#44 - VIDA DESPUÉS DE LA VIDA: La Experiencia Cercana a la Muerte de Tessa Romero en Roca Project #ecm
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En esta entrevista, Carlos presenta a Tessa Romero, quien relata su profunda transformación tras una experiencia cercana a la muerte. Tessa, una periodista y socióloga anteriormente escéptica y 100% racional, describe cómo una enfermedad prolongada y no diagnosticada la llevó a un estado de desesperación física y emocional. Los médicos no ofrecían solución, lo que la sumió en una crisis existencial, sintiéndose aislada y sin esperanza, creyendo que la muerte era el fin absoluto. En su punto más bajo, suplicó por una señal de que existiera "algo más". Poco después, mientras recogía a sus hijas del colegio, sufrió un colapso físico que dio paso a la ECM. Aunque la transcripción se interrumpe antes de detallar la experiencia misma, se enfatiza la credibilidad de su relato por la coherencia, la transformación interior que evidencia y la claridad para describir dimensiones que trascienden lo físico. Su historia desafía su antiguo escepticismo y ofrece una perspectiva sobre la vida, la muerte y la posibilidad de una existencia más allá de lo conocido.
Su testimonia me merece toda la credibilidad. No sólo por la coherencia de lo vivido, sino por la transformación interior que refleja, por la claridad con la que describe dimensiones que van más allá del físico, por poner voz a lo que tantos han sentido en silencio. ¿Dónde se siente esa acerteza de que lo que tú has vivido? Es real. ¿Cómo tienes esa sensación tan segura y firme de decir? Esto no es ni un sueño, no es mi imaginación, no es la definición. La vida tal y como la conocemos, también implica la muerte. Sin embargo, y creo que estaréis de acuerdo con esto, en nuestro interior, hay una especie de grito de eternidad. Nos aferramos a la idea de que esto tan maravilloso no puede acabar aquí, tiene que haber algo más, no puede haber un final. Generalmente, la vida es algo bueno para la mayoría de personas, aunque hay algunas que sufren tanto en vida que llegan incluso a desear la muerte. Pero ¿qué es la muerte? Yo no tengo la respuesta. Hoy tengo aquí al lado de una persona que tiene una respuesta quedarnos, pero antes empezar con ella, quiero haceros una pregunta. Cambiarías todo lo que sabéis sobre la vida y la muerte por aquello que no sabéis. Voy a volver a hacerla. Y voy a deciros que mi respuesta es sí. Pero para aprender algo más, hoy y ahora en rocaprojeto conmigo a Tessa Romero, quien estuvo muy cerca de la muerte o casi en ella, y hoy nos lo va a contar. Bienvenida. Muchísima gracias, Carlos. Gracias por haberme traído y permitirme compartir con toda la audiencia. Es un placer. Mira a estas entrevistas que a mí me gustan, de estas que cuando empecé a gestar rocaprojeto en mi corazón, pensé que un día quería tener. Entonces, tener que aquí es un auténtico honor. ¿Puedes contar un poco la audiencia a quién eres? Bueno, pues yo soy Tessa Romero, según mi currículum vital. Pues soy periodista, socióloga, historiadora, Coach también, he hecho muchas cosas, pero cada vez que alguien me currículum pienso que no están hablando de mí, porque esa es la antigua. Entonces, ahora quién soy, pues ahora soy Tessa, que voy a hacer la circunstancia de que escribo libros para ayudar a los demás. Yo tengo aquí Melo y Leo Brutal. Entonces, una persona normal que vivía una experiencia extraordinaria, como es una experiencia cercana a la muerte. Entonces, cuando me preguntan quién soy, y me hacen esas presentaciones largas, haciendo una enumeración de las cosas que he hecho en la vida, digo, bueno, pero esa no era yo, no sé, por lo menos no me considero que fuera yo, la verdad. Pero que es la verdad de Tessa, es ahora la que está aquí. La hay una atención después. 24 minutos en el otro lado, es el libro, por cierto, tenemos aquí dos que os vamos a regalar. Simplemente, pues tenéis que inspirarnos con algún comentario que digamos, wow, este libro tiene que ser para esa persona. Así que ya sabéis. Y también ya de paso, nos decís, es de dónde no seguís, nos encanta saberlo y os vamos a leer. Me gustaría que cuentes tu relato con rigor periodístico. No todo el mundo tiene habilidades comunicativas. Yo, melido, libro, libro de brutal, tiene rigor periodístico. Y además tiene estilo novelístico. Es como poética, algunas cosas. Está muy bien, es muy chulo. Pero quiero pedirte que, de alguna manera, me hagas una crónica periodística. ¿De qué pasó en esos 24 minutos? Creo que fue más tiempo. Para que la audiencia tenga la información, lo más fide digna posible. Antes de continuar con el podcast, déjame decirte algo. Si estás viendo este episodio, probablemente seas una persona bastante curiosa. Es posible que al igual que yo, tengas dudas existenciales sobre el misterio de la vida y de la muerte. O, por ejemplo, si Dios existe o si la ciencia está su favor o en su contra. Por eso quiero recomendarte "nextory", una plataforma que te regala 45 días de acceso gratuito, a un catálogo espectacular de audio libros, libros electrónicos y revistas, que se aceran toda tu curiosidad. Entre muchos otros vas a poder escuchar o leer, el libro del doctor Manuel San Segarra, la Supra Conciencia Existe, o, por ejemplo, nuevas evidencias de la existencia de Dios, dejo secarlos con sale surtado, o, y si mañana no estoy de Ignacio Rabadan, todos ellos invitados muy especiales de nuestro podcast. Para poder disfrutar ya de este acceso gratuito, solo tienes que ir al enlace que está en la descripción de este vídeo e introducir el código "Rock a Project". Así que ya sabéis. Dicho esto, seguimos con el podcast. Quiero pedirte que, de alguna manera, me hagas un poco una crónica periodística de qué pasó en esos 24 minutos que creo que fue más tiempo para que la audiencia tenga la información lo más fide digna posible. Vale. Sé una cosa con respetados otros. Está a la dispecación, ¿cómo sabes que te saís de la verdad? Yo no sé si te saís de la verdad, pero está aquí porque creo que dice la verdad. Solo hay tres opciones. Otesa miente, otesa. Creo que lo que vivió es verdad, pero. Está loca, como diría en algunos, y viene aquí a contar su verdad, pero su verdad es una invención. Otesa vivió eso de verdad y cuenta la verdad. Yo me inclino hacia esta última y estoy deseando que nos la cuentes. Muy bien. Todo quiero decir Carlos una cosa, y es que yo era la persona más eceptica del mundo. Ah, que interesante. O sea, cada vez que había que hacer algún reportaje, alguna entrevista, que tocará algún tema sobre el natural, lo que fue sobre algo incluso científico, yo tenía un programa en la cadena ser hacia años, en Radio Sevilla que tiene que ver con la ciencia. Y me encantaba y llevaba a los mejores científicos. Y nada. Nadie me dijera que otra cosa que no se pudiera demostrar, existía, o sea, no para mí. Es un racional 100%. 100% racional. Sin embargo, bueno, pues me tuvo que pasar algo así de hecho, nada más empezar a trabajar en la radio con 18 años, a los 19, a poco, a la cadena ser. Me tocó hacer una entrevista a una chica que había tenido una experiencia cercana a la muerte. Y yo, bueno, pues, en fin. ¿Muchos los tomaste? Con los compañeros y eso, y el técnico y demás, y con el director, digo, "Ah, no, después de la entrevista otra persona, porque yo me voy a reír, es que me levanta la risa". Pero luego me partió en la chica muy linda, no le creí incluso cuando terminé de hacer la entrevista a trateco mucho respeto, y ella me dijo, "Por qué no te plantas la posibilidad de que, ¿y si es verdad lo que te digo?". Yo dije, "Es que yo mientras no me lo puedes demostrar, no te voy a creer". No podías. No, no, no, no. No, quiero, sino no, no, no puedo, no me salga. No podía, de hecho, cuando tenía 8 años, no quería hacer la comunión, porque yo no creía en Dios, porque no, me lo tenía que demostrar las monjas en el colección en el que estaba. Y me provocaba búmitos y todo para no ir a la Catequesis, de hecho, hice la comunión, sin haber mechó la preparación de la Catequesis, porque ya fue rápidamente a la Catequesis la comunión, pero yo la hice obligada, diciendo, "Bueno, pero que Dios no existe, en fin, a mí que me lo demuestre, hasta ese punto". Entonces, dicho esto, yo voy haciendo el relato Carlos, y tú me puedes ir interrumpiendo lo que necesites, hacerme las preguntas, o sea, tranquila, medio. ¿Y le hemos haciendo pequeños paréntesis? Sí, sí, sí. Y tú, ¿cómo haces escucharte? ¿Por qué todo comienza, hombre? Creo que es importante hablar de la enfermedad, ¿no? ¿De qué anoyalamos? Hablamos del año 2007, fue cuando ocurrió todo. Pero yo llevaba, como tres años sintiéndome muy mal. Físicamente, emocionalmente, también estaba pasando el mejor momento de mi vida a todos los niveles. Me encontraba muy mal. Creo que incluso estaba atravesando una depresión, posiblemente. Y empezaba a notar síntomas de que, claro, pero yo pensaba que no era ninguna enfermedad, yo pensaba que podía ser un poco de fibro, que algea, que podía ser, pues, eso, estrés, agotamiento, tristeza. Pero, claro, ya luego las molestias empezaron a convertirse en dolores. Fueron tres años muy duros y yo no me atregué era el médico. Por mi era pánico que me dije, sé que tenía algo malo. Yo tenía la sensación, no es que sabía que tenía algo muy malo. Y ya cuando fui cuando lo tenía más remedio, me dijo, "Pero chiquit, ya como nos ha venido antes de todas formas, no sabían qué era lo que tenía". No había un día. No sé, pero. Un día, no sé cómo tal, era como un cúmulo de. eran síntomas, un conjunto de síntomas, como de varias enfermedades, porque una de ellas, por ejemplo, era que empezaba a perder más a muscular, pero a los salvajes, incluso, artándoles de proteínas, pero a lo estia, más con adreta. Era todos los riñones, estaban afectando, el hígado, todos, absolutamente no, la visión también, los ojos. Y, claro, yo cuando fui tu más generática a mí me dice, "Amás, el médico que me tocó no fue el miedo de cabecera", que era un señor que estaba a punto jubilarse y era encantador, estaba a uno que estaba supléndole, y me dejo de una manera así como muy. "Oh, así fue como yo lo persibí, lo recuerdo". Como muy dura, ¿no? Es que te queda poquísimo para vivir, es que. Y, además, haciendo de sentir culpable, ¿no? ¿Por qué no has venido antes? ¿Por qué es que te vas a morir? Y bueno, empezamos a hacerme más pruebas, más. Sí, sí, además, ese momento es exacto. Todavía ese momento, no, pero en el momento en el que ya empiezan a hacerme más pruebas, empiezan a investigar, y me dicen que es que no saben qué está pasando y que está almuriendo, que ya lo hablaremos de eso, no? También el Dr. San Segarra y otros doctores, con los que ha hablado, tienen su propia opinión de que fue lo que lo. ¿Se te sale en el libro del Dr. San Segarra? Vida después de la vida. Sí, sí. El momento realmente fatídico fue cuando me dijeron que no había ninguna solución, claro, yo lo primero que preguntó, "Hay alguna quimioterapia, una radioterapia, algo que terminen apia". ¿No? Es que no irás. ¿Te podemos dar. pues eso, paliativos, cuidado, paliativos, para que el dolor. El generación iba a más. Sí, sí. más que me he hecho como que yo, ¿qué es que?
