30-1: 19 años apoyando la deliberación democrática.
0m 0s
La transcripción presenta un programa de aniversario que analiza las elecciones costarricenses en el contexto latinoamericano. Se destaca que Costa Rica inicia un ciclo electoral regional marcado por polarización, fragmentación y liderazgos personalistas, tendencias que también afectan al país. Los panelistas expresan preocupación por la desinstitucionalización y el debilitamiento del centro político, esenciales para la gobernanza. Se señala que la pandemia agravó resentimientos sociales, llevando a un voto de castigo y profundizando divisiones. Aunque Costa Rica ha sido un referente democrático, existe temor a que siga la trayectoria de otros países de la región. El debate enfatiza la importancia de esta elección para el futuro de la democracia costarricense y la expectativa internacional sobre su resultado, subrayando la necesidad de reflexión ciudadana ante un escenario complejo.
>> Con un país en sintonía son en punto las ocho de la mañana. Gracias. >> Buenos días, bienvenidas, bienvenidos. Gracias por hacer parte de nuestro hablando. Claro, en estos 19 años apoyando la deliberación democrática. Compartiremos unas líneas a propósito de nuestro aniversario un poquito más de lo que nos hace. >> El tema delante del programa porque claro, hemos llegado a un momento determinante, decisivo hoy de previo a la jornada electoral del domingo ya tendremos nuestras últimas consideraciones respecto del cierre de la campaña, del debate total del debate final del debate. >> Qué es para mí a lo largo de muchísimos años de cobertura política el el mejor el mejor debate que uno tiene la posibilidad de ver sin demédito de todos los esfuerzos y los empeños que de todos los medios de comunicación y otros grupos que se organizan y que además ejercen en la nueva comunicación mucha incidencia en términos del señimiento de comunicación y de la estudia de la ciudadanía que aspira a estar informada se llevan adelante por supuesto. Con la elección de este domingo Costa Rica inicia el ciclo electoral latinoamericano y de eso de eso conversamos con Sergio Aralla y de política y periodismo con nuestro que nos acompañan esta mañana. ¿Qué tal? Buenas días, Wilma Don Armando y por supuesto, las personas que nos siguen a través de las distintas plataformas, pues como lo señalabas, ya en la recta final, este es el momento de la reflexión, este es el momento en el que la ciudadanía comienza a valorar ya con más calmas, sin tanta parafernalia, sin tanto ruido, cuál va a ser esa decisión, decisión transcendental, no solamente para cada una de las personas, sino para el país en su conjunto. Así que exhortarles muy respetuosamente a que tomen este tiempo que, por algo, estamos en Veda, el integral por eso no hay campaña allá, por si ya no hay encuestas, a pedirle a la gente que tome este tiempo para verdaderamente analizar que lo que más puede convenir para el futuro de este país. Armando, gracias por estar aquí. Son varios los aniversarios de hablando, claro, que nos acompaña Armando Mallorga, pero me acompaña a mí, en mi camino personal, como estudiante universitaria y profesional, por supuesto, más de 40 años. Tenemos mucho tiempo de caminar juntos. Buenos días, Armando. Muy buenos días, Dilma, y precisamente felicitarla por un aniversario más de hablando, claro, por el trabajo que usted hace, precisamente, apoyando la deliberación democrática que es tan importante en esos momentos, y quizás lo democrática traducirlo un poquito más de la libertad de expresión. Y vuelvo a insistirlo como lo dije una vez. No hablamos aquí de libertad de prensa. Estamos hablando de libertad de expresión, y este programa, precisamente, se distingue por eso, porque es un programa donde el abanico y opiniones está ahí a la vista. Y realmente aquí no hay filtros, y eso es lo más importante que usted ha logrado al abrir un espacio de opinión sin filtros, y realmente poder expresar donde. Aquí he escuchado cantidad de gente, cantidad de voces, y eso es lo más importante. Entonces felicidades por su universitario. Muchas gracias, Armando. Bueno, decíamos que con la elección del domingo inauguramos el ciclo electoral latinoamericano del 2026. Hay elecciones en Perú, en abril, en Colombia, en mayo, en Haití, en Agosto, en Brasil, en octubre. Hay municipales en Paraguay, en Bolivia también. De todos esos países que menciono Costa Rica, Costa Rica es el único país que ostenta la condición de democracia libre, solamente una veintena en el mundo entero. Es cierto que entonces, probablemente, sería la elección de Colombia y la de Brasil. Tiene mucha preminencia, digamos, internacionalmente hablando. Brasil es un continente. Colombia, ni que decir, en el vínculo de la relación con los Estados Unidos, pero con otro. Múltible abanico de consideraciones. Esos son los países que resuenan mucho más. Pero el mundo ve lo que hace Costa Rica. El mundo observa lo que pasa este domingo en Costa Rica. Y yo quisiera hacer una consideración general que se que vostre, esa flor de piel, en términos de que esta elección nuestra no es una elección en el aire. Es decir, aquí vamos a una elección en un continente que ha experimentado después de la pandemia. No solo un voto castigo muy severo, sino una polarización, un giro a la derecha, ha perdido mucha relevancia al centro político y vamos más hacia los extremos. Hay mucha fragmentación, hay crecimiento económico muy pobre, hay un enorme penetración del crimen organizado, en algunos casos además, como si todo eso no fuera mucho, el efecto Trump se instala en algunas de las campañas electorales. No pasó el año pasado en Chile, tal vez porque era muy segura la victoria de José Antonio Cast, pero sin duda, como lo hizo en