1 Pedro | 6.- El temor de Dios | Dr. Armando Alducin
44m 58s
En 1 Pedro 1, el apóstol exhorta a los cristianos perseguidos a mantener la esperanza y la paciencia, pues la liberación de Dios siempre llega tras la prueba. Luego, en el versículo 17, enfatiza que debemos invocar a Dios como Padre, reconociendo que Él juzga sin parcialidad según nuestras obras. Esto lleva al tema central: el temor de Dios. Este temor no es miedo destructivo, sino la conciencia constante de que Dios observa cada pensamiento, acción y secreto, y que todo será expuesto y juzgado, tanto en esta vida como en la futura. El temor de Dios es positivo porque nos aparta del mal, como dice Proverbios 16:6, y nos permite vivir en santidad. Se contrasta con tres temores negativos: el temor a Satanás, que esclaviza; el temor al hombre, que paraliza el testimonio; y el temor a las circunstancias (tormentas, desastres), que nos hace olvidar que Dios controla todo. El único temor que debemos cultivar es el de Dios, quien puede destruir alma y cuerpo. Este temor nos ayuda a vencer pecados como el adulterio, la codicia o la deshonestidad, pues sabemos que Dios ve y juzga. Vivir en temor de Dios trae paz, salud y bendiciones, y nos permite dormir tranquilos, con una conciencia limpia ante Él.
En primera de Pedro, capítulo 1, para continuar con nuestra lectura y nuestro estudio de esta carta preciosa, donde hemos visto que los cristianos somos perseguidos y con la razón y el propósito de la persecución, el apóstol Pablo, Pedro perdón, escribió esta carta y es una carta dedicada a los cristianos que de alguna u otra forma están sufriendo ya sea por persecución abierta o por su conjuje o por su esposa o hijos con padres o por el gobierno, etcétera, porque todo se conjuga en el mismo centro y en el mismo núcleo de toda la carta. Que nosotros a pesar de cualquier persecución que nosotros padezcamos de cualquier sufrimiento hay esperanza. Hay esperanza en Cristo y hay victoria y es importantísimo que mientras la victoria viene permanezcamos. La palabra paciencia significa permanecer debajo de literal y etimológicamente, aunque es el espíritu que no sea por vencido, el que no sea por vencido es que está aguantando estar bajo presión, no se rinde y la paciencia es estar bajo presión sin rendirte, o sea aguantar, aguantar, aguantar, aguantar hasta que venga la liberación y la palabra de Dios nos confirme, nos promete que la liberación siempre, siempre viene de parte de Dios cuando hayamos nosotros acabado de pasar la prueba. Así que es muy importante que nosotros recordemos que tenemos esperanza no sólo aquí en esta vida y acúérrense que cuando Dios nos quita algo nos da siempre, mil veces lo que aquello que nos quito. Siempre Dios da mejores cosas, aquellos hijos y buenas dadivas que le dejan escoger y permitir que trabajen sus vidas. Así que no tengas miedo en esta vida de perder nada porque si cualquier cosa que tú pierdas es por causa de Jesucristo, Dios te lo va a restaurar 100 veces más. En esta mañana en el versículo 17 en el cual nos vamos a ocupar, dice la posto al Pablo Pedro otra vez, perdón, que si nosotros invocamos por padre a aquel que sin ascepción de personas, juzga según la obra de cada uno, conduzcanse en temor, conducí o sentemor todo el tiempo de vuestra peregrina sión. El apuesto al Pedro después de exhortarnos a permanecer fieles, advertirnos que nuestra fe va a ser probada porque es más preciosa que el oro, a exhortarnos a que en esta muy vida una vida diferente a la vida que vive el mundo normal, ahora nos da el secreto para que nosotros podamos recibir las bendiciones de Dios. Dice la Biblia que si hay alguno en esta iglesia en particular que invoca Dios y le dice padre santo, si hay alguno que en esta mañana sabe orar y pedirle a Dios, dice la Biblia que tengas mucho cuidado porque si tú invocas por padre en primer lugar dice la posto al Pedro, ese padre que nosotros invocamos no tiene consentidos. No hay nadie privilegiado delante de Dios, no hay de que Dios me la va a perdonar y a ti te la perdona y a mí no a mí si y a ti no, no hay con eso, el Dios de la Biblia no hace excepción de personas. Ahora, teniendo este conocimiento de que el Dios que está ahí arriba es un Dios santo y celoso del pueblo que somos nosotros debemos entonces conducirnos, comportarnos, normar nuestra conducta y dice la Biblia en temor y en esta mañana voy a dedicar toda la conferencia al temor de Dios, que es el aspecto más importante de toda la vida cristiana. Por ejemplo el rey Salomón después de que escribió la carta de Eclesiastez, donde expone toda su sabiduría y sus observaciones del mundo de la naturaleza, su análisis exhaustivo de la vida de los animales y de la vida del ser humano y de la noche ser y de la manacer, etcétera, etcétera, acaba Eclesiastez diciendo el fin de todo el mandamiento es el siguiente, tenia Dios y guarda sus mandamientos. Entonces tú puedes tener sabiduría, tú puedes tener tithustiológicos, tú puedes alcanzar miles de cosas, pero aquello que es lo más importante en nuestra vida es el temor de Dios. En esta mañana voy a contestar tres preguntas, ¿qué significa temer a Dios? Después vamos a comparar el temor del diablo, el temor del hombre, el temor de las circunstancias y el temor de Dios y