y a ser ritmo, iba a adorar muy poco. Y a más ragaverta. -¿Lo comparte con tu familia esto? -No. -Porque no lo comparte con la familia. -Puf, me daba. Sentía como vergüenza. Ahora yo entiendo mucho sin enfermos a lo que acompañado después, que están hospitales con cáncer y cosas de esta les da vergüenza, que su familia lo sepa o amigos como si fuera a apestados. Yo me sentía una apestada. No sé por qué, Carlos, pero yo me sentía una apestada. Igual que la gente que será discriminada por sexo, por religión. Por eso yo me sentía una discriminada totalmente. Y no le dije nada a mi familia por eso, pero también porque. Yo pensaba a mis hermanos, pensaba a mi madre, yo decía, "¿Cómo les voy a decir yo esto?" "Mi madre se muere de la pena." "Mi madre se muere de la pena, mi hermana igual, mis hermanos." Y los que ya no van a volver a tener, porque somos la gente. La familia muy y que nos amamos mucho. -No, pero entonces lo subrías tú sola también sin acompañamiento. -Sí, sí, sí. Exactamente. -Sola. -Completamente. Yo sola, con lo cual el sufrimiento fue mucho peor. Si me sucediera ahora no haría lo mismo. -Tenías hijas. -Si, dos niñas pequeñas. -Tendría un poco. -Tendría un poes 6, 8 anitos, una cosa así. Más o menos. Carlos y ya, además, notaban que pasaba algo. Pero yo tampoco les dije la verdad, pero tontas no son. De todas formas, yo decidí quedarme en casa con muchas analgésicos muy fuertes. Una persona que no es de la familia, pero para mí como se lo fuera, esa es la única que si lo sabía. Me ayuda a preparar todos los papeles con el notario, para la custodia del tema de las hijas y todo, que no es falta de nada, en fin con su tutor y todo bien por escrito. Escribe una carta para mimar, "Despedida", "Otra carta a mis hermanos", a mis hijas también. Pero además, es que yo pedía disculpas, "Pono ser perfecta luego". Lo piensa ahora. Venés escuchando en el avión el audio libro que hacía 10 años que no lo había. -Sí, sí, pero es verdad. Pero porque ellos escribí esa carta por mí, "No ser perfecta". Pues así era como yo me sentía. Como si viniera con un defecto de fábrica, extra la sensación. Yo estaba incompleta, estaba enferma. La gente era perfecta y yo no. Yo, pues eso, había venido con una tara. Y es una sensación horrible. Eso solamente te puede entender que realmente ha pasado por algo así. Es algo muy duro, muy duro. Y bueno, escribir las cartas que no me dio tiempo a enviarlas, porque no me dio tiempo en el futuro ya que me en la playa. Y lo dejé todo preparadito. Y entonces ahí fue cuando ya empezó realmente la guerra conmigo. Fue cuando ya realmente yo decía, "El porqué? ¿Por qué me está pasando a mí esto? ¿Por qué no en ninguna solución?" Yo iba por la calle y yo díaba a todo el mundo. Yo díaba a todo el mundo. Yo vía una pareja de ancianitos maravillosa, que se querían, ¿qué van de la manita? ¿Qué ellos pueden llegar a viejos si yo no? Es que incluso vía un bebé en el carrito. Y le veía sonriente más y decía, "¿Pero por qué ese bebé puede vivir?" Y yo no. La vida, la vida te confrontaba, ¿no? La vida de los demás. Sí. Pero es que yo también he sido un bebé, una bebé muy linda. Y es una bebé muy buena. Y yo no he hecho daño a nadie. Si es una persona buena, ¿por qué me está pasando esta mí? Tenía enviarlos, sentía ira. Hace a todas las cosas bonitas de la vida. Y a los enamorados vinieron a tardecer. Me daban ganas de llorar, de gritar, de chillar. Es que yo no sé cuando va a ser mi última tardecer. Es que yo no lo sé. Y todas las cosas hermosas de repente se convirtieron en lo más horrible del mundo. El mar, que tanto adoro, será horrible ver el mar, el cielo, las estrellas. Era como si todo el universo subiera confabulado contra mí. Como si todas las personas de la tierra subieran confabulado contra mí. Era un victimismo llevado a la máxima expresión. Además yo que cuando mire ese momento de mi vida de verdad, es que pienso madre mía. Yo cuando venía escuchando el audio-yulubrigo, ¿cómo pude yo pasar tanto? A su ayuda, me digo, ¿cómo pude caer en ese victimismo tan brutal? No como ahora, ¿no? Que su capa de llevar las cosas alante y todo eso. Pero bueno, todo forma a partir del proceso de crecimiento. Entonces yo llegó un momento ya que no se iré más fácil morirse. Me acuesto, no me despierto y me voy para otro barrio en el que, por supuesto, yo pensé que éramos como tipo energía, que éramos como energía, porque a mal como crea en la ciencia así creía, somos energía que eso sí se está demostrado. Y de alguna manera, yo me quedaba, nos quedábamos una vez muertos vagando por el universo. Sí, bueno, la energía no desaparece sino que se transforma. Entonces digo, bueno, pues esa energía se quedará por disfrutando y me pareció tan triste, tan triste. Es que es un tipo de favor de pensar que yo me iba a convertir en energía y que me iba a quedar vagando por ahí sola en el universo, la infinitud del universo, el resto de mi vida, que yo no sabía que era peor, yo decía, pero que es mejor seguir viviendo con este dolor tan intenso, emocional que yo creo que el emocional era mucho peor que el físico o morirme y ahora quedarme por ahí vagando por el universo, claro, es lo que tienes cuando no crees nada. Cuando tienes donde agarrarte, porque no, ni sabes, no crees que haya un más allá, no crees que la muerte no sea al final. Entonces como todo para mí se acababa aquí, era tan horrible la perspectiva que yo no sabía que era. ¿Dónde es esa esperanza? O sea, es estar en el fondo de la tierra, yo sí me sinde con esto, pero en el fondo de la tierra, oscuras completamente. Si ni una gota de esperanza no había esperanza para mí de nada, ni viviendo, ni después. Y claro, yo luego, cuando acompañado a un firmador de morirme un dos, si he visto cuando tienen fe y creen en el otro lado, creen que se van a reunir con sus seres queridos y ves que mueren en paz con esa dulzura de decir, "ah, y vuelvo a casa", claro, pero yo no tenía ni eso. Yo no tenía ninguna propósito ni en la vida, ni después de la vida, todo se iba a acabar, me parecía tan cruel, tan cruel, tan cruel, que no podía. no podía soportar yo creo que el mayor dolor que yo sentía fue eso. Y siempre diré que el corazón se me paró de ese sufrimiento, estoy convencida. Porque fue una parada de cardiagas, o sea, como fue el momento donde. Sí, yo. ¿Qué te llevó directa a la experiencia cercana a la muerte? Pues no mucho después de esto que me dijeron los médicos, o cada vez estaba peor, peor, pero ya digo yo creo que sobre todo era emocionalmente. Y entonces empecé a tener ataques de ansiedad, ataques de pánico, no podía respirar y empezar a sentir ya lo que yo sabía perfectamente, no tenía que meterme en Google para saber que yo estaba sintiendo los síntomas de un infarto. ¿Dónde estabas? Entonces estaba yo todavía mi casa. En varios días antes de las experiencias cercana a la muerte. Con un 3 o 4 días o cuánto, pero yo sabía que el corazón se me iba a parar, pero no sabía cómo sentirme, no sabía si era bueno, si era malo, porque como. no sabía que me esperaba después de aquello, no sabía si iba a sufrir mucho más físicamente, entonces fue un momento así que no fui al médico, porque había momentos en los que yo decía bueno, voy al médico para que me den algo y así evitamos el infarto. Porque ya varias veces yo había ido a hacerme un electro, porque había notado cosas raras y entonces si me había hecho varios electros y me decían que el corazón no estaba muy alterado, muy alterado, me daba. quería andarme tranquilizante, si eso yo decía que no creía nada. Ella hasta te tenía coloanarjésicos. Y yo sabía que me van a hacer otro electro y que iban a ver que me iba a morir. Y dije no voy, pues ya mira, me muero directamente ya. Yo creo que es lo mejor, entonces me abandoné ella a la idea de morir. Ahí digamos que me arrendí, me arrendí ya estaba ya cansada de luchar, pero muy cansada, estaba ya. Yo es que llegó un momento, además que me tiré en el suelo, sublicando, que si existía un dioso, existía algo que por favor, que por favor me ayudase, me des. me detrás de que existía algo así, que me pasó la experiencia que me ha muerto y me pasó justo después de las horas después de aquel. ¿Ostras? Eso no lo he contado ninguna entrevista. ¿Ostras? Ostras, ¿sabes tuviste una petición de si hay algo? Muestra mero. Pero vamos tirada en el suelo, completamente, completamente, sin ni una gota esperanza, sin nada, y si no esté ya ser final, me voy a morir, me queda nada para morirme. Y entonces suplique, digo si hay algo, si estás ahí, si algo que sea, por favor, ayudame. Ahora, ayudame, y poco después, fue cuando. Cuando pasó la experiencia cercana a muerte. Justo los minutos antes de la suencia cercana a muerte, ¿dónde estás y qué es lo que ocurre? Vale, yo me encontraba. ya digo, me encontraba muy mal, y aún así fui a coger el coche, porque pensaba que. que al tardar menos en coche, al día recoger a mis niñas al colegio, iba a ser todo más breve, porque veía que andando no iba a llegar, me iba a desmayar, lo que me iba a pasar algo, me iba a dar el infarto, y que mira, voy a encochar las recogas rápido, vuelvo a casa, y seguramente ya me muero. Yo ya me una persona también para que luego estuvieran en casa y mi niña no hubieran todo lo que iba a pasar, en fin, una movida. Y cuando voy a recoger las aportas del cole, entonces ya fue. cuando las veo que aparecen, en ese momento, mami, mami, qué tal, y fue cuando de repente se me nublo la vista, a dejar de sentir el cuerpo, en un dolor muy, muy agudo, y ya todo lo que recuerdo ahí es, lo recuerdo muy bien, pero sí con un poco de niebla, fue cuando apareció la mujer, con dos niños pequeños que tienen una fuerza intensa en la historia de mi vida. ¿Cuánta cuenta me lo con detalles? ¿Tú estás en la calle, entiendo? Sí, estoy en la calle, y apareció en el mayor, que ya aparece una mujer, o en cita edad media, muy mona, con su baqueros, su camisa blanca, y había parcado en un. iba en un cuatro el blanco, y con dos niños de las cidades de mis hijas. Un reno al cuatro, un reno, un coche antiguo. Un coche antiguo. Y yo lo recordaba de eso, de mis abuelos y. de aquella època. Para la calle i va ajudar-te. Sí, sí, i va ser una benica molt grande por la que passava a molts coches i viat a la mujer. I automàticament ella, em va començar a parlar, em va parlar, em va entrar, em va entrar, i ja sé per on volia entrar. Però ja volia llevar-me a una clínica cabia i molt pequeñita, que era un segur privado. Jo parcava moltes dies i nunca jamal m'havia fijado. No, no ho ho veig. Una clínica molt chiquitita, vam arribar a ganar més cabiadors i em va anar a la seva vida. No ho sé, no ho sé. No ho sé. No ho sé. No ho sé. No ho sé. No ho sé. Però ells s'estàvem calmant a mi sisge. Va, va. Jo tot això ja, després, ve de res a l'arriba. En aquell moment jo ja n'hi vea a mi sisge, ni n'hi ha de l'últim que vea, és que estan jugant amb els nens i que estan molt bé. Va, va. I jo, de alguna manera, s'han de tranquil·l'hiat. En aquest moment de que no les va passar res. De que no les va pillar ningú un cotxe. Fins a la cosa de les madres. En aquest moment de que penso, jo m'he de morir. Però mi sisge se estan a la meva, aquesta a la meva, està amb els seus fills, cuidant de les m'hi. Estan atendides. I bueno, ja quan entro a ell, recordo la cara, tenen aquí, recordo, no sé, el cariño, sé que m'envolvia. Era una sensació molt bonita. Era una sensació de sentir-te querida. Jo en aquell moment lo necessita. De arropament, no? I presenta la clínica? Sí, entro en aquell moment, ja sé que d'hafora, perquè també llavors la lloguja és d'arriba. I ja m'empiezan a tratar la enfermera, ja amb el medicó de General, de medicina General, i a Pediatria. En fin, i de repente, jo veo, estoy aquí en una camilla, aquí està la parec, i que estan fent absolutament tot el possible per reanimar-me, perquè ven que jo ja, m'estoy llendo, m'estoy llendo, a més jo ja, en aquell moment pataleava, gritava, les pegava, chillava, perquè jo ja el que volia aramporir-me. Ja no lo soportava ni un segon demà. I a ti, agora, era emocional el sufrimiento. Jo, en ese momento, a mi me hubiese dicho, que me cortan a pedazos, de veracícate, que es muy burro, que te voy a decir, pero me dicen, mira, prefés que te cortemos a truzos, y lo prefiero, porque es que el dolor del alma, que ahora entiendo que es del alma, que yo no sabía que era eso tan enorme, ya no podía más. O sea, te deseabas que acabara ya. Entonces, querían ponerme cosas en las llamas de los dedos, que yo no sabía que era, luego me explicaron, que era poloísadrena lina. No sé qué, quiero recordar. Y yo, o sea, no me llegaron a injectar nada absolutamente, porque no les dejé, yo era un animal. Era en tres personas con mucha fuerza, y yo que estaba a chapolvo, y no consentía que se acercaran a mí. Es que no podía, no podía en sujetarme. Hasta que ya el último recuerdo que tengo, fue el de la enfermera, que era muy bonita, era muy linda. Y todo el tiempo, ella estaba llorando, diciendo que no, que por favor que me quedaste, que me quedaste, que por favor que me tranquilizara, que me quedaste, yo había llorar a ella. Cada vez que me preguntan que fue lo último que pensé antes de morir, digamos, o de tener la muerte clínica, pues lo último que moría es, fueron dos cosas. Una es, ¿por qué estas chicas puede ser feliz y yo, no? Y el otro es, porque ya puede ser tan guapa y yo, no? Bueno. Ya sé que eso era muy poco poético, muy poco lídico. Que uno piensa sin precanterlo, no es que. Tosas, tú la piensas antes de morir, se porque vamos. Es que fue eso lo que pensé. Fija en ese momento imagino, claro, luego estudia tu vida y vas atrás y te das cuenta de la autoestima, como la tenía yo, ¿no? Claro, tienes sentido. Y es importante que os quedéis con esto, porque luego cuando me reaniman, la primera cara que vuelva a haber ella de ella y al mundo ha cambiado. Vale, vale. Entonces, ahí tengo ya otra percepción, ¿no? Tienes tan reanimar o sea hacer una RCP, pero yo no me anual, pero era imposible. O sea, luego me llevan como pueden a. A un mueven la camilla, la que estaba, la ponen así en práctica, la estaba así, la ponen en medio donde está los focos y eso, pero es que era imposible. A partir de que tampoco no tenían material, digamos, no tenían herramientas ni. Si eso hubo esa gente llamaría también una ambulancia. Sí, claro, llamar a la ambulancia, evidentemente. Que los que luego me salvaron, porque ellos sí, me pudieron animar. Es para desgrizar un poco el relato. Estás en la calle cuando esto te va a dar, y haces lo que haría cualquier persona. Si ves algo que tiene que ver con salud, con medicina, pues allá que voy, te lleva a esta persona a una pequeña clínica que no es un hospital y intenta en hacer lo que pueden. -Correcto. -Exacto. Vale. Pero no lo consiguen. Vale. Y aparte ni saben, porque yo ya una vez que estoy en el momento ya que. Yo soy el conocimiento, digamos, no? Y