La parábola del capítulo siete del Evangelio de Mateo ilustra la diferencia entre aquellos que escuchan las enseñanzas de Jesús y las ponen en práctica y aquellos que solo las oyen sin actuar. Jesús compara a los primeros con una casa construida sobre la roca, que resiste las tormentas, y a los segundos con una casa en la arena que se derrumba ante las pruebas. La casa simboliza la vida y la estabilidad familiar, y su fundamento se establece en la aplicación de la palabra de Dios. Aunque ambos oyeron las mismas enseñanzas, solo uno las vivió como norma diaria, lo que determina su resistencia ante las dificultades. La vida no está protegida de enfermedades, pérdidas o enfermedades, pero quienes aplican la fe mantienen una fortaleza interior frente a ellas. Se destaca que escuchar es solo el inicio, y el verdadero significado reside en poner la palabra en acción. La enseñanza final invita a todos a acercarse a Jesús, especialmente a quienes han alejado su fe, para construir una vida sólida y resistente a las adversidades. La aplicación constante de la palabra de Dios es la clave para evitar la ruina y vivir en armonía con los planes de Dios.
Capítulo número siete de Evangelio de Mateo, ahí vamos a leer algunas palabras del Señor Jesús
en la escuela vamos a estar reflexionando en esta oportunidad.
Muy bien, dice entonces Mateo, Capítulo siete, el versículo 24 en adelante,
a cualquiera pues que me oye estas palabras y las ponen práctica, lo compararé a una persona
prudente que edificó su casa sobre la roca, descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron
vientos y golpearon contra aquella casa, pero no cayó porque estaba cimentada sobre la roca,
pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las ponen práctica, lo compararé a una persona
insensata que edificó su casa sobre la arena, descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron
vientos y dieron con impetu contra aquella casa y cayó y fue grande su ruina.
Solamente eso vamos a leer, por favor, pueden tomar sus asientos.
Hemos leído en esta ocasión una pequeña parábola que el señor Jesús relató acerca de dos hombres quienes cada
uno de ellos construyeron su propia casa. La casa es uno de los elementos más importantes en la
vida de una persona o de una familia. La casa es el lugar donde las personas desarrollan sus proyectos,
es el lugar de descanso, de acogida, de relajación, de confianza que cada persona o familia tiene,
una de las condiciones que más sin estabilidad pueden producir en la vida humana y sobre todo a
los niños pequeños es cuando no hay un arraigo con una casa en particular, porque la casa de alguna
manera da identidad, proporción estabilidad y es por eso que una de las necesidades más sentidas
del ser humano es el de poder tener una casa. Ya sea que esta sea una casa propia que sería
lo ideal o una casa que está siendo alquilada, pero donde la familia se proyecta para vivir durante
varios años, porque eso precisamente es que consiste en la estabilidad en ubicarse dentro de un
vecindario el saber que hay un lugar a donde llegar, donde uno tiene una referencia social,
donde las otras personas, familiares, amigos saben ubicarla a usted. Desde ese punto de vista podríamos
decir que la casa viene a representar simbolicamente lo que es la vida misma de las personas, sus sueños,
sus ideales, hemos dicho que de ella depende su estabilidad, los planes que se tengan para el
futuro, entonces no sería de extrañar que el señor Jesús toma aquí el ejemplo de estos
hombres quienes querían construir su casa y la casa dentro de la parábola tal como lo acabo de
explicar estaría expresando lo que es la vida, la familia, los planes, los proyectos, los
sueños que una persona o una familia tiene, los hombres que iban a edificar su casa, los dos
tenían una cosa en común y es que ambos habían escuchado las enseñanzas de Jesús, ahí lo
pueden ver en el versículo 24 cuando dice cualquiera que me oye estas palabras y las ponen