Honduras, nada de duda que lo hará en Brasil, nada de duda que lo hará en Colombia, aquí hasta hoy no lo ha hecho, pero faltan unos días todavía para la elección, tal vez no sea tan considerablemente significativo, este punto pequeño del planeta, esta democracia, de los locueras que no vuelvan a ver, en ciertamente entonces tenemos un entorno que es, digamos, parecido al entorno Latinoamericano en su conjunto, en términos de polarización, de fragmentación, de poco crecimiento, ya decíamos de crimen organizado, de botocastigo de la pandemia que todavía sigue gravitando tanto, y de liderazgos personalistas, que esa consideración se me ha olvidado, de liderazgos personalistas que se están instalando en el continente, en otras partes también, pero hablamos de América, como un signo de este tiempo de reconfiguración, diría Ronald Alvaro del escenario político. Bueno, se echó una síntesis realmente incomiable de lo que es la realidad geopolítica, de una región que realmente vive, tal vez uno de sus momentos más complejos de las últimas décadas, y tal vez las más significativas, en ya este primer cuarto de este nuevo siglo, yo creo que ya, inclusive, lo del nuevo sobra, ya de este siglo, ya tenemos veinticípico. Estamos a la segunda meta. Tenemos veinticinco años de… El mundo cuarto, perdón. Correcto, y lo más importante, y eso es a nivel logalógicamente, hay toda una generación de personas químicamente siglo XXI, que nacieron en este siglo, que tienen otros códigos, que tienen otros símbolos, que tienen otra forma de ver el mundo. Y bueno, les está tocando reitero en carar una situación en este proceso en el que están alcanzando su adultes, bastante difícil en términos de lo que señalabas, pero además, en términos de lo que eso significa, especialmente para países como el Nuestro, que se han claro en una visión democrática sólida por muchas décadas, donde más allá de entender que la institucionalidad no es perfecta, pero es perfectible. Y la, digamos, receta costarricense, que había sido de alguna forma referenciada por otras sociedades, era de que esa perfectibilidad de la institucionalidad se iba alcanzando de manera incremental, poco a poco, y a partir de esfuerzos, donde se integraban distintas visiones, donde había un respeto, digamos, a ese pluralismo. Había una suerte de pacto social implícito que aceptaba. Que tal vez los cambios no se podían dar con la velocidad que todos y todos, en nuestra, digamos, humana pretensión quisieramos. Todos quisieramos estar muy bien de la noche a la mañana. Pero inclusive, el proyecto de vida de cada uno en un individual atestivo, que generalmente para lograr éxitos, como en este caso, y me uno a lo que ha decidido un armado aprovecho, un aniversario más de tu programa, no se consigue, digamos, de la noche a la mañana. El reitero, sino que es fruto de un esfuerzo, de un esfuerzo que no siempre es creciente, que no siempre va para adelante, que a veces tiene sus retrocesos, que a veces tiene sus limitaciones, que a veces, inclusive, parece que no va a ver la luz al final del túnel, pero la constancia, la perseverancia y, sobre todo, la equanimidad le permite seguir adelante. Bueno, a nivel país, eso había sido un elemento muy, muy de nuestra identidad. Por eso hablamos de que todos lo hacíamos aratica hasta los comunistas, aratica, aratica, y. Estas comunidades mueren aquí hoy. Cristianos aratica. Bueno, pero esa realidad tristemente también, o sea, ahí lo digamos, diruyendo, por errores propios, por contradicciones propias, pero también por esos cambios, que quizá en algún momento, las heridas de poder no han logrado entender, estamos en un mundo, ustedes, aquí son los expertos, donde las telecomunicaciones nos están dejando atrás, o sea, pasos agigantados. Y eso va permeando, inclusive, en la forma en que la gente razonen, en la forma en que la gente apreende las cosas, es verdad, de todo lo estamos haciendo ahora, el ritmo de las redes. Y entonces ahí vemos como funciona todo, es rápido, es efectista, es de poca profundidad, es diverso, pero con niveles de análisis, realmente, simplistas, de cortísimo, de margin. Y bueno, esa es una realidad que no digo que sea la correcta, pero que está ahí permeando, y que tenemos que aprender a codificar, para tratar de extraer de ella, como ha sido, en general, en la humanidad, cualquier cambio tecnológico que ha transformado, aprovechar, capitalizar, para mantener ciertos valores que son universal. Bueno, esa es un gran desafío más ético y más existencial. Pero ciertamente, parte de esta realidad, Costa Rica ya nos capa a ella, existe a nivel internacional, una gran expectativa de cuál puede ser el desenlace del proceso electoral que tendremos el próximo domingo, por eso, porque el modelo Costa Rica, pareciera que muestra algunas señales de alarma, que perfectamente la podrían hacer, caer justamente en esos espacios comunes que mencionaba de otros países. Vamos a ver, la posibilidad de la polarización como instrumento para ejercer el poder, como forma de ejercer el poder, que es muy propia de otros países. Aquí, digamos, se ha venido consolidando, en los últimos tiempos, la polarización social que ya existía y que no es de ahora, y que inclusive la hemos venido arrastrando ya por varias décadas. Ya quiere una connotación política, justamente cuando se comienza, no solamente a no querer rechazar, sino a normalizar e inclusive a incorporar como un componente de lo que es el estilo de la gestión política. Entonces, se vive haciendo política de manera confrontativa, se vive haciendo política polarizando, se vive haciendo política, sembrando justamente división, sembrando odio, enarvolando, digamos, la desconfianza, enarvolando el resentimiento, y por eso no es gratuito, que un