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2026-09-03 La Eucaristía nos alivia de nuestras penas

28m 41s

2026-09-03 La Eucaristía nos alivia de nuestras penas

La oración expresa una profunda adoración a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, pidiendo la presencia de Cristo en las especies sacramentales, especialmente en el Santísimo Sacramento. Se recuerda la vida del Santo en el momento de su muerte, cuando con fe y devoción afirmó que en la hostia consagrada está el verdadero Hijo de Dios, nacido de la Virgen, colgado en la cruz y resucitado. Este momento sirve como ejemplo de cómo la fe en la Eucaristía es fundamental para la vida cristiana y para la salvación. Se afirma que la vida debe ser esencialmente eucarística, es decir, centrada en la presencia de Cristo, ya que sin él no hay vida ni fe verdadera. La oración destaca que las penas no son vacías, sino que se transforman en cantos de alegría por la presencia de Cristo, alineándose con el sufrimiento de Jesús en la Cruz, donde el amor y el dolor coexisten. Además, se menciona el papel de los ángeles en la adoración de Cristo, como en una corte amorosa, y se pide la intercesión de María, la Madre de Dios, por haber permitido la encarnación y, por tanto, la Eucaristía. Finalmente, se concluye que la vida debe ofrecerse totalmente a Cristo, como donación total, y que esta fe en la Eucaristía es la base de una vida plena, feliz y unida a Dios, transformada por su presencia constante en cada momento.