práctica, lo voy a comparar con el hombre que construyó sobre la roca, en el 26 dice pero a
cualquiera que me oye estas palabras y no las ponen práctica, la compararé con el hombre
que edificó sobre la arena, pero no te queden los dos, el señor está diciendo que oyeron
su palabra, oyeron su enseñanza, es decir entre ellos no hubo diferencia, no se puede decir
que uno sí o yo y sí puso atención a las enseñanzas de Jesús y que el otro no, lo que
Jesús dijo en que ambos habían oído, habían entendido las enseñanzas que él daba y
cuando cada uno construyó su casa, las dos casas se veían bien, las dos casas se veían
acogedoras, se veían bonitas, se veían bien y esto es lo que uno puede ver en la vida
común y es que uno ve y conoce personas que oyen la palabra del señor y aparentemente
todos los que oyen la palabra del señor tienen una apariencia de que todo va marchando bien
en sus casas, que todo va marchando bien con su vida, pero esto es solamente una apariencia
momentanea que luego esa apariencia tendrá que ser puesta a prueba por las diversas circunstancias
que se van a enfrentar en la vida, pero hay algo con lo cual comienza todo y es el hecho
de escuchar las enseñanzas del señor, que se hace con las enseñanzas que uno oye o
que uno entendió, eso es otro asunto, pero lo primero es poder escuchar, poder recibir
las enseñanzas del señor, este es la razón por la cual nosotros debemos tener un especial
cuidado para poder en primer lugar oír y para oír la palabra de Dios se requiere de
atención un esfuerzo por escuchar extraer las enseñanzas, principalmente porque uno
muchas veces expone a elementos y factores que pueden ser distractores, cuando el señor
Jesús contó la su parábola básica que nosotros la conocemos como la parábola del sembrador,
él habló de cómo la semía que el sembrador plantaba cayó sobre cuatro tipos de terreno
diferente, una parte cayó junto al camino y como estaba junto al camino dice el señor
que vinieron a saber del cielo, se comieron la semía y lógicamente allí no germinó, no
dio fruto porque las aves se la habían comido, posteriormente cuando Jesús explicó el significado
de la parábola, él dijo que la semía era la palabra de Dios.
y que aquella semía que cayó junto al camino representa a las personas que hoy en la palabra,
pero dijo luego viene en la sabe del cielo que esa tanás se roba la semía y estas personas
no dan ningún fruto.
Elles aparte de la parábola, Jesús estaba dando una enseñanza importante y es que tenemos un enemigo
que se llama Satanás y una de las cosas que él hace es que trata de rebatarnos la palabra,
precisamente para que no vaya a producir en nosotros el fruto de la conversión, que es lo que dio de sea,
así es como le decía hay muchos elementos que son distractivos que tratan de robarnos la
atención cuando deberíamos estar haciendo un esfuerzo por escuchar y entender la palabra de Dios.
Esa es la causa hermanos por la cual en una reunión cristiana como esta que tenemos,
todo se trata de disponer de tal manera de evitar ese tipo de distracciones.
Usted puede ver como las sillas en este edificio están colocadas una detra de otra tipo
auditorio se le llama a este reglo y si usted puede ver también las sillas están dispuestas en bloques
pero todos estos bloques están dirigidos justamente hacia acá, hacia esta plataforma
porque esto precisamente lo que se quiere inculcar que el centro de atención este aquel frente
es la razón también por la cual dentro de la iglesia, en esta reunión se fomenta un orden,
un respeto, se evita por ejemplo que hay apláticas entre personas o que las personas estén
viendo sus redes sociales, es decir en la medida de lo posible, se trata de no interrumpir
de que todos estamos en lo que estamos, pero a pesar de todas estas precauciones o medidas que
se toman siempre hay elementos que procuren arrebatar nuestra atención, puede ser el recuerdo de alguna
preocupación, puede ser que de repente alguna persona se levanta camina por el auditorio