porcentaje importante, según el SIEP de la gente, ve esta elección, creo que es un 38%, aproximadamente de los encuestados, que la ven con temor, con tristeza, con ansiedad, con exceptisismo. Entonces, esa realidad, digamos, así que a nivel global reitero, existe una profunda preocupación de que podría ocurrir en esa costarrica que, por mucho tiempo, fue referente en valores democráticos y en esa convivencia más pacífica. Este modelo, digamos, ha buscado, y eso, digamos, nos hace muy similar a estos otros países que mencionaste, no solamente la preminencia de los liderazgos personalísimos, que con mayor o menor carisma tratan de instalarse, sino que van vinculados a un proceso de desinstitucionalización, que para un país como el Nuestro es muy delicado, porque justamente nuestro elemento diferenciador ha sido esa institucionalidad que, como decía, es perfectible, no es perfecta, pero que haya estado sirviendo como contención y como cohesionador de la sociedad. Bueno, esa desinstitucionalización, cómo se trata de vender, como la idea de que hay que ya acabar con una cuestión y comenzar algo nuevo. Un algo nuevo que todavía no se tiene muy claro, cuál es el alcance que se pretende. Pero entonces esa desinstitucionalización va haciendo, además, que se vaya creando un vínculo mucho más estrecho, totalmente emocional, no racional, entre ese liderado y su hace. Y entonces esto va creando, digamos, un espacio, donde el disenso, donde la crítica, donde la posibilidad de generar visiones compartidas, a partir de criterios distintos, se va diluyendo. ¿Por qué? Porque justamente entramos en la lógica de muy simplista, además, pero muy efectiva en ese entorno de frustración, de resentimiento, que se promueve, que aquí únicamente hay dos extremos. Y por eso los centros van perdiendo aparentemente fuerza. ¿Por qué? Porque lo único relevante es estar en una a las dos posiciones radicalmente opuestas. Lo demás no tiene sentido. Y paradogicamente, para la gobernanza, para la sostenibilidad de una buena gobernanza, más bien, esa visión de centros, esa visión, más ecuánime, la que haría falta. Esto, esto que plantea, Sergio es apasionante. ¿Por qué? Lo que está en juego, el domingo, es si es, digamos, en lo inmediato irreversible o no lo que ha sucedido, ¿verdad? Que me lo enfatizaba a Sergio antes de que entráramos al programa, tiene muchos que ver con muchos factores, pero de manera muy significativa con la pandemia. ¿Por qué ese trauma que fue tan grande? Nosotros quisimos rápido dejarlo del lado. Mejor no hablamos de eso, porque eso fue tan traumático. ¿Verdad? Ya pasó que mejor no lo traigamos a valor presente, pero lo cierto es que aquí tenemos una falla sísmica, si se quiere poner en esas palabras en esos términos que se produce. En el caso de nuestro de manera muy asentuada, con una reforma fiscal muy postergada, que se da justo de previo a la pandemia, que genera un trauma fuertísimo en la sociedad costaricense, que entonces apuesta por la emergencia de un liderazgo personalista, que además nos amíamos, porque ese plan de gobierno nunca lo conocimos, que pretendía, digamos, una aspiración de mediano plazo, no inmediato, de mediano plazo, de conquistar más terreno del ejercicio de poder público, que si es algo, y me gustaría que terciaran ahí, que si es algo nuevo en el juego político, nuevo respecto del bipartidismo, que también buscaba el poder, nuevo también de la emergencia de partidación ciudadana, que surgió justamente para eso, y que logra desde el 2014 una victoria electoral que fue para lo que, digamos, trabajó durante tanto tiempo. Ahora nos emerge una fuerza política con otras condiciones, que rompe la búsqueda de los centros, la búsqueda, digamos, de condiciones que eran habituales. Me gustaría cómo que opinaran al respecto de ello, ahora cómo nos encontramos, de pronto en esto, y ahora entonces por eso se dice que es una elección, tal vez la más importante de la segunda república. Muy importante, tal vez para darle a Adon Armando, básicamente acaba de decir una palabra clave, una elección muy importante para la segunda república, porque se ha ido instalando del imaginario social, por parte, digamos, de un discurso dominante, que esa segunda república ya llegó literalmente a su fin. A su fin. Y, bueno, y en crónica anunciada no muere, soldado muere menos, decían por ahí. En qué era anunciada? Creo que fue en el año 20-24 el señor presidente, en su informe a las y los señores diputados, utilizó una expresión que en aquel momento, creo nadie le dio mayor relevancia. Inclusivamente este programa lo planteé, pero también lo pasé un poco por encima. El hablaba de que estaba en marcha, una revolución pacífica y pacífica y democrática. Una revolución pacífica en democracia. Y yo decía, bueno, pero revolución es una palabra fuerte, que inclusive para las generaciones químicamente siglo XXI, tal vez no puedan representar mucho más allá de la revolución árabe, que es. inspiró en algún momento una expectativa importante que tristemente después no surtió el efecto esperado. Pero la palabra revolución para los que nacimos en siglo XX tiene una connotación realmente mucho más profunda. ¿Verdad? Porque significa radicalmente ser un cambio desde la base misma, desde el cimiento mismo. En aquel momento nadie le dio mayor relevancia al tema, tal vez fue una cantinela o alguien pensó, es una expresión de esas tantas que se utilizan grandilocuentes, pero pareciera como bien dice Vilma, que sí hay un propósito. Yo no tengo claro cuál es la orientación hacia donde va, pero sí hay un propósito. Y tiene que ver además con este conjunto de variables, que están ahí coexistiendo. Reitero, la sociedad ya venía fragmentándose, la sociedad ya venía polarizándose. Recuerdo