finalmente las consecuencias cuando tú no tienes el temor de Dios. Vamos a ver qué es el temor de Dios, porque es una pregunta que muchos cristianos hacen y la confunda en contenerle miedo a Dios y porque le voy a tener miedo a Dios antes cuando estaban a religión le tenían miedo a Dios y es importantísimo aclarar porque el temor de Dios es la doctrina fundamental para caminar en la santidad. Así como un niño aprende que el fuego puede, el fuego puede quemar o también calentar, así nosotros también debemos de la misma manera aprender que Dios ama y que Dios castiga. El niño sabe que el fuego tiene dos características, si le mete la mano y juega con él se quema, si se mantiene a distancia le sirve para calentarse e inclusive para alumbrar su camino muchas veces en la oscuridad. Entonces el fuego puede ser benéfico o puede ser dañeo y la vivenos muestra en romanos capítulo 11, versículo 2, 22, perdón, usando el ejemplo del pueblo de Israel que se creyeron consentidos y privilegiados porque eran los recipientes de los oráculos y de los mandamientos, dice romanos 11, 22, mira pues la bondad y la severidad de Dios, la severidad, ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo sí permaneces en esa bondad, pues de otra manera, tú también serás cortado. Yo recuerdo continuamente esta cita porque Dios nos insiste por toda la Biblia que nosotros aprendamos a entender y a comprender que no jugamos con él, que lo debemos de tomar en serio, que así como nos bendice también puede convertir las bendiciones en maldiciones, que así como te beneficia también te puede y ahora perder todas aquellas cosas que él te había dado y si cuando tú recibe los beneficios de Dios eres un buena administrador y vive en temor de Dios, Dios te va a seguir dando y te va a seguir bendiciendo. Entonces, ¿qué es el temor de Dios? El temor de Dios es lo siguiente. Tener conciencia de que estamos en la presencia de un Dios santo y justo y que cada acción, nuestra pensamiento o obra que hagamos está abierta ante sus ojos y recibiremos de acuerdo a lo que hacemos. Nadie se les escapa a Dios. Tú podrás en el interior de tu corazón, en esta mañana anhelar y codiciar una mujer o un hombre y eres una dúltero en tu corazón, Dios lo sabe. Ustedes pueden jóvenes tener relaciones sexuales antes de casarse a escondidas de los papás y escondidos de los pastores, Dios lo sabe. Tú podrás en tu negocio venir aquí en la iglesia y tener dos libros de contabilidad y estar evadiendo impuestos secretamente y pagándole un contador para que te haga estas experimentos. Dios lo sabe. Tú podrás en tu corazón estar odiando algún pastor, algún líder es espiritual, alguna familia y hablar mal de alguien y estar conspirando Dios lo sabe. El temor de Dios es que nosotros tengamos esta conciencia que Dios sabe todo de nosotros, que nuestras vidas están abiertas totalmente delante de él y que no hay un pensamiento, no hay una acción, no hay una obra en mi vida que yo haga sin que él tenga forzosamente que enviar contra la vida un juicio. Todos nosotros tenemos preocupación constante del que dirán de otras personas y de qué manera nos juzgará la gente. Esto se llama el temor del hombre. Si tenemos esta preocupación acerca de que la gente nos vea y que hagamos tal cosa o armar testimonio, cuánto mayor debe ser nuestra preocupación de que Dios nos ve. El hecho de que todo lo que digamos hagamos o pensemos será juzgado por Dios en esta y en la próxima vida. Fíjense de la cantidad de pasajes que nos hablan al respecto. Genesis 16 13, tú eres Dios que ve. Salmo 139 de 1 al 3. Ojio va, tú me has examinado y conocido. Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo y todos mis caminos, te son conocidos. Salmo 139 a 1 las tinieblas no encubren de ti lo mismo te son, las tinieblas que la luz. O sea Dios ve igual en la luz que la oscuridad, es lo que quiere decir. Proverbios 153, los ojos de Jiu-Bai están en todo lugar mirando a los buenos y a los malos. Según de corintio 5, 10,
porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el Tribunal de Cristo para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo sea bueno o sea malo. Salmo 94-9, el que hizo el oído Noirá, el que formó el ojo no verá, Proverbio 5-21, porque los caminos del hombre están delante de Giová y él considera todas sus veredas. Geremías 16-17, porque mis ojos están sobre todos los caminos del hombre y su maldad no se esconde de mis ojos. Dios ve, Dios nos observa, Dios conoce lo que estás pensando en este momento, Dios sabe cuáles son tus planes para mañana, para dentro de una semana, para dentro de un mes, no te escapas de Dios, ni tú ni yo. El temor de Dios es pues tener esta conciencia, que no te hagas tontos, que no te engañes, que durante toda tu vida camines abiertamente delante de aquel que nos está viendo día y noche, que tu vida sea una carta abierta, que tu vida pueda decir delante, Dios, Padre Santo, no tengo nada que ocultarte, tú me estás viendo, Señor, y quiero tu aprobación y quiero tu gracia, quiero caminar delante, la falta del temor de Dios es lo siguiente. Cuando tú no temes a Dios, ¿qué te pasaría si en esta mañana Dios te pusiera ahí en frente donde está la proyección que hacemos aquí y sacar a tu corazón y dijera, Dios, voy a proyectar delante de