ya tengo la muerte clínica, no tengo pulso ni nada, de repente, cuando sugo hacia arriba, volando, pero además con una fuerza alucinante de rápida, yo decía, pero ¿qué pasa? O sea, era un caos. -O sea, tienes unas prevencias extracorpóreas. -Sí, sí, claro. Te ves desde arriba, cenital. -Esto es típico de las experiencias. -Sí, sí. Yo luego fue cuando. porque yo como no sabía nada de prevención cerca no se la muerte, cuando ya después de la mía empezó a investigar y a entrevistar a otras personas, entonces me di cuenta de que es algo bastante recurrente, el verte de esta arriba. Y claro, yo lo que veo ahí, Carlos es, a tres personas ahí, con un cuerpo cae que yo no me reconozco en ese momento, y sí, pero. "Hadre lo pienso y yo creo que estaban haciendo". O sea, atacamos de los nervios, uno que tiró el reloj, el otro que dice, "No sé qué, no sé qué, no sé qué, no sé cuánt, yo les narré absolutamente tudo, todo lo que pasó, lo que dijeron, lo que no dijeron, aparte también veía a mis hijas jugando con los niños de la mujer. -Esto es interesante. -Es una visión aérea como flotando, que no tiene límites espaciales. -Exactamente. Sí, sí, porque yo podía traspassar las paredes y todo. -Yo, mis hijas, está un cuadro. -Es un buen mujer. -Claró perfectamente, te vas moviendo, pero eso flotando. Es una forma de. Se parece mucho, porque explicar esa sensación de flotar es muy, muy difícil. Hasta que un día me invitaron para un reportaje de prensa, montarme en globo, que nos invitaron a varios periodistas. Y cuando aquello empezó a subir, y empezó a. digo, esto lo más parecido que es prementado yo a aquello, lo digo, por si alguien ha volado en globo, es muy parecido, porque realmente no te das cuenta de que estás subiendo. Pero cuando te das cuenta estás mirando y se estoy subiendo y muy deprisa, además. -Os la volas. -Vuelas. -Sí, sí, si. -Volando. Es esa sensación de flotar maravillosa, ¿no? Vale. I, en ese momento, no soy consciente de que estoy muerta ni nada, de hecho, tardo mucho en darme cuenta que estoy muerta. Esto es ese terío, o sea, es una especie de. entre transparente o es que no sé cómo definirlo, o hay un cuerpo que tú puedes identificar. Yo no veo ningún cuerpo que yo, lo que sí tengo es lo que ya luego, después estudiando, investigando, entiendo que es mi consciencia, mi supraconciencia. Que claro, pero yo no me veo que tenga ojos, ni veo que tenga manos, ni que tenga pies, ni nada, eso absolutamente lo que me lo hago. Sí, perfectamente. Sí, sí, pero perfectamente además es que. ¿Y sientes? No. No sé si ente nada. Fíjico, digo, los sentidos. No fisico nada. Acto. Nada. Prio temperatura. Un momento en el que fui a la cocina de mi madre, mientras antes de encontrarme con. A ver, sí, es que madre me ha de la cocina a tu madre. Vale, a ver. Ahí sí me vino como un olor familiar y. Vom, ahí dije, fue algo que me lo hago. Es que es muy tremendo. Entonces, cuando tú estás en esa experiencia, te mueves por donde quieres. Sí. O por donde te mueven. Ahí de ser. El momento es como si yo tuviera voluntad propia, es como si te dejas llevar por un. por una corriente de aire y ella te va llevando. Sí, sí. Yo no voy eligiendo a quién voy a ver ni nada. De hecho, vi a mis hijas. Está bien. Pero no sentí nada. una vez una mujer en una charla. Me dijo, "¿No me dios qué sentiste?" Bueno, se me va a pasar la pregunta. Sentirías una pena y un horror cuando viste a tus niñas pequeñitas, allí, y tú hay muerta y tú no se qué. Bueno, y cuando le dije, "Miré, señora, siento". Porque yo sabía lo que ya quiere que le respondía, "Siento de fraudarla". Terriblemente, pero es que no sentí pena. Ya. Pero ninguna pena. A peor tampoco. Tampoco. Un poquito como dañoranza. ¿Cómo estás? Estremeendo esto, ¿no? Un poquito dañoranza. Y luego contaré también cuando violent irro de mi madre como un poquito dañoranza. Pero era. Yo sabía que la sí va a haber muy pronto. Entonces. Claro, es que aquí hay un matí de interesante. Es indiferencia. O sea, es indiferencia por falta de amor. No. O es despreocupación, precisamente, porque hay un amor mucho más completo. Exacto. Eso es. No es que no me importa la mis hija. Es que. Porque yo aquello todo me resultaba muy conocido. Yo no estaba viviendo una experiencia extraordinaria. La sensación que tenía era de, "Uy, esto ya me lo sé, me lo conozco". Pero no es consciente que estás viviendo una FDM. No, no para nada. Y de que estás muerta? No, todavía no. Tampoco. Todavía no. Entonces, yo lo único que se entiera eso. Cuando vi el cuerpo. dije. Pero sí soy yo. Entonces hubo un momento en el que sí veo la cara y veo el cuerpo inerte. Entonces hay un momento en el que sí me reconozco. Pero. Siento eso, pues como la palabra, es como un pelín dañoranza. Pero no tengo pena por mi cuerpo muerto ni nada de eso, sino como. que no em fa gràcia, no em fa gràcia, no em fa gràcia, no em fa gràcia, no em fa gràcia, no em fa gràcia, no em fa gràcia, és que per mi era tan natural estarà, era com si era un país en què has viaixat milers de vegades, i te lo conoces de memòria, doncs està tan tranquil, i tan agust, que no té plantes per a l'any, no té susto, no té miedo, no té confusió, i ho dic, "Ah, estic confusa, a d'un moment, no per a l'any, al revés, està molt tranquil, i jo sé que hi ha estos tres llocs aquí, això és aquí, pel qual que és, jo, un moment que sí me caure, perquè si tu ve consciència de que si seguien intentant toquetear-la, i totes les coses que les estan fent, jo sé, les van despertar, i doncs, doncs, em vaig a volver, i jo no vull. Una pregunta important, vam a la part mèdica. En aquell moment tu estàs el que algunes mèdics, per exemple, Dr. Sonsegarda, ha parlat de muerte clínica, és un termino que l'utilitzà, no? En realitat, si està vint una reanimació, i el oxigen no va llegant, i, aunque sea de manera manual, va llegant, oxigen el cervell, portant el cervell, se m'han de oxigenar, i tindria sentit que no hi ha una muerte cerebral, no? Però llegues a morir, objectively. Objectivament sí, perquè en ningú moment recupera el pulso, hasta que llegu la ambulància, pues no estava tan histèrica. És que jo les veia, i, a més, m'he de donar risc, no? Perquè quan estàs així, no, en fin, no existe l'humor, com aquí, aquesta dimensió, però aquestes coses que dic. Ja ja vaig dir, jo vaig dir, primer, quan em capré, em fa de dir, però deixem-me ja en pas, deixem en pas que em vaig despertar, i jo no vull despertar-me, això sí sabia que si seguien, m'hi van despertar. Però, clar, quan veien que no aconseguien reanimar-me ni nada, entonces se pusieron peor, más estèricos, i no ja deixaron de hacer nada, o sea, que no em pensaron discutir entre ellos, bueno, se dijeron de mi interés de toda la vida. ¿Y es consciente de lo que ocurre en diversos espacios a la vez? Sí. Esto, como sé, como, porque hay una conexión con el todo o con qué. Sí, sí, totalmente. Claro, yo no sé consciente de eso, hasta que, final vuelvo a juntar las piezas, eso sí se dan algunas CCM's con personas con las que he hablado, que pueden estar en varios sitios a la vez. Vale. Sí. Entonces, como te comenté antes, de forma, digamos, no voluntaria exactamente haber, no porque yo quisiera, cuando yo salgo de allí es porque siento que jalan de mí muy fuerte. Como cuando alguien te tira del pelo fuerte hacia arriba, entonces ya salgo de esa dimensión, digamos, y ya voy más a otra parte. Entonces ahí sí, sucede en varias cosas a la vez. Las entrevistas en el libro no han rotado en un orden cronológico más o menos, para que el lector no se pierda, pero básicamente ocurrieron todas estas cosas un poco a la vez. Lo primero de todo que sí, recuerdo llamarse, es como si yo te hubiera a ti, ahora mismo. La persona que estaba allí, que era mi amiga y sabe la que había muerto, cuando yo tenía y ella 15 años con Lucemia. Wow. Y estaba con la misma bata de la última vez que la vimos. Juni había vuelto a acordar medellar hacia allá. Tien por en fin fue un historia muy dramática, en aquella, entonces salió, además, medios de comunicación, porque los padres quieren hacer una colecta para poder operar el angiusto y fue un tema muy muy dramático. Y cuando la vi, claro, yo que alegría, digo, qué vi con tus inverte, no hablando, sí, evidentemente, ¿no? Esto es un otro espacio distinto. Sí, sí, en otro espacio distinto en el que la veo a ella. Y justo detrás, me encuentro esa famosa luz de la que luego descubro que ha hablan tanto las experiencias cercanas a muerte, que es como una parez gigantesca, gigantesca de ancha y de alta y de todo, que es con una luz segadora muy muy brillante. Vale, dice es una parez, ¿no lo estaba definida o no? No, es como tampoco es una parez exacta, es para que la gente se haga una idea. Fue un muro muy grande. Passe intentar usar referencias, yo tengo preguntas para intentar. Claro, sí, sí. Para intentar definirlo lo mejor visualmente. Es que me gusta mucho definir, porque claro, no era una parez, realmente, físicamente. Era como un muro hecho de luz, una luz blanca y maravillosa. Y en ese momento sabía perfectamente, a mi nadie me tiene que decir que yo, tenía que ir hacia allá, porque yo en ese momento tenía conciencia plena de que allí estaba mi padre, de que allí estaba mis abuelos y de que allí estaba más gente. Pero nadie me lo había dicho, yo es que lo sabía que estaban allí. Sí, que sí entender que estás muerta o bien, ¿no? Sigo, ¿sabe que no? No, no. No tengo conciencia de estar muerta ni nada, porque yo estoy ahí también, que hasta el final, final del viaje, no. ¿Y tienes contacto con Isabel, con Tomí? Sí, aunque en ningún momento me deja que la toque. No te deja que la toque. Sí, cada vez que yo me acercaba es alejaba. I nada más que hacía decirme, "pero que haces aquí, que haces aquí, tienes que volver, tienes que volver". Y yo sé, pero que, maniera, o está con que tengo que volver, yo que no quiero volver, yo decía, "ah, más pensaba volver a donde aquí". Y tienes que volver, y tienes que volver incluso. Si recuerdo que tenía la mirada, como yo me percibe como que estaba asustada o preocupada. ¿Y entonces ahí sí que pensé un momento algo así como. ¿Qué está pasando? Si hubo un momento en el que se me cruzó, un cable de decir, algo está pasando, porque está ya como muy preocupada, ¿no? Pero yo, claro, cuando estás ahí, yo sabe que mi padre, que mi familia, que mi ser esquerido se estaban al otro lado. Yo llegó un momento en que lo que quería era ir hacia allá. Además era una sensación muy linda, porque era como de decir, "ah, que me ha llegado a casa, he vuelto, estoy en casa". Entonces, cada vez que me preguntan qué es lo que se siente en ese momento cuando ves ese salud y todo eso, es como siempre pongo el mismo ejemplo. Imagínate qué has hecho un viaje, que te vas al viaje super contento, contento contento, con muchas ganas de disfrutar, te lo pasas bomba, y ahora te dicen el día antes que ya te esquirás en la valeta, pues tienes que regresar a casa, de su wow, que con lo que me lo estoy pasando, pues no estoy pasando, pippa, yo no quiero volver. Pero no va a estar llegando a tu casa, y de la "ah, y abre la puerta en mi cama". Qué bien se está en casa. Mi baño, mi cocina, mi tele, mi sofá, que pues es una cosa muy parecida. O sea, sentir como una vuelta de la origen. Sí. E incluso llegué a pensar, o sea, una sensación de, "Yo por qué habré estado viajando?". "Porque me habré ido tanto tiempo de viaje". No lo entendía. No entendía el "porque yo me había ido tanto de viaje", con lo que se estaba allí, porque me había ido yo. Entonces, a ver, lo que estás apuntando, es que a tu inicio, el tu alma, tu espíritu, no nace aquí en esta tierra, sino que tenía otro lugar, otro oficial de cinto. Sí, sí, sí. Tu cuando vuelve a estar ahí, es como decir, bueno, pues yo, aquí ya está, vengo, y aquí pertenezco a esto, no al otro lugar. Exactamente. Y además, tenía certeza absoluta de que yo había estado allí, de que aquella era mi casa, y la sensación es del viaje, ¿no? Y eso es decir, he vuelto, estoy aquí. Cada vez que entró en mi casa, después de un viaje largo, cuando dentro digo, "estí igual que en el otro lado". Es muy parecido, es muy parecido. Y me encontré con ella, también me encontré con otra persona, no voy a decir el nombre, porque nunca lo he dicho, pero también me encontré con otra persona, o un otro ser querido. -Familiar? -Sí. No de sangre, no con sanguíneo, pero para mí un familiar. Muy muy querido. A las personas que nos siguen en redes, que preguntarían a una persona como tú, que ha vivido una CME, y muchos querían saber esto si ves a familiares. Sí. A la persona, la que yo quería mucho, y estuve con ella en sus últimos momentos de su vida, sin yo saberlo. Me tocó a mí como podría haber sido otra persona. No tenía que haber sido así, pero fue así. Y me confesó las últimas confesiones que eran los moribundos, los últimos repentimientos. Yo la odié durante mucho tiempo cuando muría esta persona, porque no se ve porque me había dado esa carga tan grande. Me contó incluso secretos que no podía compartir con nadie. Pero luego, cuando volia verla a esta persona, pues fue algo muy bonito, algo precioso. ¿Cuándo tú recuerdas esto ahora es nitido? Como si te estuvieras viendo a ti. Igual. Yo cerro los ojos, y puedo. Es como si pudiera hacer así. No es como un sueño vivido. No. Que te levantas de. ¿Es que es como si hubiera estado en. ¿Visto a tal? No, no, no. Esto es muy interesante, no es como si. ¿Dónde se siente esa certeza de que lo que tú has vivido? Es real. ¿Cómo tienes esa sensación tan segura y firme? De decir, esto no es ni un sueño, no es mi imaginación, no es la il·lucinación. ¿Por qué? Porque nosotros, como diría el Dr. Sansegarra, tenemos una superconcencia. Entonces, ella es la que te va marcando todo. Ella es la que te va diciendo lo que es verdad y lo que no lo es. Entonces, en todo momento, tú sabes lo que estás viendo. En todo momento, tú sabes lo que estás sintiendo. Es que, claro, es el resultado que es difícil explicar. ¿Tienes la certeza? En el momento que estás, tienes la certeza. Entiendo lo que quieres decir, no? Yo te puedo decir un sueño. Y a veces, el sueño es muy vivido, pero yo sé que es un sueño. Entiendo que en esto, con qué porcentaje de seguridad, tú vives esto como real. Bueno, pues, sí, jate una persona tan es ética como yo y cuando abrir los ojos, un 100, bueno, nosotros digo todo, pero un 100, vamos. Y además también hay que decir que no me administrao ninguna droga. Yo no lleva ningún tipo de droga ni tomo nada. Y eso también es una cosa que los médicos les ha ayudado un poco a dar más credibilidad del. La medicina intenta también explicar que puede ser fruto de una hipóxia, de muchas razones, lo de la visión de túnel, por ejemplo, a veces ser la cena con eso, ¿no? Pero por encima de eso está el convencimiento de uno mismo, por eso te pregunto. Sí, sí. i a més, cada vegada que hi hagi una altra altra.