justamente en el marco de la lucha de la reforma fiscal, los famosos enfrentamientos entre lo que llamábamos, el sector, los empleados públicos y los empleados del sector privado. Recuerdo entre los taxistas y los que utilizan estas plataformas de transporte privado remunerado de personas. Y así por el estirio hemos haciendo como pequeños duelos por decirlo así, ni que hablar en el tema de los derechos humanos. Es verdad que tendría polarizar. Entonces, cuando viene el tema de la pandemia, desde el punto de vista de salud, creo yo que se manejó magistralmente y los datos lo confirman. Además, es en América Latina que su tasa de mortalidad, evidentemente, es muy lamentable y nos dejó muy resagados, afortunadamente para nosotros en esa cifra, porque hubo muertos por supuesto que los hubo pero jamás y mi condorencia para los familiares de esas personas, incluso perdón la lusión personal, mi mamá, falleció de COVID. Y sin embargo, eso no significa que no deje de reconocer que comparativamente nos fue mucho mejor a nosotros por el abordaje que se dio del punto de vista de la salud. Pero obviamente, otras connotaciones de no económico, el no social, que pasaron factura y factura muy fuerte. Todos los gobiernos que dirigían durante la pandemia fueron castigados en América con el voto, excepto, me parece república americana. Pero en la sociedad cosa de licencia además, y esa es la parte que tal vez quiero conectar con lo otro. Vamos a ver, la sensación de esa ruptura, de esa lógica de polarización que se venía inquistando de inimaginario social y en el comportamiento social, ya de muchas décadas atrás, hizo que nuestra característica que ha sido también un sello distintivo de Costa Rica, esa solidaridad que siempre nos enarbólo, tal vez en esta ocasión no se manejo de la misma forma. Entonces, hay sectores que se sintieron, y a veces la percepción es más importante que lo real, que se sintieron abandonados, que se sintieron, digamos, completamente excluidos y que percibieron, por eso insisto, es una percepción que nadie los acuerpo, que nadie los ayuda, entonces eso fue creando un espacio del resentimiento social muy fuerte, que no solamente le pasó la factura, al partido que le tocó gobernar y me dio la pandemia, ahora lo decíamos, ¿verdad? Es que no llegó ni al 1% de los votos su candidato, más allá de otras variables, que tienen que ver hasta con la misma figura del que era su candidato, pero fue un golpe demasiado fuerte para un gobierno, digamos, que en teoría no había tenido escándalos como los que habíamos vivido, por ejemplo, en la primera década de este siglo, que sin embargo afectaron a un partido y no tanto como para desaparecer, lo completamente del mapa electoral en ese momento, pero se quedó ahí un resentimiento, se quedó ahí una especie como de frustración, de enojo, ciudadano. Sí, lo que me pasó en la pandemia es culpa del gobierno, que estaba cuando yo, cuando la pandemia ocurrió. Y profundizo, entonces, esas divisiones que ya veníamos arrastrando, históricamente, entonces, de eso, como resultante, obviamente, es, digamos, el triunfo de quien enarbóle, justamente ese discurso, quien además logra hacer una representación de todos esos distintos sectores que más allá de sus diferencias, lógicas, comparten algún grado del resentimiento y de enojo. Ok, la coyuntura, entonces, marcaba a partir de ahí que hacer, tratar de volver a recomponer a la sociedad como lo intentaron hacer, después de la guerra civil y, digamos, no muy traumáticamente, pero lo lograron, ¿verdad? No es, digamos, cualquier cosa que se tratara de llegar a un entendimiento pues guerra civil para justamente ir sembrando las bases de un nuevo pacto social, pero en esta oportunidad, mavín parece que hay una intencionalidad deliberada, no de buscar esa, digamos, recomposición social, sino que me habían de profundizar esa división para tratar de separar totalmente en bandos a los sectores de la sociedad. Sí, sí, estábamos mal y la cosa fue a peor. Claro, entonces no nos permitamos. Cámamos golpeados, estábamos debilitados y la cuestión. Entonces, reafirmar y fortalecer y legitimar esa percepción que ya yo tenía de que me dejaron votado. Sí, dejaron abandonado. Claro. Eso es lo más sensible. Creo que algunas candidaturas ya bajando a terrorizando tierra como dicen. Ya sí, claro, porque vamos a 8 o 8 o 8. Algunas candidaturas ya lo han comprendido en el debate que igual día de ayer creo que fue muy manifiesto, ¿verdad? ¿Más que era el último hacer ese énfasis? ¿Por qué? Yo hablaba hace un tiempo de cómo utilizar el tema de democracia como un elemento movilizador, porque democracia es un bien intangible, es algo abstracto. Y que, además, aquí lo damos por hecho. Creo que si queremos ver como una ventana de oportunidad, lo que ha sido, digamos, esta coyuntura es que justamente cosas que damos por supuestas y que, por tanto, ya estábamos subestimando su valor. Las hemos comenzado a recuperar. Digamos que esta es como una forma de ver el baso mediolleno. Entonces, de repente, hoy hay diferentes candidaturas más allá de sus muy legítimas y lógicas diferenciaciones y ideológicas y programáticas que han entendido, que inclusive sus propuestas por muy distintas que sean en diferentes campos, necesitan como base como esa institucionalidad, pero más que toda esa recomposición del pacto social y me parece que eso ya lo comenzaron a transmitir a lo largo de esta semana en los diferentes espacios donde interactuaron muchos de ellos. Estas cuatro o cinco candidaturas, que por lo menos cuatro de ellas, que los estudios de opinión marcan como eventual ganador o ganadora de un segundo lugar, que podría ser estratégico. Si es tarde o no, lo veremos a la seis de la tarde del domingo, pero por lo menos