usted de ese corazón de Juan Camanay. Si Dios ahorita en frente de todos nosotros proyectar a tu corazón y pudríamos ver lo que pensaste a noche, lo que soñaste a noche, las revistas que leíste, las películas, los videos que viste, las pláticas que tuviste con tu novia, la plática que tuviste con tu amante, lo que está haciendo en tu compañía, si Dios revelara públicamente todo esto ahorita delante nosotros, ¿cómo quedarías? Para que una persona pueda decir "Ando en el temor de Dios", es para que esa persona pueda pasar y pueda permitir que Dios expusiera todo delante y esta persona está limpia delante de Dios. Esto sí llama tener una buena conciencia delante de Dios. La promesa de que todos nuestros secretos serán expuestos lo dice la Biblia. Lucas 8, 17, porque nada hay oculto que no haya de ser manifestado ni es condido que no haya de ser conocido y de salir a la luz. Lucas 12, 3, por tanto, todo lo que han dicho en tinieblas a la luz se oirá y lo que han hablado ha loído en los aposentos se proclamará en las azoteas. 1. Timo Teo 5, 24 al 25, los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos venan a juicio. Más a otros se les descubren después. Asimismo, si hacen manifiestas las buenas obras y las que no son de otra manera, no pueden permanecer ocultas. Hermano sin Cristo, no hay nada que no sea revelado por el Dios de la Biblia. Condústanse con temor durante todo el tiempo de superagrinación. Viva en una vida en la que tú puedas realmente acostarte hoy en la noche. A acostarte hoy en la noche con un corazón tranquilo que no ha soffendido a nadie, no ha robado a nadie, no ha sabrado mal de nadie y si existe algo o pensaste mal o pensamientos inicos en mundos y las ibiosos y lujuriosos cayeron en tu corazón, es hora que te arrepientas y haga la paz con Dios antes de acostarte para que no amontones ira. Para que no amontones juicio contra tu vida, para que puedas vivir en tranquilidad, en armonía, en paz, tranquilo, calmado, con armonía, tus pensamientos y en tu corazón, para que tengas salud, para que puedas comer bien, para que puedas disfrutar las bendiciones de Dios, todas estas cosas sólo pueden ser disfrutadas con el temor de Dios. Ahora, cuál es la diferencia entre el temor de Dios y el temor destructivo del hombre, de Satanás y de las circunstancias? En primer lugar la hablanos enseña que no debemos tener temor, ni del hombre, ni de Satanás ni de las circunstancias. Estos son los tres temores negativos. El único temor positivo es el temor de Dios. El temor de Satanás dice romanos 815, "No habéis recibido el espíritu de esclavitud para que estéis otra vez en temor. Tenerle miedo a Satanás o a los demonios esclaviza. Paraliza con gela, neutraliza, te detiene, te impide, te obstaculiza que tú puedas caminar con Jesucristo. Tú no puedes caminar en la vida en este peregrinar y estar teniendo miedo a los poderes del mal. Hay gente que se le menciona el diablo a los demonios y no vermen. Y este es un temor producido por él porque lo pera controlando el temor de las personas. Pero cuando tú eres libertado del temor de Satanás y de los demonios, tú puedes caminar en la vida libremente, porque si tú llevas ese temor de que no voy a hacer esto porque tengo que un contrataque del diablo. Y no tengo miedo a hacer esto porque a lo mejor el diablo me ha quitado un niño o me va a punchar mi coche o no dejar que yo de acuerdo a vaca. Y cosas de esas, eso te va a impedir que tú puedas hacer la obra de Dios. El temor de Satanás apresa al ser humano en un estado de angustia. Esto no significa tampoco, ¿verdad? Que le vas a decir al diablo. A ver un tirito, a vermente, a ver. Y lo vas a desafiar. Porque la habila dice que ni siquiera el arcángel Miguel se atravió a preferir maldición en contra de él. El cristiano nunca podrá decir al diablo, "me eres un maldito, eres esto" o "deci le groserías" o "hasta la mamá decirle". No podemos nosotros hacer eso con el diablo. Cuando un cristiano se acerca a Satanás, nos acercamos en el nombre de Jesús. Ni lo voy a insultar a ligo que el Jesús te reprenda, que el si el Espíritu Santo te eche fuera. En el nombre y por la sangre Cristo tengo autoridad contra ti. No tenemos nosotros ni siquiera el derecho de insultar ni maldecir a Satanás. Pero no debemos detenerle miedo. En segundo lugar, el temor del hombre dice Isaiah 22. ¿Qué es el hombre para que tengas del miedo cuyo aliento está en su nariz? El temor del hombre ha impedido que tú puedas, verdaderamente, hablarle a tu familia de Cristo. El temor del que dirá tu cuñada, el que dirán en tu trabajo, el que dirán en tu escuela, te ha impedido, te ha neutralizado, te ha congelado, te ha paralizado. Ese temor de que dirán y me van a trachar de loco y me van a decir que no sirve para nada y que soy un religioso que soy una leluya, esto comienza a operar destrucción y muerte en tu vida. Cuando geremías comenzó a reconsiderar el llamado tan grande que tenía de ir con un rey que estaba viviendo en pecado y que le iba a decir que los caldeos iban a venir a conquistar Jerusalén. Dios le dijo en geremías 1,17, "Tú signe tus lomos, levantate y háblales todo cuanto te mande no temas delante de ellos para que no te haga yo quebrantar delante de ellos". La Biblia dice que cuando un cristiano tiene miedo