que em pensava avui, i pensava el César de Luz, que estuve de què volíem parlar. -Eso t'hi va preguntar un edificó. -Sí, sí. -¿Qui són César de Luz? -Jo el ho hem vist com la gent que em va començar a parlar, per investigar el tema del que m'agrada. Els medicos que ja hi parlava i em parlava de César de Luz. -És com un, en molts relats. -Exactament. -Els nens que també parlava els nens que li callen Angeles, i altres persones li callen Angeles, també, i altres de Luz. Llavors, tenia que posar-lo un nom. Tenia que posar-lo una etiqueta, i això li callen "series de Luz", perquè era un ser molt bondadozo, si llamoroso, i tot això. Però si vols, te cuento com es va. -Sí, por favor. -Porque, cuando ya me encontré a este familiar, también que me decía exactamente lo mismo, que tenía que volver. ¿Y qué hacía ahí? Para todo el mundo, o sea, para esas dos personas era como una sorpresa. -Ya, como no sé el momento. -Sí, sí, ni se esperaban que em verme. Eso seguro, vamos, como yo las percibir, no se esperaban para nada que yo estuve. Que no es como en otros casos que van los familiars a recibirte, que yo también lo he visto hablando con los moribundos, que van a recibirte y saben que vas a morir. En mi caso no fue así. -No fue que fueran ellos a recibirme, y se encontraron con que yo aparecía allí y de repente. Entonces, yo estaba decidida decidir irme hacia la luz, ya hay descansar. Yo de lo que quería era volver a casa, eso es la sensación de que quiero llegar a mi cama, no. Era un largo viaje, era esa cosa muy parecida. Pero entonces, fue cuando vi que detrás, bueno, a ver, es que yo podía haber por todas partes, esto, a ver, no soy un cuerpo humano. Entonces veo que, que por la parte detrás, por decirlo de alguna manera, más o menos para que sea gráfico, no? Veo, me encuentro que hay una serie de personas que son hombres, y que están vestidos de blanco, que son rubios con los ojos verdes, no muy claros, verdes, estatura media alta, pero tampoco muy altos. Y que el que está adelante, al que a partir de ahora vamos a llamar. Mi guía, porque también tengo que llamarle de alguna manera. Entonces, es un poco distinto, es un poco más bajito, un poco más regordétito, y tiene el pelo un poco más o un du lado. -Pero entonces, personas. -Sí. Persona, pero yo sabe que no eran personas humanas. ¿Y por qué ser es del luz? ¿O sea, había luz? O sea, no. Bueno, porque luego en la. viendo que las personas que se dedican al mundo espiritual, y demás, pues les llaman así. Bueno, les llaman, si les de luz, maestros ascendidos, que hacen espirituales, es decir, si les llaman de muchas maneras, no porque emitan luz ni nada, en este caso yo no veía que emiten luz, sencillamente que van vestidos del blanco, y que eran presencias amorosas. Vale, vestidos del blanco. Aquí hay un detalle interesante. ¿Qué tipo de ropa? Tipo chaqueta, traje de chaqueta. Algo que me llamo mucho, que yo cuando lo contaba la primera vez, digo verás tu el médico, al que se los conté, digo, me va a llevar al manicomio, pero directamente, vamos. -Ya. -Ya. Pero no resulta que luego no se la única que ha visto que han vestidos así. -Déjame encontrar mis sitios porque necesitamos verles vestidos. O sea, estamos condicionados por nuestro contexto cultural, lo que vemos es lo que la superaconciencia, Dios, lo que haya al otro lado, quiere que veamos para que lo entendamos. -Exacto. Eso es. Me costó entenderlo, pero yo sabía perfectamente que ellos no tenían esa forma exacta. -Porra, porque no. Quiero decir, me imagino un más allá, no tiene muchos sentidos necesitar ropa, ¿no? En principio, a no ser que para ti, lo natural sea verali en con ropa. Yo sabía que no era su forma real, pero que lo hacían para que ellos para tranquilizarme. Igual que luego otra cosa que contré era ascensor, que es lo que otros llaman túnel, fue también para tranquilizarme. Entonces, lo que tuve, si es de Dios, hace que adopten formas conocidas y que donde estás, todo tenga forma, adopte forma conocida, para que se tranquila. Además, ellos, sobre todo, quieren transmitirme mucha tranquilidad. Eso sí, algo que sí me llamó la atención, sobre todo, y al final, cuando ya tuve conciencia estar muerta. Ante todo, querían que estuviera tranquila. Entonces, cuando me preguntan también, por ejemplo, si eran seres queridos menos fallecidos o. ¿Quién es creo que eran, ¿no? Yo lo único que puede decir es lo que yo sentía. En todo momento que estuve con ellos, yo lo que sentí, era que éramos familia, pero familia, como energética. Es decir, teníamos el mismo adén espiritual. De alguna manera, yo era, como la madre de ellos, eran mis hijos, pero también eran mis padres, eran mis hermanos, eran Dios, yo también lo era. Eramos todo. Es como un vínculo común con ellos. Como si estuvieramos hecho de lo mismo, eso si lo notaba. Es como cuando si yo te tocó a ti. El brazo, que es carne, huesos, no? Pues de alguna forma, el estar yo en presencia de ellos, sabía, per si voy a esa energía perfectamente que era la misma. Como si estuvieramos hecho del mismo polvo de estrellas. Llábalo de cómo tú quieras. ¿Les puedes tocar? A mi guía, si al final, además, nos dimos un abrazo, pero yo no recuerdo haber notado carne, ni nada eso, yo lo comunico, fundirme con el amor, digamos, que él tenía. ¿Y tiene algún tipo de comunicación con ellos? Sí. Durante todo el tiempo ocurre varias cosas, ellas se empiezan como guiarme. Pero hablando. Sí, claro, hablando, pero bueno, digamos que se habla de consciencia. El punto ya. Evidentemente. Una especie de terapatía. Sí, como una especie de terapatía para entendernos. O sea, como si tú y yo nos miraremos. En Satanismo. En Satanismo, ¿sabemos lo que cada uno piensa o quiere? Pero es clar, es muchísimo más profundo, mucho más, es una comunicación, en fin. Yo notaba, además, una cosa curiosa. Y es que la forma en la que me miraban era como. y como me trataban. Y como me hacían, vamos por aquí o vamos por allá. Y ahora lo contaré. Sentía que me trataban un poco como si fuera. Y formaba un poco con descendiente. Un poco también con pasiva. Y un poco como si dijeran "ista, pequeña hija". Esta pequeña hija que no terminaba aprender, si es que vamos a ver si es que son. Acaba de en hacer algo así, no? Entonces que me trataba un poco como así. Y eso ya luego, es cuando yo empiezo a juntar todos los cabos y demás es cuando empezó a darme contacto. Yo no sé si momento estoy encantada, es muy bien. Siento que formo parte de ellos. Y entonces empiezo a hacer como una serie de viajes. En la que de alguna forma yo creo que era considerado viajado por el universo. Entonces me llevaba, hicimos varios viajes, a través de lo que luego entiendo que es el túnel. Pues yo siempre decía pero es que yo no he visto ningún túnel, pero claro a mí uno de los médicos que había tratado estos temas me dijo, es que lo del ascensor es el túnel. Y pues, pues no había caído. Entonces el ascensor yo estoy segura de que no era un ascensor. Pero ellos lo habían puesto así, le habían adoptado esa forma conocida para que yo estuviése tranquila. En todo momento lo que veía si no taves esfuerzo porque yo estuviése tranquila. Y que me sintra muy muy arropada. Sientes miedo, sientes paz, sientes amor, que es lo que se siente. Pero todo lo que siento es amor, pero amor de verdad, que se siente aquí. ¿Cómo es de verdad? ¿Qué es el amor de verdad? No se puede explicar, es innefable. No se puede explicar. Claro que cuando vuelves a que la tierra y ves que todos los amores son eso de cómo se dice el amor sin. En condiciones. Sin condiciones. Ves que, por favor, sin condiciones aquí. No sé, yo si existe. Eso es que una madre te quiere sin condiciones, y no sé yo tampoco que defite. Y también soy madre y tengo una madre que es la mejor del mundo. Pero. Aquí ellos es amor sin condiciones. Es decir, de verdad, tú estás amas, te amas, y no hay preocupación ninguna. Me he hablado antes de que había un especie de pared de luz en detrás de Isabelas o amiga. Desapareció. Desapareció. Hay algún tipo de luz, de iluminación, de sol. O sea, cómo es la estancia donde todo esto ocurre. El lugar previo al ascensor, durante el ascensor, túnel. La verdad es que yo sabía que estábamos en un lugar, pero no lo puedo escribir porque es que no se veía. No puedo decir, "Mira, había luz, había esto, había pasillos, había. ". Entonces, es un espacio de afa, no abierto. De alguna manera, yo sentía que si estuviéramos en alguna parte del universo era mi sensación. Y como si pudiéramos observarlo, como si el universo estuviera ahí, aunque yo no lo viese. Era lo que yo pensaba. Yo pensaba, "ah, estamos en el universo y. ". Si fuera un observatorio. Vale, entonces ese ascensor. Sí, me dicen que vaya. Entonces me meto, y entonces ahí. Aún de los viajes que cuando me meto, veo que. Y a más, yo lo pienso digo, "ah, esto no es un. "Esto la han puesto esta forma para que yo esté tranquila, "para que no tenga miedo". Entonces, pues lo del túnel, el túnel famoso es, del que hablan muchos de las experiencias cercanas a muerte. Entonces va, yo no sé lo que es ir a la velocidad de la luz, pero era sensación de ir a la velocidad de la luz. Bueno, aquello súper rápido. Y yo veía como. Como destellos de. Vale, el cuerpo no está preparado para cosas así. Esperimenta algún tipo de dolor. Es más, te hago la pregunta. ¿Tú que estabas viviendo una vida con dolor, un dolor extremo? ¿Se experimenta en las experiencias cercanas a la muerte algún tipo de liberación del dolor? Claro. De hecho, eso es lo que yo más sentí en cuanto. Salifrotando del cuerpo. Eso fue lo primero. Entonces, el dolor. No tengo dolor. El dolor desaparece? Sí, sí, automáticamente, el decir. No sé, en todo dolor. Es como una liberación, pero. Madre, m'ha de dir. És com un en totes les cemes? Jo, amb tot el que he parlat, si estuant tres casos, en què han tenint les prems de la mort molt negativa i de sufriment emocional i físic, però en el 90 i tant, 2% no. És experimenta això, sobretot, desligues del dolor humano i delament. El dolor i la enfermedad se queden aquí. La dolor i la mente. No tens la mente que tenemos aquí, que te causa todos los problemas, no? A dónde te lleva el túnel, ese que comentas. Hay un momento en uno de esos viajes que veo, porque son varios, pero uno de ellos veo que estamos en la casa en la que yo vivía entonces, igual, digo, están poniéndome escenarios que yo conozco y desde las caleras de mi casa, de repente se abre todo abajo y veo que hay un entierro y veo a mi familia. Ahí sí que digo, no entendía un poco lo que estaba pasando ahí, porque me estaban enseñando aquello. Ellos estaban callados, no me decía nada. -Los seres de luz. -Sí. -Que siguen ahí contigo. -Sí, en todo momento ya, hasta que me despido están todo en todo momento conmigo. Entonces me fijo bajo igual, flotándome, acerco yo allí sola, ellos se quedan detrás, arriba, y veo que es el entierro de mi madre. Y me pongo a intentar hablar con mis tías y con mis hermanos para preguntar y demás, y demás, y entonces te descubro que mi madre se ha muerto después de haber muerto yo, que como yo he muerto, mi madre ha muerto días después de la pena. -Estás haciendo un viaje a futuro. -Al futuro, temporal. Es como una consecuencia de tu muerte. -Y eso ocurrió de verdad? -No, porque sobreviví. Entonces mi madre sigue viviendo. -Sas como si estuvieras viendo un posible futuro. -Sí, mío. -Si tú morías de verdad. -Exactualmente. Y es interesante esto, y también me da mucha tranquilidad, y es algo que me gusta transmitir a las personas que me hacen consultas en este sentido sobre nuestros seres queridos fallecidos. ¿Cómo nos ven? Si lloran, cuando nos ven llorar, si sufren, cuando nos ven sufrir, creo que esto es importante. Por lo menos lo que yo viví, ojo, no quiere decir que ellos te empoder de la verdad. Pero yo tampoco entendía ese sufrimiento porque yo sabía que no se íbamos a ver pronto. Yo no entendía, yo siempre sabíamos saber el que. La sensación que yo tenía todo el tiempo es de. Si nos vamos a ver todo pronto, no entendía el dolor. -No sé si es algo interesante. Nos vamos a ver pronto. -Claro. Esto tiene que ver con temporalidad. ¿Qué ocurre con el tiempo en esa dimensión? No tiene nada que ver. Está claro que el tiempo aquí es un invento humano. Es un invento humano. Yo de hecho, cuando abrí los ojos, lo primero que dije es cuántos años he estado en coma. -Pregunte. -Años? Yo pensé que había estado años en coma. Porque el tiempo se violata durante tu SM? Imagino, porque yo para mí había estado años. Y cada vez que lo recuerdo, siento que se hubiera estado años. Es la sensación que tengo de haber estado años fuera. Pero la sensación de verdad, Carlos, es una cosa así como. Hay veces que digo, "Me siento muy vieja ya". Pues si realmente tuviera mucho más años, el tiempo sí si no tiene nada que ver. Esa segunda de Pedro dice que para Dios, para el Señor, un día es como mil años y mil años son como un día. -Qué bonito. -Para mí, esto tiene que ver con no temporalidad. -Sí. -El tiempo no es el tiempo que nosotros conocemos. Sí, sí. No es una equivalencia si no es. Sincidamente no existe el tiempo. -Exactamente. -Es lo que sentías. Sí, sí. Cuando vuelves a la vida, cuando vuelvo a mi cuerpo, de chocas de brúces con el tiempo humano, me gusta decir, oterterrúster. -¿Cómo se se? -Y es como estar atrapado. Es una sensación de cómo estar una jaula y cuando vier reloja y a lo lejos, fue como un choque de sílpe. ¿Qué ha ocurre algo antes de volver? -Sí. -Te ha sido la vuelta de golpe? Sí, sí, no. -Cuéntame un poco más. -¿Cómo sigue? Yo creo que nuestros seres queridos fallecidos no sienten pena ni dolor ni tristeza cuando nos ven llorar y todo eso. Porque yo creo que es un poco como cuando ves a un niño pequeño llorar, cuando tienes a tu hijo pequeño, y es ahí, mira, llorar presa a tontería, ¿no? -Ya. -Entonces, eso es así como yo lo viví. -Como si la vida fuera muy relativa, a los ojos de esa vida que para ti es la real. -Exatamente. Yo estoy convencida de que mi padre, seguramente, y los miseles queridos y amigos y todas las gente que he perdido, cuando me deben sufrir, y hablo con ellos, digo así, que para ustedes es una tontería, ¿no? Porque no vamos a ver pronto para ustedes, pero para mí es importante que estoy aquí, mientras estoy aquí, es importante, no? Y tengo que llorar y sufrir y todas esas cosas, ¿no? Luego te digo otro momento, pero ya digo como fue simultáneo, en el que fui a ver a mi madre y a mi hermala, pero ahí no estaba con ellos. Tu