Transcription

3200 Words, 17604 Characters

Spanish
Sender a Santa Cruz de nuestros enemigos, livrános, señor Dios, nuestro nombre el Padre y del hijo y del Espíritu Santo Amén. Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me veis, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia, te pido perdón de mis pecados, y gracias para ser confruto de este rato de oración. Madre mía inmaculada, San José, mi padre y señor, Hacenle mi guarda y interceder por mí. Jesús, quien ahora veo escondido, te pido que se cumpla lo que más han sido. Quier mirar tu rostro ya sin velos, sea yo feliz viendo tu gloria, Amén. Pues así termina él. Adoro te debote y pues hoy se lo ponemos así de una manera especial. Con el corazón, desde el fondo de nuestro ser, no solo con los labios o cantándolo. Porque con su vemos, el señor decía que este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. Pues Jesús, yo te veo escondido en las especies sacramentales, en el pañe, en el vino. Te ves escondido en los agrarios, te ves escondido en la hostia expuesta en el ostensorio. Te pido que se cumpla lo que más han sido. Lo que realmente han sido que ya pueda un día contemplar sin velos tu rostro. Y por lo tanto ser feliz viendo tu gloria. Un mismo compuesto en el siglo XIII, nosotros sabemos tanto todo más de aquí no. Precisamente para la amisa del corpus Christi, que es la misma amisa que se sigue celebrando, que empieza la antifuna entrada diciendo "Shigabit Eos Xadipero Frumente", los alimentó con pan del cielo. Y que compuso también el oficio litúrgico, el oficio del breviario y los innos, el pan gelingua, el sacrisolémis, el pan esangélicos, el verón superno, un pródience o sanitarisostia. Un gran tío logó pero al mismo tiempo un hombre de una profunda piedad, una gran vida interior. Y dice su biografía, algo que nos podría servir para nuestra piedad educarística. Es como toda esa vida educarística. Al final tuvo como una especie como el punto máximo cuando estaba a punto de morir, es decir, cuando llevaron a la educaristía en forma radiático. Dice sintiendo que las fuerzas le disminuían y presagiendo próxima su partida de este mudo. El santo pidió con gran negoción que le trajeran el viático de la peregrinación cristiana, para lo que tengan que buscar nosotros también pendientes para nosotros o para los demás. No solamente que reciba la unción enfermos o que se confieces, sino también que reciba la educaristía a modo de diático de provisión para el viático. Pues pidió que le trajeran el viático después de que el abad y los monjes se lo llevaron él, deben de cuerpo pero fuerte de espíritu se postró en tierra, o sea, de ojo de la cama y se puso perrodilla. Y con la grima se esteró el encuentro con el señor. Luego, en la presencia del sacramento del cuerpo de Cristo como es costumbre o como era costumbre que se haga con todo cristiano en el momento de la muerte, se le preguntó si creía que en esa hostia consagrada estaba el verdadero hijo de Dios, nacido del seno de la virgen, colgado del patíbulo de la cruz, muerto y resucitado por nosotros al tercer día. Y él, con voz libre y gran devoción unida al agrimas, respondió. Creo verdaderamente y tengo por cierto que él es el verdadero hijo, el verdadero Dios y verdadero hombre, hijo de Dios padre y de la virgen madre. Y creo con el corazón y el profeso con la boca lo que el sacerdote me ha preguntado sobre este santísimo sacramento. Pues es bonito ver como en esa época la confesión de fe que se pedía en el momento de morir para afirmar todos los demás dogmas de nuestra fe. Era crees y confiesas que bajo estas apariencias está el verdadero Dios y verdadero hombre, nacido de la virgen María y lo crees confirmesa. Y después de algunas palabras de devoción dice que posiblemente fueron las mismas palabras del adoro de devotee al recibir el sacramento exclamó. Te recibo precio de la redención de mi alma por amor del cual he estudiado, he velado, he trabajado, he predicado y enseñado. No dije nada contra ti ni meostino en mi opinión. Si en alguna parte hablé malamente de este sacramento someto todo a la corrección de la Santa Iglesia Romana en cuya obediencia paso de esta vida. Nosotros podíamos también decir lo mismo, yo todo lo que hago, todo lo que he velado, he trabajado, todo lo que he predicado, lo que he enseñado, tiene que ver con este santísimo sacramento. Porque aquí en el santísimo sacramento se anudan, esa frase preguntaba a decir la Santa José María, están anudados todos los misterios en nuestra fe. Empezando por el misterio del amor infinito de Dios, por el misterio de decir, aquí está reconcentrado el amor de Dios. Aquí está la misma esencia de Dios, que es el amor. Y por eso entendemos que dijera nuestro fundador que nuestra vida ha de ser esencialmente o totalmente eucarística. Y qué nos querrás decir, señor, con esa enseñanza que mi vida sea esencialmente totalmente eucarística, que mi vida sea eucaristice o que yo me eucaristice. O que yo viva total y absolutamente consciente de qué eres tú, que eres el mismo Cristo, el mismo que aquí veo velado, pero que mi alma ansia verte ya sin velos. Pero que mientras tanto no tengo por qué tener ninguna pena, o cuando tenga penas todas mis penas tú me las vienes a ayudar a resolver, tú me das la alegría. Otro día, una cosa muy simple, pero otro día ahí pusieron tres casetes o no se consideraban tres DVDs. Para decir, a ver, cojan que películas que quieren ver, y ahí se votó, no? Era una de cantinflas otra vez. No creo que sea Peter Sellers, yo trae Pedro Infante y la de Pedro Infante se llamaba también de dolor se canta. Yo no lo he visto nunca, no sé si es una canción, pero me llamo la atención del título. También de dolor se canta, como diciendo, bueno, pues aunque tengas penas ya, aunque tengas dolores y sufrimientos y contraidades y humillaciones, tienes que cantar, porque también de dolor se