está comenzando otra vez esa semillita de que a la oposición de la polarización no hay que enfrentarse con más polarización. O sea, el fuego no hay que combatirlo con más fuego, sino que más vea hay que combatirlo con lo que fue nuestra tradición. Y para una generación, y ahí sierro, nacida en el siglo XXI, que lo del siglo XX es una referencia nada más para su exámen de los dios sociales, es muy interesante inyectarles, vivencialmente lo que significa construir un pacto social. Gracias por esta explicación tan necesaria, de pronto en este momento reflexivo de previo, ese instante sublime, que es el privilegio de estar en una onda y mitiendo un voto, esta explicación de lo que nos ha pasado, de a dónde y cómo llegamos a este momento, están determinantes. Ayer lo decíamos aquí en el programa Sergio Armando, amigas amigos, mientras se realizaba el debate, había un baile en Pedregal, la candidatura oficialista tenía un baile en Pedregal. Y este es la imagen viva de lo que sucede, un debate, cinco candidatos, cuatro de ellos claramente digamos en una misma dirección, Claudia Doble, Salvador Ramos, Ariel Robles, y Juan Carlos I da algo de diferente signo, pero en una dirección, Claudia Doble es un gesto que fue muy llamativo, cuando se traslada de la tril y le pide Ariel que se den la mano y dice que necesitamos construir juntos, ¿verdad? Y hace un símbolo, hace una acción, es un gesto, no es un símbolo nada más, pero simboliza eso, esto que estás explicando, la altura del comportamiento de todos ellos, respecto de las diferencias de opinión, incluso sobre algunas, digamos, quejas que emite contra la candidata, que contra la primera dama que estaba durante la pandemia, que son, digamos, atinentes, a las medidas que se tuvieron que tomar, pero la altura de Alvaro Ramos, el crecimiento que se nota en la conducción de Idalgo, y bueno, la puesta en esa, diciendo esto es tan importante que vamos allá de nosotros mismos, y luego la caravana interpartidaria que se conduce de Canal 7 hasta la Fuente de la Espanidad, y yo disculpe, pero me tuyo y quiera costar, porque ya era mucho reflejando un poco esto, ¿verdad? No es un asunto, digamos, baladí, estamos jugándonos una decisión importante para saber si consideramos, así como cuando queríamos que se aclararan los dublados del día, que pudiéramos tomar decisiones con calma, digamos, no el domingo, sino en abril, digamos, eso es lo que está por verse, porque si se dirime el domingo, pues se dirimió, digo, debemos el lunes seguir haciendo patria. Yo quisiera aportar algo, y don Sergio, que hasta hoy lo estoy conociendo, y muchas gracias por ese análisis tan de fondo que usted planteó. Usted habla de que la polarización ya venía, efectivamente, ya venía, pero yo creo que se asentuvo don Sergio, en esta administración, ¿por qué creo que la consigna es clarísima divide y vencerás? Y a eso realmente en esta división es donde se ha visto una oportunidad para ganar precisamente políticamente fanáticos o seguidores. Y también me pareció excelente su reflexión sobre lo de la democracia que es perfectible, no es perfecto, es perfectible, que eso es importantísimo que todos los ciudadanos lo tengamos en cuenta, porque la realmente esta democracia se construye todos los días. Y yo por esto quisiera recordar una de las frases más importantes que dio el presidente de Rodrigo Chávez, el 8 de mayo, el 2022, cuando asumió el poder. Y ahí es donde yo creo que el pasado nos da lecciones ahora para el presente. Uno de sus frases que fue la más destacada, de las más destacadas, es jamás usaré la excusa de que este país no se puede gobernar. Y esa promesa, y él también, perdón, esa promesa la justificó, la argumentó en que lo que se necesita aquí es valentía para cambiar el país realmente, incluso hasta invitó a consensuar para que este país cambie, pero nada de eso sucedió. Más bien el país se polarizó, rompieron y dinamitaron puentes con asambleas legislativas, como el poder judicial, con el tribunal de asumbremo de lecciones también, con sectores bastante muy importantes también de nuestra sociedad, como los agricultores, los sindicatos, que realmente ahí no hubo una ruptura. Y entonces, el discurso a que el país no se puede gobernar y que por eso se necesitan 40 diputados para cambiarlo. Eso es falso, el país sí se puede gobernar y lo ha demostrado, se ha demostrado a lo largo de las últimas siete décadas o más de que sí se pueden hacer cambios importantes, mientras exista el diálogo, mientras exista la voluntad del compromiso de sentarse a negociar que es lo que uno no ha visto en este gobierno y eso es lo más preocupante. La democracia es perfectible y para hacer la perfecta, lo que se requiere es que exista un gobierno que comprometió con el trabajo y es que el trabajo es fuerte, el trabajo de negociar implica horas, levantarse temprano y acostarse tarde y no evitar la fatiga, ¿verdad? Y entonces, realmente eso es lo que no hemos visto en esos cuatro años, porque todo se maneja como si el país fuera una empresa privada. Usted me hace eso, usted me hace lo otro y si no le gusta, se va. Bueno, se podría parecer que es muy efectivo, ¿verdad? Alguien hay gente que dice ahí, ojalá se manejara el asunto como con la efectividad y una empresa privada. Pero es que somos cinco millones de habitantes y uno se están de acuerdo, otros se saben que se acuerdan, entonces nos tienen que llevar o empujar hacia un acuerdo, pero como que si fuera la sala de redacción de telenuticios, el tiempo de pilarse neuros que ya se hagan esto hagan lo otro y si no les gustó, se van. Y si no les gusta, se van, eso, el país no funciona así. Yo también estaba ahí. Es cierto, vamos a ver, pero bueno, pero lo que ha sido consistente nos guste o no es que es