madre que ahí no estaba muerta, ¿no? Exactamente, de repente vuelvo y la veo en la cocina, que ahí sí, que está cocinando, está comiendo ya la cocina, donde ella siempre come sola, y de repente yo les estaba hablando, y no me escuchaba, y yo no entendía porque no me hablaban, igual que cuando estuve en el entierro, lo que no entendía era porque no me escuchaba la gente ni me veía, pero tampoco le hablaba mayor importancia. Y mi madre pensó que yo era mi padre, hijo Rafael, Rafael y yo. ¿Por qué tú la interpelaste? Claro, yo estaba hablando con mi madre, mamá, mamá, que soy yo, y entonces ella, Rafael, Rafael. Como si pudiera no dar alguna presencia. Ella lo notó perfectamente. Que eso era tu madre en tiempo presente, crees? El tiempo presente, estaba sintiéndome a mi perfectamente, pero era. Estos potentos, vamos a ver. Para que la gente vaya tan drogados. Lo que me estás contando es que tu cuerpo y nerte está en una clínica, tú estás en una FM en otra dimensión, vamos a llamarlo así, y estás viendo tu madre en tiempo real, algo que tú no podías comprobar si la verdad o no. Exacto. Supiste si luego tu madre. Sí. Y sí. Sí. Luego hablé con ella. Hablé con ella y me dijo, no te puedes imaginar, hace dos días, es que estuvo tu padre aquí. Es que estuvo en la cocina aquí, y yo estaba cocinando las albóndigas todo, es que todo hasta las albóndigas brutal. En ese viaje interespacial, yo también intentaré utilizar la sala. Sí, sí, no lo sé. ¿No sé cómo decirlo? No se vendremos muchos términos. En ese viaje cos, m'hi he dado otro más. Yo le llamo el otro lado del viaje al otro lado, porque tampoco sé cómo llamarlo. ¿Cómo continúa después de la cocina con tu madre? Puedo la cocina también, voy a ver a mi hermana, pero ya te digo, esto como que te dejas arrastrar por un acorrente de un río. Yo no recuerdo que fuera voluntariamente, que a lo mejor yo lo hice voluntariamente, pero no de repente me encuentro en el coche de mi hermana que vas escuchando además, nunca lo olvidaré, música country, va conduciendo, y yo hablando con ella y nada, tampoco me. ella cantando ahí tan a gusto y no. No, tampoco se enteraba. No se enteraba, yo. Es tan por entendia. Y luego ya volví con ellos y ya, a partir de ese momento, no me se pared de estar con ellos. Bueno, la progenología no se exacta, porque como de manera muy simultánea algunas cosas, para mí fue muy difícil escribir todo esto para que la gente no se volvia a loca. S'han tendo que por eso utilizar símiles, no? Claro, el último más remedio para que la gente. Ayudar un poco a la gente a tratar de entender un poco qué fue lo que es sentí, ¿no? ¿Cómo continúa? Hubo también, otra de las veces, que cogemos la sensor. Veo también. Cuando se para, por fin, después de haber hecho ese viaje, y yo siempre digo como a la velocidad de la luz, y no era entre mí, porque no tengo ni idea de cómo será eso, ¿no? Y veo de lejos y cuando paramos y sabré las puertas, ellos nunca vienen conmigo. Ellos siempre me esperan, me llevan y me esperan fuera, pero nunca están conmigo. Y cuando sobre las puertas están ellos recibéndome. Entonces veo. veo que estamos, veo el universo, y veo de lejos dos luces muy luminosas, y ahí sí sentí una cosa como carencia. Un poco de carencia, otra vez un poco de año, oeranza. Yo no sabía que era, pero yo había que ya dos luces eran dos planetas o dos estrellas que estaban brillando mucho allí al olejo. No sé por qué, pero me decía que bonito. Y si había algo que me llamaba, ¿no? Luego, muchas años después resulta que la primera foto que se tomó de una y la tierra, no sé cuántos millonas de kilómetros o de una osequedistancia, y es exactamente la misma foto. El mismo encuadre y todo que yo había visto en la portada del periódico del día. ¿Qué vistas? El mismo encuadre y todo bueno, y me agregó. Cuando lo vi corriendo, cuando llame a mi mejor amiga para decirse, porque yo le había contado en la historia, y cuando digo cojo el periódico, está ahí. Claro, yo eso además tenía dibujos, y todo. Yo tengo dibujos de todo lo que había hecho, de lo que había visto, de cómo eran ellos. Ha habido personas que a mis personas que me mandan a mi con rosa y el rectorónico, o que están contastos conmigo después, y que han ido a mis charlas y me han llevado dibujos y me han hecho dibujos de ellos. Y de mí incluso han dibujado ascensor perfectamente o cómo es posible que lo sepan, lo que yo veía, todo y a ellos, pero totalmente. Porque hay cosas que yo no cuento en el libro de ellos, la descripción exacta de muchas cosas. Y ellos me lo ponen, ¿cómo lo pueden saber? Pues porque no solo lo he visto yo, lo he visto mucha magente, yo creo que no hace falta esta especie de ángeles, digamos, ¿no? Quien no tiene que ver con lo tradicional, que lo han visto que no hace falta tener una experiencia acerca de la muerte para verlos. ¿Qué son estos ángeles? Pues ya te digo, yo creo que tengan que ver con la idea que tenemos en el sentido tradicional religioso, pero sí.
que se positivament que ens cuidan, que ens guia, que ens aman, que ens ens ensenem, i que són com consciències luminoses. És com, i són molt compassives amb nosaltres, molt compassives i molt bondades. Però doncs sí se'n veig bastant a la viabilitat de escriure com a ángel. Sí, totalment. De hecho. El que és la sala. Aquell de l'Àngel de la Guarda, no? Sí, sí, sí. Completament, dic, "Jo ho vaig pensar al volver", "Jagate que sigui guimada, de tot el que em reza a les noies, és que ella era catòlica, és catòlica, del òngel de la Guarda i tot això, és veritat. Però jo s'hi sento que tots tenim òngeles. No una de la Guarda, específicament, però sí que en moments de nostra vida s'hagués guanyat per ells, i no és una cosa que faig estar mort. Segur. Vale, acaba viant alguna visita a otro lugar. Vés algo más. Para mí la más importante es la última. La última que es brutal también, que es cuando. En otros de estos viajes con el "Azcensor" me llevan a un sitio en el que yo ya sí noto como la energía más censa. Es decir, ahí sí noto yo ya. que no todo está heterió, ¿no? ¿No te como si yo tuviese más peso? -Más material. -Sí, más material. Entonces, soy consciente de que estoy en algún lugar de la tierra. Y soy consciente de que estoy en un paisaje muy bonito, donde hay una cantilado, donde hay un lago muy grande, un bosque precioso, montañas, animales. Pero yo no lo veo en colores, como lo vemos aquí ahora, ¿no? Yo sabía perfectamente lo que era, porque estaba en comunión con todo eso. Incluso sí me. Incluso, os podría decir que no lo veo en colores, que era como en blanco y negro, era. No sé, era. Yo estaba allí y sabía perfectamente los. Yo podía sentir perfectamente lo que estaban haciendo todos los animales, los animales que había hasta los insectos. -Todo como una conexión con todo. -Sí, sí, sí. Con los árboles, con la flora, con las flores, con las aves, con todo. Entonces, claro, cuando me preguntó, pero qué colores tenía esto, no había colores. Yo estaba dentro de ahí, forma parte de todos ellos. Todos estábamos ahí. Y sabía perfectamente yo podía sentir lo que sentía al zorro, podía sentir lo que sentía el aves. Era. Bueno, son una de las cosas más bonitas que. Incluso si me pongo a pensar, a recrearlo mucho, puedo terminar llorando mucho. Porque es ahí donde realmente estás en conexión con la tierra. Es algo que solamente he conseguido volver a sentir, de forma parecida, solo parecida en estados muy elevados de conciencia, a través de meditaciones muy. En fin, intensas, digamos. Pero algo muy parecido, es el sentirte en comunión con todo absolutamente. Y entonces, ahí de repente ellos me señalan. al espíritu, vamos a decir el espíritu, el energía, llamarlo como queráis, de una persona que está al borde de la cantilado. Y yo sí veo. siento perfectamente, sé que balancearse al vacío y que va a quitarse la vida. Entonces, una persona que se va a suicidar, y sobre todo, he percibó mucho, mucho, mucho su tristeza. Y veo además, como a cámara lenta, esto es algo que cada vez que recuerdo. Recuerdo como, incluso, fue hacia atrás para coger impulso, para poder lanzarse, y recuerdo cómo fui yo hacia allá también, digamos, volando, para emplear algún término, y cogerle para que no se lanzarse. Entonces, ese contacto en el momento en que yo cojo ese. Me abrazo a ese ser, y le abrazo, hay sentir también algo que no había experimentado nunca, no es. Era estar en contacto con la tristeza absoluta, con el dolor. Me sentía, claro, me traía recuerdos, muy, muy, muy lejanos de años luz de cuando yo había esa enfermedad que tampoco recordaba, pero podía reconocer ese dolor y ese sufrimiento, como algo que yo había experimentado antes. Hacía mucho tiempo atrás, y estaba. Había sido unos minutos antes. Y entonces, me sentía en el DVD de eso de consolarle, de yo no sabía que hacer. Entonces, en ese momento, fue cuando ellos, me guía que ser que siempre se comunicaba conmigo, me dijo que podía que podía volver si yo quería para salvarle. Entonces, ahí sí que. Que ella me preocupé un poco. Ahí se que yo decía, "Volver, volver, cómo qué, dónde. " Y él dice, "Sí, pero entonces, ahí lo que me espavilo fue que yo les vi a ellos con mucha prisa". Ese, "Pues volver, pero ya, sino no". No les he acoleçat palabras, pero me urgían. -Premura, ¿no? -Sí, sí, con mucha primera, que yo entendía que no sabía el porqué, no desconoci el motivo, pero yo tenía que volver de prisa, porque de otra manera no podría salvar la vida a esa persona, que era lo que en ese momento era lo único y lo que más me importaba. Ahí fue cuando justo en ese momento, cuando me dijo, "Todavía puedes volver aún esta set tiempo". Y entonces fue cuando yo tuve conciencia, fue cuando dije, "Estoy muerta". "Estoy muerta". Pero no me. No sentí ni miedo ni susto ni nada de eso, sino como "A", vale. Ahora entiendo. -Gracias. Ahora me cuadra. -Ahora me cuadra todo. Y entonces ya en ese momento aparece como una especie de rampa, es invisible, pero yo. como todo, todo es invisible, pero yo sé que está ahí lo estoy viendo. Una especie de rampa, donde ya veo la ambulancia, veo la camilla, veo el cuerpo de tesa, veo la enfermera, veo la carretera. Y entonces en ese momento es cuando. pondría así, digo, "Mare, mía". Y nunca olvidaré. O sea, a partir de la brazo que me he ido tan bonito, tan grande, o sea, esa sensación de que te quieren de verdad, solo por quién eres, es una cosa tan bonita que no se puede explicar. O sea, que te cogen así y te. y la forma en la que me dijo, que es algo también muy muy frecuente. -Es su tiene, el guía, estamos hablando. -Y así vamos a amarle el guía. Esa manera que también es muy frecuente en muchas experiencias cercanas a muerte, el decir, "Tranquila". Todo va a terminar en su sitio, y. o sea, cada cosa y cada persona va a terminar en su lugar. -Ago, sí. -Tranquila, tranquil·la. Todo, todo se va a regalar. Cada persona, cada cosa, todo va estar en su sitio. És una frase. no exacta, exacta, però és molt parecida a la que otras personas que jo entrevista a moltes, també les dicen esa tranquil·la, no? Tranquilo, que todo va ir bien, que todo va estar bien, no te preocupes, no te preocupes. I, con esa tranquil·la, porque si no hubiera dicho yo no hubiese vuelto. Pero. Pues sí, me dieron la opción de volver, no sé hasta qué punto. Me fui yo o no me fui obligada o no, no? Pero bueno, pero lo hice. Y a partir de aquí, en ese momento, yo cuando me despido de ellos, además sé que los voy a volver a ver pronto, sé que es un ratillo, digamos, o sea, el concepto se del tiempo. Me dio mucha pena por un lado de pedirme, muchísima pena, pero por otro lado, ella se empezaba a tener sentimientos humanos, ella se empezaba a tener pena, tristeza, todo eso que yo no había experimentado antes. Y claro, empezó una cosa muy muy difícil para mí, porque es que yo tenía ahora que volver a mi cuerpo, entonces voy, por instinto, vamos a ir a mi instinto espiritual. Y para mí fue horrible, fue muy, muy traumático, porque al bajar la rampa, yo me veía en el suelo. Y veía que es que tenía que ascender hasta la camilla y hasta el cuerpo de teza. Yo siempre me refiró a teza. Como a restarte, ¿no? Sí, sí. Arretar, vamos, totalmente a rastrarme. Y yo veía que no podía, yo veía que no llegaba, que no llegaba, que no pudían meterme mi cuerpo. Sin embargo, sabía por instinto que tenía que volver rápido y me estaba dando un montón de prisa, porque sabía no de esta manera, la que te puedo decir a ti, sabía que si no volvía mediatamente, mi cuerpo iba a morir definitivamente. Yo no solamente era consciente que tiene que volver muy deprisa. Sí. Y es que conseguir entrar dentro del cuerpo otra vez fue durísimo, durísimo, durísimo. Y tuve un leve recuerdo, por ejemplo, yo no lo pongo en el libro de muchas cosas que no pongo, porque ya te digo, hay tantos detalles, pequeños de los que se puede hablar mucho. El detalle, por ejemplo, de que tuve un recuerdo, bajo recuerdo, pero fuerte, de. Esto es como cuando nací. Lo mismo es decir, otra vez, la sensación de otra vez. ¿Cómo volver a nacer? Sí. Como que igual de tromático, el decir, yo ya he pasado por esto. En general, el retorno al cuerpo que describe en personas que afirman a ver el vídeo de C.M. Es suele ser violento y muy abrupto, ¿no? Sí, sí, sí. Muy tromático, es muy doloroso, horrible, de verdad, yo, cada vez que veo a un bebé que han nacido, digo pobrecito, o sea, lo que sufren un bebé al nacer. Pues mal que no lo recordamos. Exactamente, menos mal que no, incluso me vino el recuerdo, como de en ese momento, mientras estaba entrando mi cuerpo, que para mí es como si hubiera tardado años en entrar, que fue ella te digo, al mejor fueron segundos, pero para mí fueron años. Entonces, fue muy tromático, incluso tenía recuerdos, como de. de. Bien trematerno, de. de escuchar las poses, o cuando estás debajo del agua, o sea, de repente me empezaron a venir como recuerdos, de cuando nací y automáticamente ya fue cuando abril los ojos, y me encuentro con los ojos de la muchacha. Se siente. o que vienes d'una experiència extra corpòria, según d'ici, si entes aquest volver a coplar-te al cuert, d'alguna manera, se experimenta com això. Sí, a veure, jo clar, com no fides a l'arriba, però d'alguna manera, fos com no com les pel·lícules, en el cine de Hollywood sempre ho he vist que se ve com així. Sí, clar, jo m'imagino un encaje, com si està a mano, un acoplament, no? Pues, la coplament era com si yo he centrado por el cuerpo, en el perpendicular, así es como lo recuerdo, así de esa manera. Hasta