canta y es una cosa como muy profunda, porque pues es lo que revelan los santos. Yo puedo estar resumido en una gran pena o como ha sentido siempre, y por eso es muy bueno que leamos vidas de santos. Nos denemos cuenta que Dios los trata muy mal. Un mucho sin comprensiones, muchos problemas, incluso dentro de sus mismos hermanos o sus mismos superiores. Pero ellos no pierden la felicidad profunda, porque pues es algo, bueno análogo a lo que pasó a Jesús en la cruz, Jesús en la cruz está sintiendo el abandono del padre, además de todas sus otras penas que había tenido por parte de los hombres, incluso de sus apóstoles. Pero en la parte superior de su alma tiene la visión beatífica, o sea tiene la unión con su padre, y aunque diga a Dios mío, Dios mío, porque me has abandonado. Sigue resando el salmo, el salmo 22, pues que sigue diciendo, pero pues a pesar de todo espero en tu salación, sé que estás conmigo, por eso como no se separa el dolor y el amor. Y es lo que nosotros tenemos que comprender, pues al pensar en la ocaristía, es que no puedes tener una pena así nada más por estupena o un sufrimiento, es que tienes la ocaristía, que no puedes decir, no tengo nada más que pedirle a la vida, porque lo tengo a él. Pues al más de ocaristía, bueno, si vei funaníte se ocarística o no, pues más o menos, más o menos como que más o menos cumple, no, pero no es totalmente ocarística, no está enamorarísima de la ocaristía, no está como rondándole ocaristía con la cabeza, con el corazón y cuando puede con su presencia, y no es su principal atractivo, no es donde más disfruta, donde mejor se la pasa, yo falo que nosotros pues para el señor siempre, pero precisamente hoy le demos muchos consuelos, el consuelo que el mundo le niega, que el mundo no porque la mejor lo persiga, hay lugares donde es perseguido, el santísimo sacanamento, pero en general lo matan con una muerte más dolorosa, que es la muerte de la indiferencia, matamos con nuestra indiferencia, a veces nosotros también no le damos con su lugar, a veces todos pensamos incluso, porque vamos a tener hoy una mejor comida, hay una mejor bebida, porque voy a comer como el iogábalo y voy a beber como cozaco, no es porque tengo una alegría interior que se refleja por fuera, pues sí que externamente también manifieste mi alegría, pero si no tengo mi alegría interior, va a ser una cosa pagana, mi comida y mi bebida, va a ser pues dárme un gusto, porque tiene que ser lo fiquente, el reflejo de lo que tengo dentro, pues es la eficacia de mi vida, depende de la centralidad eucarística, que ahí tengo la Unión vital con Cristo, en la Comunión y en la presencia permanente y en la adoración al santísimo expuesto, me voy uniendo, mi vida es Cristo y mi vida es mi Unión vital con Cristo, claro esa Unión vital, sobre todo se realiza cuando comulvo, pero tengo 24 horas, la Comunión me dura 15 minutos, después necesito estar siempre continuamente alimentándome de su presencia eucarística y correspondiendo de su presencia eucarística, porque sé que sin él no funciona nada, o sea no sale nada, entonces efectivamente mis penas serán puras penas, no serán penas con las pecante, también de dolor se canta, porque tenemos el Eucaristía, el Papa Benedito decía en una exposición con el santísimo "Señor Jesús estás aquí", es un comienzo muy sencillo y a mi un tiempo muy determinante, o sea, "Señor Jesús estás aquí, estás aquí, cuantas gente tiene que hacer algo de fe porque ve, como pasa en este canal que se llama María Visión, que exponen en el santísimo "Horaz", creo que a las tres de la tarde, o sea, este es el "Santísimo", mucha gente va a estar en el lugar donzada tradición en su casa, con esta conciencia y aumentando su fe, pues si estás aquí, aunque sea a distancia, me permite los medios de comunicación reformarme fe, pero nosotros cuando tenemos expuesto y con más fuerza tenemos que decir "Señor estás aquí", luego decía "Y ustedes, hermanas, hermanos, amigos míos, estáis conmigo aquí ante él", porque no tienes por que ir de a palestina en el siglo primero estás aquí conmigo ante él, "Señor hace dos mil años aceptaste permanecer siempre con nosotros, lo contemplamos, lo adoramos, lo amamos", pues por lo serenamente contento a lo ante la custodia, es que si una persona muy activa, pues ves siendo menos activa y más contemplativa, por contemplar es mirar con amor, y expuesto en la custodia tienes ese signo, no solo el de comer o solo de su presencia sino también el de la vista como el de la unión visual, como el rayo que sale de la hostia a tu retina y llega a tu corazón, pero también adóralo, precios, le damos el culto de la tria, nos arrodillamos, lo encensamos, estamos en actitud de profundo silencio, de profundo respeto, de profundo rendimiento y pues estamos de rodillas, que si un bueno yo, ahora sí no me arrodillo ante nadie, más que a mi te tí, eres Dios, y lo amamos, dice benedicto, no basta la fe, se precisa meter el corazón, adoramos aquel que está al inicio y al final de nuestra fe, una frase de la carta a los hebreos, Cristo es el iniciador y el consumador de nuestra fe, o sea como que todo nuestra fe empiece en Cristo y termina en Cristo, y por eso volvamos a decir bueno es que ahí se anudan todos los misterios, mi fe en Dios trino, padre, hijo y espíritu santo, mi fe en la encarnación, mi fe en la revisión, mi fe en el amor de Dios, mi fe en cada una de sus palabras, es que si yo creí toda la Eucaristía, porque yo creí toda que dijo de esas palabras, que son palabras de vida eterna, nada es más verdadero que esta palabra de verdad, y entonces le voy a dar fe a todas sus demás palabras, es fe en que es el mismo Cristo nacido de María, que es la carne de María, la sangre de María, unida hipostaticamente, la divinidad, pues lo adoramos a que él que está al inicio y al final de nuestro fe, sin él no estaríamos aquí esta tarde, sigue diciendo, sin