y cuando alguien se mueve, cuando alguien camina llama la atención de los demás, lo distrae
en fin pueden haber varios factores que puede ser una estrategia para que nosotros no oigamos la
palabra, pero decíamos todo comienza ahí, si nosotros lo que queremos es edificar una casa y decíamos
que la casa era una expresión simólica de una vida estable de una familia armoniosa de planes,
sueños que se pretenden alcanzar y que estos sean realizables, todo comienza por oír la
palabra de Dios, todo deberíamos apartar tiempo en nuestra vida, en nuestra semana, en la medida de
nuestras posibilidades, para poder escuchar la palabra de Dios, para poder aprender de ella,
para poder tomarle en serio e ir aprendiendo de las enseñanzas, de las riquezas, de conocimiento que
la palabra de Dios nos brinda, esto es gratuito, únicamente requiere de nuestra parte en la voluntad,
el interés de querer aprender, pero ahí comienza todo, escuchar, escuchar, que bueno que
usted vino este día para escuchar la palabra de Dios porque ese es el inicio de todas las cosas,
pero ahora decíamos la dos casas se veían bien en apariencia, pero había vivido una diferencia
importante y es que aunque la apariencia de las casas era igual la diferencia no se veía,
porque la diferencia estaba bajo tierra, estaba en el cimiento y la diferencia era que uno de los
hombres había cabado en la tierra el Evangelio de Lucas en su versión de este sermón del monte,
dice que uno de los hombres cabó y ahondó dice Lucas, hasta que encontró un lecho de roca y sobre
esta roca el puso, los cimientos y luego construyó su casa, eso quedaba bajo tierra, eso no se veía,
pero el otro hombre no quiso complicarse mucho la vida y dice que el puso el cimiento sobre
la arena y usted sabe que la arena no tiene firmesa, no tiene consistencia, la arena no sirve para
construir, pero es fácil construir sobre la arena porque no requiere mucho esfuerzo,
cuando usted va por ejemplo a la playa usted sabe que para mover la arena, para hacer un agujero,
usted lo puede hacer con las manos, no necesita un herramienta porque la arena es tan suave,
es tan fácil de mover, que se puede hacer con las manos, así de fácil le fue al otro hombre,
poner el cimiento y construir su casa, entonces la diferencia no era visible a los ojos,
por afuera las casas se veían bonitas, se veían igual, no había diferencia entre la una y la otra,
pero dice el señor Jesús que entonces vino la lluvia y la lluvia fue muy fuerte de tal manera
que creó ríos soplaron vientos, era una verdadera tempesta y la lluvia los ríos junto con el viento
fueron y golpearon la primera casa, pero ni siquiera las acudieron porque esta tenía su fundamento
sobre la roca, entonces dijo el señor este hombre que construyó su casa sobre la roca,
dijo él es el que oye estas palabras, pero no se queda solamente en el oír,
sino que dice y las pone en práctica, decíamos que todo comenzaba por oír la palabra,
pero ese es el comienzo, luego viene el segundo paso y es que hacemos con lo que oímos,
porque uno puede oír y conocer mucho de la palabra de Dios,
pero si uno no pasa de ser simplemente un oyente, si uno no pasa de ser simplemente alguien que está
familiarizado con las enseñanzas de Jesús, pero no las pone en práctica,
este es la persona que ha construido sobre la arena,
la pregunta que nosotros debemos hacernos es qué hacemos con lo que oímos con lo que conocemos,
si usted tiene ya algún buen tiempo de venir a la iglesia usted ha adquirido bastante
conocimiento de la palabra, conoce las enseñanzas de Jesús, pero uno puede quedarse con el
simple conocimiento, la cuestión es cuando esa palabra, esas enseñanzas, uno de
a las adopta como lo que va a rejir mi vida, lo que va a gobernar mi vida, aquí no es asunto
de lo que yo quiero, lo que yo deseo, lo que a mí me gusta, lo que a mí se me antoja aquí
de lo que se trata es que podamos ser esclavos de la enseñanza del señor Jesús, y que