de certificar a la cuñada o quedar mal con la familia, Dios te va a ver Gonzárie o millar en frente de ellos en contrario. Entonces nosotros vemos de despojarnos del temor del hombre, ¿qué hombre nos puede hacer algo cuando antes de que nos haga algo, Dios ya sabe la intención de su corazón? Dice el salmo 37, entesa el impío el arco para se atiar al justo en su corazón, pero el Señor ves su hora y esa flecha regresará a su corazón. Y creáme lo hermano, yo lo aprendí y lo he vivido durante toda mi vida. Hay mucha gente que a mí se armando tu eres demasiado inocente muchas veces y a mí es que le has puesto sal a la gente que no merece y no mangas personas que no merecen. Hoy personas que no sabes que te van a la puñalada por espalda pero he visto en mis 18 años de ministerio que toda la gente que me quiere hacer un mal no es ni problema vencarme ni buscar mandar un cuerpo de de tibes. Y si no me voy a investigar en su casa que está planeando contra mí Dios encarga de protegerme. Elles dios en el cielo y en la tierra, él nos cuida, él es escudo a los que caminan rectamente, no debemos preocuparnos de nuestros enemigos. Dios encarga de quitarnos los. Dios encarga de tener la bala que vaya contra ti. Dios encarga de tener ese fraude que está en contra ti. Dios encarga de esas cosas. ¿Por qué? ¿Por qué es el Dios que vigila, que cuida, que ve, que examina, que observa, que conoce el corazón? El único temor que debemos autos tener es el temor de Dios y en tercer lugar el temor destructivo de los temblores, los truenos, los huracanes, las circunstancias de la vida. Ahí están los discípulos con la tormenta y con los vientos y qué cosa entra sus vidas, temor de agarça. Y en ese momento Cristo está acostado en la prueba del barco y no se levanta el Señor y el Señor no se levanta y no se levanta. Quiero hacerles una pregunta, ¿hasta dónde creen ustedes que Cristo quería que estos hombres no lo levantaran? ¿Saben ustedes hasta dónde hubiera llegado su fe, hasta que subieron un dito de la barca y comenzaron a agarça y cuando tuvieran el agua aquí en el cuello, Cristo lo subiera. Pero los discípulos tenían temor de agarça, temor del viento, temor de los terremotos, temor de los fenómenos naturales. El temor destructivo es temer al trueno en lugar de temer al que hizo el trueno. Cuando caen rayos cerca de tu casa, no te digo que te vais y te metas y debajo de un árbol, ¿verdad? Porque sería una imprudencia, pero cuando caen rayos entre tu casa, hay una tormenta tremenda, estás oviendo las ventanas, no te pongas así a temblar ni con el cojín. En ese momento comienzo a la barra de Dios y le padre santo todos estos rayos que están cayendo, están cayendo donde tú quieres que caiga. ¿Y qué bendición sería que caiera en tu cabeza? Que padre en forma dice al cielo, ¿no es verdad? Pero, pero, pero, en segundos, así, ¿pron? Y la presenta, ¿no?
de Dios, estamos viendo ya lo último que pudiera suceder. Entonces, ¿cómo le guate de mío a los rayos? ¿Cómo le guate de mío a una tormenta? ¿Cómo empieza a temblar? U no va a quedar gloria, gloria, gloria, le lluvia, que me caga la piedrite en la cabeza, ¿verdad? (Risas) Tampoco. Si podemos salir corriente, comience la tabloita, salimos todos corriendo de por acá, pero sin que se aprece, ni nos domine, langústia, ni tampoco el temo. También irse al cielo con un ladrillazo en la cabeza, pues, no estaría tan poco, tan mala la idea. Entonces, nosotros debemos considerar solamente el temor de Dios. Ahora, ¿por qué es tan importante el temor de Dios? ¿Por qué vemos de conducirnos en temor con esa conciencia de que Dios nos observa? Y a él, si debemos detenerle temor, no le temas temor al diablo, tiene la temora, el que puede echar al alma y al infierno. Él es el temor que Dios quiere que nosotros desarrollemos, que sepamos que Él va a tratar con nuestras vidas. ¿Por qué es tan importante el temor número 1, Proverbios 166? Con mi sericordia y verdad, se corrige el pecado y con el temor de Jioba, los hombres se apartan del mal. En primer lugar, el temor de Dios es importante para vencer hábitos pecaminosos. Si tú fúmás, por ejemplo, y te gusta fumar, y tú tienes temor de Dios, y tú sabes que la Vila dice en primer Econintios 3, que Él que destruya el templo de Dios. Dios le destruya Él, tú comienzas bajo el temor de Dios de que no te vas a volar de Dios, a tratar de hacerlo imposible por ya ni comprar sigarros, apagarlos, tirarlos, esconderlos, porque a la larga vendrá sobre tu vida tu propia destrucción. Hay mucha gente que no deja de fumar, que no deja de tomar, que no deja de adulterar, que no deja de comprar pornografía, porque no tienen temor de Dios. No saben que Dios los va a juzgar, no les importa tampoco, y creen que Dios está muy lejos y nunca lo está viendo, pero cuando alguien sabe y tiene conciencia que Dios nos vigila, entonces el temor de Dios nos hace apartarnos del mal. Si tú vies en adulterio, tú sabes que va a que era un juicio contra tu vida. Entonces tú harías, si tienes temor de Dios en esta mañana, abandonar esa mujer inmediatamente, porque no te vas a salir con la tuya, ni tú, muchacha saliendo con un hombre casado, no te vas a salir con la tuya, ni tú, si he o te acostado de contunovio, no te vas a salir con la tuya, si tienen temor de