
En este episodio, se aborda la preocupación común en la industria gastronómica sobre el aumento de costos, nóminas, impuestos y materias primas. El orador critica la actitud de quejarse sin actuar, ya que los precios no bajarán y la inflación es un fenómeno global. En lugar de simplemente subir precios, sugiere analizar el modelo de negocio completo: desde la propuesta de valor, los momentos de consumo y los segmentos de clientes, hasta el diseño de servicio, canales de venta y estructura de costos. Destaca que muchos restaurantes tienen un tope de precios que limita su capacidad de ajuste, como en los almuerzos ejecutivos, donde la elasticidad de la demanda es alta. Para mantener la rentabilidad, propone rediseñar platos, mejorar la presentación, potenciar la propuesta de valor y justificar los incrementos con una comunicación clara a los clientes. Además, recomienda usar herramientas como un canvas de modelo de negocio para identificar áreas de mejora. El objetivo es crear soluciones sostenibles y no solo ajustar precios, entendiendo que la inflación es una realidad que requiere adaptación constante y visión de futuro para evitar que el negocio desaparezca.