es lo que él dijo y hemos escuchado, lo pongamos por obra para que no vayan a venir las
aves del cielo, es decir satanás, a robarnos la buena semía o que la buena semía sea
ahogada por el sol, porque no tiene profundidad de raíz o por los espinos que la ogan, porque
la semía cayó entre espinos, nosotros nuestros corazones debe ser tierra fértil, buena tierra
donde la semía caiga, hecha, raíz, germine, crezca, florezca y luego de los frutos que
Dios espera de nosotros, la primera pregunta que nos hacíamos era que tanta importancia,
que tanta relevancia le damos a escuchar la palabra de Dios, pero luego la segunda pregunta
sería que hacemos con lo que hemos escuchado, es la norma nuestra vida, vivimos de
acuerdo a ello o es simplemente un conocimiento, que lo tenemos por ahí guardado en algún
lugar, y que tal vez lo recordamos en momento de aflicción, en enfermedades, en situaciones
difíciles, entonces vamos y desenfondamos el recuerdo de lo que hemos escuchado, pero
lo que Jesús quiere es que nosotros cada día de nuestra vida vivamos de acuerdo a las
enseñanzas que él nos ha dado, porque Jesús dijo que la diferencia era, lo dos hombres
dijimos ya, los dos oyeron, los dos sabían las enseñanzas de Jesús, los dos escucharon
sus palabras, la diferencia fue que uno la puso en práctica y el otro no, por eso digo
la segunda pregunta que debemos hacernos es que hacemos nosotros, con lo que escuchamos,
qué hacemos con nosotros, con lo que Jesús nos dice, qué hacemos cuando Jesús nos dice algo
que te golpea en una mejilla muestra de la otra, qué hacemos, lo ponemos en práctica
o comenzamos con excusas como es que yo creo que Jesús no quiso decir lo que dijo, yo
creo que es lo que quiso decir es lo que no dijo, y empezamos a hacer interpretaciones
muy propias, con tal de no hacer lo que no dijo, cuando él dijo "amen a sus enemigos",
uno puede guiarse y obedecer y hacer lo que Jesús dijo, o por el otro lado decir no es
que no es posible que él diga que uno tiene que amar al enemigo, tal vez él está hablando
de cuando el enemigo pide perdón, pero si no pide perdón yo no tengo porque amarlo,
pero eso no es lo que Jesús dijo, eso es lo que tú estás inventando para de su obedecer
a Jesús, por lo tanto se trata de poner en práctica lo que él dice, hermanos cuando
nosotros no sólo oímos y entendemos las enseñanzas de Jesús, sino que se convierten
en nuestra norma, en nuestra práctica de cada día cuando lo hacemos, ahí es cuando
estamos construyendo sobre la roca y cuando construimos sobre la roca van a venir las
tempestades porque lo pueden notar en la parábola, la lluvia, los ríos, el viento vinieron
contra ambas casas, Jesús no digo la tormenta no vino sobre el que hizo mi palabra, vino
sobre el que no la hizo, no, la misma tormenta, lo mismo ríos, el mismo viento fuerte vino
sobre ambas casas, es decir el que nosotros oigamos las enseñanzas de Jesús y las pongamos
en práctica, no nos libran de las dificultades comunes de la vida, si usted me pregunta
cuál es la diferencia entre el creyente y el incrédulo frente a las dificultades de
la vida, no hay diferencia, no hay diferencia, es igual tanto al uno como al otro le
acontecen los mismos hechos, nosotros somos los que a veces llegamos a pensar que tenemos
una especie de inmunidad o que a nosotros no lo van a afectar las cosas que afectan
al mundano, pero no es así, la tempestad vendrá sobre todos, los accidentes vendrán
sobre todos, la enfermedad vendrá sobre todos, la pérdida de trabajo nos afectará a todos,
las malas noticias nos vendrán a todos, hace poco un muchacho me contaba de como una
familia a quien él quiere mucho, me decía esta enferma y el extrañado me decía yo he
orado a Dios, yo le he pedido porque yo he escuchado tantas enseñanzas acerca de la
respuesta de Dios a la oración que Dios sana a las personas, pero por qué no me responde
a Dios, yo le decía hermano en algún momento Dios le ofreció inmunidad a tu familiar,