Dios, el temor de Dios nos hace apartarnos del mal. Pero si sigue sento pecado, es toda la señal de que estás en contra del temor de Dios. En segundo lugar dice Proverbio, es uno 7, el principio de la sabiduría es el temor de Dios. El temor de Dios es importante para tener sabiduría diaria. Si tú no te me sa dios en tu corazón, si tú no tienes temor de Dios en tu alma, no puede ser un hombre, ni una mujer, ni un muchacho, sabio. Y la sabiduría es la habilidad para usar el conocimiento, el conocimiento llevado a la práctica. ¿Por qué tomas decisiones equivocadas en tu vida? ¿Por qué te casaste con la mujer equivocada? ¿Por qué existe el negocio equivocado? ¿Por qué estás saliendo con un muchacho que yo no quiere que salgas? ¿Por qué sales con una muchacha que yo no quiere que salgas? ¿Por qué no tiene sabiduría? ¿Por qué hay tantos errores en tu vida? ¿Por qué hay tantos fracados en tu vida? ¿Por qué no tienes temor de Dios? El principio de la sabiduría es el temor de Dios. En tercer lugar dice Proverbio, es 156. Mejor es lo poco con el temor de Jiova, que el grande soro, donde hay su turbación. En tercer lugar, el temor de Dios es importante para tener contentamiento con lo que tenemos. Es mucho mejor mis hermanos carecer de muchas cosas y de carlos lujosos o de una casa lujosa, pero vivir en paz que tener dinero, malavido, sin poder disfrutar. Mejor es con lo poco del temor de Dios que el grande soro, donde hay turbación. Es mejor comer frijoles y bolillos duros, pero con el temor de Dios que me lo estoy comiendo honradamente con el sudor de mi frente, no he transado a nadie, no le devolvíneo a nadie, y me coma mi torta sabrosa con el temor de Dios que comerme un gran cabrito y cabiar y vi los importados, con turbación y falta de paz en mi propia vida. En cuarto lugar dice Salmo 34-9, "Tema, najiova, todos ustedes sus santos". Pues nada falta a los que le temen. En cuarto lugar el temor de Dios es importante para no sentir necesidad de que nos falta algo. Tema najiova, ustedes sus santos, pues nada falta a los que le temen, a los que le temen. Te falta algo a ti en esta mañana, es porque necesitas temer a Dios, pero es maravilloso el contentamiento acompañado con la piedad, la piedad acompañada con el contentamiento. No hay peor cosa en la vida que vivir, inconforme, inconstante, con todas las cosas y no estoy contento con el dinero de mi esposo que me da, ni con el sueldo que me da, ni con el coche que tenemos, y a mí quiero cambiar de casa y quiero otro vestido. Y esta inconformidad en la Biblia nos muestra que es la falta del temor de Dios. El temor de Dios en tu corazón te hace vivir agradecido y contento con las cosas que tienes. En quinto lugar dice Proverbios 14-26 en el temor de Jiova está la fuerte confianza. El temor de Dios es importante para tener en nuestra vida confianza fuerte de que nada te va a pasar nada, estáte tranquilo esta mañana, viene sangustiado esta mañana, estáte tranquilo, Dios está contigo, tienes algún desasociego en tu alma en esta mañana, hazla paz ahorita con Dios, pídele que venga la armonía y la tranquilidad tu corazón, te falta algo, no tienes para comer, no te han llegado el dinero, no te han dado tu sueldo, estas con alguna preocupación en esta mañana dice la Biblia en el temor de Jiova está la fuerte confianza. Si tú te me saí Dios en esta mañana leíces padre santo ya no tengo porque seguirme preocupando que no tengo dinero o que no me van a pagar mañana o que no se va a resializar este negocio o que no voy a casar o que no voy a hacer esto aquello porque si tú te me saí Dios tú tienes confianza firme fuerte de que él está contigo y van a salir las cosas bien, esperate, todo va a salir bien. Te va a ir bien en la vida. Decí a un gran psicólogo que el 90% de las preocupaciones que tenemos nunca se realizan, las inventamos nosotros, o sea que nos preocupamos más de aquello que va a suceder y cuando hay temor de Dios hay una confianza dice el salmo 112, el hombre de bien tiene confiado su corazón, no tiene temor de malas noticias, su corazón está firme confiando en el señor. En séptimo lugar dice Proverbios 1923 el temor de Jiova es para vida y con él vivirá lleno de reposo el hombre. Encontramos que también el temor de Dios es importante para vivir reposadamente. Tiene sin tranquilidad esta mañana, tiene sanidad esta mañana, tienes preocupaciones que están convirtiéndose en algo obsesivo, ha centrado un estado de depresión a normal, donde ya tienes varios meses que no puede salir de esta opresión, la vida nos muestra claramente porque está sucediendo esto, porque no tiene temes a Dios, el temor de Jiova es para vida y con él vivirá lleno de reposo el hombre. No hay cosa más linda que acostarte la noche y saber que no has robado, no has adulterado, no has fornicado, no has hecho mala nadie y como vas a dormir, vas a dormir como un querubín. ¿Por qué? Porque no tienes una conciencia que te atormente, no tienes la culpa que te está martillando, no tienes esos pensamientos que te hacen levantarte a las dos de la mañana y que te dicen y si es esto, te tienes que arrepentir, no tienes al espíritu santo operando como un juez dentro de ti, si no te arrepiente y tú no te quieres arrepentir y te dice el espíritu santo, arrepiente y tú no te quieres