él no seríamos nada, sin él no existiría nada, nada, absolutamente nada, ser por esencia, pues que todo Dios se hace converse en este trozo de pan, aquel por medio de quien todo fue hecho, por quien hemos sido creados para la eternidad, el que nos ha dado su propio cuerpo, su propia sangre, él está aquí ante nosotros, la osteosanta proclama el poder infinito del amor, el amor Pense todo pecado o el amor siempre. vence, por lo decir, aplica el amor y verás que tus problemas se resuelen, o extraía amor de todo, porque aquí tienes el poder infinito, que lo recibe todo los días y que te acompañan todos los días, y que lo contemplas, y que lo adora, y que te bendice, y que quiere que lleves esa vida eucarística. Aceptad reconocer en vuestras vidas la presencia activa de quien está aquí presente. Una presencia activa, o no, está inerte, si al que quiera, si me abre, si lo ansia, si me busca, si me pone como centro, lo voy a transformar, porque está la divinidad, y está la sacramentalidad a través de la material, llega para mí todo el flujo de la vida divina, aceptad ofrecerle vuestras propias vidas, todo así que amor con amor se paga, humillación con humillación se paga, pues ofrecerle vuestras propias vidas, yo no podré darme a medias, si pienso en su entrega, por eso la vocaristía siempre me interpelas, es como una especie de bofetada, es que por qué te quefa, porque dices no, ya tengo mucho trabajo, ya no me pidan más, voy a hacer lo mío y que las demás se apañen como puedan, no es que dame más, dalo todo, porque si no, no tiene esa eucaristización, no te hace eucaristizado, porque lo correcte es eso, es la total donación, el amor, pues aceptar, reconocerme esta vida es la presencia de la vida de quienes está aquí presente, proclamando el poder infinito del amor, están poderosos del amor, que se puede realizar un prodigio, que nos dejaría alelados, pues cuando lo pensáramos a fondo, el Dios del universo, estás en el trazo de pan que me acabo de comer, o que lo ponen para mi adoración, o que me bendice, entonces no hay que decir ese él, sino confieso esta fe, como sabemos, pues no somos católicos, seremos protestantes, de banjélicos o cualquier cosa, pero no católicos, se acostumaría, le gustaba, pues es una costumbre que está reconociendo, además de los hombres que están adorando el santísimo, reconocer la presencia de los ángeles, y decía, me da una especial alegría, agradecer a los ángeles la corte que le hacen a Jesús sacramentado en todos los agrarias, es una costumbre mía de siempre, pero hoy me da todavía más presencia de Dios, la corte que hacen a Jesús sacramentado, que quiere decir hacer la corte, quiere decir cortejar, rondar, tratar de complacer, cuidar, consentir, como un enamorado que está, no sé, rondando la casa de su amada, era que era sale o se suma la ventana, no ve, pero rondando. Pues los ángeles adoradores, ser afines, que rubines, los ángeles todo fuego, y así debería hacer yo. Y San Framera dice, pues vamos a agradecerle también a los ángeles, mejor que están haciendo, están trabajando todas, quienes tenen el oratorio, nadie, es como que nadie, sí, hay muchos ángeles. Y sé que te da una alegría copiando testabración a los santos ángeles custodios de nuestros tabernáculos, o espíritus ángelicos que custodíáis nuestros tabernáculos, donde reposa la prenda adorable de la sagrado caristía, defenderla de las profanaciones y conservarla a nuestro santo amor. Nos ayude, no sólo los que rubines y los ángeles que están en adoración, sino también nuestro ángel de la guarda, están nos recordando y están nos dando como esa conciencia de una presencia de alguien que está ahí, y que hoy reformamos nuestra fe y volvamos a decirle Jesús, a quien ahora veo escondido. Te cumple a que se cumple a lo que tanto dancillos, así lo dancillas mucho, porque la medida de tu cielo va a ser la medida de tu deseo. ¿Qué es lo que más ansías? Pero lo que más sencillo es que ya al mirar tu rostro sin venos sea yo feliz viendo tu gloria, esta gloria de la que tengo ahora, un adelanto en la sagrado caristía, dice una carta de Santa Teresa, ella tiene una prima que llamaba María, María Gering, y entonces a la prima María Gering igual que a sus otras cuatro hermanas tenía dos primas, uno se llama Juana, ya se llama María, María era la más chica de las dos primas, y no tenía más primas, porque nada más, su mamá había tenido dos hermanos, un hombre y una mujer, y la mujer sí su munja, y el hombre es el que tenía estas dos hijas, pues esta María Gering se lo ocurre a añadirse a las cinco otras primas que eran religiosas y escogió como nombre sormaría del santísimo sacamente. Santa Teresa es que yo dice que buenito nombre escogiste, como diciendo, estás seumiendo tus dos devotiones, ya tenemos dos alas para ir a Dios que es María y la UCaristía, esta la Junta en su nome. Pues María dice, termine el papá, venito diciendo, María, la virgen Santa, María, la inmaculada concepción aceptó hace dos mil años entregarle todo, ofrecer su cuerpo para acoger el cuerpo del creador. Todo ha venido de Cristo, incluso María, pero todo ha venido de María, incluso Cristo. Pues le vamos, gracias a María, que aceptara entregarle todo, porque hizo posible la encarnación y, por lo tanto, la UCaristía. Pues todo nos viene de la UCaristía, pero también la UCaristía nos viene de María, pero esos son hombres, son María del santísimo sacamente, tiene mucho sentido, es que nos ayude, vamos a pedirle su intercesión y su fe y su amor para que, en fin, nuestra vida, nuestra alma sea totalmente, esencialmente un caristica y sabemos que con eso, haciendo así, es la obra de esta hecha. Gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e inspiraciones, que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para poner los corobros, abre mía, inoculada, saco sea mi padre y señor, ángel de mi guarda, intercer el por mí.