en algún momento Dios dijo una palabra como por ejemplo como eres mi hijo nunca vas
a tener problemas, como eres mi hija nunca estará desempleada, como eres como el abuelo
es creyente de 10 a 30 años, nunca será enferma, nunca van a tener un accidente, nunca
van a tener ni siquiera un resbalón, todo estará bien siempre, estará en sanos saludables,
hermoso lleno de vigor, alguna vez Dios dijo eso, es lo que todos quisiera amor, pero
Dios no ha dicho eso, lo que Dios ha dicho y lo ha dicho repetidamente es que en medio
de las dificultades él dice que te vaste mi gracia, que te vaste mi gracia, porque mi poder
se perfecciona en la debilidad cuando atravesamos dificultades, hay en donde el poder de Dios
se perfecciona, cuando atravesamos por la enfermedad, por el valle de sombra, cuando a nuestra
vida llegan las malas noticias, las pérdidas, allí en donde el poder de Dios se perfecciona
y Pablo, que fue quien entendió estas palabras, él dijo por tanto, yo ya no le voy a pedir
a Dios, que me quite este abijón, que me afotea de parte de Satanás, porque ahora entiendo
que cuando soy débil entonces soy fuerte, entonces ya no le voy a pedir que me quite este
abijón, sino que ahí me lo deje, porque de esa manera es como voy a recibir la fortaleza
del señor, entonces las empestadas de los vientos siempre vendrán, pero aquí viene la
diferencia y a que el hombre que no sólo o yo la palabra, sino que la puso en práctica,
dijo el señor descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos, pero la casa no cayó,
porque estaba cementada sobre la roca.
vea, vino la lluvia, vino los ríos, vinieron los vientos, es decir, la estribulación
y las tormentas, no vamos escapar de ellas, pero la diferencia está en que dice la casa
loca yo y cuando la casa no cae hemos dicho que la casa era el símbolo de la familia,
de nuestra estabilidad, de nuestras proyecciones hacia el futuro, si vendrán pruebas, vendrán
dificultades, vendrán enfermedades, vendrá la muerte de ser esqueridos, recuerde hermanos
hace ya varios años, un hermano pastor en México me invitaba todos los años para
que yo fuera a impartir una enseñanza sobre células en la iglesia de él, yo iba todos
los años y lo hice por no sé 15, 17 años, algo así, entonces como todos los años yo iba
hasta ya conocía alguno de los miembros de la iglesia y en una ocasión este pastor
que estando yo en México era esto, él me dijo tengo que ir a visitar a una familia,
me puede acompañar y yo le dije que sí, total de que fuimos, él visitó a la familia
y ahí conocía un hermano, era ya una señora casada con sus hijos adultos, muy amable,
cuando las tuvimos, tal vez unos 30 minutos y luego no fuimos, pero a mí se me quedó
la imagen de la hermana y de su familia, de manera que los siguientes años que llegaba
era una hermana, fiel siempre estaba en iglesia, pero yo la veía, la saludaba porque habíamos
tenido esa oportunidad, pero algunos años después cuando volví de nuevo a la iglesia,
el hermano pastor me contó y me dijo que ese año había sido especialmente difícil
para la hermana y que pasó, él le dije yo y él me contó de que primero él tenía
2 hijos adultos como le digo, ya hizo esposo, uno de sus hijos había tenido un accidente
de ella muerto, como a los dos meses falleces su otro hijo en otra circunstancia, y a
los pocos meses pierde a su esposo, es decir, en menos de un año perdió su esposo y a su
dos hijos se quedó sola, cuando el hermano me contó, claro, a cualquier impresión, yo
le dije, hermano le dije, si fuera posible le dije durante los días que voy a estar acá,
me gustaría saludar a la hermana, porque esa día que ella estaba saliendo de este triple
luto, y el mejor sí me digo en cuanto yo la vea, le voy a decir y yo estoy seguro, me
digo que iba a estar contenta de poderlo saludar, que esa pasó un día y yo no la vi,
y el otro día hermano que todavía estaba ya recuerdo que muy cerca había un supermercado,
entonces yo tenía como una hora libre, entonces voy a ir al supermercado y fui al supermercado