que estás encajada, no? Sí, encajada, digamos. Entonces, te despiertas y ves a la misma enfermera. A la misma enfermera, dice, "No, amor, bienvenida". A la que no tengo a pa, no? Yo lando. Y lo primero que pense. Esto gracioso. Lo primero que pense, así cuando la vi, al volver, es que de verdad, esto de ser de rícola y de restre, tiene unas cosas. Pense, "No era tan guapa". (riu) Me da vergüenza de decirlo, pero fue. Lo pensé. Dio, "No era tan guapa", pero es lindísima, es guapísima, todo, pero no era tanto. Y sí eso fue lo primero que pense. ¿En ese momento eres consciente de lo que has vivido? Sí, totalmente. Todo, incluso puedo sentir la presencia de ellos. Ellos estaban viendo lo todo, estaban ahí al lado. Los seres del lúce estaban ahí. Lo cuentas a los médicos. O no puedes hablar porque estás atender. Tarde un poco. Hay ya perdida conciencia de más, me desmaye. Y fue cuando empezaron a contabilizar, o sea, fue cuando yo lo escuché de más decir, y eso, por lo visto, había estado 24 minutos, que pueden haber sido 23 o 25, pero bueno, más o menos. Y yo, después del otro, un mático que había sido el volver a entrar en mi cuerpo, cuando por fin volvi abrir los ojos y eso, lo que hice fue decir, "Pfff", me desmaye. Aquí hay algo que se da siempre, no? Bueno, siempre. O en muchos casos, que es una especie de sincronicida entre el intento de reanimación que hacen, y el retorno de la persona al cuerpo, no? Es cuanto menos curioso. Sí. Claro. Habría muchas maneras de quien sea séptico poder explicar esto, pero qué te dicen ellos? O sea, ellos te dicen que has muerto realmente y que está en salvado, que estaba entre la vida y la muerte. Sí, sí. ¿Cómo lo interpreta en médicamente? Me lo explican todo. Y claro, ahora yo ya luego desde la UCI, desde allí los escucho a ellos, a veces viene un médico a verme, luego otro. Ya empiezan a todos ahí como ocurrió sear, se lo cuento un médico, me costó mucho, no es algo que yo puenta así de primeras ni nada, pero. Yo credito lo que decías. Totalmente. Además, este médico me contó luego, y contó que le había pasado también una vez de mi con una señora, que era una anciana, que se le quedó promuerta, muerta completamente. clínicamente muerta, y que la reanimó, y que vio todo lo que había pasado y que le montó una bronca porque la mujer tiene una enfermedad terminal, y ella lo que quería era morirse. Entonces, le montó una bronca a ese mismo médico, porque la viada de vuelta a la vida, y le dijo la próxima vez que me vuelva a pasar por favor. Déjame, déjame marchar. No, me vuelvas a salvar la vida. Y de hecho, vio incluso a los hijos también, que habían ido allí, demás, o sea, que recontó todo lo que había pasado. Entonces, dijo, ¿qué pasa? Esto es una epidemia, o que. Es que te enteras que hay cientos y cientos. Yo conocí ya cientos de casos, sentan pocos años. ¿Poco años? Vale, estamos hablando del año 2007. ¿Qué te? Estamos en 2005. ¿Qué pasó cuando me da? Vale, cuando vuelvo, evidentemente los médicos me dicen, "vale, alelúya, pero tu enfermedad sigue aquí". Pero a mi no me importo. Dije, bueno, pues no pasa nada. La vida ha madado una segunda oportunidad para despedirme, pero yo sentía mucha vergüenza de cómo me había ido. Creo que me había ido de una forma indigna. Apatadas, chillando, amano tazos, llorando, sufriendo. Me pareció. Ara entiendo lo de. Cuando yo escuchaba lo de morir dignamente, no sabe lo que era, ahora sí sé lo que es. No era de peor que morir indignamente, de verdad, es horrible. Y dije, bueno, pues ahora, puedo morir dignamente. Ya está. No sé si irá cuidados paliativos o que ella pensaré. Pero ahí fue cuando surge, cuando de repente veo algo que no había. No, algo, sentía algo que nunca había sentido en mi vida, de verdad. Quiera cómo estar, pues eso me sentía en un mundo en el centro de la tierra, como te dije, antes, oscuras, completamente y de repente, plico, sentiendo una pequeña luz muy diminuta, muy diminuta al fondo, en el fondo de ti, y es esto. Y realmente, sientes. Sientes que es esperanza. Es la esperanza de verdad. Una es pura y dura. No es la esperanza de ahí, espero que me de aprobar este same. Espero que hacer un buen. No, no, la esperanza de verdad. Esperanza, quieres decir el certeza. Es que la esperanza y la fe son cosas distintas. Para mí la fe, la certeza que es lo que tengo ahora. Yo no tengo esperanza, yo tengo certeza y fe de que todo sucede por algo y de que todo está bien y de que etc. La esperanza es un. Es como un aviso, un preaviso de la alegría. No sé cómo explicarlo, es como una alegría que está y que quiere saltar. Como diciendo, puede que todo salga bien. No es como la fe o la certeza que te dice "todo va a salir bien", es un "puede" y se puede. "Wow, maremia". Bueno, que toque eso me pone la piel de gallina. Es precioso. Y de repente con esa luz esita de la esperanza dices, "y si no me muero". De repente, por primera vez, cosa que nunca me había planteado antes. Y si no me muero. Y si sobrevivo. ¿Por qué? Al mejor oye. Yo lo que pase. Yo soy preparada para lo que pasase. Pero lo cierto es que yo pese a encontrerme muy bien. De hecho, los dolores que tenía que tener por mi enfermedad, aparte que me ponía muchos calmantes, pero yo cuando ya me volvía a casa, yo decía, "Sí, yo me siento bien". Y mis niñas me decían el primer día que me vieron salir del hospital. Lo primero que dijeron era "mama, tienes una luz alrededor". "Dienes una luz que te rodea muy grande, ¿qué es eso?" "Y yo digo, no me extraña". Yo pensaba, digo, "Es la esperanza". "Es que es la esperanza". Era la esperanza por primera vez. ¿Y la enfermedad se pareció? Con el tiempo empezaron a hacerme, claro, yo tenía un control muy riguroso. A mí me estaban haciendo tal que esto pruebas de todo tipo para ver si yo había sufrido. Había sufrido en. Si tenía secuelas tecnológicas. Entonces, en principio, vieron que no había secuelas. Ya tampoco sabían que eran posibles secuelas y que eran síntomas de la enfermedad que quedamos en enfermedad, porque me lo daba alguna manera, que yo tenía. El caso es que, como yo tenía que ir continuamente a hacerme pruebas de todo tipo, y a más, yo llegaba a cérmelas y me iba a hacer las analíticas y todo, yo decía, "Pero por qué me hacé tantas pruebas y yo me encontro cada vez mejor". Y a más, cada vez que me vean entrar al día, cada día que yo entraba por allí, me vean entrar y decía, "Pero bueno, si estás cada día mejor". Y, incluso sí, parece que esta cada día está mejor, me empecé a cambiar físicamente de una manera brutal. Yo tengo fotografías, pero como se les ha enseñado, nunca, pero tengo fotografías en solo un mes del antes y el después, y nadie me reconoce. Físicamente, o sea, de cómo yo estaba antes y de un mes después es imposible. O sea, si nada de más a muscular, como me costó mucho, me costó año volver a recuperar la masa muscular, pero, aunque sí ya, la forma de la cara, los ojos, todo, todo como había cambiado, era hasta los rasgos me cambiaron. ¿Te sa comparte con tu familia o ser desquerido lo que has vivido? Bueno, lo compartí y te ves ir a verdas Carlos. Cuando publicé la primera versión del libro, que fue en el año 2018, digo, "Se van a enterar". Y se va a tener evidentemente lo que me ha pasado, entonces le llamé nada, poco antes de publicar lo que ha sido, estaba en maquetación. Es difícil compartir esto, ¿no? Mucho. Mucho. Fíjate que me pasaron en 2007 y yo lo escribi en el 2018, el libro. Por un 11 años, porque yo tenía pánico a perder a mis clientes, de la empresa que yo tenía de mi editorial que yo tenía, tenía miedo de que me juzgaré la sociedad, tenía miedo que pensaran que estaba loca. Yo no se había contado prácticamente nadie, los había andos a tres personas, poco más. Y la gente con la que yo hablaba y médicos, etcétera, no? Y científicos, neurólogos, pero nadie, nadie de mi familia, porque a mí me daba mucho miedo que pensaran que yo estaba loca. Pero ya llego un momento en que. Pensé que era un deber moral mío hacerlo, que tenía que hacerlo. Pasas de lo que pasas, me dijes en lo que dijes en creyer, o no creyeran, que yo tenía que clara una cosa, y es que yo no tenía que convencer a nadie de nada. Yo además tenía que llevar el mensaje, porque yo después de mi ECM estuve acompañando a enfermos terminales, ayudándoles, acompañándoles en el morir, acompañándoles en el duelo a sus familiares. ¿No lo había hecho antes? Nunca. O sea, a ver, explícame lo bien. Tenáse la motivación de querer acompañar a las personas cuando van a morir. ¿A morir bundos? Necesitaba decirles que estuvieran tranquilos, llevarles ese mensaje de esperanza, ¿verre tranquilo? ¿A cuántas personas las podía acompañar en el hecho de morir? Muchas muchas, pues, ya ves 17 años. ¿Me dirías un número? ¿Te atreves? No lo sé. Vamos a poner. No, todas están muerto, hay muchas que han curado y todo. Pero vamos a ver 200. -Madre, me da. -Por ejemplo, sí. ¿Niños y adultos? De todas las edades. Y niños también han tenido experiencia cercanas a la muerte. Niños que yo he entrevistado, con un 4, incluso un niño que yo acompañé con Leucemia, que lo cuento mi segundo libro en "Expritos a la Oera", la experiencia que tuvo y la portada, además, es uno de sus dibujos, de otro niño que había muerto. En fin, experiencias que te cuentan los niños que tú dices. # #
Però vam saber si és un nen no puc estar mentint i m'està parlant coses que jo també he vivido. Tinc moltes preguntes que ha fet, oi? Estàs escoltant-me, a l'envar i altres m'he de ser reservant. Mira, durant tota l'entrevista, estàs una sonrisa. És llamatiu, no? No només ho tenia aquí, gent que és un rit d'un programa. Jo he observat això, no? Són ries i ho he dit un relat des de la felicitat com una persona que s'ha passat el videojuego de la vida. És un poc això, la sensació que m'he de dir. Entonces, entiendo que per a ti, això que devia ser traumàtic, ha de tenir coses molt bones i tu forma de vivir és molt diferent. Com ho vives, ara? Fixa't que cada vegada és que la gent me pregunta què és el millor que t'he passat a la vida, sempre dic morir-me. Wow. Morir-me és el millor que m'he passat, perquè jo li he llet el llibre de Anita Murjani i quan m'he passat tot això, i ella ja s'ha de morir, i que ningú li entendi, jo li he lletet, sé què és estar mort, sé què és estar mort en vida, sé què és els poetes i els escritors, tant de ciàm, oi, saber la llenda, també això de tot el que t'he de dir, que estar mort, realment, o sigui, estar mort en vida. Quan, cada vegada que tots els dies moureu dins de tu que deixem morir perquè no som feliços, ens estem morint, realment. Tu ho veig una cd, que hi ha gent que vivia a la vida. Exacte. Si en llegis a vivir, de veritat. De fet, fiscate, que el més fascinant, el més flipant per la gent, és el viatge en el altre. Deu. Sin embargo, per a mi, lo realment flipant, fuc quan hori els ojos i m'he de fer la vida de nou. I això sí que, a ells sí que em va començar la gran aventura, el dir, com em va fer com jo era tot això? Sí que n'ha de ser ensenyat ni més maestros, professores, la societat, i els meus pares, tots, amb tota la mort del món, tot el que m'han ensenyat no ser per a n'hauria absolutament. Que coses deixen d'importar-te, i que coses em van començar a importar-te més? Omer, el tema material, per exemple, és a l'economia, el tema econòmic, des de l'economia, no és que passa un segon plan, passa l'última. Que a mi sempre m'havia preocupat moltíssim, al més jo vivi d'aquesta molt petit, una ruina que es sufreu econòmica a mi a la meva pare, i això ens marco moltíssim en la nostra infància, que no es marco tota la vida, perquè era veritat que era molt difícil que la infància que tu havies de passar ha reïdeso, i és aquest tema econòmic, per exemple, per a mi era com un trauma que tenia i jo automàticament, però és que deia a la nit la maia, i dic, "No passa res, no, no, és que és el dinero, sí que no s'ha fet falta per acompanyar per això per a tot, però en su justa importància, no en la sobredimentió que li demanem tan enorme, és a dir que la economia i el treball és el primer. No. A més, una cosa que aprenés, quan acompanyes a les persones en su muerte o en su enfermedad, també, són els arrepentiments. I totes al final s'ha repient de la meva cosa, m'ha repient de haver treballat tant. M'ha repient de no haver expressat mesos, verdades, mesos, quan jo estava tan enamorat d'aquest persona, no de la altra i nunca se'l ho dic. M'ha repient de no haver-me permíti ser feliç, de no haver recuperat mesves amistats, de no haver-les conservat. Potser això de no haver-me permíti ser jo. Sí, de haver-me vivido la vida que otros queria, per a mi no la que jo quise. Que al final és el que jo m'he dit, els 5 arrepentiments són els morir guandos, amb els col·librors de la enfermera. Sí, de la enfermera, però. Llavors, al final, jo m'he dit que jo estic vivint la vida que la societat m'ha dit que m'hi haurà que m'hi hagués, amb tot el munt del món, que m'ho ha de ser de la moja, O sea, tot està programat. Jo tenia que anava a ser estudiant, a ser la comunió, a veure la estudiant, la carrera, a treballar, a poder carme, a casaar-me, reproducirme, jubilar-me y morir. Más o menos. Era el programa mental que tenia. I veia que la gent estava aquí com a la��ura del hamster. I aclaro que quan vols tindes un consent de tot, se'n va dir que era tot el món, que estan aquí en una vida que es mentira totalment, que es fan, i jo estava aquí també, lo que passa que afortunadamente, gracias a esta experiencia, me du cuenta de que todo es salida de mentira. De hecho, todo esa gente que yo envidiava justo antes de las penizas de la muerte, si a qué felices son, qué envidia, qué ilosodio. Bueno, pues ahora, yo pasaba por el mismo barrio. Miendas a mis más personas, y yo decía, "Modre mía, pues yo soy mucho más feliz que ellos". Porque percibe perfectamente la felicidad. De hecho, es algo que me pasa desde entonces, me vuelto muy sensible a la felicidad, a la tranquilidad, entonces percibo cuando la gente sufre, y todo eso, quizá también porque estoy muy sensibilizada con el tema del dolor y el sufrimiento. ¿Tú vas experimentas, miedo, después de esto? No. Los típicos miedos de supervivencia. Vamos a los biológicos, por decirlo así. Pero ya otro tipo de miedos, no. Y de hecho, ya luego, citando esos miedos, estudié mucho sobre el tema del miedo. De hecho, el libro se llama "El Sustituros Vivir sin miedo a la muerte". Sí, sí. Y me di cuenta de que realmente vivimos con miedo, pero toda la sociedad