Podcast Summary

Key Points:

  1. La oración expresa un profundo afecto hacia Dios, pidiendo su presencia, perdón y la capacidad de contemplar a Cristo sin velos en el Santísimo.
  2. Se hace referencia a la vida del Santo, que en su último momento afirmó fe en el Cuerpo de Cristo y pidió el viático como acto de devoción, mostrando que la fe en la Eucaristía es esencial para la vida cristiana.
  3. La Eucaristía se presenta como el centro de toda la fe, unificando los misterios de la fe, el amor de Dios y la vida humana, y como fuente de consuelo, alegría y transformación personal.

Summary:

La oración expresa una profunda adoración a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, pidiendo la presencia de Cristo en las especies sacramentales, especialmente en el Santísimo Sacramento. Se recuerda la vida del Santo en el momento de su muerte, cuando con fe y devoción afirmó que en la hostia consagrada está el verdadero Hijo de Dios, nacido de la Virgen, colgado en la cruz y resucitado. Este momento sirve como ejemplo de cómo la fe en la Eucaristía es fundamental para la vida cristiana y para la salvación.

Se afirma que la vida debe ser esencialmente eucarística, es decir, centrada en la presencia de Cristo, ya que sin él no hay vida ni fe verdadera. La oración destaca que las penas no son vacías, sino que se transforman en cantos de alegría por la presencia de Cristo, alineándose con el sufrimiento de Jesús en la Cruz, donde el amor y el dolor coexisten. Además, se menciona el papel de los ángeles en la adoración de Cristo, como en una corte amorosa, y se pide la intercesión de María, la Madre de Dios, por haber permitido la encarnación y, por tanto, la Eucaristía.

Finalmente, se concluye que la vida debe ofrecerse totalmente a Cristo, como donación total, y que esta fe en la Eucaristía es la base de una vida plena, feliz y unida a Dios, transformada por su presencia constante en cada momento.

FAQs

Significa que Dios, en su presencia real, reside en el pan y el vino consagrados, escondido pero presente en el Santísimo Sacramento.

Pidió el viático como expresión de fe en el cuerpo de Cristo, para recibir la bendición y confirmar su fe en el sacramento de la cruz y la resurrección.

La vida debe ser esencialmente eucarística, porque en la Comunión se encuentra la unión vital con Cristo y la fuente de toda fe y amor.

Se expresa mediante la contemplación, el silencio profundo, el respeto y la adoración, como un encuentro personal con Cristo escondido.

Los ángeles realizan una corte a Jesús sacramentado, mostrando su amor y devoción, como un enamorado que cuida y cuida de su amada.

Aunque los santos sufren, no pierden la felicidad porque mantienen la unión con Dios, como Jesús en la cruz, que ve la gloria celestial.

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