a ver qué veía, y justamente andada en el supermercado, cuando de repente veo que
el hermano está de la que le hablo, venía empujando su querrito y ella también andaba
de compras, y yo quería hablar con ella y cuando la veo ella me vio también y bueno nos saludamos
contentos y después de haberla saludado yo le dije, hermano el pastor me contó de lo
que ha ocurrido de cómo usted perdió a su dos hijos a su esposo, pero lo que le quiero
decir es esto, ella tenía una fortaleza, ella hermano se estaba, o sea no le puedo decir
que estaba contenta porque no estaba contenta pero mostraba una, una seguridad en el señor
y ella me digo si hermano me dice, fue terrible me dice, los fui perdiendo uno a uno, pero
el señor me ha dado la fortaleza y aquí estoy me dice, hoy he quedado sola en mi casa,
viuda sin hijo, vivo sola, pero yo sigo sirviendo a mi señor, sigo yendo a la iglesia,
pero ella hablaba con una fortaleza contagiosa y eso fue todo, luego ya habíamos quedado
con el pastor que él me iba a recoger, llegó a la hora y él hermano se acuerda
de la hermana, fue la nací, me dijo, ya la di le dije y eso me dijo y él es que fui
al supermercado y ahí andaba y pudimos, yo ya ni comprenada por estar hablando con
ella y yo le dije es admirable le digo, la fortaleza, la confianza, la fe que ella tiene
el señor y el negocio y hermano me sayo toda la vez es que la voy a visitar, fortalecido
salgo de ahí, yo digo que voy para apoyarla pero yo soy el que salgo apoyado me decía,
este ejemplo que le estoy poniendo, no te, ella no fue excluida de una tragedia, o sea
ya se parece a Harvard que perdió a todos sus hijos y la mujer se le fue, quedó solo,
aquí también era una tragedia, fue perdiendo uno a uno a sus hijos y luego se esposo se
quedó sola pero tenía una fortaleza, eso es lo que el señor dice, cuando dice que la
casa no cayó, es verdad no cayó pero que vino el viento, vino el viento, que vino la
lluvia, vino la lluvia, que vino la tempestad, vino la tempestad, que vino la tragedia,
que vino la muerte, vino la muerte, cualquiera que sólo oye la palabra pero no la pone
en práctica diría y entonces para que sirva Dios, de que me ha servido que yo se afiel
al señor tantos años y mire, si Dios no impide que yo pierde a un hijo luego al otro
luego a mi espósito y que me cae de sola, eso diría que el que sole soyente pero no
se dorde la palabra, pero esta hermana no sólo oía, así había edificado su casa sobre
la roca, la tragedia llegó, el luto llegó, la muerte llegó pero su casa no cayó, su fe permaneció
intocable, permaneció firme, ella era una inspiración, daba liento, daba ándimo,
ella, hermano si yo sólo una vez la ticae con ella, imagínese los hermanos de la congregación
cuanta enseñanza, cuanta fortaleza no habrán recibido de la fortaleza de esta hermana,
claro ella era humana, claro que le dolió, ella me dijo fue terrible me decía, ha sido
un año terrible pero seguía delante, eso es lo que Dios se ha prometido, él no ha prometido
que la abuela no se ve enfermar, él no ha prometido que la mamá va a ser eterna y que
nunca se va a morir, él no ha prometido eso, lo que sí ha prometido es que si oímos
su palabra, aunque venga la lluvia, aunque venga el viento, aunque venga en los ríos,
la casa no caerá, pero aquellos que solamente oyen la palabra, la conocen, están familiarizados
con ella, pero no la ponen en práctica, no es la norma de su vida, cuando vino lo mismo,
la misma lluvia, el mismo viento, lo mismo ríos, dice que la casa cayó y grande fue su
rina, todo se acabó, por eso es que hay creyentes que no aguantan pero ni una pandemia, no
la aguantan, si usted recordará hermano nosotros perdimos un poco más de 1.300 diáconos, de eso
estoy hablando de diáconos y diáconizas, que se supone que son odia avanzadas, que se supone
que son los que han edificado su casa sobre la roca y vea, no le estoy diciendo que murieron,