estilo, ese no resolver, esa promesa que no se pudo cumplir, no me vengan con excusa porque sí se va a poder gobernar y luego tengo muchas excusas de que no pude gobernar, pero ahora necesito 40 diputados ha capturado a mucha gente. O sea, si el señor tiene 53 por ciento de adhesión. Popularidad. Popularidad de popularidad. Eso es real, es real. Y ha sido real en su efecto, en su consecuencia hasta ahora. Y de hecho estamos ante la disjuntiva de si se resuelve la elección en primera ronda o no se resuelve la elección en primera ronda. Y decir, como decía alguien por acá, si vamos a darle un doble poder, porque claro, no olvidemos que esta elección está determinante en cuanto a si hay o no segunda ronda, como en cuanto a que el domingo escogeremos sin otra segunda ronda, una asamblea legislativa. Y yo sí estimo que esa elección está determinante que va a establecer la hoja de ruta que implicaría posibles reformas constitucionales que cambiarían. Ahí sí más la fisonomía del diseño del Estado en este momento. Mélma, un paréntesis para explicar por qué es tan importante y yo creo que hay un sergio el experto en la materia. Es importantísimo esta elección legislativa porque estos diputados del periodo 2016, 2018 van a tener la responsabilidad de elegir a 14 magistrados. La Corte Plena está constituida por 22 magistrados. Ellos van a elegir 14 de 22, a parte de eso van a elegir. Los al horas en la elección del 8 de mayo, nuevo contra la República, contra la obra de la República, van a elegir también durante este periodo la defensoria de los habitantes, el nuevo procurador. Entonces las implicaciones de eso son importantísimas para el país por la repercusión de las decisiones que se van a tomar en el Congreso. Y también al Fiscal General de la República. Como un efecto de segundo piso, vamos a ver, viendo otra vez el baso mediolleno, también esto nos ha permitido encontrar la relevancia que siempre, porque no es de agua, que siempre ha tenido la elección legislativa, pero que en un régimen presidencialista como el nuestro, muchas veces pasaba desapercibido. Es un tema complejo porque, al final, la búsqueda, digamos, armándolo decía si se potenció, y además, como decía yo, se instrumentalizó como forma de ejercer el poder, que eso es mucho más delicado todavía, que entonces yo ejerzo el poder no para combatir lo que provoca la polarización, sino que ejerzo el poder para promover la polarización como medio a través del cual puedo alcanzar mis objetivos. Y que esos objetivos van a generar diferenciación y división, no unión, no articulación, que es lo que en buen alido de una democracia esperaría. Bueno, cualquier régimen se esperaría, pero en un caso como el de la democracia, con mucha más razón que se nutre justamente la democracia, percé ese, eso es el diálogo de diferentes buscando llegar a cuerdos comunes. Y ese es un tema porque hay tanta gente con una de la popularidad, bueno, porque justamente esto es el culmen, digamos, de un proceso, por eso decía del tiempo atrás, donde además también sistemáticamente, a veces con mucha razón, porque hay que reconocer los errores importantes de los tomadores de decisión, pero a veces también pasando, es un poquito la mano, magnificando solo lo negativo e invisibilizándolo positivo del sistema, se fue creando una cultura antipolítica, una lógica de que inclusive vean qué grave. La democracia, acabo de decir que es el arte de negociar, negociar no es imponer, por tanto en la negociación en ningún bando, va a poder llevarse el 100%, que estoy en doserió una negociación o fueron unos negociadores demasiado báviles, enbavucaron a los otros. Sí, una mesa que llega. Normalmente lo llevo todo. En una negociación no todo se llevan todo, el kit y el gran chiste es bueno, llevarse lo que no cree que es más importante para uno. Y eso es en cualquier ámbito en el familiar, en el educativo, en el laboral, por supuesto en el político con mucha más evidencia. Esa negociación, verdad, se comenzó a satanizar, inclusive desde los años 90, recordamos, bueno, el pacto Figuera Escalderón. El pacto Figuera Escalderón. Muy satanizado. Ahora eso es simplemente una referencia, habría que ver cómo se las plantean en sus cursos de educación sívica, pero el tema es que fuimos despohándole el aspecto positivo a los elementos que son con sustanciales a la democracia misma, y se hizo desde el ejercicio del periodismo también desde una talla, donde periodistas con notadas, en este caso, bueno, estaba pilar cinderos, pero no es la única, lo que pasa es que es la que ella llega a, digamos, a cruzar la línea para convertirse en la detentadora del poder político, no hay otro ejemplo, pero hubo otras personas que, consistentemente, atacaban la política, lo político para satanizarlo, para desde el desconocimiento de la cosa pública, del manejo de la cosa pública, ¿verdad? Sentenciar, casi que se quería gobernar desde afuera, que era lo que había que hacer, que era lo que no había que hacer, así fue como el gobierno de Laura Chechilla, por ejemplo, para que sol un caso fue arrastrado a la renuncia de la concesión de la carretera San José San Ramón, ahí está, ahí está, todavía, carnetera, carnetera, te cuento sus excesiones y concesión, no, pues ni carretera ni concesión, como digo yo siempre, pero bueno, vamos a ver, son las ocho, cuarenta y tres, nos queda pocos minutos, el primero de febrero de 2007, que esa es mi referencia, inauguramos hablando claro, tengo que decirlo, muchas veces, el presidente Arias me hizo del honor de venir a inaugurar el programa y el día anterior, el Congreso de Venezuela, 2007, ya tenía tiempo de estar gobernando Hugo Chávez, que había sido electo con todos los votos, con muchísimos votos, para volarse el bipartidismo, que