiero que ores conmigo hoy le digas señor. Hoy he decidido soltar lo que no puedo controlar. Renuncio a la venganza. Al deseo de castigar. Al juicio desde mi dolor. Tú eres mi juez. Tú eres mi defensor. Tú eres mi red entor. Limpiame de todo engaño. Aún del que parece inofensivo. Que mis palabras, mis tratos, mis decisiones reflejan tu justicia. Y mientras espero confío en ti. Oro en el nombre de Jesús. Amen. Y así llegamos a estos 217. Y ahora quiero que escuches el testimonio de Paola Morango. Hola buen día. ¿Cómo estás? Un abrazo para ti para toda la comunidad de íntimos. Mi nombre es Paola y te mando mi testimonio desde Nuevo León, México. Yo te sigo desde el 2020 y cuatro bandí. Quiero decir que para mí tu voz que ha estado una bendición como para muchos. Te quiero contar. Buen día. Este mes que dijiste que es el mes de los regalos. Yo la verdad sentía como que no, como que quería ese regalo y no sabía cómo podía obtenerlo, cómo podía alcanzarlo. Y bueno, en este mes, mi hijo el mayor me comentó que se iba a vivir fuera. Y como el año pasado el 2025 fue un año muy difícil para mí. No tuvimos un tema familiar muy complicado. Como que él me dijera que se iba a ir activó todas mis alarmas y me puse como muy ansiosa. Y la verdad este la estaba pasando muy mal, de hecho hasta te escribi para pedicteración por él y tú me contestaste diciendo que el señor iba adelante de él y que solamente tendría paz en el momento en que yo confiera. En Dios. La verdad en ese momento yo dije bueno sí, son alguien padre pero qué difícil eso de confiar. Y todos los días me despertaba, o sea, todos los días de una semana me despertaba con mucha ansiedad pensando en que el día que él se iba se acercaba. Un día le con él y él me dijo, "Mama, el señor va adelante de mí". Entonces fue como una confirmación de lo que tú me habías dicho. Como que era yo, Wendy, la verdad me siento mal con Dios, yo seguía sintiéndome muy ansiosa y le pedía Dios que me hablara y bueno pues hay un hore y pues pediéndole suplicándole que Dios le cerrará las vuertas para para irse porque me sentía como muy ansiosa de que se fuera. Y bueno Dios me dio un versículo, el versículo que dice "Está quietos y confías que Dios soy Dios". Y bueno, dije, "bueno, gracias Dios, pero me seguía sintiéndose". Un día me desperté en la mañana y el primer versículo que vi fue de nuevo. Dije Dios, "gracias, me estás hablando". Deje señores, tú todavía puedes hacer algo por mí para calmar esta ansiedad. Por favor que este versículo me vuelvo a aparecer por tercer a veces el día de hoy. Y bueno, abro Instagram y veo que una chica manda "Estás siendo un video donde dice "Oye, yo sé que alguien necesita escuchar esto hoy" y Dios te dice "Está quietos" y sabe que yo soy Dios. Bueno, y la verdad quería correr por mi casa en ese momento y agradecerle a Dios y decirle, pues, gracias, señor, por darme esta paz. Hoy, Wendy, sé que ese es mi regalo y ese es mi regalo de abril, que Dios ha puesto paz en mi corazón. Gracias, Wendy, te mando una brazo. Querida, Paola, gracias por abrir tu corazón y por contarnos tu testimonio con tanta sinceridad. Yo creo que muchas mamás se van a identificar con ti, porque cuando se trata de un hijo, el amor muchas veces se mezcla con el miedo. Pero Dios te mostró algo precioso, que confían en él no significa no sentir temor, sino decidir creer que él ama a tu hijo, incluso más de lo que tú lo amas. Tu regalo no fue que las cosas sucedieran como tú esperabas. Tu regalo fue descubrir que la paz de Dios puede abrazar un corazón ansioso. Y esa paz vale más que cualquier respuesta que hubieras imaginado. Hoy oro para que cada vez que tú extrañes a tu hijo o que, de repente, la preocupación quiera regresar, recuerdes que el mismo Dios que te habló tres veces sigue caminando delante de él. Él nunca deja solos a los hijos que están en sus manos. Te quiero regalar el Salmo 46 verso 10, que dice "quédense quietos y sepan que yo soy Dios". Seré honrado por todas las naciones, seré honrado en el mundo entero. Paola, que esa promesa siga siendo el ancla de tu corazón. El Dios que te enseñó a estar quieta, seguirás sosteniéndote cada día. Y la paz que él se embruentí será un testimonio para muchas otras personas que hoy también están aprendiendo a confiar. Ahora me gustaría agradecer a los corazones generosos íntimos de esta hermosa comunidad. Dios te bendiga, querida Madeline Rulan. Dios te bendiga, Giselle Alarcón Vera. Quiero darle las gracias a mi querida amiga, Sandri Córdoba. Dios te bendiga, Sandra, Patricia Cardenas. Bendiciones también para Rosio del Pilar Gilvay. Gracias, Gabriela Pérez. Muchas gracias, Elán, Lilmalle Pérez. Dios te bendiga, cielo, acosta. Bendiciones para Núrbiz Núñez. Dios te bendiga, Viviana Cantor. Dios te bendiga, Paola Valencia. Joseline Caballero. Ana Movilla. Linda Campbell. Natasha Lugo. Juan da Rodríguez. Marta Ríos. Carlos Ríos. Y Mari González. Y desde mi canal de YouTube, muchas gracias a Gabri. Al Giorno. Y Averónica González. También a Olga Mata. Y muchas gracias a todos. Quiero que sepan que Dios es un Dios poderoso, un Dios que responde a nuestras oraciones. Y a ustedes queridos, quiero regalarles el Salmo 37, verso 5, que dice entrega al Señor todo lo que haces. Confí en él y él te ayudará. Viene que nuestra ayuda no viene de palancas externas sino viene del mismo Dios. Lo que tenemos que hacer nosotros es entregarle a él todo. Y quiero que sepan que yo estoy agradecida con todos ustedes y voy a estar orando, no solamente por ustedes sino también por sus familias. Ustedes van a estar en mis oraciones. Que el Señor les bendiga y los multiplique. Y muchas gracias a todos, queridos íntimos por acompañarme hasta aquí. Nos vemos el día de mañana con más de la palabra de Dios y más de su presencia, que tengan un día lleno de fe y de maravillas por contar. Salón, salón. Hace escuchado tres, seis, cinco promesas. Siguenos en Facebook e Instagram. Arroba buen dinicio, sub. Hasta la próxima. Váilan sin control. Mis suspiros rompen el silencio, buscando un rayo de sol. [Música] [Música]