arrepentir. ¿Qué vida tan miserable es vivir así? ¿Por qué? Esa Dios, sólo el temor de Giova nos hace vivir llenos de reposo. En penúltimo lugar dice el Salmo 25/14, Salmo 25/14, la comunión íntima de Giova es con los que le temen y a ellos dará a conocer su pacto. Encontramos que es importante el temor de Dios para conocer los secretos de Dios. Ayer en el desayuno llegó un muchacho y me dice "Quiero que me explica esto de la familia". Y digo, por la forma como él llegó le dije "Tú es cristiano, mí se no, pero quiero comprobarle que usted está mal". Ligue mira, las cosas de Dios están ocultas a la mente natural, porque estas cosas, aunque yo te las explica, no podrían más que penetrar en tu razón. Si tú las analizas racionalmente, te vas a encontrar que vas a chocar con ellas porque las cosas del espíritu se disiernen espiritualmente. Entonces, si tú quieres comenzar a conocer las cosas escondidas y secretas de Dios, tienes que comenzar a temer a Dios. ¿Cuántos escritores famosos? ¿Cuántos artistas famosos? ¿Cuántas personalidades, celebres y doctores y profesionistas te atacan a la televisión y en los periódicos y la Biblia y lo que tú dices y saben por qué? Que ellos quieren entender la mente de Dios y no pueden y como no pueden sus reacciones agresiva en contra de aquellos que predican la verdad. Entonces, ¿cuál es la razón? Se complace, Giová, en la comunión íntima de los que le temen y a ellos, sólo al hombre a la muchacha que teme a Dios, Dios le revelará los secretos del éxodo, los secretos del Hígénesis, los secretos de la Pocalipsis, los secretos de primera de Pedro, a los que temen su nombre. Estuve al estudio mañana de primera de precepto y comienza a estudiar precepto y la lección está precepto.
y realmente no entiendo, no captó esto y ya tiene asesí varias semanas y varias meses, no es que seas bruto, ni que seas tonto, trata de encontrar en la falta de temor de Dios, la razón por la cual muchas cosas profundas de la palabra no las entiendes. Dice la Biblia, la Comunión Íntima de Jueais, con los que le temen, Dios establece una relación, una malgamiento, una relación tan perfecta con los que le temen y a ellos, los que están cerca de él, los que vienen en oración, los que vienen en Comunión con la palabra de Dios, a ellos dice la palabra, les dará a conocer su pacto y finalmente dice el Salmo 147-11, se complace Jueva en los que le temen y en los que esperan su misericordia, finalmente si tú quieres agradar a Dios, teme a Dios, se complace Jueva en los que le temen, en este dijo Dios a Cristo, tengo toda mi complacencia, el hijo vino a hacer la voluntad del padre, el hijo tenía el padre, el hijo no hizo nada que el padre pudiera disbustarse y él le puso toda su complacencia, podría Dios en esta mañana decir, estoy complacido con tu vida y finalmente, cuáles son las consecuencias de no temer a Dios, dice romanos 3, versículo del 10 al 18, la razón por la cual la raza humana que nos rodea, vive en el estado de anarquía en que vive, en un estado caótico donde todos parecen hacer lo que les da su real gana, la razón por la cual tú vas a Times Square Nueva York, los de Cieler Mano de Bill Wilkerson, ahora hay en Costa Rica, encuentras películas de relaciones de animales con seres humanos, teatro hacía la intemperia, hacía en vivo de lesbianas homosexuales, relaciones hacía en vivo de hombres con animales, ahí en el Centro de Bajor en Broadway, la razón por la cual hay tanto descado la zona rosa y tú vas a ser homosexuales descarados, pero que ya le gritan al mundo y qué mujeres así que le gritan al mundo y qué, muchas hechas que ya se descaran y vivo así y qué, la razón de esto es porque no tienen temor de Dios. Este es la razón por la cual la raza humana como no saben que hay un Dios que mira y que Dios castiga, creen que son animalitos y que pueden hacer con sus vidas lo que quieran, pero nosotros que hemos conocido a un Dios que nos dice "Tema mi nombre con tus cámonos, con temor, mis hermanos, porque no nos vamos a salir con la nuestra". Y ser hermanos 3 del 10 al 18, como está escrito "No hay justo ni a un uno, no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios, todos se desviaron, a una se hicieron inútiles, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno, se pulcó abierto su garganta con su lengua engañan, veneno de áspides ahí debajo de sus labios, su boca está llena de maldición y de amargura, sus piesias presuran para derramar sangre, que, branto y desventura hay en sus caminos y no conocieron camino de paz y escuchen el último versículo, por lo cual todo esto se describe, no hay temor de Dios delante de sus ojos. La primera consecuencia de no tener a Dios es llevarnos a nuestra propia auto destrucción. Necesitamos el temor de Dios porque no somos dioses, necesitamos entender que hay un rey que está rigiendo el universo con leyes, que hay un ley que está ablicido y legislado la moral, que hay un gobernante en el universo y que él tiene la autoridad y tiene el derecho y tiene el poder legislativo judicial y de todos los poderes para poder exigirnos que lo ve descamos. No son los dioses, tú puedes hacer con tu vida lo que tú quieras, no eres un animalito. No te creaste a ti mismo para que tú le des rienda suelta a tus impulsos, a tus pasiones, a