de todo el mundo desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos, miedo a esto, miedo a que el jefe me he hecho, porque he dicho esto lo otro, miedo, porque no sé cuánto, miedo, miedo a que funlano en el guasal, le puesto esto un poco y verás tú, o sea, unos miedos tan. Que yo, creo de verdad, este tipo de miedo que se ha instalado en nuestra sociedad o ideas es una enfermedad del alma. De hecho, yo creo, y eso me remita al origen de mi enfermedad, yo creo que era enfermedad que yo tenía esto convencidísima, era una enfermedad de mi alma, de mi espíritu. Este convencidísima. Como la parte emocional puede afectar. Sí, sí, sí. A la parte física, ¿no? Totalmente. Y de hecho, bueno, pues, al. y doctores, ¿no? Que como el doctor Sansegarra también que lo dice, y muchos doctores colos que yo he hablado, están convencidos de que 90% de las enfermedades, en 90% incluso más, la generamos nosotros. Sí, hay una frase bastante famosa. A ver, me decía, o sea, como el cuerpo grita, lo que. La mente calla, no? La boca, la boca. O la boca, o la macalla, o algo así, ¿no? No sé si era el whisky, o algo. Sí, el cuerpo va a expresar esas dolencias y nos las guardamos, lo que llevamos dentro de la mochila de cada uno. Sí, eso así, yo estoy convencida de que esa enfermedad se la realmente. la tristeza tan grande que yo tenía, y el querer encontrar algo que tuviera sentido en mi vida, yo me sentí una persona inútil y inservible. Entonces también da él el que yo dedica en mi vida a ayudar a los demás. También, que no quiero parecer aquí, dan gelito, quiero ser honesta, también luego, sobre todo, en primer lugar, lo hago por mí, porque, mientras que es a mí, me ayuda a mí, porque a mí me ayuda a sentirme útil y me ayuda a tener una vida consentida, con significado, con propósito. Claro. Eso es muy importante. Es muy importante. En el momento que tú tienes una vida con significado, te levantas todos días y vas a por todas, que el trés cereretrasa no pasa nada, que se va a la luz, que se va a otro día más, no pasa nada. Si pasa, pero bueno, ¿qué vamos a hacer? A eso que antes de la FEM, era una persona sin fe. Dios es real. Totalmente. No como una figura, hay que podamos ver. Y en suyo, yo, de mi concepto de Dios, creo que cada uno puede tener el suyo, pero yo creo que al final todos los conceptos de Dios y de todo el mundo son el mismo. En tu FEM, ¿percibías a Dios? Sí. No era consciente de que yo estaba percibiendo a Dios. Soy consciente luego, porque esa sensación, esa percepción que tengo tan intensa de que yo pertenezco algo y ese algo pertenece a mí, yo estoy hecho de eso, y eso está también de mí. Y espero que es superior a mí, cuando abro los ojos sigue. Los seres del usanido ya no están a esa persona, ya no estáis sabendo tampoco, pero esa presencia dentro de mí sigue estando ahí y sigue estando ahora. Entonces, ahíjo de decir, "Esto es Dios". Estuvo siempre y no lo viste? Totalmente, d'acord. Sí, sí, yo estoy convencida de que ese Dios tal y como yo entiendo, que creo que es el mismo de todos, está siempre ahí. Lo que pasa que con el ego, el ego siempre nos despista, nos desconecta de nosotros, en esta vida de mentir a tan superficial, no vivimos conectados con nosotros, pero yo creo que cualquier persona, incluso yo conocido personas que viven en lugares remotos por ahí, que no quieren en Dios, que no quieren en religiones ni nada, pero ellos están más conectados con la naturaleza, con los animales, con la vida que no tienen nada de que ver con esta. Y ellos, cuando hablas con ellos, sienten que Dios estaba todo en ti. En todo. Y que ves, como yo cada vez que, como te dije una vez, que yo veo el mar, y cuando yo voy a bañarme en Mediterráneo, frente a mi casa al mar, y me todos los pies o me baño, es que yo siento que yo también formo parte del mar y que el más forma parte de mí que todos esos Dios también. Y aparte, para mí, la mayor evidencia fue cuando hay un momento en el gira, giras la vista atrás, y ves en todos los sucesos de tu vida, todas esas piezas del púzle que no encajan y de repente hacen pom pom pom pom pom pom pom. Y todos ahí. ¿Cómo que todo tenía sentido? Todo de repente pom pom pom, es como Dios dice, siempre he estado ahí, pero nunca te has dado cuenta. Siempre, incluso los momentos malos, incluso, en todo, en todo, absolutamente, y todo, entonces, cobra sentido. Entonces, cuando dice "Madre mía", es cierto, aquello fue un milagro, esto lo otro, tal tal, y todo cuadra, todo tiene sentido. Entonces, si siempre estuvo totalmente, pero yo tendría que estar muerta, muerta, pero bien muerta, eh? Creo que tu mensaje llevas peranza a las personas que nos ven, por cierto, si alguna vis vídeo.
que ha tingut una experiència a la mort. M'encantaria que els escrivéssin un comentari i ens deixés el testimoni i així podem respaldar també el relat de teixa. Totes ho hem perdut a algú, no vam perdre a algú. Per a moltes persones, per tant, és calver saber si les persones que hem de ser a l'any al altre. Jo crec que, en el meu cas, particular, crec que no m'he de fer tan tancat el morir o el que sentiria quan m'ho mora, sinó pensar, sin moure d'una manera natural que m'hijas, que m'ho vaig separar d'elles. Una manera de definir allò que puc tenir una idea però no he estat, i, portant, no sé com és. Aquesta separació, el único enti d'octe a l'hàgraf, és la esperança de que no se producirà al altre lado. M'han de perdre a algú, i ara està vivint una angústia, que és un augment del lloc, és el sentiment de dolor profundo, de dir, "Me quiero morir, porque no puedo con esto". Crec, realment, per donar la esperança, que al altre lado vamos a juntar-nos amb les persones que vam. Completament. Jo sé perfectament que mi pare estava i m'hi s'abolos. M'enfadeix molt perquè mi pare no faré resivir, però ara entiendo que no ho ha fet, perquè si no m'he verat amb ell. Tengo la certesa, o sea, el certesa absoluta de que voluem encontrar-nos amb ells. Os puedo decir además que en 17 años que he estado con gente muy, muy enferma, y muchos hospitales del mundo he visto muchos casos, pero muchos, muchos casos de personas que han sido despedidos por ser escritos fallecidos, que les han dicho, mañana vengo a recogerte o la maleta, seguramente que más de una persona que nos está viendo, conozca algún caso de eso. Si, sí, sí, sí. Incluso casos de niños que te venen y te dicen, "Mama, ¿qué viste? Me la está ahí, la vuelita, no sé qué no sé cuánto que me dice, que pasaba, me voy, o que está noche y eso, a esa noche, muere esa noche". No es un ya tantos casos los que he visto, que efectivamente no me puedo permitir dudar, o sea, que para mi dudar sería a dudar de mi inteligencia también, para mis son evidencias y ves tantas cosas que entonces yo les diría a ellos que no se preocupen por sus seres queridos fallecidos, no hagan lo que no entran tampoco en el juego ese de no llores, porque fue un granito, papá muerto y él no quiere que vete sufrir, no hagas esto porque no sé qué. No preocupados porque nuestros seres queridos, yo estoy convencida igual que cuando yo estoy en el otro lado, ellos no influimos en ellos de esa manera, como para que dejemos de llorar, ellos lo que quieren es que eso sí es cierto, esa vamos felices, entonces lo que yo siempre digo en el duelo es que yo era la gente, que yo era en sobre todo. Yo creo que fíjate uno de los motivos, una de las cosas que origino mi enfermedad, fue el esquivar, el querer esquivar el dolor, porque me da cuenta que en esta sociedad vivimos como muy anesteci. Queren anestesianos todo. El evitar lo a toda costa. Entonces evitamos también sentir el amor porque tenemos miedo luego a perderlo, tenemos miedo a conseguir esto porque lo vayamos a perder. Y. Claro, cuando yo volvi. de repente me enfrento con la vida y me veo que tengo que enfrentar el dolor. Entonces eso no es fácil, no es nada fácil. Es cierto que me gustas, que son río, estoy muy feliz y todo eso, pero ahora sí siento, yo ahora lloro, yo ahora que tengo que estar fríste lo estoy, y el día que no estoy de humor no lo estoy, porque me permito ser, porque ya no esquivo el dolor, ya no me da miedo, porque tengo que sentir. Y si me tengo que enamorar, me tengo que enamorar. Y si luego me deja, pues que me deje. Pues no pasa nada. Pero así todo. Entonces, ahora ya no tengo miedo a sentir. Que es muy importante. Entonces el duelo es eso, el duelo es dolor. Hay que sentir, hay que llorar. No podemos decir a la persona que está pasando el duelo, dejes de llorar, han pasado tres meses, ha pasado un año, tienes que superarlo. No, un duelo nunca se supera. Nunca el único que aprendemos es a integrarlo nuestra vida. Y con el tiempo vamos aprendiendo que el amor de esa persona encuentra su lugar dentro de nosotros y podamos vivir gracias a esa persona, agradecindole quiénes somos, gracias al amor que nos ha dejado y que sigue aquí dentro. Salad, la vez que convertir las heridas en fica tristeza. Exacto. Exacto. Porque yo también, yo me veo así, yo me veo como que el dolor, además, lo digo en uno de los momentos, como decía Elizabeth Cable-Ros, que para ella, las personas más hermosas son aquellas que están llenes de cicatrices, aquellas que más han sufrido. Y es verdad, yo creo que tengo esa inercia que tengo desde mi experiencia cercana a muerte, a juntarme con personas que sufren, porque es lo que es eso, a persona que tiene enfermedades o que tiene cerca la muerte, por empatía, porque es lo que es eso. ¿Conseguir estrar esas esperanzas de esas personas? Sí, normalmente sí. Hasta la fecha sí, incluso aquellas personas que no lo creen, pues me dicen, "Mira, me voy con tu sonrisa", pues ya está. Yo tengo una pregunta más personal, ¿eh? Ya no el recato roca que piense de la audiencia, sino que a lo roca que habita, me muchas personas se encuentran con Jesús. Yo conozco caso. O con lo que identificar con Jesús. Sí, conozco muchos casos. Y el que más me sorprendió es el de un psicólogo clínico, que es alguien conocido, al que conocí, investigando las esperanzas cercanas a la muerte, y era un niño, tenía solo ocho años o dos, seis años, no me acuerdo. Y el que se encontró con Jesús, un Jesús muy concreto, era el Jesús del gran poder de Sevilla. O sea, una imagen, ¿qué es eso? Sí, sí, sí, con ese. Cuando hubiera luego la stampita a este con él. Con lo menos curioso, porque no creo que el real fuera muy parecido a ese imagen. Entonces eso te da mucho para pensar. ¿Una que yo debería ver las cosas que son referencias para ti? ¿O que Dios te las pone para que las veas así? Claro, es un misterio. Hay un misterio en tu relato, que yo lo conozo porque he ido al libro, pero quiero que lo cuentes a la audiencia. Has hablado de que cuando tú entras en la clínica, esa pequeña clínica, hay una mujer con unos niños que te ayuda a entrar y esa que te lleva. Luego, cuando tú estás con una persona anciana que está a punto de morir, ocurre algo, te sa, a compaña a personas que van a fallecer, ¿puedes contar qué es lo que ocurrió? Pues yo a compaña va a Carmen. Años más tarde. Años más tarde luego vi una fotografía de. Ya, cuando iba a morir, de su hija y sus nietos, y resulta que eran los que me habían acompañado. O sea, tú identificas a la mujer de los niños. Sí, con él. Además, había muerto un accidente de tráfico en la cuesta de las doblas, que era una. un sitio que había en Sevilla, que era muy famoso, que salía continuamente los teledíarios hace mil años, porque era una carretera súper peligrosa, y ahí hay muerto cientos de personas. ¿Y el coche? El coche un cuatro ele. Wow. En el mismo coche con el que tuvieron el accidente. Pero además pasa también algo con tus hijas, y con esa mujer y esos niños. Mi hija esperanza a la mayor a los pocos días, al tiempo, y además fue un testigo de esto en el parque del que estaba al lado del colegio. Se la volia encontrar, luego fue detrás de ella, y hay que alegria volver a verla, la alegria volver a verla, ella, mi hija pensaba, iba con una amiga, una amiga a su agenda, y vio como desaprecia detrás de un árbol, y se convertía como el luz. Es que había unas madres que estaban ahí, que habían llevado las niñas a natación, y la del kiosco, Carmen, que lo vieron todo, también, y decía, bueno, ¿cuántas cerbe. Y dijeron cuantas cervezas llevamos, porque esto que es. O sea, vieron como desaparecida. Yo yo la del kiosco y las madres está. O sea, que ha habido un seguimiento, digamos. Sí. Y luego, mi otra hija, la pequeña, un lleva con ella por la misma venida y justo cuando habíamos pasando por el mismo sitio que habíamos andando al tiempo, yo no volto haber arrebecar a los niños, pero ya sí, y me dijo, "Y veo que se pone a hablar". Digo, salió, no sé qué. Sí, muy bien, está muy bien, está muy bien. Yo con quien hablas, hice con la mujer, mamá, con arrebeca, que está ahí, ha pasado corriendo, ha pasado, y ha dicho a Dios, ¿qué cómo estás? ¿Cómo está tu madre? Dice que era raro, era cómo se no te viera. Dice, no sé por qué me ha preguntado cómo estás, y te está viendo, ¿no? El amor no es el amor, pero está bien, está bien, está bien. Y, claro, yo, todo esto no sabía nada hasta que miran fotos cuando lo decarme, y digo, "pero esto qué es". Son médicos, mi madre, me ha escrito mucha gente de todas partes del mundo y dicen que se llaman médicos del cielo. Algunos lo llaman. ¿Qué es el cielo? Hay gente que lo llamas "y médicos del cielo" porque no es el único caso. Hay muchos casos de este tipo. Bueno, nos encanta etiquetarlo todo, ¿no? Claro, es que hay que poner un nombre. Para comprender las cosas, pero a veces es imposible etiquetar, ¿está claro que pasan cosas muy raras? Que la vida es un misterio, la muerte, aún los más. Bueno, no sé si es más misterio la vida, la muerte. Creo que amb las cosas. Ahí estamos. Pero. Me hago también una pregunta, ya mientras vamos acabando, ¿por qué crees que tú viviste una FM y no otra persona? Buf. Eso. tiene que. Se llama el síndrome del superviviente. Yo conocía a una mujer que fue la única superviviente de un vuelo aéreo que hubo. Una mujer muy especial, le da más, no. Es una persona muy conocida en su país, en mi caragua. Salió todo el mundo ardiendo, en fin, bueno, fue una tragedia absoluta. Entonces ella vivió muchos años con ese sufrimiento del síndrome superviviente, porque yo he sobrevivido a las otras personas, no, no? Al final, ayuda a muchas familias de quemados, porque ya sufrió muchas quemaduras y ha fundado varios hospitales especiales por el mundo. El propósito. Esa. I ja visiteu per aplau?