ya la gente estaba cansada del bipartidismo, el Congreso de Venezuela prueba el día anterior, 3031, en la madrugada, unos plenos poderes para Hugo Chávez, para que gobernara por decreto, y el presidente Arias dice, este es un cable de la agencia F del primero de febrero, el presidente de Costa Rica Oscar Arias afirmó hoy que los nuevos poderes especiales concedidos, el miércoles, por el Congreso de Venezuela, el presidente de Hugo Chávez, son una negación de la democracia, hay una diferencia sencilla entre un dictador y un demócrata, si el demócrata no tiene oposición, su deber es crearla, mientras que el sueño del dictador es eliminar toda oposición, manifestó el gobernante y premio, no es el de la paz, 1987, en una entrevista en la de misora local Columbia, ese era nuestro programa de inicio hablando claro. Arias criticó el hecho de que Chávez pueda legislar por decreto los próximos 18 meses, para un dictador en opinión del mandatario costaricense lo importante es no tener oposición, sino un poder absoluto, el demócrata cree que sólo el poder detiene al poder, y por lo tanto, tiene que existir una división de poderes, ya que es con esos frenos y contrapesos como mejor opera una sociedad. Arias señal lo que en Sudamérica hay una revuelta en los últimos años, por el regreso de un cautigismo y populismo que son enfermedades latinoamericanas, que a su entender son inerentes a la cultura, historia y forma de ser de los habitantes de la región. Cuando al presidente Arias vino al programa, porque estoy recogiéndolo de un cable que guarde, pues yo siempre lo cuento, yo tenía el tema en la agenda, porque el presidente Arias es una persona que habla siempre de los temas del mundo, entonces yo tenía el tema del mundo, pero el tema en la agenda, pero yo no sabía que él se iba a enojar, pues se que iba a venir tan enojado y que tenía tan claro lo que iba a pasar en Venezuela, ¿verdad? Entonces yo me sorprendí mucho, era mi primer programa, yo estaba nerviosa, era el presidente Arias, ¿verdad? Y claro, este es un cable F, pero salió, France Press, salió a P, salió. En todo lo mejor. Salieron todas las cables internacionales, hubo una nota de protesta de la embajadora de Venezuela a la Cancillería, hubo un enojo y una nota que mandaron aquí a Colombia y nosotros teníamos que entregarlos en los programas en casettes cuando alguien nos pedía posteriormente, nos estamos hablando de este mundo abierto de las telecomunicaciones. De hecho, ese fue el año del referendum. Fue una cosa muy impresionante, porque lo había dicho el primer novel de la paz aquí en Colombia. Y la pronóstico bien. Pero es impresionante, él tenía muy claro lo que iba a pasar, ¿verdad? Con los plenos poderes del Congreso, entonces cuando Alexander aquí me dice "ah bueno y entonces si sale en 40 diputados, usted que se va a ir del país, nadie se va de ninguna parte, todo nos vamos a quedar viviendo aquí. Más de 8 millones de venezolanos salieron de su país, pero en el 2007 cuando le daban los plenos poderes a Hugo Chávez todo el mundo aplaudía. Todo el mundo aplaudía, entonces lo quería traer acualación porque hace 19 años que empezamos el programa. Y siempre con la misma línea, siempre en los mismos ejes, siempre en los mismos tópicos, general, globalización, pobreza, democracia, derechos humanos, eso siempre han sido, digamos, nuestros, nuestros pasiones en el periodismo de opinión. No pensábamos lo que iba a pasar realmente en Venezuela, excepto quién es convisión de estadistas como oscar, no podía decirlo ahora. Yo sé que vivo en un país privilegiado, he cubierto muchas elecciones, he votado muchas veces ayer y se la cuenta, he voto desde Rodrigo Carazo en 1978. No he dejado de asistir nunca a las urnas, nunca, tengo muchas primeras elecciones, varias segundas rondas, un referéndum, tengo el privilegio de vivir en un país tan maravilloso, tengo tres hijos, tengo tres nietos, tengo el privilegio de ejercer el trabajo que quise, que quisimos estudiar la pasión de nuestra vida, es mucho lo que tenemos y ninguno de nosotros se va a ir para ninguna parte, Alexander, ninguno de nosotros se va a ir a vivir a otro lado, ni siquiera cuando ella saque, si sacara, como dice usted, 40 diputados que me invita a salir del país, no me voy a ir a ninguna parte, aquí está mi vida, mis entrañas, mi tierra, mi papá, mis hijos, mis nietos y los de todos nosotros, es que este país es de todos. Y lo de un punto importante, nunca en mi vida habíamos llegado a ese tipo de mensajes de ciudadanos que nos invitan a irnos del país, porque realmente todos nacimos acá, tenemos derecho a vivir acá, porque yo me tengo que ir si no me gusta, como dice él, y eso yo solo lo veo en Nicaragua, que es el discurso de Daniel Ortega en Venezuela, donde la expulsión de ciudadanos es desesperante, 8 millones, 7 millones, 8 millones de personas, pero este tipo de mensajes son los que yo no había visto y por qué, porque no llevan a eso, no debería ser. Todos cabemos en la patria, yo repito, me siento muy privilegiada de tener este trabajo, este micrófono y me parece que honrar la patria que uno tiene, la vida y los privilegios, yo que soy de la educación pública, de la Universidad Pública, ¿qué gosabó el privilegio de tener a mis hijos en la Seguridad Social, en la Caja Constablecencia de Seguridad Social, y que cuando hemos enfermado, hemos tenido también el auxilio de la Seguridad Social, todo eso no queremos cambiarlo, pero tampoco queremos perder las libertades, como decías todas las libertades, por primera vez que se está hablando de la suspensión de las garantías, es impresionante, ¿verdad? Nos tenemos los mismos desafíos, pero no todos vamos a buscar las mismas soluciones. Yo pienso que exactamente la lógica era más bien a los