sino que simplemente su casa se derrumbó, ahora andan allá por el estadio, ahora están
en el Maghawal, otros están allá en Apuldo, se acabó, no tenían solides, pero aquí la pregunta
es, dos preguntas diría yo, la primera,
estamos oyéndole enseñanzas de Jesús, venimos a eso a la iglesia, venimos a comer panes con pollo,
o sea que nos mueve a venir, que le han dicho, es que después del culto vamos a ir a comer,
y lo que le interesa es ir a comer, sabe que si no viene el iglesia lo dejan en la casa,
y luego de lo que oímos la segunda pregunta es, eso practicamos, eso es lo que vivimos,
que Dios nos ayude para que oigamos, pero pongamos en práctica las enseñanzas del Señor,
entonces nuestra casa no caera, vamos a cerrar nuestros ojos y ahora quiero hacer una invitación
para aquellas personas, que todavía no han recibido al Señor Jesús como su Salvador,
mas si usted ha escuchado hoy la palabra de Dios, yo quiero invitarle para que usted no vaya
a dejar pasar esta oportunidad, y puedo venir para recibir al Señor Jesús como su Salvador,
si hay alguna amiga que hoy ha escuchado la palabra la entendido, es una parábola sencilla de Jesús,
creo que está claro lo que él quiso enseñarnos, quiere ahora ponerlo en práctica,
si usted quiere ponerlo en práctica yo le invito para que hay en el lugar donde está,
se ponga en pie, enseñal que desea venir a Jesús y entregarle su vida en,
hay alguna persona, algún amigo o amiga que viene a Jesús, por favor en el lugar donde usted está,
ponga en pie, o levante su mano se asilo desea y vamos a orar por usted,
no permita que nada le vaya a distraer, recuerde que Satanás anda buscando a quien rebatarle la palabra,
no permita que se la rebaten, ponga la en práctica, hay alguien que necesita venir a Jesús,
ponga en pie, vamos a orar por usted, hay alguna persona oye su momento para que pueda acercarse
y así tener una casa edificada sobre la roca, Dios no promete que no habrán tempestades,
no promete que no habrá vientos fuertes, no promete que no habrá ríos que golpeen con fuerza,
al contrario todo eso vendrá, dicen, pero si tú pones en práctica la palabra,
tu casa no caera, hay alguien que necesita venir a Jesús, oye su momento ponga en pie,
queremos orar por usted, hay algún amigo, alguna persona que hoy necesita venir a Jesús,
yo le invito, venga, acercarse, también quiero invitar si hay algún hermano,
algún hermano que se alejó del señor, tu podrán decir, tuve problemas, es que se dio una situación incómoda,
entiendo eso, pero en el fondo, en el fondo, sabes lo que ocurrió, que construiste sobre la arena,
pero hoy es el momento para venir, para reconciliarse con Jesús, quieres hacerlo ponga en pie,
cualquier hermano o hermana que hoy se reconcilia con el señor, puede ponerse en pie, venga y vamos a orar,
hay alguna persona que lo hace, venga, vamos a orar por usted, muy bien,
hay una persona, Dios lo bendiga, bienvenido, alguien más que necesita venir,
hoy es oportunidad, le invito para que pueda pasar, muy bien, aquí adelante,
otra persona, Dios la bendiga, bienvenida, alguien más que necesita pasar,
hoy es su momento, bien vamos a orar, pero hago la última llamada,
si hay alguien más que necesita venir al señor, por primera vez o reconcilio, venga en este momento
porque vamos a orar ya, muy bien, hay otra persona, Dios lo bendiga, bienvenido,
a usted que no ve por televisión quiero invitarle para que se una con estas personas que están aquí al frente y oré con nosotros.
Padre, te damos las gracias, por cada una de las personas que están aquí y aquellos que a través de televisión,
de radio o de internet, se unen con nosotros en esta oración, a todos ellos Padre,
te pedimos al cánceles para bendecirles al cáncelos para cambiar su vida, para transformarles,
señor que este paso que está andando sea un poner en práctica tu palabra,
pero no solo hoy, sino que cada día de su vida puedan vivir de acuerdo a tus enseñanzas
para que si edifica el sobre la roca y no vaya a ser grande su ruina.