Podcast Summary

Key Points:

  1. La promesa central es que Dios muestra su bondad en la tierra de los vivientes, no solo en el futuro, basada en el Salmo 27:13-1
  2. David escribió este salmo en medio de peligro y miedo, pero decidió confiar en ver la bondad de Dios durante su vida presente.
  3. La espera en Dios es activa
  4. Las demoras divinas no son negaciones, sino preparación; Dios obra invisiblemente antes de revelar lo visible.
  5. La analogía del fotógrafo muestra que la imagen ya existe, solo necesita tiempo para revelarse, igual que las promesas de Dios.
  6. El estudio bíblico comienza con el libro de Esdras, destacando la fidelidad de Dios al cumplir la profecía de Jeremías, permitiendo el regreso de los judíos a Jerusalén.
  7. Se enfatiza la importancia de no abandonar la oración, la Biblia y la esperanza durante la espera.

Summary:

Este mensaje se centra en la promesa de que Dios quiere alcanzarnos con su bondad mientras vivimos, no solo después de la muerte. Se basa en el Salmo 27:13-14, donde David, enfrentando amenazas reales, declara con certeza: "veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes". La palabra "sin embargo" marca un giro de fe: aunque todo parezca contrario, David elige confiar.

La espera, aunque agotadora, no debe ser pasiva; es un acto de fuerza que implica quedarse cerca de Dios, ser valiente y esforzarse. Las demoras son preparación, no negación, pues Dios obra en lo invisible antes de revelar lo visible, como una fotografía que se revela en el cuarto oscuro: la imagen ya existe, solo necesita tiempo. La repetición de "espera al Señor" subraya la necesidad de perseverar sin rendirse, sabiendo que Dios nunca abandona a quienes permanecen.

Finalmente, se introduce el libro de Esdras, que muestra la fidelidad de Dios al cumplir su promesa de restaurar a su pueblo, recordándonos que la bondad divina se manifiesta en nuestra vida presente, en medio de la espera, y que quien permanece verá lo que los impacientes nunca alcanzarán.

FAQs

La promesa es que verás la bondad de Dios mientras estás vivo en la tierra de los vivientes, no solo después de la muerte. David confía en esta certeza en medio del peligro y la espera.

Esperar en Dios no es pasividad o resignación, sino un acto de fuerza y fe. Significa permanecer cerca de Dios, ser valiente y esforzado, sin rendirse, mientras Él obra en lo invisible.

La espera no es una negación de Dios, sino una preparación. Dios está construyendo algo en ti y obrando donde tus ojos no pueden ver, como las raíces de una semilla que crecen antes de que lo visible aparezca.

Significa que Dios quiere alcanzarte con su bondad en tu vida presente, no solo en la eternidad. La tierra de los vivientes es una vida activa y vibrante, donde puedes experimentar su bondad hoy.

La imagen ya existe en el papel, pero se revela con el tiempo en el líquido. Así, tu espera no significa que no haya nada; lo que Dios ya decidió se revelará cuando llegue el momento correcto.

Se estudia a Esdrás, un sacerdote y escriba que fue un héroe bíblico. El libro muestra la fidelidad de Dios al cumplir su promesa de restaurar a los judíos a su tierra, como profetizó Jeremías.

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