que han estado excluidos, porque hay que reconocer que han habido muchos excluidos e invisibilizados, que es lo más terrible, cuando aún no se le invisibiliza un problema, es más bien invitarlos a incluirse, no es la solución a los excluidos, no es excluyendo a los que ya están adentro, o sea la casa debe ser lo suficientemente, la casa común, debe ser lo suficientemente grande para albergarnos a todos, y entonces el chiste no se trata de que como solo hay cuatro habitaciones que tenemos a los que están ahí para meter a los que están afuera, no, hagamos un esfuerzo y ampliamos la casa, construyamos más habitaciones, para que todos estemos adentro de eso se trata, no niego un gente que permaneció afuera de la casa, que permaneció como hoy lamentablemente tantos habitantes en situación de calle, viviendo con el cielo portecho, pero la solución no es excluir a los que ya están ahí, el odio lo único que nos lleva es a justamente que todos nos terminemos destruyendo, porque ese es el río de la polarización, porque se dan esos mensajes de odio, porque ya usted naturaliza lo principal, es que todas y todos más allá de nuestras diferencias, de nuestros orígenes, de nuestros gustos, de nuestras preferencias, compartimos algo en común, que somos de la raza humana, y por tanto tenemos una dignidad que no se sin tríncica, que algunos lamentarmente es el espisote, no justifica entonces espisotearse a los otros, no justifica tomar conciencia de eso, y los que afortunadamente hemos tenido un poquito de más bien estar, tenderle la mano a los otros, no más bien excluir a los otros, de eso se trata, digamos, evitar la polarización. Dos minutos hay que ir a votar. Hay que ir a votar, por supuesto, no es coincidencia que el primero de febrero sea la celebración de tu aniversario, porque fue un programa para hacer patria y el primero de febrero todos, y todos tenemos que hacer patria, eso es una frase cliché, llendo a admitir el voto. A mí me llamó la atención algo a noche, la gente perdió el miedo, mucha gente más bien perdió el miedo a salir con banderas, a salir a gritar en las calles, y ese el recorrido que hubo a noche precisamente reflejó ese cambio en las personas ya perdieron el miedo de lo más importante que puedo rescatar y ojalá que también perdíamos el miedo, el domingo, a salir a votar con alegría, con con entusiasmo y por las libertades. Con alegría, con entusiasmo, con convicción, demócrata, vamos a votar. En el mejor espíritu, en el mejor ánimo de las costarricenses todos cobijados por esta patria, y no caigamos en la trampa de la división de la polarización. Gracias por estar aquí, gracias Armando, gracias Sergio, que sea lo mejor para todos. Y en lunes, sí, en lunes de estaremos aquí, vamos a analizar el resultado de la jornada electoral a las ocho de la mañana. Unos meses más, unos meses más estaremos hablando claro, aquí en Colombia, con un país en cintonía. Chao. [Música]
Podcast Summary
Key Points:
El programa celebra su aniversario y analiza las elecciones en Costa Rica como inicio del ciclo electoral latinoamericano.
Se discute la polarización, fragmentación política y el auge de liderazgos personalistas en la región, similares a tendencias en Costa Rica.
Se destaca la preocupación por la desinstitucionalización y el debilitamiento del centro político, afectando la gobernanza.
La pandemia de COVID-19 exacerbó resentimientos sociales y económicos, influyendo en el voto de castigo y el clima político actual.
Existe una expectativa internacional sobre el resultado electoral costarricense, visto como un referente democrático en riesgo.
Summary:
La transcripción presenta un programa de aniversario que analiza las elecciones costarricenses en el contexto latinoamericano. Se destaca que Costa Rica inicia un ciclo electoral regional marcado por polarización, fragmentación y liderazgos personalistas, tendencias que también afectan al país. Los panelistas expresan preocupación por la desinstitucionalización y el debilitamiento del centro político, esenciales para la gobernanza.
Se señala que la pandemia agravó resentimientos sociales, llevando a un voto de castigo y profundizando divisiones. Aunque Costa Rica ha sido un referente democrático, existe temor a que siga la trayectoria de otros países de la región. El debate enfatiza la importancia de esta elección para el futuro de la democracia costarricense y la expectativa internacional sobre su resultado, subrayando la necesidad de reflexión ciudadana ante un escenario complejo.
FAQs
Esta elección inicia el ciclo electoral latinoamericano y es crucial para el futuro del país, ya que ocurre en un contexto de polarización y desafíos democráticos regionales.
La polarización se ha consolidado en Costa Rica, fomentando un estilo político confrontativo que siembra división y reduce el espacio para el diálogo y los acuerdos centristas.
Existe preocupación porque Costa Rica, tradicionalmente un referente democrático, muestra señales de alarma similares a otros países de la región, como la desinstitucionalización y el aumento del liderazgo personalista.
La pandemia exacerbó las divisiones sociales y generó un resentimiento ciudadano, lo que influyó en el voto de castigo y en el surgimiento de discursos que capitalizaron esa frustración.
Se refiere a un período político en Costa Rica que, según algunos discursos, estaría llegando a su fin, vinculado a cambios profundos en el sistema institucional y democrático del país.
Las redes sociales promueven un ritmo rápido y superficial en la comunicación, lo que afecta la profundidad del análisis político y favorece mensajes efectistas y polarizantes.
Chat with AI
Loading...
Pro features
Go deeper with this episode
Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.