que no hi hagi una persona que no es va dir a la seva. És una persona que no es va dir a la seva. Jo no sé si no. No sé si és clar, però quan jo soc un a una misica que era petit, però però és que passa. Tinc que morir tota la gent per aquella pot salvar a altres. És clar, com acabem totes aquestes pizzen. Jo crec que aquestes persones tenen que morir de totes les formes. Perquè jo sí tinc una cosa clara. Jo crec que si teníem que morir un dia seria el tuyo. Jo crec que l'OMI no fos jugar amb la mou i tenia. Jo crec que és que estava escrit, que jo tenia que seguir. Jo crec que és una persona que no fos a la seva. Per ensenyar-nos algo. Si aquests dies hi ha un sentit, inclusive, és tan dolorosa. En caso, és encontrarlo. O, por lo menos, intentar encontrarlo tener la esperanza de que ha venido por algo, aunque yo me muera sin saber el porquén. Jo crec que, como necesitamos encontrar una respuesta, puede ser. Más allá del dolor, quizá hay una lívida en pensar que no ha sido en van o no. Cuando las cosas ocurren en van o yo creo que no hay dolor peor. Pensar y esto, porque hay para que. Al mejor hay que pensar. Para que. Para que. Ahora bien, creo que hay que estar en la piel de quien vive estas cosas. Para entender que muchas veces el dolor es tan invenso que es que no puedes ver otra opción, más allá de la rabia, la ira o la incompreensión, y lo entiendo perfectamente. Bueno, supuesto. ¿Y va a hacer la pregunta de cómo enfrentas la certeza de la muerte? Porque lo hacemos en todos los problemas de roca-proyect. No tiene ningún sentido. -De peca. -Acerte la envidó que la fruta es de una sonrisa o con paz, ¿no? U mucha paz. Mira, te la he hecho ordinar. O fronter es la muerte con paz. Como hicís una paz, incluso te voy a hacer una cosa a los seis meses, de la experiencia cercana de la muerte, solo contó muy pocas veces, pero en medias nos fijaron una lucemia. Y. Bueno, pues, pudo curar. O se curó, cremitió o no sabemos, que fue lo que pasó ahí exactamente, pero mi. ¿Cómo me tomé la noticia? No quiero olvidar el recolomatóloga ahí, en frente. Está una clínica privada. Y cuando me dijo, no lo puedo creer. Esto que está igual y. "Ah, no pasa nada". No pasa nada. Incluso sentí. Sé que hay gente que no me entiende cuando lo digo, pero sentí como dulzura. No sé si es algo como. "Dulzura", de decir. "Ah, pues me voy a morir". Que bien, que bonito no sentir lo que yo sé, claro, como habéis sentido ese espanto tan horrible. Claro. El poder enfrentarme a la muerte de una forma. Tranquilla era como. Era algo digno, es la palabra. Morir de forma digna. Era como algo dulce, para mí, bueno, pues que es algo que Dios quer, no pasa nada. ¿Crees que lo que viviste ahí arriba en ese otro lado es la anteçada del tipo de vida, eterna o no sujeta a tiempo y espacio que no se espera? O sea, eso es lo que hay después de la vida, o es una especie de anteçalas, simplemente. ¿Qué crees? Yo creo que es una anteçala. Creo que realmente, cuando se traspa. Si hubiera ido hacia la luz a casa, donde está mala toda mi gente, además, estoy segura de que ya partir ahí no puedes volver. Es. Yo. Según esta ballita, ni esa certeza, yo sabía que. Luego ya pensando lo, creo que estuve en la anteçala, que todos los que hemos tenido experiencia cercana a la muerte, hemos estado en esa anteçala, que no hemos estado, creo, o sea, lo mejor otras personas se han estado, porque yo creo que si cruzas el umbral de ahí no vuelves. Y lo que hay a través, después de su unbral, ya sí que no lo sé. Pero si sé que la anteçala está maravillosa, solamente puedo decir que lo que haya detrás de esa anteçala tiene que ser perfecto. ¿Por tanto que es que la muerte no existe? No, la muerte existe, la muerte no es el final. Yo veo la muerte como. Ya ves, es que, claro, nos han pintado la muerte como ser negro, con la guada, ni la tu única, y yo veo la muerte cuando llega, por ejemplo, estoy recordando la muerte de mi abuela, materna. Y yo todavía no había tenido la SM. Pero ya me hablaba de la muerte que venía y ya lo estaba esperando, no? De una forma muy dulce. Y la bella como un ser amoroso que le va a llevar para no irse sola con sus seres queridos, marido, con mi abuelo, con sus. Ese trano. Y yo digo, hay que ver que bien me lo explicó mi abuela. Me dijo, además, nadie se va solo. Y es un gran dicho en muchos enfermos terminales. Nadie se va solo. Yo estoy convencida. ¿Serías capaz de definir en una frase la muerte? Volver a casa. Premendo, eh? Bueno, y ya lo último que quiero preguntar es, cómo te gustaría que te recuerden cuando ya no estés. ¿Dónde estás? Ya de verdad. Al otro lado, pero no para 24 minutos, te sap, para lo que sea. ¿Qué esperé? ¿Cómo te gustaría que te recuerde? O que pedazo de pregunta, eh? No, siempre. Si, nunca pensé que me la fue las de hacer a mí, vamos. Es que te has decidido dar el programa, además. Sí, sí, sí. Ya tenia los regalitos ante que me lo vigerás. Ah, qué bueno. Claro, claro. ¿Cómo me gustaría que me recordás, eh? Pues, fíjate, ahora que me lo dices, como mi padre siempre decía, mi padre siempre decía, a mí me gustaría que me recordás, me recordás, eh, como una persona buena y honesta. Y era más siempre firmaba, porque escribía también y todo eso. Y siempre ponía, eh, me gustaría que me recordás, como una persona buena y honesta. No me había vuelto a acordar hasta ahora. Mira que muría hace años. Pues yo creo que así, igual que er. ¿Qué bueno? Qué bueno, muchas gracias. Pues ahora sí, por favor, lo que has traído veo, veo mucho libro, eh? "Madre mia". Y bueno, este también para Natal, ¿vale? ¿Vale? Otro para ti o para otro más del equipo. Natal, lo vamos a coser castigar, que no está por aquí. Este es del duelo. Vale, madre mia, que del libros, no me está juntando aquí de. No he querido dedicar a lo que terminara la entrevista. ¿Vale? Porque digo seguro, y al terminarla, voy a hacer nada dedicatura y mejor. Genial. Y esa del duelo que es mi último libro. ¿Vale? Este lo he llorado muchísimo escribéndolo, es toda mi experiencia de los 17 años acompañando personas en el duelo, ¿vale? Pues, te lo cojo mucho agrado. Gracias. Qué bueno. Este quiero hacer tu habitación especial. Me gustaría que lo dejarais en la estantería para la primera persona que venga. Bueno, de vosotros espero que no. Que le haga falta. Que haya perdido algún cerquero que sea. Y le he escrito algo en la primera página abrero. Cuando venga a una persona, lo puedo seleccionar yo, ¿no? De invitado, ¿no? Sí, sí, alguien que vea que. Que necesites este libro. Que haya perdido algún cerquero y que esté sufriendo. Y le he escrito algo en la primera página que quiero que leas. ¿Estás esperando? Con amor, muy bien. Pues mira, ojalá tengamos ese criterio selectivo para darse lo a la persona que tú se lo darías. Ojalá te estigo, ¿eh? El libro le va a elegir, ya te digo yo. Qué bueno. Yo tengo. Bueno, hay algo más. Otro regalito sí, bueno. Este colegnito, yo quente desde que volví. Siempre me gusta comprarme colegnitos de estos así tipo cuero. No, ni voy escribiendo todos los días. Esto a mí me ha ayudado mucho a superar mi enfermedad y de presiones historias. Escribir agradecimientos diariamente. Aunque solamente sea. Qué interesante eso, ¿eh? Al levantarme, que me gusta levantar, me la manesar. Ay, pues gracias a los pescadores que están pescando las ardenitas que me voy a comer hoy. No es que tú de agradecimiento de la vida. Sí. Cuando agradeces de verdad que la energía negativa, los pensamientos negativos, o sea. Entonces me iba a poner las relojes de escrito. Sí, sí. Sí me gustaría que de forma regular, todos los del equipo, fue eso escribiendo aquí un agradecimiento y dentro de un año, o cuando se llene el blog, lo leis. Lo leemos, muy bien. Gracias, bien. ¿Vais a recordar.? Nos ha dado curro, te sa, eh? Sí, es presencia. Gracias por esto. Gracias por mi hija o había probado matemáticas. Cualquier cosa, lo que sea. Y cuando leas te vas a dar cuenta de cuántas cosas buenas nos pasa y luego ni las recordamos. Llega fin daño y dice, "Está con las uvas". Pues, ¿si está año no echonada? Está año no pasa o nada? ¿Cómo que no? Claro. Llema eso medio lleno. Escrib a poner a sentir a ser avión. Pero como el piloto ha venido en plan. Ha puesto el turgo. Sí. Lo voy a la hora de tiempo. Nada, no te preocupes. ¿Qué incluso en los días más grises? Encuentres algo por lo que dar gracias y que el mirar atrás descubras que tu alma se ha ido llenándolo de luz. Una nota a la vez. ¿No? Sí. Que bueno, muchas gracias. Ya verás, ya me contaras. Pues yo tengo también un detalle para ti. Mira. Es una sorpresa de última hora. Te voy a poner un audio y tú lo escuchas, ¿vale?
Y esto va a venir. Quiero expresar públicamente mi más profundo agradecimiento a Tessa Romero por haber compartido con tanta honestidad, valentía y sensibilidad, su experiencia en el libro La Supra Conciencia Existe. Su testimonio me merece toda la credibilidad, no sólo por la coherencia de lo vivido, sino por la transformación interior que refleja, por la claridad con la que describe dimensiones que van más allá de lo físico, y por el impacto que su relato ha tenido en tantas y tantas personas. Estoy convencido de que sus palabras ayudan a muchas personas a descubrir su verdadera realidad existencial, que a mí me gusta llamar su preconciencia y otras llaman "conciencia no locado o espíritu". Gracias de nuevo, Tessa, por poner voz a lo que tantos han sentido en silencio, y muchos éxitos también en todos sus licos. Reciba mi más profundo respeto y admiración. -Dr. San Segarra. -El doctor Manuel San Segarra, que pones todo el segundo invitado al PODCAS. Pues es un mensaje de teacrío de edicar. -Esto para joncarlos también está aquí. -Sí, muchas gracias, doctor. Y bueno, yo creo que no hay mucho más que añadir. -Mira pasada bomba. -Es una manera de certificar, tener el apoyo de alguien. -Esto es muy importante que tiene mucha notoriedad, que da también crédito lo que cuenta de esa y quería que tuviera. Tanto ella como vosotros, este regalo sorpresa a Fina. -Sí, gracias de verdad. -Qué va. -Gracias. -Soy unos ángeles. -No sé si serés de luz. -Ah, y es verdad, no había dos. -Seres, somos seguros. -Todo somos seres del museo. -Todo. -Gracias, tesa. -Gracias. -Gracias.
Podcast Summary
Key Points:
Tessa Romero, una periodista escéptica y racional, comparte su experiencia cercana a la muerte (ECM) tras una enfermedad grave no diagnosticada.
Antes de la ECM, enfrentó un profundo sufrimiento emocional, desesperanza y una crisis existencial al creer que la muerte era el fin absoluto.
Durante la experiencia, tras un colapso físico, tuvo una vivencia trascendente que transformó por completo su perspectiva sobre la vida y la muerte.
El testimonio se presenta como creíble por su coherencia, la transformación interior que refleja y su capacidad para dar voz a experiencias silenciadas.
Summary:
En esta entrevista, Carlos presenta a Tessa Romero, quien relata su profunda transformación tras una experiencia cercana a la muerte. Tessa, una periodista y socióloga anteriormente escéptica y 100% racional, describe cómo una enfermedad prolongada y no diagnosticada la llevó a un estado de desesperación física y emocional. Los médicos no ofrecían solución, lo que la sumió en una crisis existencial, sintiéndose aislada y sin esperanza, creyendo que la muerte era el fin absoluto.
En su punto más bajo, suplicó por una señal de que existiera "algo más". Poco después, mientras recogía a sus hijas del colegio, sufrió un colapso físico que dio paso a la ECM. Aunque la transcripción se interrumpe antes de detallar la experiencia misma, se enfatiza la credibilidad de su relato por la coherencia, la transformación interior que evidencia y la claridad para describir dimensiones que trascienden lo físico.
Su historia desafía su antiguo escepticismo y ofrece una perspectiva sobre la vida, la muerte y la posibilidad de una existencia más allá de lo conocido.
FAQs
Una experiencia cercana a la muerte es un evento vivido por personas que estuvieron al borde de la muerte o clínicamente muertas, describiendo dimensiones que van más allá de lo físico, con una transformación interior profunda.
Tessa se describe como una persona 100% racional y escéptica, que no creía en nada que no pudiera demostrarse científicamente, incluyendo la existencia de Dios o fenómenos sobrenaturales.
Experimentó síntomas como pérdida de masa muscular, problemas en riñones, hígado y visión, junto con dolor emocional intenso, depresión y una sensación de estar incompleta o defectuosa.
No lo compartió por vergüenza, sintiéndose como una 'apestada', y para evitar causar dolor a sus seres queridos, especialmente a su madre y hermanos, enfrentando el proceso en soledad.
Se pregunta por qué le ocurre a ella, cuestiona la injusticia de la vida y la muerte, y reflexiona sobre la falta de esperanza tanto en la vida como en un posible más allá.
Tras la experiencia, su visión se transformó, pasando de un escepticismo absoluto a una comprensión más profunda de la existencia, ayudando a otros a través de sus libros y compartiendo su relato.
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