tus pensamientos, necesitamos restricción, necesitamos un freno y este freno es el temor de Dios. Sin el temor de Dios nos desbocamos y le metemos el aselerador a 150 por hora al carro. El temor de Dios es el gobernador, en un carburador, en un motor, que le impide que el carro corra más para que no se desviele. Entonces Dios ha puesto los cristianos un fenóqués el temor de Dios y este temor por él tiene que crecer, tiene que desarrollarse, tiene que aumentar en nuestra vida para que esto nos guie a una santidad cada vez más perfecta. En segundo lugar la falta del temor de Dios nos impide perfeccionar la santidad. Dice, según de Corinthians 7, uno perfeccionando el temor de Dios en la santidad. En el temor de Dios no creces nadie puede crecer en santidad, sin temer a Dios. Es el temor de Dios a nuestra motivación para hacer santos. En tercer lugar, dice Nebreos 4-1, temamos pues no sea que no entremos en el reposo de Dios. La falta del temor de Dios dice no sea que permaneciendo la promesa de entrar en el reposo, algunos de ustedes parezcan o haberlo alcanzado. No es el temor de Dios, no entrarás al reposo de Dios. ¿Qué es el reposo de Dios? Él o siguiente. Yo ya soy cristiano, Dios está aquí en frente de mí y me es mi armando, vas a pasar 2 que 3 puentes y 2 que 3 prohibitas para probar tu fe. Cuando brinques el río y pase las 2 que 3 prohibitas, te voy a estar esperando con un jardín y te voy como a las ovejitas a pacentar, ser de tu pastor, nada te faltará, te haré sentarte en lugares delicados pastos. Cuando tengas aflicciones, te voy a consolar, cuando hay una herida, te la voy a sanar, yo hago una herida y yo te sano, te voy a cuidar como una ovejita y tú vas a sentir mi amor, vas a sentir mi cuidado, vas a sentir mi consuelo y mi misericordia. Esto es entrar en el reposo de Dios. Pero hay cristianos que nunca han sentido ser abrazados por Dios, nunca han sentido ser sanados por Dios, nunca han sentido ser envueltos en la misericordia y en la filidad de Dios, porque nunca han entrado en su reposo y se amargan contra Dios y le gritan, "Oye, pero yo te necesitaba y tú no me ayudaste", es que esos 3 puentes y todos antes de entrar al reposo, nunca pasaste la prueba. Y sólo el temor de Dios nos hace vivir en el reposo y los cristianos que no han entrado a este grado es porque son como Raquel que dice la violen Lucas, Raquel Raquel no quisiste que nadie te consola la. Y así pasa como tienes una prueba en tu vida y una flicción, tienes dos caminos, ok, tu esposo te abandonó, tu esposa te abandonó, tienes dos caminos, te amargas o bien escorriendo. A la torre fuerte que es el nombre de Jehová y corre a la torre, Jehová, Jehová, mi corazón este chupedazo, mi corazón está destrozado, Jehová, oh señor y cuando te acercas esa torre dice "Dios, te levantas, te arriba", ahí será levantado el justo y qué pasa la torre, te ponías de arriba y desde arriba ves otro panorama y ya no tienes miedo y ahí arriba te sientes calientito y Dios como la gallina a sus pollitos, te comienza a currucar y lelelelele, mi bebé chito lindo y comienzas a sentir esa consolación, ¿por qué? ¿Por qué? ¿Por qué corriste a él? ¿Por qué te arrasaste a la torre? ¿Por qué le dijiste, señor, tenés ese cito? No me quiero amargar, quiero seguir en la vida y por eso él es torre fuerte al justo. A él correrá el justo, a él correrá el justo, a él correrá el justo, no nos tranquilizante en el psiquiatra en el psicólogo y a la comada, a él correrá el justo y levantado será. ¿Y si la vile a o, señor, pacientemente esperé y me sacaste del pozo de la desesperación, del lobos en agosote, inclinaste y oíste, mi voz y me sacaste y me pusiste en alto, me volviste a consolar, me engrandesiste, a vergonzaste a mis enemigos, ¿por qué? ¿Por qué pacientemente esperé? Pero si te desesperas y no soporta la presión y abandonas y te amargas, nunca conocerás ¿cuán grande es la bondada de Dios? Y el sado, el viernes a la noche que estaba ahí en el hotel, Marisabel, os pedado la noche anterior de la conferencia, me llegó un espíritu a mi vida como el asocho de la noche, como hasta la odud de la mañana, nada más de gratitud, nada más de gratitud y les decía padre, ¿cuán buen o eres? ¿cuán buen o eres padre? Me has permitido conocer tu bondad, ¿cómo me has consolado? ¿Cómo me has fortalecido? Si no fuera por ti ni podría predicar mañana, señor, siento que cada vez tu gracia es más perfecta en mi vida, siento tu poder, tus puertas, tu misericordia, tu fidelidad y alabarlo y alabarlo y alabarlo y alabarlo, ¿por qué? Porque comencé a experimentar que Dios es bueno, nos ama, se preocupa por nosotros y siempre, siempre, siempre nos da cosas mejores, pero la razón se encuentra siempre, te mamamos a Dios y con tus cámonos con temor, si invocamos y creemos que realmente él es Dios. Gracias, señor, en esta mañana por tu palabra. Gracias, señor, por enseñarnos. ¿Qué es temer tu nombre? Si te invocamos por padres, si nos atrevemos a llamarte padre Santo, o que podamos recordar el señor, que no haces aseptión de personas entre nosotros, sino que tú juzgas la obra