Padre, te ruego por toda tu iglesia, ayúdanos a todos,
en primer lugar para oír con atención tu palabra y luego también para ponerle en práctica,
ayúdanos, señor, a hacer siempre tu voluntad que tu palabra sea nuestra guía, que tu palabra sea,
la norma de nuestro vivir, porque su nuestro señor lo pedimos a mí.
Podcast Summary
Key Points:
Jesús compara a quienes escuchan sus enseñanzas y las ponen en práctica con una persona que construye su casa sobre la roca, que resiste las tormentas.
Quien solo escucha las palabras de Jesús pero no las aplica, como quien edifica sobre la arena, experimenta una caída y ruina cuando llegan pruebas.
La casa simboliza la vida, la familia y los proyectos de una persona, y su estabilidad depende de la aplicación de las enseñanzas del Señor.
Oír la palabra de Dios es el primer paso, pero el verdadero crecimiento viene de ponerla en práctica diariamente en la vida.
Satanás busca distraer y rechazar la palabra de Dios, por lo que es necesario crear un entorno de atención y concentración.
La fortaleza de la fe se prueba en momentos de dificultad, como la pérdida de seres queridos, y quienes aplican la palabra mantienen su estabilidad espiritual.
La diferencia entre creyentes y no creyentes no está en la ausencia de problemas, sino en cómo responden ante ellos.
La invitación final es para que quienes no han recibido a Jesús se acerquen y edifiquen su vida sobre la roca, para resistir las pruebas de la vida.
Summary:
La parábola del capítulo siete del Evangelio de Mateo ilustra la diferencia entre aquellos que escuchan las enseñanzas de Jesús y las ponen en práctica y aquellos que solo las oyen sin actuar. Jesús compara a los primeros con una casa construida sobre la roca, que resiste las tormentas, y a los segundos con una casa en la arena que se derrumba ante las pruebas. La casa simboliza la vida y la estabilidad familiar, y su fundamento se establece en la aplicación de la palabra de Dios.
Aunque ambos oyeron las mismas enseñanzas, solo uno las vivió como norma diaria, lo que determina su resistencia ante las dificultades. La vida no está protegida de enfermedades, pérdidas o enfermedades, pero quienes aplican la fe mantienen una fortaleza interior frente a ellas. Se destaca que escuchar es solo el inicio, y el verdadero significado reside en poner la palabra en acción.
La enseñanza final invita a todos a acercarse a Jesús, especialmente a quienes han alejado su fe, para construir una vida sólida y resistente a las adversidades. La aplicación constante de la palabra de Dios es la clave para evitar la ruina y vivir en armonía con los planes de Dios.
FAQs
Representa la diferencia entre quienes ponen en práctica las enseñanzas de Jesús y quienes solo las escuchan. La casa sobre la roca simboliza una vida estable y firme, mientras que la casa sobre la arena indica una vida insegura y vulnerable.
Escuchar es el primer paso para construir una vida sólida. Sin escuchar, no se puede entender ni poner en práctica lo que Jesús enseña, lo cual es esencial para tener una vida estable y resistente a las pruebas.
Su vida se queda vulnerable, como una casa sobre la arena. Cuando llegan dificultades, como lluvias o vientos, su fe se derrumba y ocurre una gran ruina en su vida y su fe.
La casa simboliza la estabilidad, los sueños, los planes y la identidad de una familia. Construir sobre la roca significa vivir de acuerdo con los valores y enseñanzas de Jesús, lo que da fortaleza y seguridad.
No, las pruebas como enfermedades, pérdidas o dificultades siempre llegan. Lo que importa es cómo se enfrentan: quienes ponen en práctica la palabra de Dios no caen, aunque la tormenta llegue.
La fe en Jesús y la práctica constante de sus enseñanzas. Esta fortaleza no proviene de evitar las pruebas, sino de mantenerse firme en la fe, como lo muestra el ejemplo de la hermana que perdió a su familia.
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