de cada uno, con tus cámonos pues en temor. Vivamos en esta vida, una vida justa, sobria y santa. Vivamos a la luz de un Dios que somos delante del cartas abiertas, todo está desnudo ante sus ojos. Vivamos con esa conciencia que no podemos engañarlo. Vivamos con esa conciencia que no podemos burlarnos del. Y si quisíamos burlarnos del y de engañarlo viviendo y persistiendo en el pecado es porque hemos perdido el temor de Dios. Y cuando no hay temor de Dios viene la anarquía, la auto destrucción, la miseria, la desventura, las lágrimas, el dolor, sin el consuelo de aquel que dice "Yo te puedo consolar". Bendito sea el Dios y padre de todas mis ericordias. El Dios de toda consolación que nos consuela, nos consuela, nos mima, nos cuida, satisface nuestras más profundas necesidades porque nos ama eternamente. Bendito sea estudios, bendito sea tu bondad y tu fidelidad. O señor en esta mañana, tú estás esperando consolar, tú estás esperando en esta mañana intervenir en muchas vidas entre nosotros, pero en aquellos que en este momento te mende tu nombre. En las vidas de muchos de tus hijos y hijas que en esta mañana están arrepentidos y te están diciendo en este momento "Padre, padre mío, ya no quiero vivir en pecado". Salame señor, consuel a me fortaleceme para que haga tu voluntad. Dame la fuerza y dame el motivo para seguir viviendo para tu hijo Jesucristo. Si tú no lloras por tu arrepentimiento, si tú no tienes temor de Dios, si tú vives como un animalito sin freno, sin rumbo y sin destino, nadie te podrá consolar. Te amargarás y vivirás de una forma en la que tarde o temprana te destruirás. En esta mañana todas aquellas personas que temen a Dios, diles a ir desde tu corazón las siguientes palabras. Padre Santo, que estás en el cielo, invoco tu nombre en esta mañana porque eres mi padre yo soy tu hijo y tu hija y he aprendido que es temer tu nombre. Gracias por haberme revelado en esta mañana mediante tu espíritu Santo y tu palabra que mi conciencia necesita estar en paz. O Dios he pecado contra ti, he hecho lo malo delante de tus ojos con fieso mi iniquidad y en este momento díle a Dios el pecado que necesites confesar. Díselo, él lo sabe de todas maneras, díselo el teama. O gracias Padre porque ahora que ha soído mi pecado y te lo he confesado, tú eres fiel y justo para perdonarme. Lávame con tu sangre preciosa, o Dios abraza en este momento, abraza a mi Señor, quiero sentir el calor de tu poder, quiero sentir tu misericordia y tu fidelidad, quiero experimentar tu bondad, quiero sentirme seguro y segura en tus manos perfectas donde nadie me puede tocar. Levanta a mi Señor a tu torre fuerte y dame la paz que mi alma necesita en el nombre maravilloso de Jesucristo mi Señor.
Podcast Summary
Key Points:
La carta de 1 Pedro se dirige a cristianos perseguidos, recordándoles que hay esperanza y victoria en Cristo si permanecen firmes bajo presión.
El temor de Dios es fundamental
Se distinguen tres temores negativos (a Satanás, al hombre y a las circunstancias) que paralizan, mientras que el temor positivo a Dios aparta del pecado y trae bendiciones.
El temor de Dios ayuda a vencer hábitos pecaminosos (como fumar, adulterio o codicia) y a vivir con integridad, sabiendo que todo será revelado y juzgado.
Summary:
En 1 Pedro 1, el apóstol exhorta a los cristianos perseguidos a mantener la esperanza y la paciencia, pues la liberación de Dios siempre llega tras la prueba. Luego, en el versículo 17, enfatiza que debemos invocar a Dios como Padre, reconociendo que Él juzga sin parcialidad según nuestras obras. Esto lleva al tema central: el temor de Dios.
Este temor no es miedo destructivo, sino la conciencia constante de que Dios observa cada pensamiento, acción y secreto, y que todo será expuesto y juzgado, tanto en esta vida como en la futura. El temor de Dios es positivo porque nos aparta del mal, como dice Proverbios 16:6, y nos permite vivir en santidad. Se contrasta con tres temores negativos: el temor a Satanás, que esclaviza; el temor al hombre, que paraliza el testimonio; y el temor a las circunstancias (tormentas, desastres), que nos hace olvidar que Dios controla todo.
El único temor que debemos cultivar es el de Dios, quien puede destruir alma y cuerpo. Este temor nos ayuda a vencer pecados como el adulterio, la codicia o la deshonestidad, pues sabemos que Dios ve y juzga. Vivir en temor de Dios trae paz, salud y bendiciones, y nos permite dormir tranquilos, con una conciencia limpia ante Él.
FAQs
La carta fue escrita para cristianos que sufren persecución abierta o por parte de familiares o el gobierno, recordándoles que hay esperanza y victoria en Cristo.
Temer a Dios es tener conciencia de que estamos en la presencia de un Dios santo y justo, sabiendo que cada acción, pensamiento u obra está abierta ante sus ojos y recibiremos según lo que hacemos.
El temor de Satanás, del hombre o de las circunstancias es destructivo y esclaviza, mientras que el temor de Dios es positivo y nos aparta del mal, llevándonos a caminar en santidad.
El temor de Dios nos hace apartarnos del mal, como el adulterio o el tabaquismo, porque sabemos que Dios juzga y no podemos escondernos de Él.
Dios restaurará lo perdido 100 veces más, dando mejores cosas que las que quitó.
Debemos conducirnos en temor durante todo el tiempo de nuestra peregrinación, invocando a Dios como Padre que juzga sin acepción de personas según nuestras obras.
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